Capítulo III: Batalla y Castigo.
Entonces Atenea, quien ya había llegado al Coliseo acompañada de su Madre, descendió al centro del lugar acercándose a su amado Pegaso, al llegar se abrazaron mostrando abiertamente su Amor, en ese instante un poderoso Cosmos y sin mostrarse lanzó un poderoso Rayo contra la pareja de amantes, sin embargo, Pegaso lo notó inmediatamente apartó rápidamente a Atenea recibiendo el Rayo de pleno, Hera que lo observaba desde el Olimpo sonrió complacida, dado que pensaba que Pegaso había sido completamente destruido, mas no se percató de que el Cosmos de este último no había descendido en ningún momento. Atenea estaba aterrada dado que pensaba que su amado había sido destruido.
- ¡AL FIN ACABÉ CONTIGO MALDITO BASTARDO! – exclamó Zeus convencido de que había acabado con Pegaso, entretanto Atenea estaba que trinaba e iba a hacer algo cuando otra persona la detuvo…
- Espere, mi Señora…
- ¿Medusa?
- Sí… - le contestó ella mientras se teletransportaba con Atenea a lo alto del Coliseo, donde se encontraban los demás, quienes habían sido transportados por Seiya.
- Pero, por qué me has detenido, es que no has visto como lo ha matado… - preguntaba Atenea al borde de las lágrimas.
- No mi Señora, primero tranquilícese un poco, después si se concentra podrá ver que Pegaso está sano y simplemente ha contenido el Ataque de con su mano derecha… - le dijo Aracne y ella, un poco más tranquila, logró concentrarse un poco y pudo ver con claridad que lo que le había comentado Aracne, fue entonces cuando una Gran Voz Grave…
- ¡CONDENA ASTRAL! – esto sorprendió a Zeus, quien ya se creía vencedor, quien quedó atrapado par el ataque de Pegaso.
- Pensabas que ese Rayo acabaría conmigo ¿no? – preguntó Pegaso con un tono tranquilo, tanto que impresionaba y asustaba, mientras se acercaba a su atacante, el cual estaba completamente inmovilizado entonces otro ataque que fue lanzado por Hera, quien lo había hecho a la desesperada, presentándose en el lugar segundos después y también fue encarcelada por el mismo ataque que había encarcelado a su esposo.
- Pero ¿es que no podemos contigo? – preguntó desesperada Hera.
- Con ataques como estos, tan débiles, no. – le contestó Pegaso, esto les sorprendió, entonces aparecieron Apolo, Abel, Eris, Kratos y el Titán Crono se presentaron con la intención de atacar.
- Veo que en el Olimpo no faltan estúpidos con deseos de morir. – comentó Pegaso, mientras se giraba hacia los recién llegados.
- Ya veremos lo que sucederá. – dijo con prepotencia Crono, intentando liberar a sus hijos Zeus y Hera.
- No gastes tu tiempo en ese menester porque no conseguirás nada, Crono. – dijo la grave voz de Chronos, señor del Espacio-Tiempo.
- ¡¿QUÉ?! – exclamaron los últimos en llegar.
- Así es, no tenéis ninguna posibilidad de liberarlos. – acotó Pegaso. Esto enfureció a Crono y a sus nietos, y dejándose llevar por la Ira que sentían en ese momento atacaron a Pegaso pero fue inútil.
- Eso es todo lo que tenéis… - la pregunta le molestó tanto que se pusieron en la Formación para ejecutar la Exclamación del Titán y Pegaso se colocó en la misma posición, pero la Técnica que iba a ejecutar era distinta.
- ¡JA, SI PIENSAS PODER EJECUTAR ESTA TÉCNICA SÓLO ESTAS EQUIVOCADO! – exclamaron Crono y sus nietos, con su prepotencia habitual.
- ¿Quién os dijo que voy a ejecutar la misma Técnica que vosotros? – preguntó, con su siempre tono tranquilo.
- ¡LAMENTO DEL TITÁN! – lanzaron su ataque ya hastiados por la tranquilidad de su oponente.
- SUPREMA ANIQUILACIÓN CÓSMICA TOTAL. – ejecutó su ataque Pegaso, ataque que absorbió el de sus oponentes eliminándolos a casi todos en el acto. Tras el contraataque de Pegaso solo quedaban, aunque bastante mal parados, Apolo y Kratos, quienes volvieron a lanzarse al ataque contra Pegaso, pero fueron interceptados por Perseo quien los remató, entonces Pegaos se giró hacia Zeus y Hera acercándose a ellos.
- Ahora vienen las consecuencias a vuestros actos, sobre todo para ti, Hera.
- Por qué para mí. – preguntó la mencionada.
- Porque detesto la hipocresía con respecto a tus deberes como Protectora de la Familia, sobre todo, cuando te dedicas a destruir toda familia que vive feliz, así que te retiro tus Poderes y Atribuciones seguirás viviendo como una simple mortal aquí en La Tierra y lo mismo sucede contigo Zeus, viviréis más que cualquier otro mortal, pero como sucede con vuestro Padre y tus hijos Zeus, una vez muertos jamás volveréis a nacer…
- Por qué este castigo tan duro… - preguntaron los mencionados.
- Simplemente por vuestras continuas faltas y además muy graves y ahora… - aclaró Pegaso mientras hacía unos movimientos con sus manos, entonces preguntó algo Orfeo.
- ¿Qué es lo que va a hacer ahora?
- Lo que resta para completar el castigo… - explicó Quirón quien hacía un rato llegara al Santuario acompañado de sus hermanos.
- ¿Qué quieres decir? – preguntó Eurídice, sin entender.
- Lo que quiere decir es que borrará por completo la memoria de Zeus y Hera. – explicó Némesis. Y así sucedió todos los recuerdos de Zeus y Hera fueron borrados completamente y por toda la Eternidad para después desaparecer siendo trasladados a otro lugar y así todo concluyó tras Eras de Delitos cometidos por los dos Condenados, de esa manera las Guerras, el Odio y la Discordia, y otros problemas que siempre tenían como víctimas a los Mortales.
Sin embargo había algo que a Hades no le estaba gustando nada, pues a pesar de haber acabado había percibido que Pegaso estaba muy alterado tanto que acabó haciendo explotar su inmenso Cosmos eso asustó a todos los allí presentes que no entendían lo que estaba sucediendo, pasados unos instantes todo había pasado, mas se podía observar que Pegaso estaba inconsciente en el centro del Coliseo, sin embargo se podía ver que aún se encontraba en pie, pero no se movía hasta que al fin se derrumbó en ese momento Atenea asustada corrió hacia el lugar donde se encontraba su amado para recogerlo y llevárselo al Templo Principal y esperar a que se recupere y así poder continuar con su relación ahora sin ninguna interferencia más por parte de nadie, sin embargo, ahora ella no sería feliz hasta que pudiese recuperarlo.
Continuará…
