¡Hola! ¡Soy yo!, si se que se desilusionan jajajaxd, bueno aquí el segundo capitulo, visto desde el punto de nuestro personaje principal, jaja.
Perdón por la tardanza pero cuando pensé que estaba terminado descubrí que lo podía alargar un poco bastante jajaxd.
Sin más que decir:
¡Comencemos!
¡El mundo se conspiro contra mí!
Lizet
Me desperté gritando, otra maldita pesadilla sobre aquel hecho que había dejado marcada mi vida, la violación. Estaba empapada en sudor y las lágrimas volvían a surcar mis mejillas, mi corazón latía a mil, volví a sentirme sucia y sin esperanzas, mis piernas temblaban mientras las serraba con fuerza como aquella vez, aunque eso no lo detuvo. En mi mente revivía las imágenes una y otra ves, las peores eran en las que el me penetraba, malos recuerdos, horribles, trate de olvidarlos pero mi mente se negaba hacerlo. Quería morir, una ves mas. Lo haría pronto en realidad ya que cuando me entregaran a ese vil vampiro, pues no soportaría mucho tiempo viva.
Trate de calmarme, trate de borrar aquel hecho, o por lo menos reprimirlo, no quería recordarlo ya había tenido suficiente con vivirlo una vez pero vivirlo todas las noches era peor, era como una castigo por algo que no sabia que había hecho ¿Por qué?¿Por que me castigaba así DIOS? Tal ves no existía ese Dios en el cual mi abuela creía con tanta benevolencia, yo no tenía ningún hecho por el cual pensar que existía, desde que recuerdo mi vida ha sido una mierda.
Mi alarma comenzó a sonar justo en ese momento, yo la apague y me levante rápidamente, tome una ducha larga, el agua siempre hacia que me olvidara de todo lo malo, en especial de aquel maldito hecho. Salí y no me moleste en arreglarme, bueno en realidad hace dos años que no me arreglaba, hace dos años que había perdido el interés en vivir y hace dos años que había sido violada. Ahora me dedicaba a ser invisible, me ocultaba de las personas y más que nada de los hombres, si uno solo me rozaba yo sentía pánico y para que decir si alguno me agarraba un brazo, yo comenzaba a gritar instintivamente aunque en aquella ocasión grite hasta que la voz se me acabo y nadie vino a auxiliarme.
Mi celular sonó, yo lo conteste.
—Hola—dije con la voz apagada, ya sabía quien era, Ness.
— ¡Buenos Días dormilona!—Dijo ella tan alegre como siempre—Oye han llegado unos primos y debo hacer de guía ¿Nos acompañas?—Lo pensé un segundo antes de contestar:
—No.
—O vamos Liz, será divertido y mi primo es muy guapo.
—Es que debo estudiar y voy a estar en la biblioteca.
—Y yo soy muy tonta ¿no?, ya han pasado dos años, eres linda, ya deja mortificarte y trata de superarlo.
—Ness, debo ir al colegio, estudiar y hoy seguro no nos veamos porque tengo muchas tareas que hacer y tengo un libro que leer asique, hasta pronto—Dije ya sin energía de seguir conversando.
—Enfrenta que no quieres saludar a mis primos y que me vas a estar evi…. —Le corte, me canse de escucharla y la verdad no estaba de ánimos, bueno nunca estaba de ánimos no entendía porque ella seguía siendo mi amiga.
Tome mi mochila y salí rápidamente de la casa no quería despertar a mis abuelos y tenia que caminar un largo camino hasta el instituto.
Para cuando llegue al instituto ya habían varios autos aparcados, me fije y descubrí que en efecto el auto de Ness estaba allí también. Tuve que correr para no llegar tarde a la primera clase: historia
Llegue, me senté en mi lugar habitual, el que estaba detrás del todo, desde que el novio de Ness se había cambiado yo me sentaba sola, y me sorprendió que a pesar de casi llegar tarde no muchos alumnos habían llegado, Ness todavía no lo había hecho. Me senté y saque mis libros, un chico se presento cuando el aula estuvo completa, pero siquiera memorice su nombre, como tampoco lo vi. Entonces escuche que el profesor lo mando a sentarse al lado mío, pensé en algún recuerdo lindo para no chillar solo porque el se sentara al lado mío, me subí la capucha y me oculte en ella, evité mirarlo y preste solo atención a la clase.
Al parecer el mundo se conspiraba hoy contra mi, estábamos a mitad del año y el profesor nos repartió una hoja con un texto y nos dio una serie de preguntas a responder con el compañero.
