"Richard, por Dios. Quieres estarte quieto de una vez. Así no puedo terminar mi trabajo."
Sarah Jennifer O'Hara intentaba calibrar el estado físico de su hermano que permanecía sentado en la camilla de urgencias del hospital presbiteriano de Nueva York con evidentes signos de nerviosismo.
"Las placas esas que me han hecho están bien, ¿no? Déjalo ya mujer. Tengo que salir de aquí."
"Por fortuna tienes una cabeza dura. Eso lo has heredado de los O'Hara."
"Pues según mi madre es herencia de los Rogers."
"Vamos a dejarlo en un cincuenta por ciento. E intenta tranquilizarte de una vez. Estoy segura de que Kate estará bien. Es una persona muy fuerte en todos los sentidos. La demostración más evidente es que sigue estando contigo."
"Muy graciosa."
"Si estás en problemas puedo llamar a…"
"No."
"Richard, escúchame. Por si no lo recuerdas ya no trabajas con la policía y lo más seguro es que te manden a casa. Si quisieras hablar con…"
"¡Que no!"
Cabezota, pensó Sarah.
"Bueno, como quieras. No parece que tengas nada grave. Al menos que sea provocado por el accidente."
"Repito, muy graciosa."
"Le diré al capitán Montgomery que pase. Deberías de quedarte aquí durante esta noche, pero sé perfectamente que no vas a seguir mi consejo. ¡Ah! Y ponte hielo en ese chichón."
Mientras Castle terminaba de vestirse, Roy entró en la habitación acompañado por otro hombre. Al verlo, Castle se quedo de piedra.
"¡Vaya por Dios! ¿Qué hace usted aquí?"
El agente del gobierno que los había ayudado a resolver el caso del asesinato de Mary Subbaru lo miro con suspicacia.
"Yo también estoy encantado de volver a verle, señor Castle. Ha pasado mucho tiempo desde nuestra última vez."
"Roy, ¿Qué hace este tipo aquí?"
"Verás, Richard. Kate y tú habéis despertado la caja de Pandora. Desde arriba me están empezando a presionar. Ahora mismo ni yo sé en quien confiar o no. Y…"
"Y yo llevo trabajando casi tres años en este caso, así que soy su mejor opción."
"¿Trabajando en que caso?"
"En Maxwell. Sospechamos que anda metido en algunos asuntos sucios y seguramente esta relacionado con los servicios secretos iraníes. Hace un par de meses consiguió que soltarán a un agente iraní al que llevábamos siguiendo sirviéndose de triquiñuelas diplomáticas y…"
Castle miró a Roy con complicidad y le guiño un ojo disimuladamente. El agente del gobierno se dio cuenta de su gesto y calló.
"¿Qué ocurre? ¿Acaso les estoy divirtiendo con mi exposición?"
"En absoluto. Pero creo que ahora es usted el que no tiene ni idea en lo que anda metido. De alguna forma u otra yo también llevo metido en este caso más de tres años y Kate ni le cuento y por eso mismo esos hombres se la han llevado. Su Rufus Maxwell no es más que un pequeño peón en toda esta trama."
"Lo que Castle quiere decirle es que según lo que nosotros hemos averiguado la corrupción no solo llega a Maxwell. Y no solo los favores son con gobiernos como el iraní. Lo que Castle intenta decirle…"
"Es que este caso es mucho más grave y peor de lo que yo pensaba."
"Exacto."
Durante un instante los tres hombres se miraron preocupados.
"Si fuera yo, capitán, le aconsejaría que se hiciera el loco con este caso a partir de ahora. Que piensen que son ustedes buenos y hacen caso a los de arriba."
"Pero…"
"Yo intentaré investigar hasta donde llega todo esto. En mi no se fijarán. Soy más invisible que todos ustedes y…"
"Pero ¿Y Kate? No podemos quedarnos cruzados de brazos. Esos hombres se la han llevado y yo…"
"Y tú, hace casi un año que ya no trabajas con la policía y lo que vas a hacer ahora mismo es irte a casa…"
"Pero Roy… yo no."
"Escúcheme. Confíe en mí y en mi trabajo. Si Maxwell es su chico para todos, quizás el me lleve hasta la detective Beckett y el lugar donde está encerrada."
"¿Y como piensa hacerlo?"
"Vigilando a Maxwell y todos sus movimientos."
