Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenecen
Amor, dame una oportunidad
CAP 3
―Adelante― Dijo con voz cansada
Nanoha entro por la puerta y no pudo evitar pasar los ojos por toda la recamara de su esposa. Realmente era hermosa era dos o más veces más grande que la suya, era más que obvio que a Fate le gustaba tener espacio para caminar.
― Oh… veo que has venido― Dijo Fate incorporándose― Dime cuáles son tus razones para no ir al viaje conmigo
Respiré profundamente
― Ninguna, he cambiado de parecer, si iré contigo― Había decidido seguir el consejo de Linith
Fate estaba totalmente sorprendida, jamás pensó que ella cedería tan fácilmente.
― ¿Por qué? ― Quiso saber Fate
― Te molesta el hecho de que no quiera ir… y si cambio de opinión… también te molesta. Realmente no te entiendo, Fate .
Ella tan solo soltó una carcajada
― El vuelvo sale a las 7:00… por lo que ya te imaginaras a qué hora debes levantarte. No necesitas hacer maletas… solo tu presencia
― ¿Será un viaje de ida y vuelta?― Pregunté con entusiasmo
― No, de hecho permaneceremos haya durante dos semanas― Puso sus brazos detrás de la nuca y se recargo en la cabecera de la cama
― Dos semanas… es mucho tiempo como para no llevar maletas.
― Te comprare ropa y todo lo que quieras en Hawái… el clima es impredecible, por eso.
― De acuerdo, bueno me retiro―
― No tan rápido― Dijo Fate. dando una palmada en la cama.
Me quedé paralizada, di media vuelta para quedar de frente a ella
― Hoy es nuestro primer día como casados y me gustaría que… me acompañes un momento.
Sentí como la sangre se me acumulaba en mis mejillas.
Fate. no tenía ninguna mala intención, como las que ella estaba pensando… ella solo quería divertirse un rato haciéndola sonrojarse.
― Así que ven a ver televisión un rato― Dijo ella riendo debido a mi expresión facial.
Me relajé y deje caer los hombros. Camine hasta la cama y me senté en la orilla.
― ¿Qué te apetece ver? ― Preguntó mientras día la televisión
― Lo que tú quieras está bien―
― ¿Estás segura de ello? ― Preguntó ella con tono sensual
Ella pudo sentir como sus pies comenzaban a temblar, no había duda alguna estaba nerviosa y asustada. Se puso de pie y observo la cara de diversión que Fate tenia.
― Solo bromeo… es divertido burlarse de los débiles… como tu― Dijo Fate mientras cambiaba de canal― No pienso obligarte a nada… tu sabes a lo que me refiero
Me sentí terrible
― Ahora toma asiento y dime qué quieres ver―
― Me gustaría una película― Dije al fin
― Bueno, entonces abre ese estante― Lo señaló― Tengo alrededor de 200 títulos para escoger
Cuando abrí el estante me di cuenta de que Fate no exagero cuando dijo que tenía alrededor de 200 títulos… pues posiblemente tenía 300.
Elegí 50 First dates
― Buena elección, Adam Sandler es un maravilloso actor― Dijo Fate mientras introducía la película en el reproductor. ― Al menos tenemos gustos parecidos en películas―
No negaré que cuando la película comenzó, me sentía incomoda pero conforme los minutos pasaban tomé confianza y hasta me recosté en la cama. Fate no paraba de reír… su risa era cálida y graciosa, en ocasiones me provocaba más risa la manera en que el reía que la película. Pero cuando faltaba poco para que terminara, no escuche más a Fate. , supuse que había dejado de prestar atención a la película y ocupado su atención en algo más, como el viaje del día siguiente.
La película termino, me puse de pie y miré a Fate.… para mi sorpresa, ella se encontraba dormida. Su rostro lucia tan diferente… tan tranquila, sus parpados descansaban y pude notar que su boca era pequeña y bien definida.
Fui a mi habitación, a pesar de que élla me había dicho que no hiciera maletas, decidí hacer una… pues no quería que el gastara dinero en mi. Cuando acabe de organizar todo para el viaje, fui hasta su habitación y note que aun dormía… solo que había girado su cuerpo hacia el lado izquierdo. Se vía tan apacible… parecía un niño pequeño.
Abrí el closet y me encontré con una gran cantidad de ropa, desde trajes sastres hasta unos jeans demasiado casuales. Pensaba que solo las mujeres de clase "con este me vere mas hermosa" acostumbraban tener toneladas de ropa, pero al parecer estaba equivocada.
Tome solo ropa cómoda, dos pares de calzado, unos tenis y unos zapatos. Abrí un cajón y encontré sus calcetines, decidí tomar 5 pares… luego abrí el otro cajón y me encontré con sus panties…solté una risita y al mismo tiempo sentí como me sonrojaba. De ellos solo tome un puño y salí de la habitación. Ya en mi habitación me puse a doblar las prendas para que cupieran en la maleta que quedaba vacía. Había llegado a casa con dos maletas grandes, que Fate me había reglado días antes. Para que lleves a casa algo de tu ropa Me había dicho.