—Hola—dijo con una voz preciosa, mas no me importo, traté de reunir el valor necesario para contestarle, pero todo lo que logre articular fue un sonido raro, un sonido que parecía estar pidiendo piedad más que estar saludando.
— ¿Te encuentras bien?—me pregunto dulcemente, solo su voz me hacia revivir aquellos recuerdos dolorosos, parecía que de su voz salían las palabras de aquel maldito. Sin poder detenerlas, lagrimas salieron de mis ojos, me oculte aun mas en mi capucha tratando de que nadie notara mis sollozos. Yo solo me dedique a mirar abajo y una lagrima se resbalo por toda mi mandíbula hasta terminar en la pera e ir a parar a mi mano, me trate de limpiar las lagrimas y cuando por fin termino todo este espectáculo fije mi vista en la hoja, luego vi otra llena de respuestas, el se dio cuenta de que miraba su hoja y me la tendió.
—Ya lo hice, cópialo, debemos tener las mismas respuestas—me dijo, trate de controlar aquellos recuerdos que parecían querer salir a la luz, y copie la hoja rápidamente. Reuní la fuerza suficiente para que pudiera salir mi voz y dije:
—Gracias—mi voz salió como un carraspeo horrible y tan despacio que me costo escucharlo, sin embargo el contesto:
—De nada ¿Te sientes mejor?—estaba segura de que si trataba de volver hablar la voz ya no me saldría asique me limite a asentir con la cueza.
— ¿No eres de muchas palabras no?—yo negué con la cabeza y el se callo. Cuando toco la campana me levante y procedí a retirarme, suspire ya que al parecer Ness no me había visto, justo en ese momento sentí que alguien me abrazaba, sentí un momento de pánico y luego la escuche decir:
—No me engañas con esa capucha amiga. —Yo le saque el brazo y conteste:
—Pensé que no me habías visto.
—No es tan fácil librarse de mí.
— ¿No deberías estar con tus primos, jake y el resto de tu familia?
—Jake se esta encargando de ser guía de ellos, junto con Josh pero yo pensé hoy mi amiga sonaba muy desanimada y decidí que debía animarte—Termino diciendo eso con una sonrisa resplandeciente, yo solo pensé que ella estaba loca, a pesar de que siempre me pareció que Ness estaba loca debía decir que le tenia mucho cariño y la verdad no podía concebir su idea de ser tan buena conmigo a pesar de ser siempre desagradable con ella.
—Tengo geografía, asique no puedo charlar mucho a la tarde te llamo ¿vale?— la verdad era que yo jamás la llamaba, pero tenia que deshacerme de ella de alguna manera. Se que no me comportaba como una amiga, es solo que hoy estaba especialmente de mal humor y además que hubieran sentado a aquel muchacho al lado mío me había afectado bastante.
—Si y yo tengo matemática, luego me paso por tu casa a estudiar ¿Te parece?
—Si, mmm…me voy—luego comencé a correr por los pasillos para llegara a tiempo a la clase.
Cuando llegue y me senté al final de la fila, apoye mis libros en el asiento contiguo así nadie se sentaría conmigo. Llegaron un par de mellizos que se presentaron, a la chica la pusieron adelante y al chico al lado mío, pensé que si no sacaba las cosas el se iría pero no, se sentó y me dijo:
— ¿Puedes correr tus cosas?— ¿Que no lo podían sentar con otra chica? Esta vez había prestado mas atención, sus nombres eran Alec y Jane White, y cuando este paso varias chicas suspiraron, estaba mas que segura que otra chica estaría mas que encantada de sentarse junto a el.
Esta vez me controle y no llore, tampoco solloce solo me limite a estar en perfecto silencio, mire al frete. Una chica rubia, ojos celestes y porque no decirlo, muy hermosa se paro y con voz firme dijo:
—Profe ¿Nos podemos cambiar de asiento? —luego rodo sus ojos en dirección al chico se sentaba al lado mío, yo lo mire con desesperación quería que dijera que si, por favor que diga que si, pensé.
—No, pero me ha dado un buena idea, la próxima clase los cambiare—sonrió y comenzó a explicar el tema, bastante aburrido ya que odiaba tener geografía y además me parecía inútil.
La campana toco y yo salí disparada hacia la próxima clase que esperaba no tuviera con este chico, me dirigí a biología ya mas tranquila .supongo que el por el cual nunca había superado la violación fue por que me había encerrado tanto en mi propio sufrimiento que no deje que nadie tratara de ayudarme, Ness lo había tratado y lo seguía haciendo pero yo me negaba a salir de ese agujero negro y es que a decir verdad ¿que sentido tiene luchar por vivir si luego serás entregada a un sádico vampiro?
