Academia del amor

Por Katou Yuu

ADVERTENCIAS: Acoso escolar y drama.

DISCLAIMER: D. Gray -man pertenece a Katsura Hoshino.


El baño estaba vacío. Pensó que podría despejar su mente, sin embargo, sus pensamientos no lo dejaban.

Los chicos del lugar eran bastante atractivos, sin embargo, él estaba ahí completamente dispuesto a dedicarse a sus estudios (aunque el primer día lo arrastrara a otro camino).

Se desvistió y abrió la regadera. Y simplemente no podía concentrarse. Sus pensamientos pasaban por la propuesta de Tyki. Sacudió la cabeza y tomó el shampoo algo molesto por considerarlo. ¿Cómo podría entregarle su primer beso a ese tipo? No estaba tan desesperado. Al eliminarlo de sus posibilidades, pensó en Leno. Era bastante guapo. Tal vez no era lo que precisamente llamaría "su tipo", pero tampoco podía decir que le parecía aberrante besarle.

Kanda llegó a sus pensamientos, con su cabellera brillante y espalda ancha. Sólo había escuchado su voz un par de veces pero en esas ocasiones no podía dejar de prestarle atención.

Sacudió su cabeza apretando el jabón que resbalo de sus manos y rodo por el suelo llegando a otra regadera. -he? Parece que se te cayó el jabón, mocoso. Allen se asomo casi ni había prestado atención de quien pudiera estar allí. Era un chico pelirrojo, Link le había hablado sobre él. -Disculpa me puedes pasar el jabón.

-Ven a recogerlo, tú fuiste quien lo lanzó - dijo en un tono burlón mientras seguía enjugándose bajo la regadera. Allen se preguntaba seriamente que hacer, debería buscar otro jabón -¿ O es que eres un cobarde?

Allen apretó los puños y se acercó a recoger el jabón. Sin esperarlo, cuando lo tenía en su mano, el chico pelirrojo lo tomó del brazo y lo puso contra la pared dejando su ostro muy cerca de él.

Trató de zafarse pero el chico apretó su muñeca y la puso contra los azulejos. Con la otra mano trató de empujarlo pero esta también fue atrapada y terminó reuniéndose con la otra justo arriba de su cabeza dejándolo a merced de Cross.

- ¿Qué pasa? estoy esperando que me rompas la nariz - dijo burlón.

Allen trató de patearlo pero con un movimiento, Cross separó sus piernas ayudado por el agua haciendo resbalar su pie.

- ¡Suéltame idiota! - dijo Allen forcejeando tanto como su equilibrio se lo permitía.

Cross solo sonrió ante sus gritos y sus intentos fallidos por librarse, dirigió una de sus manos al rostro de Allen apretando su mandíbula, se quejo un poco por el dolor.

- ¿Estoy esperando o realmente solo fue un golpe de suerte? - aflojó su agarre bajando su mano lentamente por su cuello hasta llegar a su pecho donde sus dedos decidieron comenzar a entretenerse con sus tetillas, trato de forcejear, se mordió el labio tratando de ahogar un gemido, Cross parecía divertirse -¿Creíste que te saldrías con la tuya como si nada, mocoso? Creo que necesitas conocer quién manda aquí - y entonces logro arrancar un gemido de sus labios y soltó a Allen dejándolo resbalar al suelo - Esto es solo una advertencia.

Allen se vio libre y lo único que se le ocurrió fue lanzarle el jabón que tenía en la mano. Este golpeó la espalda de Cross, pero sólo lo hizo voltear y reír.

- No te enojes... si quieres, podemos vernos fuera y podría darte más.

Allen lo vio irse. Estaba enojado con sí mismo y lo único que cruzaba en su mente era buscar una forma de vengarse de aquel idiota. Por el momento, la molestia podía mucho más que la vergüenza de haberse sentido extrañamente bien cuando ese tipo lo había tocado.

La próxima vez, sin duda, le rompería la nariz.

Terminó de salir del sitio, para su suerte no había nadie que pudiera haber visto aquel vergonzoso momento, no podía evitar maldecir entre dientes a Cross, eran ellos los que lo provocaban y el solo se había defendido y ahora era el centro de atención.

Llegó a su habitación y Link leía un libro en su cama, apenas alzó la mirada notando su estado alterado.

- ¿Sucedió algo Walker?

- Nada - Link volvió su mirada a su libro entonces - ¿Tan peligroso es meterse con Tyki? - lanzó la pregunta tratando de parecer casual.

- Más que peligroso es molesto.

Allen se echó pesadamente en la cama, bien, eso parecía que lo acaba de comprobar. Se trató de dormir tratando de no agobiarse con el día de mañana.

