Me sigue preocupando que el Fic no aparezca cuando es publicado, hasta a veces se borra la portada de repente. Voy a estar probando un par de capítulos más, si veo que el error sigue ahí, borraré el fic y lo volveré a publicar. Ya me ha pasado antes y era un error muy molesto.

Dejando eso de lado, tendrán capítulos de seguido hasta que más o menos haya terminado de explicar de que ve el mundo, probablemente dos o tres capítulos más a lo mucho. Serán capítulos tranquilos hasta que PUM, se viene lo bueno :v

Dicho todo esto, espero que disfruten mucho el Fic, las visitas están…por ahí (lo entiendo porque he estado mucho tiempo fuera y ya nadie me conoce :'v). por otro lado, la mayoría busca Fics de protas ops en el mundo de Naruto o mayormente en el Dxd y yo hago sobre un tercero salido de mi mente, obviamente no iba a atraer a personas que se saben el manga de memoria :v (yo me sé todo shippuden y solo el inició de dxd :'v)


La Leyenda de los siete héroes


Capítulo 3: Empezar siempre es complicado,
sobre todo para aquellos que lo tienen todo en contra


"¿Cómo terminé en esta situación?"

Fue la línea de pensamiento de un rubio muy familiar, mientras se vestía con algunas telas normales y ásperas y se terminaba de colocar alguna clase de media pechera de cuero. Mirándose a sí mismo un momento, notó que solo tenía una hombrera, la pechera solo cubría media parte de su cuerpo y los guantes que usaba solo servían para que no le doliese tanto al sostener una espada de verdad.

Las botas por otro lado, eran de cuero también y estaban un poco raídas, pobremente no tenía la dureza suficiente como para soportar un buen golpe, pero si para caminar largas distancias "no es que sea malo…" susurró mientras se veía realmente como un personaje inicial de videojuego "pero para comenzar no está nada mal…creo" pensó en voz alta con positivismo y una sonrisa.

"Yo creo que se ve bien" escuchó a su lado, haciéndolo saltar nuevamente del susto, pero esta vez no gritó "l-l-l-lo siento" tartamudeó Hinata, quien retrocedía mientras agitaba furiosamente las manos "p-p-p-p-pensé que ya había acabado y vine a saber si…estaba bien" susurró al final, sin saber cómo realmente disculparse por lo sucedido.

"n-no te preocupes" pensó Naruto mientras miraba a otro lado, rascándose la mejilla e intentando buscar las palabras apropiadas para decirle a su amiga que no debería de estar aquí "Hinata-san…si sabes que hay dos vestidores…uno de hombres y otra de mujeres" La chica parpadeaba de manera linda sus palabras, asintiendo en trance.

Su rosto lentamente empezó a teñirse de rojo al darse cuenta que se encontraba en una habitación ligeramente grande, en donde el rubio era el único vestido mientras había otros chicos que estaban a medio cambiarse y solo ocultaban su desnudes con sus ropas.

"¡LO SIENTO MUCHO!" gritó mientras salía corriendo fuera del lugar, ocultando su rostro avergonzado y rojo como un tomate detrás de sus manos, chocando un par de veces con los muros antes de salir del lugar. todo esto sucedía mientras Naruto sonreía de forma nerviosa, pues los demás le miraban con cierta desconfianza y malas intenciones.

'Perfecto, ahora si no era suficiente tener su lastima, ahora tengo su odio'


"Finalmente, pensé que te habías atorado en el vestidor uzumaki-kun"

La voz sarcástica y mal intencionada, oculta tras una preocupación fingida era nada más ni nadie menos que Akeno, quien era la única del grupo fuera. Naruto frunció el ceño recordando que a ella le gustaba mucho burlarse de todos "tenía dudas si realmente habías muerto por una hebilla de cinturón" dijo riéndose como una dama, detrás de sus mangas largas.

"Ha, ha, que graciosa" se rio con sarcasmo el rubio, antes de verla completamente "lindo…traje de maga" dijo mirando como ella tenía unas ropas de sacerdotisa de miko "se nota que eres una gran maga o lo que sea que hayas elegido como destino" dijo sin entender de donde salía aquel traje en realidad.

"soy una Cruzada, significa que mis capacidades son de fuerza y magia" dijo ella explicando su destino "aunque me gusta más la idea de ser maga por ahora, no tengo la fuerza física suficiente como para una batalla cuerpo a cuerpo…a menos que sea para atar a alguien con cuerdas" dijo con una vena sádica en su voz, logrando ponerle un poco nervioso.

"e-eres buena atando personas" dijo recordando como en su segundo día en el club, experimento por sí mismo lo bueno que ella era atando a personas en poses sexuales "tiene sentido que seas una cruzada…eso creo" dijo con duda, su pregunta solo hizo reír a la chica pelinegra.

"Yosh, mi aventura empieza aquí" exclamó issei mientras salía usando un conjunto completo de cuero. A comparación del suyo propio, que tenía partes sin protección, la de issei si protegía en su mayor parte, aunque no lucia nuevo "Naruto-senpai, Himejima-senpai" saludo él con una sonrisa al ver a sus amigos ahí.

"Yo también estoy aquí" saludo Kiba detrás de Akeno, con una sonrisa incomoda "no sabía que tenía una habilidad de hacerme invisible, es bueno saber que lo tengo" dijo con un tono entre triste y apesadumbrado, mientras un aura oscura empezaba a sumergirlo en depresión.

"Lo siento, no te vi ahí Yuuto" se disculpó Naruto, pues realmente no lo había visto pero técnicamente estaba durante toda la conversación con Akeno y no lo había saludo o reconocido su existencia "Grace-san también está ahí veo" mientras Kiba tenía su propio modelo de traje de cuero, la chica enojona tenía un traje estereotipado de bruja occidental.

"Estamos todos al fin" dijo Rias mientras se acercaba lentamente al grupo, ella tenía un traje muy corto y escaso de protección de cuero, pero lucia muy bien en ella y mostraba sus grandes pechos a la vista, algo que gustó bastante a issei, así como hizo mirar a otra parte a Naruto.

Hinata estaba al lado de Rias, vestía un traje común de maga, pero el área de su pecho estaba ligeramente descubierta, siendo capaz de ver su escote. Ella le miró un momento y solo bajó la cabeza avergonzada, disculpándose por lo de antes y él responde solo con una sonrisa.

Hinata parecía haber entendido el mensaje, pues luego sonríe y camina hacia él, colocándose a su lado para ver a su jefa mientras esta ordenaba al grupo "soy la presidenta de este club…y aliados" dijo mirando a dagas a Naruto quien jugaba a empujarse con Hinata "y como la líder, he sido informada de lo que sucederá a partir de ahora" dijo ella mientras hacia una señal para que les siguiesen.

