¡Cualquiera diría que lo hago aposta! Hoy toca uno más cortito... pero que la verdad, me ha gustado mucho escribir. ¡Para tí, Luanda- chan! ¡Cumple mis requisitos y tus peticiones! XD La verdad es que yo le tengo bastante miedo... ¡siempre que se come a alguien en el manga luego sueño! En cuanto a Pride... no te lo puedo presentar porque aún no ha salido. Si te puedo decir que está relacionado con Selim.

RANA

Lo observó con curiosidad. Había más de esos, desparramados por el suelo, encharcados en medio del barro. Habían brincado descuidadamente desde la carreta del agricultor.

¡Y qué rico estaba! Su carne era jugosa pero firme. Probablemente de tanto levantar la azada. Decidido, a partir de ese día los labriegos estaban incluidos en el menú, por lo menos una vez a la semana. Había merecido la pena acercarse a esa pequeña huerta. Para darse cuenta, cuando apenas quedaba poca sustancia sanguinolenta adherida a los fémures, de esas cosas redonditas tan curiosas. Parecían una especie de bicho saltarín. Estaban llenas de toda la porquería mezclada del barro, sangre y pequeños trozos de cartílago que había escupido distraídamente mientras se recreaba en el festín.

- Lust... ¿esto se puede comer?

- Sí, se puede comer.- respondió mecánicamente. Llevaba días preocupada por los movimientos del coronel de fuego en Central. Esa irritante determinación por esclarecer la muerte de su amigo podía fácilmente llevarle a descubrir sus planes.

- ...

Sin más dilación, al escuchar la tan ansiada respuesta, engulló una de esas bolas. Menos mal que lo tragó rápido, porque no le gustó nada.

- Sabe muy mal, Lust.- dijo suavemente, agarrándola con delicadeza del brazo para que le prestara atención. Últimamente estaba muy abstraída.

Lust le acarició la cabeza con suavidad:

- No pensaba que te fuera a gustar, con toda esa suciedad. Limpias tampoco están muy allá.

- ¿Qué es?- una vez saciado, no le importaba preguntar más cosas. Estaba bien enterarse.

Un leve suspiró escapó de sus labios antes de contestar:

- Es una rana.