Hetalia no me pertenece ni sus personajes, lo único es la historia sin fin de lucros.
Advertencia: Trío, leve Lime entre ciertas parejas, parejas Hombre X Hombre.
Listo ahora lee bajo tu propio riesgo.
El Frances miraba a los dos rubios de habla inglesa, quienes le mandaban una mirada de molestia- Oh mon Amour America ¿Podemos hablar en privado?- pregunto el Frances ignorando la mirada de enojo del Británico, el americano asintió no muy convencido, así los dos se alejaron un poco de Inglaterra.
Amerique has de saber que tengo cierto interés en tu vio- se mordió la lengua- en tu tierno hermano- menciono corrigiéndose.
El rubio de lentes lo miro algo molesto por la obvia frase- ¿Y? ¿No te deje claro que te alejaras de el?- pregunto molesto, mirando en dirección al Británico, si lo tenia que admitir, aunque sonara algo cruel, no le interesaba tanto lo que el Frances quisiera hacerle a su hermano solo fue la escusa para estar mas tiempo con su adorado cejón, bueno la idea de que ese Frances acosara a su pobre hermano no le parecía del todo bien.
El Frances lo miro complacido al ver la dirección de donde los ojos azules estaban puestos- oh ¿No se ve lindo Inglaterra esta noche?, ya que no me dejaras divertirme con mon petit Canadá ¿No te molestara que vaya con mi viejo amigo Inglaterra?- sonrío de esa manera tan pervertida que solo el podía tener, la cual ensancho mas al ver la reacción del americano- solo bromeaba mon Amour, se que ese británico es solo tuyo- logrando con esto ultimo que el menor se sonrojara fuertemente – te daré un regalo solo si me permites hablar a solas con tu hermano- el americano alzo una ceja ¿a quien creía que engañaba?- ¿solo "hablar"? tu no hablas ni contigo mismo- soltó mordazmente, no quería saber que tipo de regalo le daría ese Frances pervertido- touche mon petit, eso me dolió, aun así te contare un pequeño secretito- se le acerco al oído del Estadounidense y señalo al ingles disimuladamente- ¿ves ese vaso de agua?- el americano asintió algo incomodo por la cercanía del país de habla francesa- bueno ese vasito contiene algo especial, en cuanto lo beba mon Amour Inglaterra se tirara al primero que pase enfrente de el- sonrío al ver que su plan estaba dando resultado- ahora mon Amour Alfred dime ¿Me sedes a Matt o a Arthur?- soltó una leve carcajada al ver la cara del ingles- y apresúrate a elegir Arthie esa apunto de beber del vaso y yo puedo aparecer en un instante frente a el y así recordar nuestros tiempos de piratas- soltó seductoramente, si pronto mon petit Matthie estaría marcado como territorio Frances.
Arthur un tanto enfadado por ver la cercanía del come hamburguesas y el pervertido del Frances decidió probar un poco del agua, acerco lentamente el vaso a sus labios, como cámara lenta a lo ojos de Alfred, quien se torturaba cada segundo ante lo que veía.
El Frances al ver que la ex colonia inglesa no se movía comenzó a caminar rumbo a Inglaterra con una sonrisa en su rostro, sabia que pronto el Americano haría algo y después de eso Canadá seria todo suyo, esa idea es lo que lo hacia seguir adelante, eso y molestar a Arthur, no mentía cuando menciono lo de recordar sus tiempos de piratas ya que en esa época Arthur era mas apasionado, y ese era su regalo a su futuro cuñado.
El americano reacciono un segundo antes de que el británico probara aquel líquido, salio corriendo a su lado…
En una habitación, una de tantas ya ocupadas, se podían oír las voces de un chino y un ruso, y no era precisamente que estuvieran hablando, o por lo menos no era una charla un tanto apta para menores de edad.
Dentro de la habitación se encontraba un semi desnudo Chino con las mejillas fuertemente ruborizadas, encima de el un Ruso sin su abrigo que lo miraba fijamente como arrepintiéndose de lo que minutos antes estuvo apunto de hacer.
Iván aru ~- soltó el chino con una mezcla de sensualidad e inocencia que excitaban de sobre manera al ruso, quien contenía sus ganas de abalanzársele sobre el y cumplir sus fantasías ¿Yao en realidad desea a Iván da ~?- pregunto con la poca cordura que le quedaba, el chino no se la ponía fácil, moviéndose de esa manera debajo de el.