Todos ellos se encontraban en uno de los almacenes del ejército imperial, donde más o menos era donde tenían las armaduras para los soldados principiantes, sobre todo los que protegen al rey "Me dijeron que, una vez terminados de vestir, entrarían cierto número de grupos a la armería para seleccionar nuestras armas" dijo ella caminando al frente de todos, quienes asentían a sus palabras.

No tardaron mucho en realidad, era el ala opuesta del edificio. Al entrar, vieron que ya había algunos grupos pequeños por ahí, inspeccionando las armas que tenían a disposición. Había una persona que estaba en el medio de la habitación, se trataba del hombre que vestía la armadura de placas reluciente.

"otro grupo ha llegado" dijo con una sonrisa al verlos "escuché que tenían a un campesino como compañero, no es que sea de mi incumbencia, todos pueden elegir pelear si esa es su elección" dijo con una pequeña sonrisa mientras caminaba ha otro lado "Pero solo podrán pelear de verdad si son capaces de levantar un arma" dijo mientras señalaba las diferentes que había en el lugar.

"Lo ideal sería dividirnos y encontrar nuestra arma a nuestro gusto" dijo Rias, tomando las riendas del grupo nuevamente "aunque la mayoría tenemos por disposición la idea de usar magia, no olviden llevar algo por si necesitan defenderse cuerpo a cuerpo" señaló ella, mirando a Grace quien era la única enteramente maga del grupo.

'como espera de una loca por los juegos Otome y RPG' pensó Naruto con una sonrisa al ver la cara seria de Rias 'apuesto que está chillando de la emoción en su mente, aunque creo que ella espera que un chico guapo aparezca y se enamore perdidamente de ella' pensó con un sudor sobre su cabeza recordando las ensoñaciones de la pelirroja.

"anno, ¿Naruto-san?" preguntó alguien a su lado, siendo Hinata quien jalaba de sus mangas con mucha vergüenza "¿quiere ir a comprobar nuestras armas? No me siento muy confiable con cosas…filosas a mi alrededor" admitió ella, temiendo un hacha gigante que estaba a su lado y el filo brillaba, intimidándola.

"no veo porque no" dijo riéndose entre dientes, aceptando caminar junto a ella, ignorando las miradas de los demás del grupo mientras se alejaba "esto me trae muchos recuerdos, como la feria esa donde compré mi primer Bokken" dijo con una risa nostálgica, recordando que la idea de las espadas y la fantasía estaba en él desde muy pequeño.

"hai, lo recuerdo" dijo ella con una pequeña sonrisa "en ese momento usted estaba muy emocionado por tener una espada, recuerdo que la usaba contra un árbol que decía era su némesis" rio ella, ocultando su risa detrás de sus manos. aunque sonaba vergonzoso, Naruto se rio también.

"cierto, fueron días muy agradables" recodó con cariño aquellos momentos donde nada le preocupaba, el si quería podía ser un héroe de fantasía y tenía alguien que siempre le creía, aunque sabía que fuese mentira "no puedo creer que te haya dejado de lado solo porque te mudaste, me siendo como un idiota ahora" admitió, pues todo lo que sucedió después de ello lo recordaba con otros ojos, uno más realista y maduro.

"b-bueno, era difícil vernos, yo tenía clases de etiqueta" dijo ella con un tono conciliador, intentando ayudarle a salir de aquella depresión "Los estudios intermedios fueron una transición muy larga y tediosa, muchas cosas pasaron…muchas de ellas nos hicieron cambiar" dijo con un tono triste ahora, recordando de mala gana esas malas experiencias.

"Yo no noto ningún cambió en ti, Hinata-san" dijo Naruto, mirándola con algo de duda "Quizás haya pasado mucho tiempo, pero incluso luego de todo eso, aun podemos hablar como solíamos hacerlo antes, ¿algo realmente es diferente ahora?" preguntó mientras sostenía su hombro "Amigos fuimos y amigos seremos, es una promesa dattebayo" dice mientras levanta un pulgar, haciendo que sus dientes brillasen.


Goblin Slayer Original Soundtrack - Odd Fellow
(escucharlo por favor, será divertido)


La chica de cabellos azules empezó a brillar como un árbol de navidad en noviembre "s-s-s-s-seguro" dijo ella mientras empezaba a sacudir sus brazos de forma graciosa "n-Naruto-san tampoco ha cambiado…n-no mucho por lo menos" tartamudeó mientras miraba a los lados buscando algo que pudiese ayudarla a salir de esta situación, pues el rostro interrogativo del rubio cada vez estaba más cerca y ella podría explotar en cualquier momento.

"¡hey! ¡esa pareja de ahí!" escucharon un grito, se trataba de aquel hombre que guiaba el lugar "¡empiecen a buscar sus armas y dejen de estar flirteando!" gritó con voz de mando o de general, haciendo que se separasen y por instinto, saludaran como si fueran soldados del ejército.

'¡qué vergüenza!' pensaron ambos mientras miraban nerviosamente a los alrededores, todo mundo los estaba mirando luego de esa llamada de atención '¡haz cualquier cosa para que piensen que haces algo productivo!' pensaron ambos rápidamente mientras sostenían un arma y fingían que estaban revisándolas, aunque no tenían ninguna idea de lo que hacían y estaban concentrados más en el otro.

Ambos se miraron un momento y cuando se miraron, se sonrojaron ligeramente para luego ponerse más nerviosos. Toda la escena era vista por sus demás compañeros, quienes ya habían acabado de elegir sus armas "Ara Ara, no sabía que Naruto-kun tenía esa clase de relación con Hyuga-san" dice mientras tenía una de sus manos en su mejilla "se ven muy exquisitos juntos" dijo disfrutando de la vergüenza de ambos.

"Hyuga-san y Naruto-kun tienen historia juntos" dijo Yutto de repente, sorprendiendo a todos "De lo poco que me contó Naruto-kun, son amigos de la infancia que por alguna u otra razón se separaron, quizás solo estén restaurando esa amistad" dijo riéndose por la escena de sus compañeros, quienes empezaron a dejar caer armas al suelo, haciendo un desastre que poco a poco comenzaba a volverse más grande.

"se ven como dos idiotas enamorados" dijo Grace mientras jugaba con su cabello corto "no creo que debamos esperar mucho tiempo para que uno de ellos haga un movimiento, sobre todo ahora que somos grupo, obviamente vamos a estar siempre juntos" dijo ella recordando que incluso tendrían que dormir juntos en ocasiones.

