Disclaimer
Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, la historia es de mi autoría.
Capítulo beteado por Mirem Sandoval C, Beta FFAD.
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Gracias a todas las que siguen la historia, gracias por sus reviews, gracias por todo! Espero que este capítulo les guste, yo disfrute muchísimo escribirlo.
Agradezco a mi Beta Mirem por todo el esfuerzo que hace al ayudarme, aguantarme y guiarme cuando ando medio perdida, a mi hermanita Andrea y sus maravillosas ideas y palabras que me alientan a más, a Martina y el resto de las betas que me recomiendan siempre… Las quiero.
…
Era como si el mundo se hubiera detenido, y a nosotros solo nos tocaba disfrutar de eso. Parte de mí sabía que esto estaba increíblemente mal, besar a un extraño sin razón alguna no parecía para nada lógico,¿verdad? Pero esta vez que tuviera lógica no era realmente necesario porque por alguna extraña razón, besar a mi chico de ojos verdes se sentía bien, muy bien.
—Wow. —Lo escuché murmurar.
—Sí…wow… —Una pequeña sonrisa apareció en sus labios.
Me gustaba su sonrisa, era tan dulce, tan real y con tan sólo verla me hacia sonreír. El seguía con sus manos alrededor de mi rostro, acarició delicadamente mi mejilla para luego pasar el pulgar por mi labio inferior, me encantaba sentir su piel contra la mía.
—Tienes los ojos máshermosos que hevisto en mi vida —me dijo mientras me miraba fijamente.
Sentí como mi corazón empezaba a acelerarse, como mi sangre se escapaba directo a mis mejillas, él me hacia sonreír sin hacer el mas mínimo esfuerzo, era tan dulce y tierno, que estaba empezando a pensar que élde verdad era un sueño.
—Gracias —le respondí en un susurro.
Él tenía algo que hacía que me sintiera cómoda a su lado, que de algún modo lograra que nada más tuviera importancia. Y después de todo lo que había pasado, no sabíacómo reaccionar hacia estos sentimientos, estaba… asustada.
Lamentablemente el tiempo, en este momento, se volvió mi peor enemigo, diciéndome que no estaba sola. Angela y Rose deben estar preguntándose dóndeme he metido. Pero estar con él hacía que no existiera nada, solo él y yo.
No sabía de dónde saqué la fuerza para separarme de él.
—Debo irme.—Tras decirle esto emprendí a paso veloz de regreso a la mesa, pero su siguiente movimiento me sorprendió. Se acercó inmediatamente tomándome del rostro, plantando un delicado beso.
—Nos vemos pronto. —Me aseguró nuevamente.
Yo como un loca enamorada, sonreí y volteé para encontrar mi camino de vuelta con Rose y con Angela. Antes de perderme en la multitud, me di vuelta y él seguía ahí parado, con esa sonrisa que podía hacer que mi corazón de acelerara y se detuviera a la vez, solo esa sonrisa.
Cuando llegué a la mesa, Rose me miró sorprendida. — ¡Bella! ¿Está todo bien? —me preguntó preocupada—. Estábamos por ir a buscarte.—
Entonces me percaté que tenía una enorme sonrisa dibujada en el rostro, ¿Cómo un extraño podía causar esto en mí? —Todo está perfecto Rose —le dije, ella me miró extrañada por mi actitud. Rose me conocía mejor que nadie así que estaba segura que ella se había dado cuenta de mi cambio y estaba más que segura que sería cuestionada por eso, pero no ahora.
Todo iba perfectamente bien, pero cada tanto me veía buscándolo entre la multitud. Esperando que apareciera, pero no quería preocuparme solo por eso, hoy no, hoy sería una noche que disfrutaría con las chicas que ahora eran definitivamente importantes para mí.
Rose era un completo éxito entre los hombres del club, pero ella era un tanto exigente en cuanto hombres se refería, yo entendía, Rosalie merecía lo mejor. —Bells, ese chico quiere que bailes con él. —La miré asombrada, mientras ella tenía una sonrisa demasiado grande dibujada en su rostro, a ella le encantaba verme avergonzada.
Cuando giré para ver de quiénse trataba, me decepcioné cuando me di cuenta que no era mi chico de ojos verdes. Era un chico bastante atractivo, alto, moreno, con ojos color miel, con una linda sonrisa. Cuando se dio cuenta que lo miraba se acercó a mi sonriendo. —Hola, me llamo Jacob Black. —Se presentó, mientras extendía la mano para saludarme.
—Soy Bella, mucho gusto —respondí con una sonrisa.
— ¿Te gustaría bailar? —. Lo miré apenada, era la peor para rechazar a las personas. Sabía que Rose me mataría si le decía que no pero era una noche para nosotras.
