Cap. 3: Los Amigos en una Guerra son un Problema

Pasaron las semanas y me volví cada día mejor en lo que hacía y ya conocía la mayor parte de Sanctuary, la librería de donde sacaba los libros de hechizos, las duchas donde siempre me iba a bañarme, el comedor, y la sala de entrenamientos, pero se me había olvidado un pequeñísimo detalle, que tengo amigos.

Estaba en pleno entrenamiento de ataques físicos con Squall cuando de repente sonó mi celular –contesta, no quieres que pase lo de ayer- asentí y contesté -¿bueno?- entonces escuché la voz de Emmanuel –que onda wey, oye ¿Qué crees? No vamos a las Vegas así que te quería preguntar si quieres venir a mi casa mañana- entonces salté de alegría –deja pido permiso y te digo ¿va?- el rió –claro, nos hablamos luego, bye- me despedí entonces Squall me vio muy serio -¿a dónde irás mañana?- entonces recordé algo –no puedo ir ¿verdad?- Squall negó con la cabeza -a menos que quieras doble entrenamiento pasado mañana- a decir verdad según Yuna estaba listo para usar en su totalidad a Valefor, e Ifrit ya no era un problema…aunque sólo pueda usar un cuarto de su verdadero poder, Terra me dijo que mi magia ya es lo suficientemente fuerte para soportar todas los elementos necesarios para hacer una defensa aceptable -¿cómo crees que voy en mis ataques físicos Squall?- pregunté pensativo -a decir verdad te va mas o menos, puedes mejorar, pero no creo que los tipo de Chaos sean muy difíciles de vencer con lo que te enseñé- asentí con la cabeza –terminemos esto antes del almuerzo- dije y me puse en defensa otra vez.

Me terminé de bañar y fui a comer –hoy la comida la hizo Vaan, dijo Cosmos sonriendo- a mi no me gustaba tanto como se veían esas pechugas empanizadas, aunque bueno no podían ser peor que la comida de Laguna, tomé una y un poco de… ¿puré de papa? Di un bocado y… no estaba tan mal –está rico, felicidades Vaan- él sonrió –que bueno que te gusten mis pechugas empanizadas…pero ¿por qué te comes la sopa junto con el filete?- me detuve y tragué -¿sopa?- todos asintieron, entonces volteé hacia abajo y me di cuenta de que mi puré de papas se había hecho una crema de elote, probé un bocado… -no sabe tan mal- dije sonriendo.

Terminamos de comer y le tocaba lavar a Yuna, así que fui a la sala de trono de Cosmos. –Entonces…me pregunto si puedo faltar mañana- le dije sonriendo a Cosmos después de hora y media explicando la importancia de los amigos –pues… por alguna razón Chaos no ha mandado a nadie, así que no veo porque no- salté de la alegría –pero deberás venir el doble de tiempo al día siguiente- asentí con la cabeza y fui corriendo a mi casa.

Llegué a la casa de Emmanuel como por eso de las 8:00 am y cuando me abrió se sorprendió al verme –wow… ¿fuiste al gym?- yo sonreí –sí…algo así- me despedí de mi mamá y entré a su casa –entonces, no fueron a Las Vegas- Emmanuel negó con su cabeza, su casa era genial, había varios imanes en el refri, varios adornos de bastantes lugares, estaba pintada de blanco y su cuarto tenía una tele, una cama, un escritorio y otras chucherías –es que mi papá me dijo que no quería gastar tanto éste año y pues no fuimos- reprochó, yo reí –oye, no siempre vas a tener vacaciones de lujo, aparte ¿que le haces? Las otras vacaciones no hicieron nada- entonces el bufó –y me la pasé súper aburrido- yo sonreí y entonces tocaron el timbre –debe ser Kev- sonreí más, Kevin es otro de mis mejores amigos, le fuimos a abrir e hizo algo mas o menos así al verme – ¡SAAAA! Joven Rafa ¡¿qué le pasó?- yo reí, me encogí de hombros y le dije –pues… ¿gym?- el me felicitó y entramos, estar con él es genial. El hecho es que estuvimos jugando X-box y salimos a caminar.

Estábamos caminando por la banqueta cuando de repente escuchamos una risa malvada…más bien… loca, entonces de la nada aparecieron un payaso, una tipa semi-vestida, con el cabello en froma de cuernos y con alas de cuervo y una armadura más grande que yo, negra y con capa –vaya, vaya, un pequeño guerrero de Cosmos dando un paseo, que tierno- dijo la tipa –he de aceptar que te quería encontrar en un momento menos relajante, de todas maneras, el stress siempre debilita a un guerrero- su voz era seductora, bastante dulce para venir de alguien tan oscura –¡aparte de otras cosas!- dijo riendo el payaso –la locura por ejemplo-, su voz era aguda, casi hartante, entonces la armadura negra dijo –así que les daremos diez segundos para correr, después de eso los matamos- Emmanuel y Kevin empezaron a correr, entonces saqué mi báculo -¿quiénes son ustedes?- dije mientras tomaba pose de batalla –eso no te incumbe pequeño, tus diez segundos acaban de terminar- dijo alegre la tipa –genial, los suyos también, ¡Ifrit, muéstrales el Fuego Infernal!- grité e Ifrit salió atacando a los tres -¡Valefor!- grité y Valefor salió -usa Alas Sónicas- Valefor hizo un movimiento en espiral con las alas extendidas y los mandó volando a los tres, empecé a correr cuando sentí unas punzadas en mi espalda que me sacaron volando –de veras creías que te ibas a escapar tan fácil- me dijo la tipa en tono de ternura, me levanté e invoqué a Valefor –¡vuela amigo!- dije mientras me montaba en él y salimos volando –Rayo de Energía- dije mientras apuntaba a los tres tipos, Valefor lanzó una gran rayo que hizo explotar el área donde los tipos estaban parados –Valefor, tenemos que ir con Emmanuel y Kevin, no vaya a ser que haya más secuaces de Chaos persiguiéndolos- Valefor asintió y los dos fuimos volando a la casa de Emmanuel, de repente una flecha carmesí pasó volando junto a nosotros, volteé a ver y vi a la tipeja y al payaso volando -¡Bienvenido a la Guerra!- dijo el payaso mientras lanzaba un como glaciar que se partió en pequeños pedazos y explotó -¡Protect!- grité y por fortuna el resto de los hielitos no nos golpearon -¡Ifrit!- grité e Ifrit salió en su forma incompleta (osea su torso) y lanzó al payaso a una pared y se disolvió en una extraña nube de humo negra –uno fuera, sobran dos- me dije a mi mismo preocupado así que saqué mi libro de hechizos y lo abrí –veamos, dice que…para deshacerse de alguien indeseable… no éste necesita algo… para convertir en un animal… dudo que una cobra reina sea inofensiva- estaba estresado a más no poder, entonces recordé las palabras de Terra "Si el estrés se apodera de ti, recuerda, no hay problema sin solución, tu libro de hechizos te dará la respuesta" –libro, por favor, dame algo bueno- supliqué, entonces el libro se abrió en el "Hechizo de Cosmos", lo leí, era fácil, sencillo y desvanecía a los secuaces de Chaos -Cosmos diosa de la armonía, aleja al Caos envíalo lejos- empecé a recitar y un viento fuerte empezó a soplar –que no dañe a más gente inocente, y que la paz regrese- fue entonces cuando me di cuenta de que los otros dos tipos estaban volando y al final desaparecieron –Valefor, fuera- caí en la banqueta de pie y fui corriendo con Emmanuel y Kevin.