"historia, ¿eh?" dijo Rias con una voz seca "no importa, las relaciones sociales de mi club no son de mi incumbencia, no hasta que afecten al grupo como tal" dijo ligeramente enojada, cosa que algunos de los miembros más veteranos notaron.

'¡qué envidia!' pensó issei mientras miraba a la pareja en la lejanía, quienes intentaban ayudarse mutuamente, pero fallaban y causaban más desastres juntos 'pensar que Hinata-chan era amiga de la infancia de Naruto-senpai, eso significa que ella está fuera de mi liga, aunque sea un héroe' piensa mientras se muerde las uñas por ansiedad y la envidia.

'¡no importa!' pensó positivamente, irguiéndose completamente 'La presidente me eligió a mí para ser miembro del club, obviamente está interesada y ahora que soy un héroe, tengo más oportunidades de que se enamore de mi' pensó con una sonrisa pervertida 'y si tengo suerte, Akeno-chan también' pensó mientras se imaginaba siendo envuelto por ambos grandes pechos.

'¿Por qué tenía que ser parte de un equipo con un sujeto como este?' se preguntó Grace mientras miraba asqueada la sonrisa del castaño, quien miraba el pecho de su presidenta 'por otro lado…' dijo mirando su propio pecho 'no importa, soy superior de todas formas, puedo dormir boca abajo' pensó con una sonrisa de superioridad recordando que ella no tenía problemas para dormir, ni dolores en los hombros. (ost end)

"lo siento, de verdad lo siento mucho Naruto-san" se disculpó Hinata mientras recogían todas las armas, escudos y demás que habían tirado al suelo "Fui quien causo este desastre, no debería de ayudarme a limpiar" dijo ella con mucha pena pues el rubio estaba recogiendo la mayoría de cosas filosas.

"no te preocupes, también fue mi culpa" dice el rubio con una pequeña sonrisa mientras colocaba todo en su sitio "por otra parte…" dice mientras ve una espada larga "Creo que elegiré esta" dice mientras la coloca en su espalda junto a su funda y lo aita a su armadura "pesa más de lo que creí" admite con una sonrisa decaída, pues sentía realmente como si llevara un bloque de ladrillo en la espalda.

"Son espadas de hierro, no de madera" Dijo una voz a su lado, volteando para encontrar una cara no muy familiar "Solo con verlas uno puede ver que han sido forjadas con prisa, pero tuvieron la sutileza de por lo menos hacerlas balanceadas" dijo un chico de cabellos negros mientras revisaba las estanterías.

"Cao Cao" susurra Naruto sorprendido, pues no esperaba encontrarlo tan pronto "Supongo que esa es la diferencia entre tú y yo, nunca he entrenado con armas reales" admitió, pues sabía que el Héroe frente a él tenía mucha más experiencia que él en posiblemente muchos ámbitos.

"no he entrenado con armas mortales, solo réplicas de aluminio" dijo mientras tomaba una pequeña espada corta, desenfundándola un poco "Necesito entrenamiento" dijo mientras volvía a guardarla, alejándose del lugar y abandonando el arma corta.

"Quizás no lo conozca, pero tiene razón" dijo Hinata mientras desenfundaba un pequeño cuchillo "no está desbalanceada como creí, están bien hechas" dijo mientras volvía a enfundarla y se lo ataba a su cinturón.

"seguro" dijo Naruto con molestia, pues sentía más peso en su espalda que el que una mochila llena de libros 'quizás deba de llevar otra' pensó de mala gana, pensando en lo difícil que sería para el adaptarse a ello.

"por supuesto que te va a pesar, crio" dijo el hombre que estaba supervisando el lugar, quitándole la espada de la espalda y la funda con él "Esto es un Espadón, solo luchadores con cuerpo grandes pueden llevarlos y se usa ambas manos" dijo este mientras lo dejaba a un lado.

Dicho esto, y sin importarle la mirada de pena del rubio, le entrega otra "creo que esto es más tu estilo" dijo entregándole una espada más corta, pero no lo suficiente como para ser una espada corta "Es una espada larga, son algo pesadas, pero no tanto como un espadón" dijo mientras se lo entregaba.

Naruto lo tomó con una mano, viendo cómo era posible sostenerla con una, pero desde la mitad a comparación de la otra. Atándola a su espada, sentía peso, pero no uno descomunal como el anterior "Gracias…erhhh" dijo sin recordar cual era el hombre del tipo.

"No tengo nombre, simplemente soy el comandante guerrero y mano derecha del rey" dijo este con un tono simple "Solo los nobles tienen derecho a un segundo nombre, el primero por lo general solo se dice a las personas más cercanas a ti, ténganlo en cuenta, las palabras tienen poder aquí" dijo seriamente dándoles la espalda para supervisar a los demás.

"con decir que no confiaba en nosotros era suficiente" Naruto sudó una gota de sudor ante el comportamiento del sujeto, que cambiaba de uno amable y tosco a uno serio y formal "Las palabras tienen poder" susurró, recordando sus palabras "¿Qué crees que significa, Hinata-san?" preguntó esperando una segunda opinión.

Esta simplemente negó con la cabeza, terminando la conversación. Muy pronto entraron conjuntamente los demás grupos conformados por héroes, los siete grupos estaban ahí reunidos y la mayoría ya había elegido un arma sin siquiera mirar las demás.

"parece que issei tiene problemas" escuchó hablar a Kiba, quien tenía una sonrisa forzada mientras veía a su compañero castaño intentar quitarle un espadón al Comandante, quien simplemente negaba con la cabeza "¿Cuándo crees que dure la paciencia de la presidenta hasta que decida dejarlo inconsciente?" preguntó el a manera de burla, mirando a la pelirroja.

Naruto rio a Rias, quien ardía de vergüenza porque Issei estaba dando un mal espectáculo a todos, dejándolos mal por ello "posiblemente un par de minutos más" respondió con seguridad, causando que el rubio se riese entre dientes y Akeno se riese detrás de sus mangas largas.

"¡finalmente estamos aquí!" fue el grito explosivo que llamó a todo mundo en la habitación, escuchándose como las puertas se abrían ligeramente, producto de un golpe "¡itai! ¡es una puerta de metal! ¡maldita sea mi pierna!" se escuchó una maldición detrás de las puertas, uno femenino.

"se abre del otro lado" se escuchó una voz masculina mientras las puertas finalmente se abrían correctamente "¿ves?" dice finalmente un rostro conocido, era el gigante azabache del grupo de raros, quienes hacían una entrada anticlimática debido a un error de cálculos.

