Hola el tercer capitulo de esta historia, esto cada vez se pone mas cursi
Taia Himura, ko-chan, Apple_Rin, Sakura-147, Detective Hikaru, kurayami-Miko y Lupita-chan Gracias por sus reviews, si ustedes piden yo continuo.
Disclaimer: D. Gray-man es creacion original de Hoshino-sama, yo solo me los pirateo.
- Mariposa -
Con certeza podía decir que no tenia ni idea de por que estaban peleando, pero no era el momento para averiguarlo, un descuido y podía ser el final cuando se trataba de Allen Walker. El albino se le había cruzado en el camino, y Kanda como siempre lo había ignorado. Pero en su mente Allen tenia todo planeado, el espadachín pagaría por meterse con el conejo idiota.
Por otro lado, Lavi estaba encerrado en la biblioteca haciendo sus registros por orden del Bookman aun cuando tenía un terrible dolor de cabeza proporcional a la muerte neuronal. Sentía que el mínimo ruido haría explotar su cerebro, sobretodo el lejano barullo que ya suponía quienes eran los causantes. Le pidió a Bookman permiso para ir por un poco de agua y calmar la intensa sed que le causo la cruda realidad, y de paso comprobar el origen del ruido que lo aturdía mas de lo que ya estaba.
Con desgano se movió por los pasillos en dirección de la Cafetería, buscando de cuando en cuando la cabecita blanca de Allen. Se preguntaba que tan enojado podría estar, quizás lo suficiente para tenerlo en abstinencia por el resto de su vida. No. Su Moyashi no era tan rencoroso. ¿O si?
Al dar vuelta en una esquina encontró, justamente como lo había sospechado, al par de exorcistas revoltosos. Pensó hacer lo que cualquiera en situaciones como esta: rodear el camino. Pero la mirada punzante de Allen y Kanda sobre su persona lo clavo al suelo. Definitivamente esto era culpa suya.
Toda su vida paso ante sus ojos en el segundo exacto en que los insectos de Kanda se le fueron encima, congelando sus memorias en aquel fatídico día...más bien noche.
Inhalo profundamente, tratando de recuperar el aire perdido por el acalorado encuentro. Lavi se había recostado y sobre su pecho descansaba la cabeza de Allen. El pelirrojo entre dormido y despierto balbuceaba cosas sin sentido que Allen apenas entendía pero se mantenía atento a la charla.
- Seria aun mejor si Yu también estuviera aquí - pensó en voz alta.
Los ojos de Allen se abrieron como platos, se incorporo y empujo al Bookman haciéndolo caer al suelo despertando por el frió contacto y el repentino golpe.
- ¿eh? - fue lo único que salio de su boca, antes de ser echado de la habitación tan solo envuelto en una sabana.
- No vuelvas hasta que te olvides de esas ideas - sentencio Allen mientras le entregaba sus ropas. Luego le azoto la puerta en la nariz. Lavi se quedo un rato ahí parado llamando a Allen que abriera la puerta para hablar, pero el silencio del albino lo previno de seguir molestando, porque cuando Allen Walker se enoja hay que andar con cuidado.
De camino a su habitación, repaso los hechos y aun cuando estaba medio dormido encontró el motivo que provoco el enfado de Allen.
Al día siguiente, maldiciendo la memoria que no le permitía olvidarse ni un segundo de la tierna carita de Allen con los ojos llorosos y preguntándole porque lo traicionaba (eso nunca paso pero así se lo imaginaba) lo llevo a meterse en una taberna y beber como jamás lo había hecho, el resto es historia.
De regreso a donde estábamos...
Los bichos de Kanda hubieran alcanzado su objetivo de no ser por la blanca capa de la inocencia de Allen que protegía a allen.
- BaKanda, con el no te metas - le grito Allen al japonés.
- No es tu asunto, Moyashi inútil - le contesto Kanda en el mismo tono.
- Si es mi asunto, por que es mi novio y tu eres el que se esta entrometiendo.
Antes de que el cerebro de Kanda terminara de procesar toda la información:
- Por mi, puedes metértelo por donde te quepa - (N.A. ese grosero n_n). Se dio la vuelta y se largo del lugar.
Allen y Lavi solo se miraron con una expresión de (pinky y cerebro) "estas pensando lo mismo que yo". Huyeron de la escena sin darse cuenta que el espadachín se detuvo en seco al notar cierta personita observaba curiosamente.
Efectivamente, Lenalee estaba ahí desde hacia algún tiempo y esbozaba una sonrisa dirigida a Kanda que lo paralizo. Ahora era el momento tenia que disculparse si no la perdería. Pero la chica se le adelanto y corrió a el. Por un momento Kanda pensó que le acomodaría un buen golpe, sin embargo ella lo abrazo, acerco su rostro y lo beso en los labios, Kanda tuvo que "sacrificarse" y se dejo llevar por la calidez de la china.
Cuando el beso se rompió, Kanda metió la mano en el bolsillo de su camisa y saco una cajita y se la entrego a Lenalee. Cuando la abrió se sorprendió del bello dije de plata en forma de mariposa, tenia algunas gemas violetas incrustadas y colgaba de una cadena de finos eslabones.
- Eres como una mariposa...mi mariposa.
Así era para el frágil, tierna y hermosa, pero no era palabras que Kanda podía decir tan fácilmente, por eso de nuevo busco los labios de la joven.
Pues ahí queda este capitulo, espero que les haya gustado.
Gracias por leer
Hasta la próxima
