"¡Sal rapido! Te tengo una gran sorpresa."
La mitad de su atención se fijo en las manecillas del reloj desde el momento en que leyó ese llamativo mensaje. "Avanza, avanza..." repetía en silencio como si el simple hecho de ordenarle el girar aumentará la velocidad del reloj. Para todo aquel que se pregunte en donde estaba el otro cincuenta por ciento de su mente, era obvia la respuesta. No había parado de seguir a Mei con la mirada.
Por alguna razón Yuzu sentía agradable al recibir un mensaje justo cuando recogía sus cosas para ir a casa. En el asiento de Mei solo estaba su mochila. "¿De nuevo en el consejo?" Volteo a ver la pantalla de su celular y luego volvió a fijar su vista en el asiento vacío. Anteriormente había rechazado cualquier cosa y esperaría a Mei antes de ir a casa, pero... no estaba realmente de humor para aguantar ver a Mei siendo indiferente. Seguro que habia actuado muy extraño con su pequeña hermana. Sintió una gran molestia al momento en que quiso evitar que viese a Nina. Todo habia vuelto a la normalidad esa mañana. Mei se levantó a desayunar con su monótono "buenos días".
-Ya logro escuchar su voz diciendo "Debiste ir a casa"
"¿Qué más da?"
Salio del salon con esa mentalidad. Lamentablemente estamos hablando de Yuzu. Regreso volando al salón con un bolígrafo y una hoja en mano para poner una nota.
"Nos vemos en casa. Regresa con cuidado."
¿Que era lo que Mei haría con esa nota? ¿La tiraria despiadadamente a la papelera? ¿La leería y se alegraría ante ella?
-Dime Mei... ¿Que es lo que harás con mis sentimientos?
Al final del papel escribió un pequeño texto. Seguro que la golpeaba cuando leyera eso último, pero cuando se trata de alguien tan impulsivo como Yuzu, no le preocupan las consecuencias.
-¡Yuzu!
Nina se acercó a revolver el pelo de la rubia. La rubia se percató enseguida de que la chica llevaba consigo una pequeña mochila. Seguro que ahi traia su "gran sorpresa"
-¡espera! Que me ha costado milenios aplacarlo.
-Vamos, toda chica se ve bien con el pelo un poco despeinado.
... era sarcasmo ¿cierto? Yuzu era tan obsesiva con su imagen que se levantaba temprano solo para cepillar su cabello.
-ho, eres una maldita.
-Así son las cosas. Me gusta molestarte.
-¿Y bien? ¿Qué es esa gran sorpresa que me esperaba con impaciencia?
-Pues...
Nina sacó del morral un par de películas.
-¡Ta da! ¿Estarás sola de nuevo verdad? Veamos un par de películas. Incluso he comprado para hacer palomitas.
Yuzu inspeccionó las portadas.
-Nina... no se que te cruzara la por la cabeza, pero... ¿En serio quieres ver peliculas de terror?
-¡Vamos, Yuzu! Onee chan nunca ve ese tipo de cosas conmigo. Siempre sale llorando.
-Quien sea que te haya dicho que yo soy fanática del terror... Te ha mentido.
-oh... ¿Me estas diciendo que eres una cobarde?
Seguro que una persona normal habría dicho que tenía miedo, pero yuzu no era así.
"Si" comenzó a gritar dentro de ella.
- ¡Claro que no! Es solo que...
-¿Te da miedito?
"¡si!" Posiblemente alguien debía enseñarle a Yuzu que la gente no puede leer la mente. Aunque no era tan necesario ya que Nina adivinaba lo miedosa que era y solo gozaba con su actitud nerviosa.
-Pff son cosas de niños. Solo no me gustan. Son taan aburridas.
Yuzu solo quería evitar ser la burla de esa chica.
-¿Entonces no te molestara verlas en tu casa verdad? Digo, son cosas de niños, pero esta bien verlas de vez en cuando.
"¡Por supuesto que me molestara! Estaré llorando en un rincón como nena para cuando se haga de noche."
-Claro que no.
-¡Bien! vayamos ahora.
"... bravo Yuzu... tenias que ser así de mentirosa"
Ya se había hecho a la idea de dormir con las puertas atrancadas ese dia. Incluso repaso en donde se encontraban el martillo y los clavos que usaba su madre.
