Ni hao publico querido, si lo se ¬¬ me he tardado demasiado pero aquí tienen la continuación. Leer bajo su propio riesgo, esto es lemon puro.

Los personajes de Naruto no me pertenecen. Simplemente sueño con ellos.

.

.

FORUM Y COMUNIDAD

IRRESISTIBLE NARANJA.

.

Pecado

By

Aniyasha

.

CAPITULO ÚLTIMO:

QUIERO PECAR SIEMPRE CONTIGO

.

.

Tenía las mejillas sonrojadas aun, al recordar lo que sucedió hace más de cuatro horas. Ella nunca pensó ser tan abierta y sincera con él. La diferencia de edad pesaba mucho en Hinata, ¿Cómo Naruto la podía querer como mujer?.

Contemplaba su reflejo en una fuente que estaba en la parte trasera de la mansión, lugar que ella ocupaba para poder concentrarse y sentirse bien consigo misma. La vida durante este mes en la aldea el remolino era buena, todos la trataban bien, aun que no sabía cuál era el motivo, podía ser ¿la posible guerra?, su padre desataría una batalla si no estuviera satisfecho de cómo su "heredera" era tratada, o ¿porque la gente la consideraba una niña?.

Siguió mirando su cara en el reflejo del agua, ella tenía 16 años y estaba casada con un hombre que bien podía ser su padre. Sus mejillas se tiñeron aun más de color rojo, claro que ella nunca aria con su padre algo como lo que sucedió en la biblioteca en esa mañana.

Debía de admitir ante ella misma que Naruto Uzumaki le atrajo desde la primera vez que lo vio. Tenía el porte de poder y autoridad, se movía con elegancia y seguridad en sí mismo, pero lo que la cautivo era su mirada firme, transparente y gentil. Para ser un Kage se comportaba bien con todos sin presunción alguna.

Suspiro fuertemente. Primero lo conoció a él y después conoció a Minato, quien con su simpatía la cautivo, además de que nunca hubiera pensado que su padre podría interesarse en una pequeña.

Vueltas que la da la vida, ahora ella era la esposa de uno de los Kages, más importantes del país de fuego, y se sentía demasiado bien. Un sueño hecho realidad. En un principio Naruto la había tratado con demasiada delicadeza, como si temía tocarla, y sentirla, pero desde que comenzaron ese juego de seducción, él cambio y le mostro al hombre que podía ser.

Toco con su mano derecha su corazón que palpitaba rápidamente, cerró los ojos y dejo que el recuerdo de los besos de él la envolviera. Nunca olvidaría lo que sucedió en la biblioteca…

Recuerdos…

Sentada sobre el escritorio y sintiendo el aliento de Naruto en su pecho izquierdo comenzó a temblar. Hinata ahogo un gemido al sentir como la lengua de Naruto delineaba la aureola de su pecho y acariciaba con caricias demasiado lentas esa parte. Se reclino más sobre la mesa y arqueo su cuerpo para que él tuviera mejor acceso a sus senos. La mano derecho presionaba el otro seno. La caricia era abrazadora, le calentaba la sangre, la hacía sentir como una gelatina, quería descubrir los secretos de la pasión entre un hombre y una mujer, sabía perfectamente que Naruto la aria gozar.

-¿Qué me haces?.- susurro él, alzando la mirada y perdiéndose en las obres plateadas.- tiemplo como un chiquillo y deseó hacer cosas que harían que mi ex sensei se sintiera orgullo.- contemplo los montículos a su disposición, eran grandes, llenos, maduros, y deliciosos.

-sigue.-susurro Hinata, quería que él no parara y por como la veía sabia que trataba de controlarse, sin embargo en ella ardía un fuego intenso que la quemaba y la enloquecería si él no continuaba la tortura de sus besos sobre su piel.

Naruto se sorprendió al ser atraído por ella y besado con una pasión desenfrenada, dejo a un lado el control de sus sentidos y prefirió sentir como su cuerpo se llenaba de una energía sexual. Hacia tanto tiempo que no sentía así, que temía perder el control y hacer cosas de más. Pero Hinata no se lo ponía fácil, ella lo estaba llevando al límite de la cordura, lo hacía hombre y cada vez más él se sentía como una bestia apunto de devorar a una joven inocente.

Sus lenguas danzaban en un ritmo tormentoso, las manos de ella no le permitían que se separara. Ambos jadeaban, ambos gemían y los mordiscos de labios se sentían. Los dientes tronaban pero a ellos no les importaba nada más que la temperatura de su cuerpo, el goce de los labios sobres los otros siendo devorados por el fuego de la pasión.

Sin saber como Naruto adentro una mano sobre el kimono y dejo expuesto el muslo, siguió el asalto a los sentidos de Hinata con el beso, pero a la vez comenzó acariciar la pierna de ella. Llego al lugar donde quería llegar la feminidad y secretos de su joven esposa, que al sentir la mano de él ahí, dejo de besarlo y lo contemplo con una mirada perdida en deseó.