Ya a la mañana siguiente se había quedado dormido de nuevo y eso que pretendía levantarse temprano. El baño abarrotado nuevamente, Alma le hizo seña para que se acercara, no le quedaba más opción, pensó. Kanda terminaba de arreglar su cola de caballo, trataba de no ver mucho a través el espejo, Kanda se había dado cuenta de que era observado y la lanzó una mirada asesina y se decidió marchar dejándolos a merced de la multitud.

- ¡No!¡ Kanda! - dijo Alma tomándole la manga y tratando de terminar de cepillarse los dientes.

Alma se le colgó a Kanda y no tuvo más remedio que quedarse ahí, cruzado de brazos, mirando a la pared mientras a sus espaldas estaba Alma con el cepillo de dientes.

Allen agradeció internamente, aunque lamentaba que Kanda tuviera que hacer de guardián. Cuando se secó la cara y levantó la vista en el espejo vio como Cross le sonreía al otro lado de la habitación. Respirando lo más tranquilo que podía, tomó su cepillo y comenzó a lavarse los dientes, sin embargo, cada vez que alzaba la mirada, Cross se encontraba más y más cerca de él en la multitud, hasta que sintió un empujón en sus caderas y un bulto extraño en su trasero.

Allen apretó los dientes, y en un segundo, subió la mirada, comprobó que era Cross, sacó el cepillo de su boca e hizo su cabeza hacia atrás logrando golpear a Cross en la barbilla y haciendo que se mordiera la lengua sin querer.

El pelirrojo se hizo hacia atrás por instinto, cubriéndose la boca.

Alma tenía los ojos como platos y lo único que se le ocurrió hacer, después de haber visto tal descaro, fue apretar la pasta dental sobre Cross dejándole bien mentolado el uniforme.

Kanda puso los ojos en blanco, tomó del brazo a Alma y a Allen y los apresuró a salir del baño.

Hizo que los chicos se apartaran e incluso quitó a algunos a empujones de su camino mientras arrastraba al par de idiotas. Llegaron cerca de las escaleras no había nadie cerca, Kanda los soltó.

Alma reía y Allen no podía evitar sonreír, se había sentido bien, aunque no pensaba en las consecuencias de ese acto tan osado.

- Se puede saber ¿qué demonios estabas haciendo? - tomó a Alma de los hombros y lo sacudió - Que el estúpido Moyashi se meta en problemas es su asunto - vio de reojo a Allen lanzándole una mirada asesina.

- Pues no creo que estuviera de más, además Allen es nuestro amigo, por eso lo ayudé.

- ¿A-amigo? - dijo Kanda casi perdiendo la paciencia - ¿Cuando acepte ser amigo de este Moyashi idiota?! No quiero verme arrastrado con él ¡Tsk!

- ¡Kanda! cálmate - Allen trató separarlo de Alma quien se quejaba del agarre - Lo siento, no quería que se vieran envueltos en esto, yo aceptaré la responsabilidad de esto.

- Aunque te crucifiques, Alma ya está metido en esto. - Kanda soltó a Alma.

- Entonces ¿no podemos hacer nada? - dijo Allen mirando a Kanda fijamente, él retiró la mirada de inmediato.

Kanda suspiró fastidiado, el alboroto en el baño comenzaba a extenderse. El problema no le importaba, pero ahora que Alma estaba dentro, tendría que meterse.

- No tengo idea, nadie los había enfrentado, así que tendrás que averiguarlo tú solo.

- No es tan grave. No son tan tontos como para hacer algo tan malo, al menos no si los van a descubrir - dijo Alma restándole importancia

- Si estás tan tranquilo, perfecto, podrán con el asunto - dijo Kanda mirando a Alma cruzándose de brazos - ya me harté de hacer de guardaespaldas - Y se fue, aunque había duda en sus pasos.

- Lo siento, no pensé que se molestaría contigo - dijo Allen

- No pasa nada, él también quería entrar en la pelea... sólo se ha molestado porque no quiero su ayuda - dijo Alma sonriendo

Allen trataba de encontrarle sentido alguno al comportamiento de Kanda, pero si estaba molesto, Alma no parecía convencido, solo le sugirió cuidarse las espaldas.

- El problema es que Cross no es como Tyki, a Cross le gusta hacer escándalo - parecía que entonces si era peor, eso lo podía determinar por la manera en que se le había acercado - Trata de no quedarte solo Allen - dijo Alma despidiéndose para alcanzar a Kanda.

Allen miró a los lados, venían un par de chicos riendo, se apresuró a subir a buscar sus cosas y marcharse al salón de clases.