"ya lo sabía, solo estaba comprobando la dureza de la puerta" dijo Ravel, quien, aunque tenía una expresión confiada en su rostro, agitaba los brazos para que las demás chicas la ayudasen a caminar un rato "muy bien, ya saben cuál es su arma, solo encuéntrenlos ahora" decía mientras era llevada en hombros por las otras chicas.

"¿Qué hacen esos tipos raros aquí?" pregunta issei mientras se rasca la cabeza, totalmente confundidos "¿Por qué alguien que ni siquiera se va a enfrentar peligros y solo venderá cosas necesita un arma?" preguntó mirando mal al grupo, pues pareciese que se estaban aprovechando del rey robándoles algunas cosas.

"El mundo es un lugar muy peligroso, pequeño crio" dijo el comandante, quien le agarro la cabeza y lo sacudió con fuerza, mareándolo "incluso un padre de familia debe de tener un arma en casa por si sucede algo, todos llevan incluso una daga escondida entre sus ropas" explicó este, mirando al grupo con curiosidad.

"Creo que me quedaré con este" dijo Ravel mientras veía una pequeña daga la cual ató a su cintura "¿ya encontraron los suyos?" preguntó con curiosidad, pues ya sabía de antemano la elección de todos, o de la mayoría en general, pues había uno en particular que no tenía elección aún.

"lo tengo" dijo con una sonrisa Rosswisse mientras veía un arco y una aljaba de flechas "También llevaré una Cladius" dijo mientras ataba la espada corta a su cinturón, para luego sacarla y agitarla un poco "es pesada, quizás porque es de hierro, pero…servirá" dijo con una pequeña sonrisa mientras volvía a guardarla.

"lotería" dice Koneko mientras levanta sobre ellas, unas garras plegables, pues se podían guardar y sacar por un movimiento de su mano "Como las garras de un gato" dijo mientras empezaba a acostumbrarse a las garras y así no dañar a sus amigos por un error de ella.

"yo llevaré este" dijo Gasper mientras levantaba una cerbatana algo extraña "tengo dardos paralizantes, ayudará en la caza o si un enemigo nos quiere tomar por sorpresa" dicho esto, también se llevó algo que parecía ser una pequeña hoz de cosecha "¿Qué hace esto aquí? De igual, lo tomo" dice con una sonrisa mientras se lo ata también a su cintura.

Asia miraba la pequeña daga entre sus manos, mirándola con mucho miedo. Sin embargo, una mano fue colocada sobre el arma, apretándola ligeramente junto a su propia mano. Levantando la mirada se trataba del Azabache "Llevala, me aseguraré de que nunca tengas que usarla, pero me sentiría mejor si la llevases" decía mientras sus ojos mostraban una mescla de emociones que iban desde preocupación, hasta determinación.

Asia le miró un momento antes de asentir, atándose la pequeña daga en su cintura y haciendo que el azabache sonría ligeramente "¿Qué arma piensas elegir, Nero-kun?" las mejillas del azabache se prenden ligeramente, volviendo rápidamente su mirada hacia ella "¡Leon! ¡Leon-kun!" gritó muy avergonzada, agitando sus manos mientras cerraba los ojos.

El polvo rosado de sus mejillas desaparece tras toser y es cambiado con una pequeña sonrisa "ni idea" dijo mientras veía todas las armas, hasta que vio una en particular "pero esa…esa me interesa" dice mientras caminaba hacia un lugar muy interesante y Asia lo sigue detrás de él.

Todos vieron lo que había llamado su atención y era una colosal espada negra. El tamaño de solo su hoja era del tamaño de una persona promedio y la empuñadura podría ser sujetada por cinco personas, no exageraría nadie si uno creyese que se necesitarían ese número de personas para solo empuñarlo. El ancho era también la de una persona común y el grosor…probablemente tenga algunos centímetros.

Aquella espada de doble filo estaba siendo cubierta por cadenas que hacían de funda, probablemente sea la única cosa que podría evitar que la espada se caiga. El azabache intentó tomarla, pero alguien rápidamente lo evito "¡woa! atrás compañero" dijo el comandante, quien incluso con toda su corpulencia, era ligeramente más bajo que él.

Dicho esto, él mismo la tomó con ambas manos y la sacó lentamente de su funda improvisada de gruesas cadenas, para levantarla con cuidado "Esta…es un arma…no es para principiantes" dijo teniendo problemas siquiera para hablar, para luego dejarla caer y causar un pequeño estallido, rompiendo el suelo "No puedes usarla en muchos lugares, tampoco es muy rápida, no aconsejaría a nadie usarla a menos que tenga alguna habilidad que sea complementada con ella" dijo seriamente secándose las gotas de sudor de su rostro.

El comandante empezá a ir a otro lado, quizás recomendarle otra arma, pero el azabache hace casó omiso y toma la empuñadura con una sola mano, causando que el hombre frunciera el ceño "¿estás loco? ¿Cómo puedes siquiera pensar en…?" no terminó su regaño, pues vio al chico corpulento lograr levantarla rápidamente, llevando el filo a su cara "…levantarla…" Terminó sin palabas, viendo como era esgrimida con suma facilidad.

"no está mal" dijo mientras jugaba con ella un poco, logrando sostenerla entre sus manos, haciendo un pequeño péndulo "tiene un peso muy similar a algunas armas que usaba" susurra, para luego, hacerla girar rápidamente con una sola mano, formando una enorme sierra circular que literalmente provocó que el piso fuese cortado limpiamente y creara muchas ondas de viento.

Parando de golpe, vuelve a tomarla con una sola mano para guardarla lentamente en la funda de cadenas "llevaré esta" dijo mientras levantaba la espada sujetando las cadenas, para rápidamente atarlo a su cuerpo "siento un dejabu raro" decía frunciendo el ceño, perdiendo su mirada en el horizonte.

"Debe ser porque solías llevar cosas así todos los días antes" se rio Asia mientras ocultaba su risita detrás de sus manos "me trae muchos recuerdos, como la vez que destruyó mi piso cuando dejó caer su Espiral y luego tuvo que reparar mi casa" dijo mientras seguía riéndose, ahora de la expresión avergonzada del azabache.

"…Lo siento…de nuevo" se disculpó el azabache, tenía el rostro ligeramente arrepentido, recordando con vergüenza aquel momento donde había arruinado el único lugar donde su, ahora enamorada, solía pasar las noches "siento que arreglar tu piso no fue suficiente, me siento mal de nuevo" admitió, sintiéndose un poco incómodo.

"fue hace mucho tiempo, debes de superarlo Nero-kun" dijo ella con una sonrisa y pronunciar esa última palabra volvió a encender un tono rojizo en las mejillas del azabache "si no lo olvidas seguiré llamándote así en público Nero-kun, Nero-kun, Nero-kun" dijo ella mientras daba vueltas alrededor del azabache y seguía diciendo ese nombre.