-no tengas miedo.- susurro Naruto y comenzó a besarla en el cuello.- ábrete para mi.- su mano toco los risos de su intimidad de ella.- te gustara, quiero sentirte, deseó sentirte.

Hinata cerró los ojos y se dejo llevar por ese tumulto de sensaciones, casi desnuda encima del escritorio , con Naruto acomodado entre sus piernas, los pechos sentían el aire de la habitación y ella gimió cuando él se atrevió a meter un dedo, abrió los ojos y lo apretó más a su cuerpo con las manos.

Él no perdido tiempo y busco el capullo sensible que tenia entre los pliegues femeninos, comenzó a frotarlo con sus dedos, Hinata le había permitido el acceso, y cuando sintió ella lo jalo más a su cuerpo, bajo rápidamente los labios de su cuello a los pechos. Comenzó a succionarlos, a lamerlos y morderlos, primero suavemente, pero conforme ella gemía cerca de su oído y sentía como el aceleraba la fricción de su capullo, tuvo casi un orgasmo. Pero fue Hinata quien lo sorprendió por la mordida que le dio en el hombro cuando ella alcanzo el clímax del orgasmo.

A Naruto le templaba todo, su mano salió del kimono de Hinata y se fue directamente al cierre de su pantalón pero con lo nervioso que se encontraba temblaba demasiado para poder hacer lo que debía de hacer.

Hinata a un estaba en una nueve de amor y las sensaciones eran exquisitas, estaba flácida y no notaba que su esposo tenía problemas para desabrocharse el pantalón. Lo miro soñadora pero un ruido la despertó de su sueño, el sonido de la puerta siendo abierta.

Naruto miro a Hinata con temor y ella le dio una mirada de pánico. Karin entraba con pergaminos en sus manos, eran varios.

-Todo esto es lo que tienes que hacer.- dijo la pelirroja, quien comenzó a maldecir en el momento que la montaña de papel que cargaba se caía de sus manos y se esparcía por el suelo.

Karin esperaba las risas de su primo por la torpeza cometida, alzo la mirada en búsqueda de él, Naruto era conocido por los más cercanos que él nunca estaba tan tranquilo y menos silencioso, sin embargo él estaba en el escritorio sentado, con el rostro metido en un pergamino, parecía completamente concentrado, no pudo evitar fruncir el ceño.

-¿Qué te pasa?.- le puso el escritorio la montaña de papeles, sin embargo Naruto no le dirigió ninguna mirada. Lo miro más fijamente y lo notaba rojo. Le toco la frente y se sorprendió al ver la mirada brillosa y sentirlo caliente. Ella se cruzo de brazos molesta.- si te sientes mal descansa.

Naruto no emitió palabra alguna, se sintió pequeño en el momento que su prima lo veía fijamente como queriendo saber el por qué de su comportamiento, pero él, había perdido el habla, tenía el cuerpo caliente y vibrante y estaba seguro que solo podía gemir si emitía palabra alguna.

La mirada gris de su prima era firme, pero termino por darse por vencida y retirarse del lugar. Sin sospechar que Hinata había huido del lugar.

Los recuerdos la abandonaron pero no la sensación de su cuerpo, el fuego corriendo en sus venas no había sido apagado por completo, deseaba algo más. Lo quería todo pero…

Se levanto de la fuente y se dirigió a ordenar los bocadillos para la junta en donde se encontraba Naruto, el pobre trabajaba demasiado.

.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

.

Naruto contemplaba su reflejo en el espejo del baño, suspiraba y no podía evitar no concentrarse, la junta tediosa y aburrida se le estaba complicando más de la cuenta. Él era un poco despistado en ciertas cosas, pero cuando algo requería de su atención ponía su máximo esfuerzo y lograba ser centrado.

Pero en estos momentos, él simplemente podía ver a Hinata expuesta y lista para ser tomada.

Se pego una cachetada, la mejilla se puso roja, el dolor dejo de aturdir sus sentidos y trato de serenarse. Pero no podía, necesitaba descargar eso que sentía, así que temblando miro a los lados del baño, sintió los chakra y no percibió ninguno cerca. Un rubor cubrió sus mejillas y lentamente sus manos se posaron en el pantalón, bajo el cierre con cuidado y todo entre su ropa interior su erección.

Era sumamente molesto permanecer duro como una roca y estar sentado enfrente de tanta gente hablando de cosas importantes pero que en esos momentos a él no le interesaban en lo mas mínimo.

Su mano derecha saco su miembro, cerró los ojos y se imagino la misma escena con Hinata, un rubor mayor cubrió las mejillas de él, a sus 35 años estaba como un chiquillo masturbándose en un baño por no poder poseerla como él deseaba.

