-señorita a pesar de que el amo Jason es quien la guía no puede dejarse intimidar

-l-lo siento-dijo nerviosa

- ¿estás bien Bree?

-si-sonríe levemente-perdona que sea tan torpe

-tomemos un momento Alfred-dijo el pelinegro

Se retiró un momento a traer un refrigerio mientras que la mujer seguía nerviosa, el dio un suspiro y entrelazo su mano con ella, esa pequeña mano unida con la suya le hizo sonrojar levemente. Guio la mano libre de ella hasta su hombro y luego acaricio su cadera antes de sujetar su espalda.

-no

- ¿qué? -dijo ella sorprendida

-no mires el suelo, no mires tus manos… mírame a mi

- ¿seguro?

-no te distraigas, solo mírame

Comenzó a moverla lentamente mientras se perdía en sus ojos ámbar, brillantes a diferencia de lo opaco que creía que se veía los suyos, dirigió su mano que tenía entrazada hasta su hombro para sujetarla con sus dos manos acercándola aún más.

La movió lentamente hasta que la hizo girar rápidamente, asustándola un poco, pero la llamo por su nombre para que no perdiera la concentración. No volvió a pisar sus pies ni a perder el ritmo hasta que Alfred se aclaró la garganta una hora después de que se había ido, sonrió tranquilo al ver a Jason, aquel pequeño niño revoltoso abriendo lentamente su corazón. Luego miro a la mujer que seguía nerviosa con su presencia, tenía aquella mirada temerosa y nerviosa que raramente veía en todos los niños que habían desfilado por la mansión.

Volvieron a casa caminando, era un largo camino desde la mansión, pero tenía todo el tiempo del mundo esa tarde de sábado, las personas andaban tranquilas y todo en Gotham parecía estar bien. Se fueron por el parque y se debieron a comer helado como lo habían hecho la primera vez, charlando tranquilamente

- ¿crees que podría hacerlo?

-claro que si-dijo tranquilo- ¿Por qué no podrías?

-a veces… me siento nerviosa, creo que no puedo hacerlo… creo que, en mucho tiempo, no había tenido a alguien que confiara en mi

-yo confió en ti-toma su mano-digo… confió en que puedes hacer lo que te propongas Bree

-gracias Jay-dijo sonrojada- estoy buscando un vestido, por cierto… tratando de estar al nivel

- ¿Qué te dije?... eso ya lo tenía resuelto… debería llegar a tu casa el viernes por la mañana

- ¿y si no me queda?

-te quedara… la idea es que no puedas rechazarlo… es bastante impactante, yo lo escogí

- ¿e-enserio? -dijo sonrojada- no sé si pueda con eso

-te conozco…y voy a estar ahí así que no te preocupes por los detalles

-no me arrepentiré-dijo apretando su mano- no te dejare solo ¿sí?

Estuvieron toda esa semana sin verse debido a que el pelinegro estuvo en Los Ángeles, visitando a su amigo pelirrojo para asegurarse que siguiera vivo manteniéndose siempre con mensajes y llamadas con la mujer, no quería ni un solo día dejar de hablarle, ni un solo día de sentirse cerca de ella.

Aquella noche esperada quedo esperando ansioso por pasar por ella, Alfred le había pasado uno de los autos de Bruce, para pasar por ella, se detuvo fuera de su edificio y subió las escaleras hasta su departamento. Golpeo un par de veces hasta que el mismo abrió la puerta y se metió dentro esperando hasta que se abrió la puerta de la habitación, apenas se encontró con sus ojos él se dejó caer en el sofá. Lucía un vestido negro que delineaba su figura con escote, flores y pétalos que cubrían sus tirantes y que bajaban por su espalda descubierta que tenía una tela delgada haciendo parecer las flores flotar en su espalda, dejando ver su pálida piel, tenía el cabello cayendo a un lado con algunas ondas y sin sus gafas con los labios rosas.

- ¿Bree?

- ¿acaso me veo muy extraña?

-no-sonríe- te vez… increíble… ¿y si no vamos?

-tenemos que ir-dijo sonrojada-v-vámonos

Se levantó y dio un largo respiro antes de ofrecerle su brazo el que ella acepto sonriente antes de bajar e irse hasta Enterprise. Todos bailaban y hablaban, tomaban un trago o estaban en la terraza charlando. Se movieron a tomar un trago y se quedaron en la parte de afuera tomando un trago mientras trataban de pasar desapercibidos, tratando de encajar en el ambiente.