"Maldita sea. maldita sea. maldita sea. maldita sea..."
El tiempo parecia estar en su contra. Le pareció que paso en un parpadeo el tiempo para llegar a casa y ahora que mas quería que el tiempo volara, el reloj era mas lento que una tortuga.
Cada vez que volteaba las manecillas de su reloj tardaban mas y mas en avanzar. No podía dejar de estar intranquila. Solo se calmaba un poco cuando Nina le hablaba para preguntarle cosas sobre su microondas o sobre su casa en general. Tal vez era porque se veía tan deslumbrante cuando se alegraba por pequeñeces como ver una película con ella.
Agradeció a todos los dioses que existen y existieron por permitirle ver todas esas peliculas cuando aun había luz afuera.
-¿Que tal si cerramos las cortinas y apagamos las luces?
-... si, sera mas divertido...
En ese momento los mando a todos al demonio. "Yo y mi gran bocota" No había mentido tanto desde que intentaba impresionar a sus amigas en su anterior escuela al hablar de sus novios y aventuras imaginarias. Bueno, esa no es la forma correcta de decirlo. No había tenido a alguien más a quien impresionar aparte de esas viejas amigas. Tal vez debió haberlo intentado con Mei, pero luego recordó que se trataba de su hermana. Ella podía leerla con tanta facilidad que le aterro.
Lo siguiente no era difícil de imaginar. Pasaron dos películas entre las risas de Nina por los gritos agudos de Yuzu. Para la tercera esta última ya estaba aferrada a su brazo como toda niña temerosa. Seguro que sus vecinos le darían una regañiza cuando la vieran. Las risas de Nina y los gritos de la rubia eran lo suficientemente fuertes como para espantar a cualquiera que viviera en esa calle. Justo al final de la tercera película a Nina ya le faltaba voz para seguir riendo y no paraba de sobarle el abdomen. Se limpio las lagrimas que se le escaparon y apago la tv. posiblemente la unica que habia comido palomitas en todo el raro era Nina. Aun así el tazón que antes estaba lleno ahora solo tenía pequeñas sobras.
-¿Lista para la cuarta?
-¡Ya deja la tortura!
-Oh, cielos. En verdad eres unica Yuzu. No me habia reido tanto desde que onee chan se cayó de la cama.
-no molestes... hoy tendré pesadillas.
-¿Quieres que duerma contigo?
Yuzu se sorprendió por esa frase. Sus mejillas se coloraron ligeramente y luego entendió que era muy diferente esa frase saliendo de los labios de Nina a que si lo escuchara de Mei.
-No bromees.
-Por cierto... ¿cuanto tiempo mas estaras pegada a mi brazo.
-¡No seas cruel! aún no agarro valor para soltarme.
-De acuerdo, pero solo sera un rato. Tampoco estaré aquí toda la noche. No quiero que los monstruos me maten despues de ti.
-¡Callate!
-Lo siento, solo bromeaba. Me quedaré.
-Gracias.
-Si vienen a matarte solo debo de entregarte como sacrificio y aprovechar el momento para huir.
-¡Eres mala!
Nina volvió a encender la tv, pero esta vez puso algunas caricaturas. Fue la mejor idea que tuvo para lograr que Yuzu olvidara todo lo que habían visto. Nina amaba las caricaturas. No tardó ni un segundo en quedar embobada. Pasaron cerca de treinta minutos antes de que volviera a la realidad y se diera cuenta de la hora. Su brazo derecho aun se sentía caliente, así que miro a su lado esperando ver a la chica enérgica de siempre asustada como un gatito. Eso no fue lo que encontró. A Yuzu le habían llegado las visitas de Hypnos*. Parecía más calmada de lo que se habría imaginado. "¿Donde estan las mil pesadillas que jurabas que tendrías?"
-¡¿En serio te has dormido Yuzu?!
... no habia respuesta de la rubia a pesar de que le hablara en voz alta.
-¡Vamos Yuzu, tengo que irme a...!
Nina se detuvo antes de gritar más. Con cuidado arregló el flequillo de la chica a un lado para ver mejor su rostro.
-Supongo que no puedo despertarte si te ves tan feliz...