Comenzó acariciarse, comenzó a sentir y su mente a divagar.

.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

.

Hinata que estaba perdida en sus pensamientos abrió la puerta del baño y la cerro sin hacer ruido, cuando volteo su vista se centro en que su esposo le daba la espalda, sus ojos lo vieron y escuchó perfectamente un gemido por parte de él.

Ella no pudo evitar un chillido, al percatarse de lo que él estaba asiendo.

-¡Demonios!.- maldijo Naruto acomodándose la ropa y volteo a ver a Hinata, quien lo veía aturdida.- yo…- trato de explicarse, pero no sabía cómo decirle a su mujer que se estaba masturbando, además de que sintió que ella sabía perfectamente lo que él estaba asiendo.

Naruto se encamino rápidamente a la salida quería huir como un cobarde, al pasar a lado de Hinata, ella lo detuvo. Él miro la mano blanca y alzo la vista a esos ojos dulces.

-¿Por qué?.- dijo ella.

Él no entendía bien la pregunta, ¿Por qué se masturbaba?, ¿Por qué lo hacía?, tenía tantas cosas en la cabeza y ser un hombre excitado que en estos momentos pensaba simplemente en poseerla.

Al no obtener respuesta Hinata lo encaro.

-dime lo que piensas.- le pidió y sostuvo su mirada aperlada en la intensidad de ese azul.- comunicación.- le recordó ella.- nosotros nunca tendremos malos entendidos si hablamos.

Espero pacientemente que él digiera algo, Naruto suspiro y la beso. Las palabras sobraban en ese momento, la acorralo en la pared del baño la hizo sentir lo que él sentía, le restregó la erección potente que tenia, quería darle una respuestas sin necesidad de palabras.

Ella se dejo llevar y sintió lo que él quería trasmitirle, por lo que no dudo cuando sus manos buscaron posarse arriba del bulto que la presionaba.

Naruto dejo de besarla cuando sintió que ella quería tocarlo ahí.

-No.- fue lo primero que dijo él.

Hinata se atrevió a mirarlo y decir lo que pensaba.

-Quiero hacerlo, tengo tanta curiosidad por tocarte como tú a mi.- confeso ella, mordiéndose el labio.- quiero conocerte, déjate tocar.

Él asintió y cerró los ojos aun no muy convencido.

Tímidamente Hinata comenzó a adentrar la mano en la ropa cuando lo toco sintió que él brincaba.

-Muéstrame como debo de hacerlo.- ella serró su pequeña mano sobre el contorno grueso y rígido.

Naruto la guio, de arriba abajo, enseñándole el ritmo. Ella aprendió rápidamente y comenzó a masajearlo, le encantaba sentir como podía tener el poder del control sobre él.

Un gruñido obtuvo Hinata como respuesta a la acción que llevaba a cabo. Naruto seguía con los ojos cerrados, apretaba la mandíbula y solo se dedicaba a sentir. Ella miraba fascinada él rostro de su amado, las facciones, las líneas. y cuando él abrió los ojos ella se sorprendió del tono rojo en ellos. Sin embargo Naruto no le permitió reaccionar, la beso con euforia y ella siguió masajeándolo, sabía que él lo deseaba.

Pronto el baño se sentía como un sauna, todo era caliente, el ambiente húmedo y Naruto exploto.

Jadeando dejo de besarla, ella lo miraba con una expresión soñadora, y él se sintió como un jovencito nuevamente, sus mejillas se sonrojaron.

La magia del momento se vio interrumpida

-Naruto sal de ahí, tenemos que continuar con la junta, deja de hacer cositas con Hinata.- grito Jiraiya.

Rápidamente Naruto se limpio, Hinata igual quitando toda prueba de lo que habían compartido.

-¡Naruto ya suéltala!.- chillo Jiraiya del otro lado de la puerta.

La puerta se abrió y salió el Kage muy enojado con su ex sensei, quien no perdió el tiempo y entro al baño para ver la prueba del delito.

-Si no fuera porque te considero casi de la familia.- dijo en tono alterado el rubio al peliblanco.- ya te abría desaparecido.

.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

.

Dos días después es todo lo que soporto Hinata, entre besos caricias, manoseadas y otras tantas cosas mas hoy por fin daría el paso, lo deseaba todo, él la mantenía en un estado febril. Y no podía soportar la tención de su propio cuerpo. Quería saborearlo por completo, tomarlo por completo, sentirlo adentro de ella como esos mágicos dedos que la hacían delirar.

Por eso es que se cepillaba pacientemente su cabellera enfrente del gran espejo de su habitación, Naruto le había dicho que una fantasía sexual que él deseaba tener era hacerlo enfrente de un espejo.

Antes se hubiera sentido intimidada y muy tímida al respecto, pero ahora lo único que deseaba era poner fin a este juego y terminarlo, ya no podía soportar más esta agonía.