"Ha, esta es una de esas raras veces donde el abusador…está siendo molestado, que ironía" dijo Ravel mientras veía a su compañero completamente cohibido e incómodo mientras la chica rubia seguía girando a su alrededor, como una pequeña estela linda y burlona que solo hacía que su rostro siguiera siendo rojo.

"¿Cuándo crees que se demore en explotar?" pregunto Rossweisse mientras escribía rápidamente en un pequeño libro "la anterior vez fueron seis minutos" dijo ella con un rostro preocupado, guardando su libreta y esperaba la señal.

"Hay muchas personas, yo diría que tenemos menos de dos minutos" dijo Koneko mientras miraba a todos lados "perfecto, porque ahí está mi hermana y no quiero saludarla, será mi excusa perfecta para largarme de aquí y salir con estilo" dijo mientras hacia una pose rara y llevó una de sus manos al rostro, haciendo que parezca brillos a su alrededor.

"ammm, soy nuevo en esto, es mi primera vez y no sé qué hacer" dijo Gasper ligeramente asustado, pues no conocía su posición y tenía miedo de hacerlo mal, pues muchas cosas estaban en juego en dos minutos. Cuando se unió al grupo fue informado de este evento único, pero hasta este momento no había sido participe de este.

"es fácil, esclavo nuevo" dijo Ravel muy segura, mientras se ponía en posición de saltar, algo que Gasper imito "Solo preparate y cuando escuches la señal…" "ROOOOOOOOAAAAAARRRRRR" "¡SALTA!" gritó ella mientras daba un fuerte saltó, atrapando al azabache y rodeando su cuello con sus pequeños brazos de muñeca.

Todos vieron con grandes ojos como el azabache dejó salir un gran rugido, como el de una bestia y empezó a perseguir frenéticamente a Asia, quien corría despavorida sin mirar atrás. Todos los demás integrantes saltaron al frenético hombre, quien salía en búsqueda de la rubia que corría intentando salir del lugar.

"¡Adiós, Retretes humanos!" gritó Ravel mientras hacia una salida dramática "¡esperemos no volvernos a ver nunca más! ¡AHAHAHAHAHAHAHAA!" dicho esto con una enorme sonrisa, ahora volvió su atención al frente "¡Asia! ¡a la biblioteca! ¡WRRRYYYYYYYY!" gritó mientras se alejaban rápidamente del lugar, de una forma completamente escandalosa y sin sentido.

"¡shirone-chan! ¡Esperame!" gritó una chica pelinegra, quien tenía atrapado al chico de cabellos plateados de otra preparatoria "¡vali-kun! ¡mi hermana no quiso saludarme! ¡buaaaa!" lloró en el hombro del adolecente, quien simplemente atino a palmearle la espalda, aunque su rostro mostraba incomodidad.

"¿Qué demonios?" dijo Naruto por todos, viendo como el extraño grupo había desaparecido "no entiendo un carajo de lo que ha sucedido" decía el rubio mientras se frotaba los ojos por si no estaba viendo cosas. Aquello fue lo más extraño y bizarro que había visto en mucho tiempo, contando incluso un viaje a otro mundo.

"Son los raros, que esperabas" dijo Issei mientras negaba con la cabeza "para ellos, esto debe de ser alguna clase de dulcería, supongo que siempre tuvieron como meta venir aquí" dijo recordando como aquel grupo había dicho lo del viaje a otro mundo, aunque nadie le creía y los tomaron como locos.

"Esa cosa pesa casi 200 Kilos" dice el comandante con un gran sudor en su frente "Logró esgrimirla con una sola mano y encima empezó a jugar con ella" dijo recordando como el azabache jugó con la empuñadura formando una amenazadora sierra gigante.

"¿dijo Espiral?" preguntó de repente Rias, recordando las palabras de Asia, quien no parecía para nada sorprendida con su hazaña "creo haberla escuchado en otro lugar antes" dijo mientras se rascaba la barbilla, intentando recordar de donde se le hacía familiar esa palabra.

"SPIRAL, son siglas" interrumpió alguien a su lado, desviando la mirada de la pelirroja para encontrar a su primo mayor "Para abreviar, es un rifle antitanque y rompe cascos, pero no uno cualquiera" dijo Sairaorg, con el rostro completamente serio "Esa cosa podría atravesar el casco de un buque de guerra blindado si así lo deseara" dijo mientras se imaginaba una enorme arma, casi del tamaño de aquella espada negra, pero con un cañón retráctil que era del mismo tamaño.

"Ya sé de donde lo he escuchado" dijo Rias mientras se frotaba las cienes "Mi primo es un loco de las armas militares" dijo recordando que, en algún momento de su charla, su primo había estado hablando y hablando de muchas armas, ser un armero era su pasión.

"Exacto" dijo son vergüenza esta, sonriendo y levantando un pulgar causando que la pelirroja se golpeara el rostro "espero que no te hayas olvidado de algo importante demuestra charla" dijo volviendo su atención hacia donde se fueron "La SPIRAL pesa casi 300 Kg y al ser disparada, produce un enorme retroceso capaz de impulsar a una persona metros a distancia, técnicamente solo se podría usar si está pegada al suelo" dijo esté, demasiado serio para ser su primo, por lo que la sorprendió.

"Olvidaste mencionar que es un arma solamente de uso militar, está en fase de pruebas" dijo de repente Vali, quien miraba con curiosidad algunas otras armas "Fue creado por un loco, porque su finalidad es ser usada como un rifle de asalto" dijo mientras se detenía un momento, con la mente perdida en otra cosa.

De repente el peliplateado fue atrapado por el primo de rias, quien le sorprendió echo "¡hay un loco en las armas como yo! ¡mira Rias! ¡tengo otro amigo!" dijo este muy feliz mientras molestaba al peliplateado, quien forcejeaba para salir de sus manos, pues no toleraba el contacto, sobre todo de otro hombre.

"O sea que tenemos un tipo que era capaz de manejar una de esas cosas, genial" dijo Naruto mientras miraba un rato sus manos 'esa sensación de aquel momento no era mentira, esa fuerza completamente descomunal era cierta y no mi imaginación' pensó recordando que, durante su enfrentamiento, de no haber soltado el Bokken, probablemente hubiera roto sus dedos por el esfuerzo junto a su espada de madera.

"Críos, me tengo que retirar un momento" dijo el capitán de repente, caminando sin mirarles a ninguno de ellos "Ayuden a los demás a elegir sus armas, parecen que tienen experiencia así que no me necesitan, si tienen alguna duda, fuera de las instalaciones hay guardias" dijo rápidamente, retirándose casi corriendo del lugar.