"Y eso cuanto le puede llevar. De hecho ¿Cuánto le está llevando ya sin ningún resultado evidente?"
"Me esta diciendo como realizar mi trabajo."
"¡Castle! Déjalo ya. El tiene razón. Sé que es complicado. Pero si en principio se han llevado a Kate con ellos es que no piensan hacerle daño. Al menos…"
"Todavía. Y yo tendré el tiempo suficiente para acorralar a Maxwell."
"Pero es que yo no puedo…"
"Si puedes. Vete a casa, Richard. Hace un rato he estado hablando con tu madre y todos están muy preocupados por Kate y por ti. Es lo mejor que puedes hacer ahora."
_o_
Martha miraba con semblante serio hacia donde se encontraba Richard. Este se había sentado en el sofá y había empezado a mirar de nuevo todas las pistas que junto a Kate tenía sobre el extraño y complicado caso de Johanna Beckett. Hacía una hora que había llegado a casa y durante algunos minutos aquello se había convertido en una verdadera locura. Pero Castle poco a poco había conseguido calmarlos a todos y controlar la situación. La preocupación que sentían por lo que le había podido sucederle a Kate era evidente y cada uno a su manera quería colaborar a la causa. Extrañamente a lo que podía haber supuesto en un principio, Castle los había convencido a todos de que por ahora lo mejor era esperar y confiar en el trabajo de la policía.
Martha conocía lo suficiente a su hijo para saber que aquello había sido una forma de conseguir que los chicos se calmasen y fuesen a descansar a sus habitaciones, mientras que ella, Karl y Richard intentaban calibrar un poco la situación en la que se encontraban.
"Deberías ponerte hielo en ese chichón."
"Lo sé, lo sé."
"Y descansar un poco."
"Eso, madre, va a resultar más difícil conseguirlo. Si Roy y ese agente del gobierno creen que me voy a quedar de brazos cruzados mientras Kate esta ahí fuera en peligro lo llevan claro."
"¿Y que piensas hacer?"
"No lo sé. Todavía estoy en ello."
"Richard, yo pienso que…"
En ese momento sonó el móvil de Castle y se dispuso raudo a cogerlo.
"Castle."
"Señor Castle, soy su agente del gobierno favorito. Escúcheme atentamente, coja ahora mismo a todos los miembros de su familia y lárguese de su casa. ¡Ya!"
"Pero ¿Qué ocurre?"
"Esto es muy grave. Hasta a mí me están cortando las alas. Márchese. Busque un lugar seguro donde esconderse. Quizás usted sea la clave para esclarecer todo este asunto."
"Pero yo…"
"Revise todo lo que ha trabajado con Kate y busque la conexión con Maxwell. Es la única forma de llegar a algo. Si consigue dar con algo importante, llame al capitán Montgomery. Pero sin utilizar su teléfono. Y márchese de ahí. ¡Ahora! "
Castle colgó el teléfono y miro con semblante preocupado a Karl y su madre.
"¿Qué ocurre hijo?"
"Es ese hombre. El del gobierno. Tenemos que salir de aquí."
"¿Pero que dices?"
"Creo… estamos en peligro. Os he puesto a todos en peligro. Karl y tú despertad de nuevo a los chicos y hacer el mínimo equipaje. Nos vamos de casa ¡Rápido!"
Mientras que Martha y Engels sacaban a todos los chicos de sus habitaciónes y se ayudaban unos a otros preparando el equipaje mínimo para salir de allí, Castle recogía todas las pistas que durante todos aquellos años Kate y él habían conseguido sobre el caso. Una vez preparados empezaron a bajar por el ascensor hacia la calle.
"Hijo. ¿Has pensado ya donde vamos a ir?"
"No tengo ni idea. Me estoy devanando los sesos y todos mis amigos y conocidos son lo suficientemente famosos por todos y supongo que los estarán vigilados. Desde ahora ni llevamos móviles, ni relojes con GPS, ni coches, ni nada de nada. Iremos andando o en metro e intentando pasar desapercibidos. Aunque eso será difícil."
"¿Y vamos a…?"
Castle se quedo un momento en silencio mirando a su madre y sonrió tristemente.
"Ya se donde podemos ir. Al único lugar en todo Nueva York donde estoy seguro que nadie nos buscará. Ni siquiera yo iría allí si tuviera que ir a buscarme."