El chino lo miro curioso y sonrío – Desde hace mucho tiempo aru ~- sonrío tiernamente para después besar al ruso de manera inocente, la sonrisa del ruso le ilumino- entonces Yao será uno conmigo- dejo de contenerse el Ruso para después besar de manera salvaje al asiático mientras se quitaba la parte superior de su ropa – Serás mío Yao, solo mío da ~ - se escucho decir al ruso antes de que la habitación fuera inundada por fuertes gemidos del chino quien era desnudado por el Ruso de manera rápido.
En otro piso de la mansión se podían oír las voces de tres personas, dos de ellas se reían sin razón aparente.
La risa de la húngara hipnotizaba a sus dos acompañantes, pues la mujer se reía de cierta manera no inocente a los ojos del austriaco.
Prusia la admiraba desde atrás, puesto que la joven se sentó en medio de él y el aristócrata y en esos momentos le contaba algo al señorito quedando de espadas al peliblanco, recordando sus planes originales se fue acercando poco a poco a ella hasta posar su boca en el cuello de la joven sacando un fuerte gemido.
Austria lo miro reprobatoriamente, pero el prusiano poco le importo, volvió a besar el cuello de la Húngara y esta se retorció de manera tentadora, a los ojos de los dos caballeros, soltando fuertes suspiros y sonrojándose al acto, esta escena era mas que admirada en primera fila por el austriaco que poco a poco se iba sintiendo extraño ante la escena exhibida enfrente de el.
El prusiano sonrío altamente, el afrodisíaco estaba funcionando, la Húngara nunca dejaría que el la tocara de esa manera y el señorito jamás permitiría dicha cosa, pero ahora ambos bajo el efecto de la droga, no hacían nada por detener lo que comenzaba Gilbert, siguiendo su plan el inventor de aquel sobre tomo la mano del austriaco y lo jalo hasta hacer que quedara frente a frente de la joven, mientras el seguía dejando marcas en el cuello de la mujer- Vamos tócala se que quieres- soltó para alentar a su viejo amigo, quien intentaba vanamente de dejar de mirar de manera lésbica a su vieja amiga.
La otra mano de Prusia, una sostenía a Austria, comenzó a desabotonar la blusa de la joven, quien se removió entre ambos hombres, dándole una sugerente vista al ya casi ex caballero- Vamos solo déjate llevar- sonrío mientras veía como el afrodisíaco terminaba de hacer de las suyas con el castaño.
La joven soltó un fuerte y sonoro gemido que tomo la atención de ambos hombres, dándole un toque sensual y atrayente, que logro derribar las pocas fuerzas de retención que se auto imponía el Austriaco y sin medir sus actos termino de desabotonar la camisa de la joven y la beso fieramente.
Prusia sonrío antes esto al fin su fantasía de tener a sus dos amores prohibidos se hacia realidad y pensaba aprovecharlo al máximo.
En uno de los pasillos desabitados de la casa del Frances se encontraba un rubio acosando a un mas que apenado castaño, había un vaso vacío tirado a su lado junto con un, ya conocido, sobre.
El rubio besaba salvajemente al castaño- vamos Liet nadie nos mira- sonrío el rubio al ver como poco a poco el castaño se dejaba llevar.
Po-Polonia al menos vayamos a una habitación- comento entre el beso el subordinado del ruso, el polaco soltó una sensual sonrisa que logro hacer sonrojar – vamos Toris ¿no es mas excitante hacerlo en el pasillo ala espera de que alguien pueda o no pasar?- le hablo seductoramente al oído mientras lo arrinconaba mas contra la pared.
El pobre de Lituania sentía que poco a poco perdía las fuerzas para oponerse, gracias a cierto polvo en su bebida- tu lo pediste Feliks- soltó antes de invertir las posiciones y besar salvajemente al rubio- ¡oh, gracias afrodisíaco!- pensó el Polaco antes de pasar sus brazos por el cuello de su pareja para profundizar el beso y sentir como una mano del castaño comenzaba a meterse entre sus ropas.
En un rincón oscuro debajo de las escaleras que daban paso al tercer piso una inusual pareja se encontraba.
Suecia, quien por accidente bebió la extraña bebida que Islandia le dio para Fin, se encontraba acorralando a un sonrojado Finlandés, quien en estos momentos se encontraba sin su característica boina y con la camisa abierta , que pronto tomaría lugar a su boina que estaba tirada a unos pasos de ellos.