Lo grupos que se quedaron a dentro se miraron entre ellos, antes de negar con la cabeza. ninguno quería ayudar a los demás y quedarse encerrado aquí hasta que todos se hayan amado, era una pérdida de tiempo "¿Cómo decidiremos esto?" preguntó Rias mientras caminaba al frente, donde los demás líderes de equipos se estaban reuniendo.

Los líderes eran los siguientes. Su primo Sairaorg, el peliplateado Vali, aquel rubio católico Dulio, su mejor amiga Sona y el del nombre raro, Caocao. Había solo seis grupos porque el equipo de Vali tenía dos héroes en vez de uno como los demás. Los hombres, que eran la mayoría, se miraron un rato antes de decidir telepáticamente.

"Piedra, papel o tijeras"


"¿Me estás diciendo que uno de los invocados con destinos comunes, tiene una fuerza bruta colosal?"

Decía un hombre adulto sentado en un trono, mirando a dos personas frente a él. Inclinados en una rodilla se encontraban dos hombres, el primero era el comandante que había estado guiando a los adolescentes en el área militar, a su lado estaba el anciano mago.

"Hai, su majestad" dijo el hombre mirándole serio "fue capaz de levantar con extraña facilidad la espada degolladora de cabezas" los ojos del rey se abren ligeramente "parecía que levantara una simple vara" terminó el comandante, mirando un poco incrédulo aún.

"¿Cómo es esto posible?" dijo el rey mientras golpeaba su trono "no se suponía que un adolecente tenga esa fuerza, ¿acaso no invocamos solo niños para esto?" preguntó consternado, pues sencillamente era imposible de que algo así fuese real.

"no me equivoque en la invocación, realmente son chicos comunes y corrientes" dijo el anciano, mirando preocupado "trajimos más de los deseados, pero teníamos que invocar a los candidatos a héroes, no había de otra" dijo recordando cómo había sentido más presencias junto a los héroes y tuvo que realizar la invocación porque no tenían tiempo.

"bueno, esto es…preocupante" admitió el rey mientras se frotaba las cienes "para empezar, es parte de ese pequeño grupo que eligió destinos sin valor, ¿ya averiguaste que destinos tenían?" preguntó, mirando al anciano, quien tenía muchos papeles en la mano.

"no voy a engañarle su majestad, ignorando al gigante de su grupo, todos los demás hubieran sido candidatos a héroe si hubiesen ido primero al espejo" el rey deja escapar un jadeo impresionado "no solo eso, tenían destinos que nunca había visto en mi vida" dijo mientras dejaba caer todos los papeles, mostrando una lista enorme de lo que podrían ser destinos.

El rey chequea desde su asiento, pero solo los revisa superficialmente "¿y el chico de la fuerza descomunal? No veo ninguna hoja de él y es nuestro mayor problema" dijo este, notando que los informes hablaban de los demás miembros del grupo con un potencial casi ilimitado.

El anciano de repente se estremece un momento "descubrimos…descubrimos que él no tenía destino" dice este, dejando la habitación en completo silencio "el espejo del destino casi se rompe en cuanto lo toco, pues no reconocía al sujeto como una persona de este u otros mundos, no lo reconocía como un ser humano o…un mortal" dijo mientras sacaba de sus manos temblorosas un papel más y lo dejaba caer junto a todos los demás.

El rey se acercó un momento, dignándose a salir de su trono para recuperar la hoja, viendo como estaba llena de palabras ilegibles, algunas más grandes, otras casi tan diminutas que no alcanza a ver. Todo parecía un revoltijo extraño, pero había algo en el centro del papel, no eran palabras "¿Qué significa esto?" preguntó confundido, mirando al anciano mago.

"El chico no tiene un nombre mi señor, no tiene un origen como todos nosotros" dijo explicándole un poco para luego escribir en el aire, tres números "A diferencia de todos nosotros, que nuestra alma se puede decir con palabras, la de ese chico tiene estos números" terminó mientras le mostraba los números en fuego "Con magia he logrado convertir los números en palabras…y una de las traducciones inexactas, pero la más cercana seria…" dijo mientras los números de fuego caían a las demás hojas, grabando el nombre con cenizas.

"Trihexa"


"No sabía que la presidenta era tan mala en el piedra, papel o tijeras"

Fueran las palabras cansadas y aburridas de un chico castaño, quien estaba en el suelo mirando el techo de piedra. Alrededor de la misma habitación, estaban aburridos los demás miembros de su grupo, incluyendo a la pelirroja quien tenía un aire molesto y deprimido a su alrededor.

"¿Cómo crees que logré entrar al club?" dijo Naruto con una enorme y burlona sonrisa, llamando la atención del castaño "La reté a un juego, si ganaba 30 veces seguidas me permitiría entrar a su club" contó este, sorprendiéndolo "tú conoces el resto de la historia" dijo mientras se reía de la cara de Rias.

"Yo entré de la misma forma" dijo Grace, dejando sin palabras al chico castaño "le pregunté a Hyuga-san como había ingresado y me contó sobre esto, debo decir que fue más fácil de lo que pensé en un inició" admitió, pues pensaba que sería un juego duro, pero en realidad fue tan fácil como robarle un dulce a un niño.

"¿entonces fui el único que tuvo que hacer muchos trabajos para ser aceptado?" dijo con una gran cantidad de resentimiento en su voz, pues todas las cosas que había hecho eran inhumanas y extremas "Presidenta, ¿porque?" preguntó dolido, mirando con ojos llorosos a la pelirroja.

Esta salió de su pesadumbre para parpadear ante su pregunta "porque…" dijo mientras rodaba los ojos un rato, intentando crear una buena explicación "vi mucho potencial en ti, pero no sabía que tan lejos podrían llegar, era una prueba para tus habilidades" dijo con una linda y forzada sonrisa.

Naruto vio como el castaño recuperó su confianza hacia la pelirroja, sino incluso aumentar su respeto hacia ella 'Eres una diabla' envió el mensaje telepático hacia la pelirroja, quien entendió su mirara y simplemente atinó a reír con maldad a escondidas de Issei.

De repente las puertas se abren, mostrando al comandante de antes "chicos, gracias por su ayuda, realmente teníamos hombres para esto, pero no queremos que muchas personas sepan sobre su llegada a este mundo" dijo el seriamente, explicándoles la situación "no puedo contarles mucho, síganme hacia donde todos se han reunidos" dijo dándoles la espalda. El grupo no perdió tiempo, saliendo del lugar.