"Solo sera un rato" Nina se acomodo en el sillón y volvió a centrar su vista en la televisión. De vez en cuando miraba a Yuzu y de un momento a otro le prestó su chamarra para taparse. "Me sentiría culpable si se enferma" Para ese punto ya era difícil preguntarse a si misma porque se daba excusas.
-Estoy en casa
Nina reaccionó a la voz que no habia oído en mucho tiempo y noto el lugar en el que estaba. Tenía que admitir que Mei no era de su completo agrado.
-¿Yuzu estas en...?
Mei se detuvo en su paso cuando observó a su hermana durmiendo cómodamente abrazada a Nina.
-Buenas noches Mei san...
La incomodidad se notaba en la habitación ¿O tal vez era un ambiente de molestia entre ellas?
-¿Se ha quedado dormida?
-Ah... si. no quise despertarla.
-... ¿No es hora de que te vayas?
Mei fue justo al grano. Tan rígida como siempre.
-Mi hora de irme ya se ha pasado bastante, no creo que Onee chan sea más gentil al reclamar si llego ahora o dentro de una hora más. Digo... después de todo no puedo levantarla si duerme con una cara como esa.
La forma en que Nina miraba cariñosamente a Yuzu le hizo a Mei sentir que le revolvía el estómago. Más aún, ver a Yuzu siendo feliz durmiendo al lado de esa chica le hacía enfadar. Era un sentimiento incluso más fuerte que el haber visto a Matsuri besando a yuzu por la fuerza. Al menos en ese momento podia ver en la expresion de Yuzu que le habia desagradado. Esta ocasión era diferente.
-¿Te gusta Yuzu?
La pregunta fue lanzada sin ninguna consideración de que la rubia estuviera justo ahí y pudiese despertar en cualquier momento. Nina miro a Mei con una expresion parecida a su fría mirada.
-No veo el motivo por el que deberias preguntar eso.
-Ya sabes. Yuzu es...
-Tu hermana.
El mal humor de Mei subió a niveles peligrosos. No dijo nada más. No era natural en ella decir mucho.
-Hey Mei. Yuzu es una gran persona. Es el tipo de persona que te hace sentir malditamente cómodo a su lado. Es el tipo de persona que estaría dispuesta a amarte aun si no le das nada. Podrá decir que se rinde miles de veces en su mente, pero siempre podrás verla corriendo tras de ti. Tu preguntas si yo la quiero...
El recuerdo de Yuzu llorando en sus brazos regresó a su memoria. "¿Es bueno para mi creer ahora en el destino?"
-¿Sabes? Si juegas con los sentimientos de Yuzu puede que un dia llegue alguien que esté dispuesto darle lo que ella te da a ti.
Nina acomodo a Yuzu sobre el sofá y le dejó su chamarra.
-Tenias razon hace un rato. Ya me puedo ir. Mi objetivo solo era acompañarla mientras estuviera sola en casa. Buenas noches Mei san. La dejo a tu cuidado.
-...
La hermana no dijo absolutamente nada. Solo la miro de la misma forma que lo hacía con Matsuri.
Escucho como azotaba la puerta y luego se acercó al sillón donde su hermanastra dormia. Mei metió la mano en su bolsillo para sacar la nota que Yuzu le dejo en su mochila. Nunca imaginó que una nota hecha a las prisas y con letra más o menos fea le parecería contener tanta alegría. Algo dentro de ella le hizo sentir un cosquilleo la primera vez que habia leído el mensaje al final del trozo de papel en tinta roja.
"Te quiero"
Apretó con fuerza el pedazo de papel antes de lanzarlo a la basura. Dio una ultima mirada a Yuzu antes de quitarle la chamarra de Nina de encima y arrojarla a otro lado.
-Mentirosa.
Dijo suavemente mientras acomodaba a Yuzu en su regazo. Mei se contradecía todo el tiempo con sus acciones. Como si su mente al decir "somos hermanas" causará que cada fibra de su ser gritara lo que en verdad quería.
*Pues... se que todos relacionan a Morfeo con el sueño, pero... 7u7r me gusta más poner a hypnos XD
Hi! He tenido algo de tiempo libre en la escuela y pues... mi celular estaba conmigo, así que... XD En verdad espero que les guste. Gracias a todas las personas que comentaron en los anteriores dos capítulos :D Tengan un lindo dia.