Tarde media hora en organizar su maleta, pero cuando al fin acabe mire el reloj y eran las 9:00 de la noche… el llevaba dormido aproximadamente 2 horas. Fui a la habitación para ver si había despertado… pero no era así. Toqué su frente para asegurarme de que no estuviera enfermo o algo así, pero élla se encontraba en perfecto estado.
Le quite los zapatos y desabroche el primer botón de su camisa… aun llevaba puesta la misma de la boda. Tome una cobija del closet y lo tape. Como pude acomode su almohada, la cual ya estaba casi en el suelo. El comenzó a moverse y entreabrió sus ojos.
― Tranquila, descansa― Le dije mientras daba unas palmaditas en su hombro.
De inmediato ella cerro sus ojos, estaba bastante cansada.
Apague las luces y baje a la sala, ahí se encontraba Linith viendo la televisión.
― Hola Linith― Dije sentándome a su lado
― oh Nanoha, no te había visto en un buen rato―
― Estaba haciendo las maletas… y antes de eso pase un rato con Fate., viendo una película― Le sonreí.
― ¿Y dónde está ella? ―
― Se ha quedado dormida… ya lo eh acobijado ―
― Que buena eres, la noche está fresca, si no lo hubieras hecho la pobre hubiera pasado frio―
― Si― Solté una risa― Iré por una manzana y después me iré a dormir, mañana saldremos muy temprano de aquí.
― Me imagino, será mejor que Fate haya puesto su alarma, si no, no se levantara―
― Yo pondré la mía, por si acaso― Le sonreí― Bueno hasta mañana Linith―
― Que descanses― Dijo ella con una sonrisa.
Fui a la cocina por una manzana, luego subí a mi habitación y después de tomar una ducha me entregue a los brazos de Morfeo (estaba cansada), aun cuando apenas eran las 9:45 de la noche.
Fate despertó a las 5 de la mañana, había tenido un sueño demasiado placentero, cuando se dio cuenta de que aun llevaba la ropa del día anterior tallo sus ojos mientras trataba de recordar porque. Ni siquiera recordaba haber tomado una cobija, mucho menos quitado se los zapatos. Y fue entonces cuando recordó la imagen nublosa de Nanoha, cuando le acomodaba las almohadas.
― Al menos tuvo compasión de mi― Dijo levantándose de la cama mientras caminada derecho al baño.
Una vez que estuvo listo, salió de su habitación con celular en mano y fue a la de Nanoha. Abrió la puerta con sumo cuidado pero solo se encontró con una cama tendida y vacía; supuso que estaría abajo, así que con paso rápido fue escaleras abajo y se encontró con dos maletas al pie de la puerta.
Nanoha salió de la cocina con una leve sonrisa
― Te has levantado― Dije mirándola― Y arreglado. ¿Has dormido bien?
― Te ordene que no hicieras maletas― Me reprochó ella
Jamás pensé que le molestaría tanto, después de todo yo solo quería evitar que gastara dinero. Aunque en el fondo también lo había hecho con la intención de que se molestara por el hecho de desobedecer sus órdenes.
― Lo lamento, yo…
― No― Dijo el acercándose a mi― Discúlpame tu a mí. Esos no son los modales que me inculco mi familia. Sí, he dormido bien… gracias por la cobija― Dijo con una media sonrisa.
― De nada― Asentí
― Linith, ¿Arf puede llevarnos? ― Pregunto Fate. mientras agarraba una de las maletas
― Por supuesto, de hecho ya esta esperándolos en el coche.
― Bien― Fate tomó la otra maleta
― Déjame ayudarte― Corrí hacia ella
― No― Negó con la cabeza― ¿Pero por qué dos maletas?
― Una es tuya… espero que no te moleste el hecho de que haya inspeccionado tu closet― Mis mejillas se tiñeron de rojo.
― En lo absoluto, gracias…ahora vámonos― Giró hacia Linith― Nos vemos en dos semanas, Linith
― ¡Que tengan un buen viaje! ― Dijo agitando su mano
― Gracias― Le sonreí.
No acostumbraba mucho a viajar en avión, siendo honesta solo lo había hecho dos o tres veces. Pero esta vez fue la peor de todas. Para empezar, era demasiado temprano y a pesar de que no tenía sueño, cerraba mis ojos a manera de relajación. Fate. no cruzó palabra conmigo, salvo cuando me pregunto si deseaba algo de beber o comer.
El viaje fue largo, pero al fin bajamos del avión
― ¿En qué hotel nos quedaremos? ― Pregunte mientras trataba de seguir el paso de Fate.
― En ninguno. Nos quedaremos en mi casa.
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Ajajajaja
Hasta la próxima!..