Naruto vio como se encontraban fuera de aquella estructura, viendo cómo se había vuelto de noche a pesar de que fueron invocados en la mañana. Curiosamente, aquella pequeña fortaleza donde uno podría imaginar que estaban los soldados que protegían el palacio, estaban completamente vacíos y desalojados. La estructura militar estaba a unos cuantos metros del palacio, posiblemente para la movilización de fuerzas por si algo sucedía.

Rápidamente fueron dirigidos hacia el palacio, donde frente a este todos los adolescentes estaban ahí reunidos, incluso los que fueron llamados fracasos. Sin embargo, los fracasos estaban separados de los que, si tenían destinos capaces de luchar, pero los únicos de estos fracasos que tenían armaduras y armas eran el grupo de los raros, quienes curiosamente estaban charlando con normalidad mientras los demás fracasos lucían caras largas y de desesperación.

Era el rey quien estaba frente a ellos junto a otros soldados "Escúchenme bien, lamento tanto el secretismo" dijo finalmente admitiendo que había pocas personas en tan grande y espacioso lugar "Pero si nuestros enemigos descubren que muchos fueron invocados, pensaran que nuestras fuerzas militares están comenzando a movilizarse para hacer la guerra, algo que sin duda no queremos" dijo este, con rostro serios a todos.

"Lamentablemente, por esa misma razón, no podemos ofrecerles nuestro apoyo como reino" dijo este, mirando a ambos grupos "por esto tengo dos opciones, pero una sola para los que tienen destinos comunes" dijo este mientras señalaba a sus guardias.

"A todos los que pueden luchar, les dejaré quedarse en mi castillo durante tres meses" dijo este, sorprendiendo a todo mundo ya que eso significaba una vida de lujos y sin problemas "durante esos tres meses, se les educará aquí para que puedan sobrevivir a este mundo" dijo e informó este, sabiendo lo importante que eso era.

"lamentablemente, para quienes no puedan luchar, lo mínimo que puedo ofrecerles es darles esto a cada uno" dijo mientras uno de sus guardias tenía un saco pequeño "tres monedas de oro para cada uno" dijo mientras mostraba como el guardia abría la bolsa y mostraba las monedas.

"woa, eso es mucho dinero" susurró Ravel, dijo mientras hacia un conteo rápido de cabezas "somos en total 20, una pequeña fortuna para los inútiles, hay algo raro aquí" susurró a sus compañeros, quienes asintieron lentamente. Naruto escuchó eso porque estaba al lado de ellos, pero hizo caso omiso.

Dicho esto, el guardia comenzó a dispersas las monedas de oro, entregándoselos a cada uno tal cual fueron las ordenes. Naruto empezó a sentir algo extraño, pues a pesar de que el guardia no le estaba mirando, pudo divisar la mirada de este y era oscura, tenía intenciones malas. Mirando a su alrededor, notó que nadie de su lado le importaba en lo absoluto.

No solamente el guardia, sino también el mismo rey y todos los demás, tenía esa misma sensación de intenciones malas saliendo de cada uno, pero parece que ninguno de sus compañeros, ni siquiera los fracasos se daban cuenta 'quizás…' pensó recordando su destino Ser Vivo '¿será?' se preguntó durante un momento, antes de suspirar divertido 'si claro, como no' desestimo el problema porque la sensación fue solo un par de segundos, dejándolo al fondo de su mente y olvidándose de ello.

"terminado con esto, nuevamente debido al secretismo, todos ustedes serán dispersados a diferentes puntos de nuestro país y no hablaran de ello" dijo con seriedad, mirándolos a todos "Hay muchos espías y todos intentaran matarlos" sus palabras causaron mucho miedo entre los fracasos "Que nuestros dioses los guíen y que tengan suerte en su viaje" dijo inclinándose ligeramente frente a ellos.

Los fracasos caminaban, como si le hubieran sentenciados a la muerte, sin saber que su idea no era tan descabellada como creían, pero tampoco era como ellos se lo imaginan "¿crees que estarán bien?" preguntó Naruto a Rias, quien era la líder y estaba más informada.

Esta asintió "El rey no es tan despiadado, serán enviados a un pueblo grande, donde podrán comenzar una nueva vida y a salvo, ya que se trata de un lugar cerca de aquí, la capital" dijo con una tranquilizadora sonrisa "no te preocupes, estarán bien" dijo sabiendo que el rubio se preocupaba por todos, incluso por quienes no conocía del todo.

Naruto asintió y mostró una pequeña sonrisa, pero aun así no podía sentirse tranquilo. Algo estaba muy, muy mal con todo esto y la sensación anterior no ayuda en lo absoluto. Lo peor es que, en su situación, no podía ser algo para averiguar si sus sospechas estaban bien o solamente era parte de su imaginación.

'no importa' pensó mientras sacudía la cabeza 'si lo que dice es cierto, entonces simplemente preguntaré por ellos y nada más, aunque probablemente no sea nada' pensó convencido, dejando eso a otro momento. Después de todo

'¿Qué es lo peor que podría suceder?'


"como lo supuse, era una trampa"

Fueron las palabras de una pequeña rubia, quien miraba con nada de sorpresa el desolador paisaje. Los demás de su grupo también miraban el lugar con algo de miedo, pues era tan oscuro y tenebroso que podía hacer que cualquiera tuviese algo de miedo, si no tuviese nada de luz consigo.

"no estamos ni cerca de una ciudad, es un bosque completamente abandonado" dijo Rossweisse mientras miraba a sus alrededores "Gasper, ¿alguna idea de donde estamos?" preguntó ella, sabiendo que el único que era capaz de responderle era el pequeño niño andrógino.

Este se mantuvo callado un momento, antes de responder "esto son los jardines del rey" dijo este, sorprendiéndolos a todos "no fuimos trasportados a la ciudad de al lado, estamos todavía en sus dominios, en el bosque más profundo que tiene" dijo con un sudor cayendo sobre su frente.

De repente, varios gritos de terror fueron escuchados, muchos gritos que de pronto, fueron silenciados tas un sonido corto de ayuda "¿e-esos fueron l-los o-otros?" tartamudeó con miedo Asia, reconociendo la voz de los otros compañeros fracasos, quienes fueron enviados a la misma ciudad, pero en diferentes partes.

El bosque estaba terriblemente silencioso, nada se escuchaba "Rápido, tenemos que" de repente, la voz de Ravel se detiene, sintiendo pesadez en sus palabras para luego caer inconsciente. Los demás también sienten la misma pesadez en sus ojos, cayendo al suelo, solo uno logró estar de pie, pero cayó de rodillas mientras luchaba por seguir despierto.