Llegue temprano, tenia dos horas y luego venia el almuerzo. Me senté en la mese del fondo y espere que el resto de mis compañeros ingresaran. Me subí bien la capucha y saque mi cuaderno donde empecé a garabatear, luego de un rato escuche que la silla contigua a la mía se movía, no mire, me propuse ignorar al estúpido que se había sentado junto a mí. Al rato comenzó a hablar el profesor, y dijo que hoy veríamos las reacciones químicas. Era bastante buena en eso, aunque antes de comenzar con la practica debíamos tener la teoría, pasamos la primera hora viéndola y luego al comienzo de la segunda hora comenzamos con la practica, un tonto hizo una pequeña explosión, por lo cual el profesor se vio obligado a abrir las ventanas y encender el ventilador, el viento hizo que la capucha se me cayera e iba a agarrar mi cuaderno para mirar unas notas que tenia allí cuando lo vi…
Su nombre era Alec Vulturi, era un vampiro, venia de Volterra, tenia una gemela llamada Jane y lo peor era que no era como los Cullen el bebía sangre humana, no grite de no se como, las palabras comenzaron llenar mi cerebro ¿De donde sabia todo aquello? La información comenzó a provocar convulsiones en mi y luego mi cerebro colapsó, la presión era demasiada y caí de la silla, vi como todos me miraban asombrados, poco a poco fui perdiendo la visión, luego la audición y lo ultimo que sentí antes de caer desmayada fue el golpe de mi cabeza contra el frio suelo.
En mi mente flotaban rápidas imágenes, algo sobre morir quemados, alec, vulturis, jane, Italia, conversión, vampiros, algo sobre hacer no sentir a la gente, Ness, amigos, dolor, muertes. Todo era como una película, película ¿sobre que?
Comencé a abrir mis ojos lentamente, lo primero que sentí fue una gran dolor en la nunca, luego me percate de que estaba sobre una camilla y por ultimo note la presencia de alguien, aunque no sabría decir quien, lo mas probable era que fuera la enfermera.
—Hasta que despiertas—dijo una voz masculina, mi cerebro instantáneamente comenzó a procesar las mismas imágenes que había visto en mi inconsciencia, rodé por la camilla directo al suelo, el muchacho rápidamente estaba enfrente de mí con una mano tendida
— ¿Te encuentras bien?—el pánico me adsorbió y sin pensarlo dije:
—Si, si, si, estoy perfectamente—dije parándome y casi tan rápido como había pronunciado aquellas palabras, me comencé a alejar en dirección a la puerta.
— ¿Estas segura que te encuentras bien? Por que te ves un poco pálida. —dijo tratando de tocar mi frente pero me moví casi inhumanamente rápido, y mientras salía de la enfermería le grite:
— ¡Aléjate de mi!
Comencé una carrera desenfrenada hacia la biblioteca, tenia miedo, aquel casi tacto había provocado que mis nervios quedaran de punta, el no solo provocaba que recordara los recuerdos mas horribles de mi vida, si no que también lograba asustarme de sobremanera ¿Qué demonios hacia el allí? ¿Y si yo era su presa? Comencé a sudar con tan solo el pensamiento, aunque también podía ser a causa de la corrida que había hecho hasta llegar aquí, no obstante había algo más ¿Por qué a pesar de todo me negaba a soltar mi vida? Era mucho mejor que el chupara toda mi sangre antes de morir sufriendo a manos de otro vampiro tan malo como el o peor ¿y de donde carajo habían salido todas aquella imágenes? ¿Era alguna historia que mi madre me había contado? Era probable, ella siempre me contaba historias sobre diferentes tipos de vampiros aunque no recordaba a ver escuchado una historia como aquella.
Minutos mas tarde sonó el timbre del almuerzo, lo primero que pensé fue en no ir pero luego mi estomago hizo acto de presencia, tenia mucha hambre después de todo hoy no había desayunado. Decidí aparecerme pero no con una capucha ni con la cola que traía, me saque el buzo y me solté el cabello, de esa manera seria difícil que me reconociera alguien. Salí de la biblioteca con la determinación de comer algo y luego ir directo a mi próxima clase.
Antes de ir a la cafetería pase por mi casillero para guardar mi buzo, y luego me dirigí hacia el comedor, allí no intentaría nada, no con todo un tumulto de gente. En ese momento se me ocurrió que si estaba en multitudes el no me podría tocar, necesitaba estar con Ness y su familia, ellos no dejarían que un vampiro chupara mi sangre. Para cundo termine el plan ya estaba entrando en la cafetería, fui directo a hacer cola, compre una limonada y unas tres barritas de cereal. Me senté en una mesa alejada y comencé leer mi libro, sin prestar atención a nadie, mientras leía comía mi barrita y tomaba pequeños sorbos a mi botella. Alguien se sentó enfrente de mí, no le di importancia y seguí leyendo.