—Lo siento, noche de chicas —le dije mientras apuntaba hacia mi prima y mi amiga, el asintió.
—Entonces un trago. —Suspiré aliviada, había aceptado mi rechazo. Bueno, no del todo, pero un trago no mataría nadie, así que reí.
—Un solo trago —le respondí, poniendo énfasis en que solo sería UN solo trago.
Él me miró triunfante ante mi respuesta, nunca me habían gustado los chicos que creían tener en control ante cada situación. La verdad es que yo había aprendido que lo importante era hacer lo que yo sentía y lo que yo quería, no lo que los demás esperaban.
— ¿Qué quieres tomar? —me preguntó, sacándome de mis pensamientos.
—uuummm… un Apple Martini por favor. —Elasintió y le pidió al barman lo que le había dicho y el pidió un Bulleit Neat.
Jacob era una chico divertido, pero era un tanto engreído, no me gustaban los hombres que creían que solo porque era un niño lindo, siempre tendría miles de chicas a su alrededor, o que todas caerían directo a sus pies, y Jake, como él me había pedido que le dijera, era definitivamente un chico arrogante.
—Jake gracias por todo, pero es hora de que me vaya con mis amigas. —Él tomó mi mano para detenerme cuando intenté levantarme.
—Nos vemos pronto, Bella. —Mi única respuesta fue devolverle una sonrisa.
Tomé mi bolso y fui directo hacia donde estaban mis amigas. Rose y Ángela estaban muy metidas en una conversación a cerca de sus ex.
El último novio de Rose era un patán, Tyler. Era el jugador de la NBA y creía que podía tener el mundo a sus pies y eso incluía a Rose, pero ella no era la novia trofeo de nadie, así que gracias a Dios fue ella quien terminó con él. El último novio de Ángela era aún más idiota, Mike, que se le ocurrió engañarla con una chica que trabajaba en nuestra empresa pero en otro departamento.
Pero yo me ganaba el premio al peor ex. James había sido el idiota más grande del mundo. Luego de 2 años, de una relación más que tormentosa para mí, él había decidido que no sólo me quería a mí sino también a Victoria, quien yo había considerado una amiga hasta ese momento. Pero ese no era mi único mal recuerdo habían muchas cosas más. Me había prometido no hablar, ni pensar en eso, pero la realidad era que esa había sido una experiencia que me había enseñado muchas cosas como que no debo esperar nada de nadie nunca más, y que la confianza era algo que las personas se ganaban, no era algo que se podía tener por que sí.
—Chicas, no hablemos de cosas, ¿sí?—Ambas me miraron con sorpresa porque no me vieron llegar llegar—. ¡Vamos a bailar!—Se dieron cuenta que no había sido una pregunta sino más bien una orden.
Ambas asintieron enérgicamente y se pararon sin ni siquiera intentar discutir. Antes de llegar a la pista de baile Rose y Ángela me emboscaron. —Y,¿qué tal todo con Jacob? —Las miré extrañada, ¿ellas ya lo conocían?
—Y ustedes ¿cómo lo conocen?—. Angela me se encogió de hombros.
—Bueno, no lo conocíamos, pero hizo toda una presentación formal para que te presentáramos con él. —Puse los ojos en blanco y confirmé lo que era un hecho, ellas dos juntas me volverían loca.
Sin querer hablar más del tema las tomé de la mano y las llevé a bailar. La estábamos pasando increíble, amaba a estas chicas. Rose tenía unos pasos extremadamente sexys y atrevidos, Angela y yo intentamos seguirle el paso, y creo que funcionaba bastante bien ya que varios chicos se acercaban a nosotras cada momento. Y negarnos, hacía que todo fuera más divertido. Esta era la primera vez en mucho tiempo que me divertía tanto y que me sentía toda una diva.
Después de un momento, escuchéa alguien llamarme. Cuando volteé, mi gran amigo Emmet apareció frente a mí. Se veía realmente guapo con jeans azules, una camisa blanca y par de converses se veía guapo y sensual. A los pocos segundos de nuestro encuentro, estaba ahí abrazándome con fuerza, me hacía sentir como su hermanita, yo reía a carcajadas. Cuando levanté la mirada mi chico de ojos verdes estaba ahí mirándome sorprendido, esto podía ser algo bueno como algo malo, tal vez esto lo animaría a acercarse a mí o definitivamente significaría que no volvería a verlo más.
Cuando por fin pude respirar con normalidad otra vez, miré a Emmett que tenía una adorable sonrisa en el rostro. —Hola Swan. —Reí por su manera de saludarme.