Finlandia no entendía que le pasaba a Su-san y poco le importaba ya en estos momentos, el sueco lo tocaba de manera tan tentadora que su poca cordura se había ido hace ya varios segundos, el sueco mordió el cuello del mas pequeño con la fuerza suficiente para dejarle una pequeña marca, no comprendía por que de la nada sintió los fuertes deseos de hacer lo que una pareja normal de esposo hacen en su noche de bodas, amaba al rubio frente a el y nunca lo obligaría a nada, razón por la cual no habían hecho nada fuera de la amistad, pero en esos momentos se sentía extraño, las ansias de hacer suyo a ese rubio lo ahogaron por completo nublando su sano juicio y es que ese pequeño nunca se había visto tan fuertemente deseable a sus ojos como para haberlo acorralado en el primer rincón oscuro de esa casa.
El finlandés miro al mayor sonrojado, no podía negarlo lo había logrado excitar las manos de Berwald que lo tocaban en los puntos exactos- Su-san- susurro alzando la vista con un mas que adorable sonrojo, logrando terminar de nublar la mente del sueco quien lo beso salvajemente para terminar de quitarle la camisa y comenzar a desabrocharle el pantalón, si podía ser un hombre de pocas palabras, pero dicen que los callados son los peores…
En los jardines de la casa del pervertido Frances un griego se encontraba encima de cierto japonés que no paraba de gemir fuertemente, el griego era un amante nato y solo necesito una pequeña señal del japonés para enseñarle lo que era estar con un griego en todos los sentidos.
A diferencia de los demás países Heracles tenia a kiku solo en paños menores tocándolo en zonas sugerentes que soltaban gemidos reprimidos en el japonés, el griego se alejo un poco de su amante para quitarse los pantalones quedando en las mismas condiciones de su pareja, volvió a posicionarse sobre el- ¿Listo para el siguiente paso Kiku?- lo miro lleno de pasión y el mencionado asintió nublado por la pasión que el griego despertaba en el, y es que cuando Grecia no esta durmiendo tiende a hacer cosas muy buenas.
En el baño de la segunda planta se encontraba un italiano recargado sobre un lavabo y frente a el un apasionado alemán quien poco a poco subía al castaño al lavabo y este enroscaba sus piernas a la cintura del rubio- Doitsu mas ve ~- soltó el italiano de manera sensual logrando que el alemán dejara su pose rígida y comenzara a posar sus manos por el pecho desnudo del menor mientras mordía levemente las orejas del italiano, y así soltar los deliciosos gemidos que tanto le fascinaban, el italiano mas que feliz se dejaba hacer en las manos del alemán, oh como adoraba que el rubio tomara la delantera solo por una vez y ¡oh que bien lo hacia! Pensó el castaño amante de la pasta antes de acercas mas al rubio a su cuerpo sintiendo como una parte del alemán despertaba de manera fogosa.
El alemán ya sin su cordura comenzaba a bajar su mano por el torso del italiano mientras posaba sus labios en los de Feliciano quien le devolvió el beso apasionadamente.
En una esquina del bar, romano se encontraba sobre las piernas del jefe España abrazándolo por el cuello mientras que el español dejaba marcas húmedas en el cuello del italiano mayor, quien ya poco le importaba lo que su hermana estuviera o le estuvieran haciendo, no sabia por que estaba permitiendo que el Bastardo de Antonio lo tocara de esa manera en publico y poco le interesaba, se sentía tan molestamente bien y no seria el quien detuviera al pedófilo ese- Umm Lovino que te parece si vamos a una habitación para seguir mas afondo con esto- menciono el español antes de jalar levemente el mechón del castaño haciéndolo estremecerse por el placer que el español le estaba haciendo sentir, asintió entre jadeos, el español sonrío complacido y lo cargo en brazos dirigiéndose a la habitación especial que Francis le había preparado.
El Frances miro a su amigo correr en la dirección que ya conocía – suertudo - pensó al momento que dirigía su vista al americano que corría en dirección a Arthur, sonrío pervertidamente, era hora de ir con su pequeño canadiense y enseñarle que tanto Amour le podía hacer sentir.
Termine Omg me sentí tan pervertida escribiendo esto D:
Bueno me salte unas parejas que pienso poner en el siguiente capitulo, de las cuales recién me enamore (¿?)
Sinceramente no estoy segura de quien poner como "Seme" si a Alfred o a Arthur, lanzare una moneda haber que sale ;D
Espero y les guste 3
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