-creo que si escucho vacaciones en Aspen de nuevo vomitare-dijo el pelinegro desviando la mirada

- ¿acaso no fuiste a ese tipo de vacaciones con Bruce?

-no realmente-suspira- quiero decir… tuvimos algunos viajes, pero vacaciones lujosas y cosas por el estilo, no creo… aunque con Roy si tuvimos algunas vacaciones alocadas

-eso es genial-sonríe- yo no… he tenido algo así, siempre era por trabajo, me quedaba en una habitación leyendo o algo así

-deberíamos…ir a Los Ángeles alguna vez, ya sabes, vacaciones

-eso sería increíble

- ¿Breeze? -dijo Tim acercándose- o por dios…-dijo asombrado- menos mal que Steph está en el baño porque si me viera con esa cara me mataría

-es mi pareja Timo-dijo rodeándola con sus brazos- no la mires-hablo con el ceño fruncido

-no tienes por que actuar así Jay-dijo ella sonrojada- no me iré a ningún lado

-eso espero

Se levantó y le tendió la mano, llego el momento, tenían que bailar, por suerte no había visto ni al mocoso ni a Bruce y eso le tenía tranquilo. Sujeto su cadera y la acerco hasta el llamando su atención para que le mirara, se movió primero lentamente de acuerdo al ritmo, pero luego de dos canciones cambiaron a un ritmo más movido, tomo sus manos, la hizo girar y moverse rápidamente, pero ella parecía que agarra su ritmo sin perder sus ojos de encima. No tenía por qué mirar a nadie más, tampoco es que quisiera, solo quería quedar contemplándola, nada más.

Sintió un toquido en su hombro que le hizo saltar, ella rápidamente se volvió para encontrarse con unos ojos azules, él le sonrió y le extendió la mano, miro a su pareja algo nerviosa pero el acepto, soltó lentamente su mano y la vio alejarse un poco con su hermano

- ¿Grayson? -dijo ella algo nerviosa

-veo que mi hermano si habla de mi

-a veces -sonrió

-eso es bueno, él no es bueno compartiendo

-lo sé-dijo riendo- Jay es así-dijo mirándole a lo lejos- es inevitable en el

- ¿son novios de hace mucho?

-s-solo somos amigos-dijo sonrojada- dijo que no quería venir a estas cosas, dice que son aburridas

-es primera vez que lo veo por aquí-dijo curioso- no venía desde que era pequeño

- ¿Qué? -dijo sorprendida- hum …

-o-olvida lo que dije ¿Bree, cierto?

- está bien, tranquilo Grayson-sonríe

Se quedó pensativa toda la noche, es cierto que todos le miraban un poco extrañado al pelinegro y que Tim le presentaba casi todo el tiempo, pero trato de evitar aquellas ideas de su mente hasta que sintió que el pelinegro chasqueaba sus dedos frente a ella

-tarta Tatin

-se ve muy linda-dijo con una sonrisa

-estas muy distraída-frunce el ceño-desde que viste a Grayson

-no-sonríe- gracias por traerme esto es asombroso-dijo antes de tomar un bocado-esta delicioso

- ¿estas cansada?

-un poco… mucho ajetreo ¿y tú? -le mira

-Bree

- ¿hum?

-estas hermosa

- ¿a-a que viene eso-dijo sonrojada- ¿e-estas bien, Jay?

-solo quería decírtelo-toma su mejilla- ¿quieres volver a casa?

-p-puedo volver por mí misma, no te preocupes-dijo nerviosa-n-no es que no quiera estar contigo ¡e-enserio! E-e-es solo que esa mirada

- ¿Qué mirada? -dijo acercándose a ella

-es bastante intensa…

Sintió su otra mano moverse por su cintura atrapándola, acercándola más y perdiéndose en esos ojos azules, comenzó a cerrar lentamente sus ojos mientras sus labios se acercaban más a ella, el lanzo una sonrisa antes de al fin sentir sus labios con los suyos. Aquella pequeña y tímida boca le hacía sentir algo nervioso, ella se veía nerviosa incluso hasta asustada con el pelinegro, es cierto él tenía bastante experiencia, pero aquel beso no era como los otros, después de mucho tiempo quizás era la primera vez que sentía su corazón latir de esa manera

-Jay…

-te ves más hermosa ahora-dijo el pelinegro tranquilo- ¿quieres ir a casa?