Ya lo del baño era la comidilla del día. Algunos murmuraban que Cross Marian quería la sangre fresca del responsable. El profesor Reever entró al salón y todos callaron. Allen tuvo un momento de paz mientras atendía a la clase.

Cuando llegó la hora del almuerzo miró a los lados, no quería demostrar temor pero ya no quería más problemas de los que se había ganado por su comportamiento impulsivo.

No vio a Cross Marian ni a Tyki Mikk, no sabía si esa era buena o mala señal. Llenó su bandeja y buscó donde sentarse, había un lugar en una mesa en la esquina.

- Walker - Link lo llamó al ver que había pasado de él.

- ¿Link? - entendió lo que estaba haciendo - L-lo siento Link no quería involucrarte a ti también.

- Toma asiento - ordenó.

- Ya debes saber lo que pasó.

- ¿Que tu y Alma Karma humillaron a Cross Marian con ayuda de Kanda Yuu?

- ¡No, te equivocas! Kanda no hizo nada, sólo... - Allen guardó silencio y se sentó al ver que Link lo miraba seriamente.

- Aunque Kanda no esté en el embrollo, parece que los rumores indican que sí - dijo Link

Allen sabía que eso no le iba a agradar a Kanda.

- Aclararé las cosas - dijo Allen jugando con su tenedor dentro de la ensalada de papa que se había servido - iré a la dirección.

- No importa - dijo Link negando con la cabeza como si estuviera por regañar a alguien muy estúpido - Para tu mala fortuna, el reglamento de la escuela no aplica en las residencias, si Tyki o Cross te fastidiaran aquí, tendrían problemas, pero, al parecer ellos lo saben y por eso aprovechan la residencia. No te queda más que esperar su respuesta - dijo Link sacando un recipiente de una bolsa de tela - prueba esto.

Link destapó una deliciosa visión. Choux rellenos de crema pastelera.

- Dime si hay alguna diferencia en la crema respecto a la del bollo que Leno te dio ayer - dijo Link

- No creo que sea momento de hacer crítica culinaria - dijo Allen algo preocupado.

- De nada te servirá agobiarte mientras estés aquí. Necesito que evalúes, necesito mejorar mis recetas.

- ¿Aún más? -dijo Allen algo incrédulo, lo poco que había probado de Link le parecía fantástico - Esta bien - dijo resignado a tomar el pastelillo y darle una probada. No se dio cuenta de en qué momento las voces a su alrededor se habían apagado, la masa tan esponjosa, la crema era tan perfecta, tan dulce y ligera. No pudo evitar que un par de lágrimas se asomaran en sus ojos.

- Walker.

- Esto es celestial Link - se llevó una mano a la boca como si quisiera contener un llanto. Link sonrió algo sorprendido realmente había acertado con Allen, era alguien que realmente amaba y respetaba la comida.

Ese breve momento en el comedor fue suficiente para hacerle soportar el resto del día, al parecer el día no podía ser tan malo, agradecía a Link por darle algo tan bueno. Al salir de clases fue arrastrado por Lavi quien estaba ansioso por ensayar lo acordado, eso le recordaba que no había leído el libreto y lo había dejado en su habitación.

- I-iré a buscarlo.

- Pero tenemos uno de sobra.

- No, yo iré por el que me diste - quería obtener más tiempo para repasar algo y no parecer idiota.

Fue rápidamente a la residencia dejando sus cosas de lado entonces notó algo raro sus cajones estaban desarreglados y su cama también. Se asomó a ver los cajones vacíos y encontró una nota.

"Al parecer la ropa interior crece de los arboles..."

Miró sus cajones vacíos y lo comprendió. Al asomarse por la ventana, vio en los árboles del patio había una multitud de telas coloridas. No podían ser otra cosa más que sus calzones.

Por fin había entendido lo que le habían advertido. Las cosas serían más fáciles si tan sólo Tyki y Cross llegaban a golpearlo, pero fastidiarle de esa manera se podía prolongar por un buen rato y, por sobre todo, no los iba a meter en graves problemas.

Bajó de su habitación con la canasta de la lavandería y fue a buscar una escalera a la bodega. Tenía que recoger su ropa antes de que el resto de sus compañeros volviera, así podía dejar el plan de esos idiotas a medias.

Fue hacia el árbol y colocó la escalera asegurándose de no dejarla floja, subió e incluso tuvo que montarse en una rama para poder alcanzar la ropa que estaba más abajo. Justo cuando estaba por recoger todo, escuchó el sonido de la escalera chocando contra el piso.

Tyki y Cross se alejaron riendo, al parecer, la habían tirado a propósito.


NOTAS: He dejado este capítulo en suspenso, ¿logrará bajar Allen del árbol, recuperará su ropa interior? ¡Descúbranlo en el siguiente capítulo!