La puerta se escucho, sintió un temblor de anticipación pero su decisión estaba tomada.

Naruto entro cansado de un estresante día además de que su cuerpo se sentía en completa tensión. Pero detuvo su paso al darse cuenta que Hinata se encontraba enfrente de un espejo con un camisón transparente que no dejaba nada a la imaginación, se podía apreciar sus pechos, su cintura y su intimidad, lo esperaba desnuda, envuelta en la suave tela de color azul . Trago duro, la imagen era perfecta.

Él se acerco con pasos seguros, noto el sonrojo en las mejillas de su joven esposa, sin palabra alguna pero entendiéndose con las miradas, ella comenzó a retirar la ropa de él. Pieza por pieza, dejándolo completamente desnudo. Tenía que haberse acostumbrado pero parecía irreal la imagen de él. Un dios. Su intensa mirada eléctrica azul la paralizo.

Él retiro el camisón y bajo su rostro para capturar los labios con rapidez. Los cuerpos se moldearon y encajaron a la perfección. Ella era blanda y suave, olía a flores y encajaba perfectamente con la firmeza del cuerpo masculino.

Naruto se sentó en la silla que tenía enfrente del espejo, la obligo a dejar de besarlo y que viera su reflejo.

Hinata miro fascinada la desnudes de ella atreves del espejo, estaba sentada sobre el rezago de él, podía ver y sentir perfectamente la palpitación de la erección de su esposo entre sus nalgas.

-Mira como te beso, y nunca pierdas la mirada del espejo.- Naruto comenzó a lamer el cuello.- mantén la mirada fija y siente.

La tenía sentada encima de él, y le apretó los pechos con ambas manos, ella gimió y trato de cerrar los ojos pero la mirada azul de él se lo prohibió.

-mira como te marco, mira como poseo tu cuerpo.

Le abrió las piernas y Hinata estaba ruborizada al verse atan expuesta, pero el susurro de las palabras la hipnotizaban.

La mano de Naruto viajo desde sus piernas a su intimidad, ella gimió cuando vio como él metía sus dedos dentro de ella, y comenzaba a frotarla. Sintió también la mordida en su suave piel, Naruto la marcaba.

-Estas tan húmeda.- gimió, la alzo y la acomodo para que él la penetrara.

Hinata comenzó a sentir que la llenaba, ella veía con gran fascinación como él la acomodo para que siguieran viéndose en el espejo y viera como se unían.

-álzate.- ordeno Naruto, después le puso las manos en la cadera y comenzó a marcar el ritmo de la penetración.- trata de sentarte, yo te diré como.

Hipnotizada, Hinata hizo lo que él le ordenaba, comenzó a sentarse encima de él, en un principio fue incomodo, la barrera de su virginidad impedía la penetración, pero era exquisito lo que sentía, por lo que en una sacudida por parte de Naruto ella termino por sentarse encima de él, completamente unidos.

Ambos jadearon veían a través del espejo como se encontraban, él comenzó a moverla con la cadera, apretó un pecho, ella gimió y encontró el ritmo, él la aprisionó mas las caderas, comenzó a embestirla, ella saltaba encima de él.

El sudor de sus cuerpos y la temperatura había alanzado los límites y ambos jadearon, chillaron y gritaron el nombre de ellos al momento de que el clímax del orgasmo los lleno.

Siguieron contemplando el reflejo en el espejo.

-eso fue…- Hinata no encontraba palabras para describirlo.

-eso no fue nada.- dijo Naruto con una sonrisa libidinosa en su cara.- tendremos toda la noche para hacerlo y te enseñare tantas cosas.

Ella tembló de anticipación y él la beso con pasión.

Adoraba la sensación que su cuerpo sentía al tenerla a su lado, es cierto que la deseaba con locura pero esto iba más allá del puro deseó, esto era encontrarte a ti mismo en otra persona y ser uno solo, la sensación de paz y seguridad, el bienestar de estar juntos. Así debía de ser el amor no importando que hubiera nacido de un pecado.

Y él pecaría cada día, a cada hora con ella.

fin

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Si lo se ¬¬ me ha quedaro muy pero muy raro.

Que les puedo decir, esto es lo que salió de mi loca imaginación, espero que les haya gustado.

Si lo se, no he podido actualizar, pero es que tengo tantas cosas que hacer , mi vida me consume y el tiempo no lo tengo. Pero como les he dicho amo los comentarios , los quiero por dejarme sus palabras y darme ese apoyo.

Me iluminan mis días serios XD.

Mi siguiente historia será una que participara en el concurso de irresistible naranja.

La próxima semana. Nunca inicio un reto sin terminar otro XD. Tenerme pasiencia con las continuaciones.

Les quiere Aniyasha.

Mil gracias por leer.