El azabache miró con grandes gotas de sudor en su frente, pero tenía el rostro inexpresivo a los sujetos que estaban frente a él. Eran aproximadamente 20 personas, cinco de ellos eran magos por la varita mágica que tenían "veo que no cayó con la magia de sueño como todo los demás, tiene mucha fuerza mental" dijo alguien muy familiar para todos.

Detrás de las demás personas, salió el anciano de antes, quien tenía una pequeña sonrisa "La idea era mandar solo cinco personas para matarlos a todos, pero debido a ti…tuve que llamar a mis magos más confiables" dijo dándole a entender, que las personas frente a él, no eran soldados ni magos comunes, eran posiblemente una elite.

El azabache se mantuvo inexpresivo, luchando por ponerse de pie, pero seguía siendo arrojado al suelo por los cinco más que seguían manteniendo el hechizo de sueño sobre el "es lamentable que alguien con tal fuerza física no sea parte de nuestros planes, es una lástima" dijo con un tono verdaderamente triste.

"sin embargo, podré usarte como experimento" dijo el anciano con un tono muy macabro "quiero saber cómo o porque tienes números como origen, quiero saber el porqué de tu extraordinaria fuerza" dijo mientras señalaba con su bastón hacia él "y si logró hacer más como tú, dominaremos el mundo con facilidad" dicho esto, fue cubierto por runas o palabras mágicas y lanzó un brillo sobre el azabache.

Este último hechizo de sueño hecha por un mago muy poderoso fue capaz de arrojarlo al suelo, cayendo pesadamente junto a sus amigos y dejándolo inconsciente "bien, maten a los demás y amárrenlo con cadenas mágicas" dijo el anciano mientras le daba la espalda "quiero su cuerpo sin ningún rasguño, es importante por el bien del imperio" decía riéndose macabramente.

"Gracias por la información" escuchó a su lado el anciano, abriendo los ojos con sorpresa "Ya no te necesito con vida" ni siquiera pudo voltear rápidamente antes de que su cuerpo fuera partido en dos por una colosal espada. Todos los demás dejaron escapar jadeos sorprendidos al ver al anciano mago más fuerte del imperio, agonizando en el suelo.

Reaccionaron muy tarde, pues en cuanto los magos estaban intentando conjurar su siguiente hechizo, el azabache ya había acortado la distancia y con una agitada de su gran espada, cortó las cabezas de todos al mismo tiempo, las cuales salieron disparadas en diferentes direcciones.

Los otros guardias miraban temblorosos como el azabache tenía los ojos dorados brillando en la oscuridad, para luego mostrar una sádica y enferma sonrisa "Ha pasado un tiempo desde que pude comer algo, tengo tanta hambre" dijo con un tono tranquilo, sacudiendo su enorme espada para limpiar la sangre de ella. Los chorros de sangre fueron capaces de pintar un árbol completamente en sangre.

Los guardias intentaron atacar, pero con rápidos ataques de su enorme espada, todos ellos fueron despedazados y solamente quedaron los pedazos de estos, los cuales cayeron al suelo "19 muertos, 19 almas" dijo mientras miraba a uno de los guardias, quien se salvó ya que fue el único que corrió en su lugar, pero tenía las piernas cortadas y se arrastraba por el suelo.

"monstruo, ¡monstruo!" gritó aterrorizado este, intentando escapar, pero una enorme mano logró sujetar su cabeza, levantándolo del suelo "¡muere! ¡demonio!" dijo intentando atacarle con su espada, pero con la mano faltante del azabache, esta sujetó su mano y arrancó todo su brazo de un solo tirón "¡GRHAAAA!" fue el gritó de terror y dolor que salió de su garganta, pero nadie más que el azabache podía escucharla.

La sangre salía a borbotones del hombro faltante del sujeto, quien seguía gritando con lágrimas en sus ojos por el dolor inconmensurable que sentía en ese momento. El azabache por otro lado, tenía una cara de aburrimiento total "tus lloriqueos me han comenzado a molestar, cierra la boca" con estas palabras, destruye literalmente la cabeza del tipo con la mano con la que lo sostenía, dejando caer un cuerpo sin vida y sin cabeza al suelo.

El anciano, que aún estaba moribundo en el suelo, mira como el azabache había literalmente arrasado con todos sin siquiera sudar una gota de la forma más cruel y sanguinaria que había visto. Sujetó su varita con fuerza y estuvo a punto de lanzar una magia contra sus amigos, cuando de repente, su brazo también fue cercenado de su torso.

"20 muertos, 20 almas" dice el azabache mientras caminaba hacia el anciano, a quien había arrojado una de las tantas espadas de sus enemigos "y como postre…el alma de un mago muy poderoso" dice mientras mira al anciano ahora echado, quien agonizaba en silencio "has logrado hacerme enojar, anciano" escupió molesto, debido a que el anciano estaba a punto de lastimar a sus amigos.

Este mismo miraba como el azabache estaba levantando lentamente su pie sobre su cabeza, pensando en matarlo como una simple cucaracha "y-yo te maldigo…Trihe-" con estas palabras finales, el azabache pisa con fuerza su cráneo, logrando no solo destruir su cabeza, sino también gran parte del cuerpo y del torso que le quedaba.

"21 muertos, 21 almas que no conocerán la otra vida" dijo mientras caminaba hacia sus amigos, quienes misteriosamente, no habían sido tocado por ninguna gota de sangre, él se cercioró de eso "Sé que me pediste que dejara de matar, pero esto es para lo que soy…esto es para lo que sirvo" dijo mientras miraba a Asia, quien aún estaba inconsciente.

Intento tocarla, pero sus brazos y todo su cuerpo estaban manchados de sangre, alejándose de ella "Protegeré con toda mi fuerza lo que ambos hemos construido, todos nuestros lasos, todos nuestros recuerdos" decía para mirar el cielo con los ojos dorados, viendo la luna que había tomado un color similar, alumbrando el terrible escenario del infierno en el que estaban.

"es la promesa de toda una vida"


Siguiente capítulo: Terminando el entrenamiento de tres meses,
¡convirtiéndome en un aventurero y mi primera misión!


A partir del siguiente capítulo ya solo me enfocaré en la visión del Team de Naruto. Debido a que ellos van a caminar por la ruta "Genérica" de los aventureros, no puedo estar con el otro grupo porque ellos van a hacer otra ruta menos genérica y más estratégica.

Yo estimo que, me demoraría tres o cuatro capítulos en explicar más o menos de que va el mundo desde los ojos de un tipo de isekai normal. Contando si hago pequeños rellenos de triángulos amorosos y peleas o flirteos de enamorados, yo estimo cuatro capítulos más antes de que el argumento se torne diferente a lo usual y empiece un pequeño arco importante.

Dicho todo esto, espero que les guste el capitulo :D