—Hola Cullen. —Cuando volteé, vi que Rose había quedado deslumbrada, entonces recordé mi conversación con Emmett durante nuestra cena.
Llamé a Rose con la mano para que se acercara a nosotros, tomé a Emmett del brazo.—Emmet te presento a mi prima Rose. —Ambos parecían encantados, ella tenía esa mirada que tenía cuando quería algo inmediatamente y él, bueno prácticamente se le caía la baba.
—Mucho gusto, soy Emmett Cullen. —Él tomó la mano de Rose y la besó con delicadeza, un brillo apareció en los ojos de Rose.
—Rosalie Hale, mucho gusto. —Se presentó sin dejar de mirarlo.
Sí, definitivamente ellos se veían increíblemente bien, además se estaban llevando muy bien, tan bien que me hicieron sentir que sobraba en la conversación, así que les había dado su espacio.
Cuando me alejaba para ir a buscar a Angela, di la vuelta y al ver a Rose, me di cuenta que había hecho algo bien y que ahora ella estaba muy feliz. Me sentía orgullosa de hacer sentir bien a alguien que no sólo era mi prima, si no era como una hermana para mí.
Mientras me escabullía entre la gente para llegar a donde estaba Angela, volví a mirar hacia arriba, por si veía a mi chico de ojos verdes, pero lo que vi cuando lo encontré no era lo que esperaba. Estaba abrazado de una chica delgada, y de estatura media, de cabello corto y castaño, tenía un porte grácil y elegante, unas facciones delicadas, ella era de verdad hermosa.
Un pequeño dolor se alojó en mi estómago, ¿era envidia? ¿Por qué?. Sí, él me hacía sentir cosas que para mí eran nuevas, pero yo y él no teníamos nada, tal vez verme abrazada de Emmett lo había hecho malinterpretar las cosas, y esto significaría que no lo volvería a ver más.
Cuando encontré a Angela, estaba hablando con una chica, cuando me vio me llamó con la mano. —Bella, ven te presento a Bree, ella es una antigua compañera de la universidad. —Me sonrió amablemente.
—Mucho gusto Bella, Ángela me ha hablado mucho de ti. —Miré a Angela, quien se encogió de hombros.
—Mucho gusto Bree —le respondí devolviéndole la sonrisa.
Las tres nos quedamos conversando, Bree era una arquitecta y conocía a Rose, había trabajado en varios proyectos con ella. Era una chica dulce e inteligente, nacida en Boston, y felizmente enamorada y comprometida con Riley que era abogado e iban casarse en julio justo en medio del verano.
Luego de conversar y tomar en par de copas se despidió, y volvimos a ser sólo yo y Angela.
—Bella, ¿me acompañas al baño?—Asentí como respuesta y nos escabullimos en medio de la gente.
Cuando entramos, el baño estaba extremadamente lleno así que tomé a Angela del brazo —Estaré afuera ¿está bien? —Ella asintió.
Mientras la esperaba, fui a sentarme en uno de los enormes sillones negros que había cerca, necesitaba descansar. Cuando levanté la vista, la chica con la que había visto a mi chico de ojos verdes estaba ahí.
—Sí, definitivamente ya no lo aguanto —decía en un tono algo exagerado—. Ya me cansé de él, estoy aburrida, es un idiota. —Se quejaba—. Creo que lo mejor es que termine con él —dijo ya algo más tranquila.
Ellos tenían algo, y ella… ¿iba a dejarlo?, o ¿ella iba a dejar a su novio por él? Una ola de rabia me invadió, no quería que ella estuviera con él, y tampoco podía concebir la idea de que ella le rompiera el corazón, de cualquier manera ella era una tremenda idiota.
Cuando por fin terminó de quejarse y colgó el teléfono, me miró y me sonrió, no teníapor qué odiarla, pero en ese mismo momento lo hacía, la detestaba.
Mi estomago, mi corazón y mi cabeza inmediatamente se sintieron extraños, tenía la incontrolable necesidad de proteger a mi chico de ojos verdes. Sentí como mis músculos se tensaban, mientras la hermosa muchacha de cabello castaño caminaba hacia el otro extremo de la habitación.
Suspiré y rápidamente salí de la habitación, llegué donde estaba Rosalie que aún seguía hablando animadamente con Emmet. Me senté furiosa sin comprender exactamente qué era lo pasaba, así que agarré el primer vaso lleno que encontré y tomé todo su contenido, la garganta me ardió, pero alivió un poco mi enorme rabia.
…
Espero que les guste el capitulo, el siguiente ya esta listo y en manos de mi increíble Beta, dejen sus reviews, toda idea, critica y todo es mas que bienvenida. Las quiero!
Jezz
