Como siempre los personajes no me pertenecen ya que no tengo dinero suficiente para comprar los derechos de autor así que ni modo le quedan a JK y Warner, la historia tampoco me pertenece es una adaptación y ni es necasario que les diga quien escribió tan maravillosa historia


Un Cuento de Navidad a lo Potter..

CAPITULO 3

No hay justicia (parte II)

La escena se desvanece y ahora estoy en Hogwarts, en la enfermeria, Hermione está recostada en la cama llorando, yo trato de consolarla mientras Ron trata de contener la risa.

- Hermione se veía linda de gatita – digo sin pensar, y luego me ruborizo al darme cuenta que Remus me mira con una extraña sonrisa – digo, la pobre no se veía fea – trato de aclarar mi garganta ya que la voz me ha salido un poco ronca.

- ¿Recuerdas esta navidad Harry?

- Como si fuera ayer, fue mi segunda navidad en Hogwarts, Hermione había preparado la poción multijugos pero ella tuvo mala suerte y en lugar de un pelo de Millicent colocó uno de gato.

- ¿Que te dio ella esa navidad?

- Una lujosa pluma, aún no sé de donde sacó tanto dinero para comprarla.

- Bueno, te diré porque necesito que veas otra cosa, él dinero que ella ocupó, fue el que le dieron a ella para navidad, es decir que con su regalo de navidad…

- Ella me dio su regalo…- un raro sentimiento se apodera de mí, que extrañamente me hace sonreír, luego la veo ahí tan pequeña e indefensa, y quisiera abrazarla y decirle que todo estará bien, cuando veo que mi Harry del pasado es quien lo hace, mientras Ron camina por el pasillo tranquilo de la vida.

- Vamos que ahora el ambiente va a cambiar un poco.

Ahora estamos en la sala común y veo a Ginny besándose con Dean, antes de poder reaccionar veo a Ron y a mí mismo bajando por las escaleras, luego empieza la discusión…

- ¿Recuerdas esto?

- Si fue en mi sexto año, cuando empecé a sentir cosas raras por Ginny.

- ¿Qué sentiste?

- Celos creo, era como un mounstro en el estomago

- Ja, mira éste nos salio bonito – Sirius se aparece nuevamente – puedes creerlo, no ha cenado nada la noche anterior, van tarde a desayunar, ve una escena bastante rara, diría yo, y el tiempo pasa, le ruge el estomago por el hambre y lo confunde con celos.

- Sirius por favor respeta al chico – dice Remus antes de empezar a reir como loco.

- Bien cuando terminen de burlarse me avisan.

- Por favor Harry, te creo cualquier cosa menos que eso hayan sido celos. – dice Sirius dejando de reir.

- ¿Y tú que sabes, si nunca te has enamorado?

- Huyyy, golpe bajo, bien muchachito sabelotodo, te diré, sí me he enamorado, yo sí he sentido celos y definitivamente esos no son celos, si lo fueran ahora mismo estuviera sintiendo lo mismo, o me negaras que no te ha causado nada esta escena

- ¿Y? las personas cambian con el tiempo sabes, también los sentimientos además ya no puedo sentir celos por bobadas de niños.

- Bobadas, ya veremos.

La escena se desvanece y en su lugar aparece un campo cubierto de nieve, puedo divisar a lo lejos el castillo, cuando escucho unas voces.

- Herrmione, erres demasiado inteligente parrra pelear una guerra que no es tuya. – Víctor Krum, al parecer fue durante la época de nuestro último año en Hogwarts.

- Cuantas veces debo decirte Víctor, que esta guerra es contra todos los magos y brujas. – Hermione se ve graciosa con la nariz roja y lo labios algo morados por el frío.

- Si perrro no derberrías arriesgarte tanto, si vienes conmigo yo puedo protegerrte como se debe. Serrrías mi princesa – Víctor pasa su mano por la mejilla de Hermione acomodando un mechón de pelo tras su oreja.

- Y que se ha creído este, que yo no protejo a Hermione, que ella no es importante para mí, y como demonios se atreve a tocarle la cara, sólo yo puedo tocarla, sólo yo le acomodo el pelo. - Y antes de que Hermione contestara algo, yo me paré frente a Víctor, actué por impulso ni siquiera lo pensé debo admitirlo, y la escena se desvaneció.

- Esos son celos.

- De que hablas Sirius, yo no estoy celoso, lo que sucede es que Víctor no me simpatiza. – pero no puedo negar que sentía un fuego por todo el cuerpo y una furia, que se hubiese podido hubiera tomado de la mano a Hermione y me la hubiera llevado lejos de ahí.

- Sirius, se supone que no debías mostrarle eso. Según las reglas eso está prohibido solo debe ver escenas que sirvan para su beneficio.

- Por favor Lunático no me vengas con eso, tú viste como me salió, necesitaba ver eso, además créeme será para su provecho.

- Quieren dejar de hablar, y llevarme de regreso a mi casa.

- ¿Para qué? – Realmente el ser fantasmas no ha vuelto más inteligente a este par.

- Porque necesito ir a hacer una llamada.

- ¿a Hermione?

- Si Sirius a Hermione, es necesario que deje de hablar con ese soquete.

- Ya ves Remus te dije que está celoso.

- QUE NO SON CELOS… sólo me preocupan las amistades de ella.

- Si claro… y mi mejor amigo es Snivellus.

- Bueno Sirius, desde que se juntaron allá arriba…

- REMUS, el que sea amable con él no significa que sea mi amigo.

- Si tú lo dices, pero Harry tiene razón es hora de llevarlo a su casa.

- Gracias – este par se estaba volviendo algo molesto.

Con un parpadeo estaba de nuevo en la sala de mi casa, mientras oía la voz de Sirius cantar: "está celoso", está celoso". Definitivamente en este mundo no hay justicia, después de todo lo que he pasado en mi vida ahora tengo que tolerar que un par de fantasmas locos opinen sobre mis sentimientos.

Me dejo caer en el sillón y oculto el rostro con mis manos. Las imágenes se arremolinan en mi mente creando una confusión y de repente me miro en la casa de mis padres con un pequeño bebe con pelo castaño alborotado y uno ojos verdes brillantes mientras Hermione está sonriéndome….

TALAN TALAN …..

- Hola Harry.

- ¿Usted?


Gracias por los Review, y como lo prometido es deuda, aquí les dejo.

Actualizaré rápido puesto que ya tengo hecho casi todo el fic y quiero terminarlo antes de irme a vacaciones.

Saludos

Eliza