—Hola preciosa ¿Eres nueva?— dijo una voz masculina, la verdad es que no le preste la menor atención trate de concentrarme solo en la historia que tenia en mis manos, así los recuerdos se mantenían a la raya de mi mente, escondidos en un lugar profundo y oscuro de mi cerebro sin poder ver la luz, mejor que fuera así y si fuera por mi que no salieran jamás.
—Sabes…tengo un Ferrari ¿Te gustaría dar un vuelta conmigo?
—Déjame sola— dije mientras terminaba mi barra cereal, me levante, tome mi botella y me comencé a alejar de el. El me siguió hasta un pasillo desolado que hubiera deseado estuviera lleno de gente, comencé a ponerme nerviosa, mi corazón latía a mil y la historia ya no me servía de distracción.
—Vamos preciosa, solo un paseo y prometo que no te arrepentirás—dijo
—No—dije con voz firme
—Tal ves te gusta ir directo a la acción—dijo riéndose, sentí pánico y antes de que contestara estaba contra la pared con un muchacho prácticamente aplastándome.
— ¡Suéltame!—dije moviéndome y tratando de que la lágrimas no brotaran. El me miro un momento y aflojo un poco el agarre, aunque no lo suficiente como para que pudiera correr.
— ¿Liz?
—Si idiota, ahora suéltame maldito. —Pero no me soltó de su agarre yo lo mire a la cara, lo conocía era el estúpido capitán del equipo. La rabia comenzó a brotar, los recuerdos fueron borrados por rabia y resentimiento, el era el culpable todo, el y solo el.
—Guau sigues igual de hermosa que hace dos años o tal vez más aun.
— ¡Que me sueltes!—Grite
—Tranquila, siento lo de esa cita a la cual no pude asistir, ya sabes tenia cosas importantes que hacer.
— ¿Así? ¿Como acostarte con la líder de las porristas?—Dije con odio.
—Dejemos eso en el pasado y comencemos de nuevo, entonces ¿Quieres ir a dar un paseo mas tarde?—Yo lo mire estupefacta.
—No, no quiero ir contigo a ningún lugar ahora ni nunca—Le dije mientras me soltaba de su agarre y comenzaba caminar.
—Solo te estas asiendo la difícil, así me gustan. —Dijo agarrando mi cadera y atrayéndola a el, mis ojos se abrieron como platos, me hice hacia delante y me di vuelta quedando enfrente de el.
—Déjame en paz de una maldita vez—Mis ojos no aguantaron más, y las lágrimas comenzaron a brotar.
— ¿Estas llorando? Oye no creí que te afectara tanto, mmm…si quieres podemos dar el paseo otro día.
—Aléjate de mi—dije mientras me alejaba de el, la campano sonó en ese momento y no tuve tiempo de buscar mi buzo por lo que tuve que ir así, y encima de seguro tendría los ojos hinchados, mas vale que nadie me preguntara nada.
El reto de las clases fueron aburridísimas, y para rematar siempre me sentaban con el tal alec que al parecer había entendido lo que le había dicho en la enfermería, ya que no me hablaba ni me miraba, mejor así. La ultima clase que tuve fue artística, materia que tenia con Ness. Al terminar la clase me dirigí hacia ella y antes de que dijera algo ella prácticamente grito:
— ¡Oh por todos los cielos! Te has soltado el pelo y esa remera ¿Quién te gusta?—Yo solo la mire con cara ¿De que estas hablando? Me tranquilice para no golpearla y luego dije:
—Nadie, ¿Oye te molestaría llevarme a mi casa?—Ella me miro con media sonrisa, y respondió:
— ¿Soy digna de llevarte oh mi reina?—Dijo haciendo una reverencia, yo reí y luego seriamente conteste:
—Ya déjate de juegos ¿Me llevas?
—Claro que si, muero de ganas por presentarte a mi primo—Dijo comenzando a dar pequeños saltitos. La seguí hasta el aparcamiento, claro que antes me puse mi buzo y cuando llegamos casi me desmayo al ver quien era su primo…
¿Cómo que la chica esta media traumada no? Se que seguro me pase con eso de ¡aléjate de mi!, pero bueno que se yo lleve su trauma al máximo, espero reviews, no se díganme que es lo piensan si les gusta o cualquier cosa jaja, si tienen historias déjenmelas y con gusto leeré alguna en el caso de que tengan varias jajaxd.
Sin más que decir se despide atentamente Hinatacullen14...
¡Hasta pronto amigos!
