Hola de nuevo, bien aquí viene ya el segundo capítulo de esta historia, acabo de mirar por la ventana y esta lloviendo, otra vez... en Mayo, con un frío horrible TT_TT moriré congelada... bueno dejando a parte mi paranoia y como he dicho ya, traigo un nuevo capítulo, sé que no están largo como el otro(hay exámenes y hay que estudiar y no me dejan tiempo para nada TT_TT). Espero que os guste :3
Ya habían pasado varios días desde que Keyra hubiera encontrado aquel extraño libro en el sótano de su casa, aquel libro de extraños símbolos que aunque no sabía que significaban le sonaban, como si le fueran familiares...
Todos los días, después de volver de clase, se encerraba en su habitación alrededor de un montón de libros pero ninguno le ayudaba a acercarse al significado de los símbolos, casi todas las noches se iba a la cama decepcionada de no poder encontrar nada de nada. También había una caso curioso, la voz.. aquella voz que la había guiado-o eso era lo que ella creía-había desaparecido, tal y como apareció, todo era demasiado extraño, todo y cada vez las cosas se complicaban aún más, además, estaba el hecho de que aún no sabía que era Ithilien...
Su abuelo se había empezado a dar cuenta del cambio de comportamiento de su nieta, la veía como más concentrada en las cosas, más seria, más distraída... era como una explosión de mil cosas que jamás había visto en la joven de ojos oscuros. Al principio, cuando se encerraba en su habitación pensaba que era que estudiaba porque los exámenes finales llegaban y quería sacar buenas notas, al poco tiempo descartó esa idea debido a la gran cantidad de libros que no trataban de las asignaturas que daba, eso le empezó a preocupar ¿habría pasado algo serio? No quería intimidarla a preguntas incómodas por que decidió no hacer nada al respecto y seguir vigilándola entre las sombras, era mejor que ella no se diera cuenta.
Keyra cada día se frustraba más y eso todo el mundo podía darse cuenta, en clase ya apenas prestaba atención y su mejor amigo lo notó.
-Llevas unos días muy rara ¿son esos días del mes?-la sonrió divertido por su broma. Ella soltó como un pequeño gruñido haciendo que su amigo soltara una gran risotada-creo que no me he equivocado.
-Ian por el amor de Dios, cállate.
La chica miró a su amigo de arriba a abajo, lo conocía desde pequeña y este no es que hubiera cambiado mucho, seguía siendo un chico delgado, con su rostro lleno de pecas, el cabello castaño rojizo siempre desordenado y los ojos del color de la miel, aunque, claro, ahora la sacaba casi dos cabezas-Keyra no había sido nunca una chica muy alta, considerándose de estatura, cosa que hacía que Ian para molestarala la llamara pequeñaja o como más le gustaba llamarla hobbit-él seguía sonriéndole como un tonto.
-Oh vamos, algo te pasa, a mi no me engañas y lo sabes.
Suspiró, ahí la había pillado. Miró su mochila y de ella sacó el extraño libro que ahora estaba en su posesión dejándolo encima de la mesa para que Ian lo mirara o le echara un pequeño vistazo.
-¿Qué es esto?
-Querías saber que me pasaba ¿no? Pués este libro es lo que me pasa.-Ian tomó en sus manos el libro y lo observó ahora con más interés-llevo días intentando averiguar en que demosnios está escrito, no entiendo esos símbolos.
El pelirojo abrió el libro en una hoja cualquiera mostrando el contenido de esta, estaba más sorprendido de lo que su cara mostraba en ese momento, pensó que sería alguna lengua de estas antiguas como el latín pero no se esperaba eso.
-Es Khuzdul...
-Khu.. ¿qué?-preguntó la chica atónita.
-Es la lengua que usan los enanos-explicó el chico como si nada.
Keyra estaba alucinando, ¿Khuzdul? Sabía que Ian era bastante aficionado a los seres mitológicos, le fascinaban pero eso ya era demasiado.
-A ver a ver, ¿me estas diciendo que este libro, este libro esta escrito en la lengua de los enanos?-Ian asintió-¿te has golpeado la cabeza ultimamente?
-No te estoy mintiendo, míralo en internet, seguro que allí encuentras un traductor o algo parecido.
-Si vale, déjalo-guardó el libro en la mochila de nuevo y se marchó de allí bastante enfadada, escuchando a su amigo gritando su nombre. No se daría la vuelta en ningún momento, Ian se burlaba de ella, ¿qué iba estar ese estúpido libro en una lengua que solo era un cuento?
Se marchó a casa antes de que se acabaran las clases, no estaba de humor para quedarse allí y escuchar un montón de tontería que no la servirían de nada en el futuro.
Eres dura niña...
Paró en seco en medio de la calle, otra vez esa maldita voz, había vuelto y encima ahora la regañaba por algo que no existía.
-¿¡Qué narices quieres ahora!? ¡Vete a molestar a otra persona y déjame en paz!-la gente que pasó a su lado se quedó mirando atónito, ¿a quién le estaría gritando la chica?-¿¡Qué!?
Nadie dijo nada y siguió su camino hasta casa lo más rápido que pudo.
La puerta sonó fuertemente cuando la cerró y se dirigió directamente a su habitación, daba gracias a que su abuelo no estuviera en casa, así la dejaría en paz. Se tumbó en su cama encogiendose sobre si misma intentando que todas esas cosas que la atormentaban desaparecieran de una maldita vez, los sueños cada día se habían vuelto más frecuentes y si acumulamos todo el estrés y la frustación que le ocasionaba no saber el significado de ese libro era peor.
¿Por qué esa cara?...
Otra vez esa maldita voz ¿es que no la iba a dejar en paz nunca? Se incorporó y miró a su alrededor.
-¿Qué te importa estúpida voz del demonio? Solo me estas diciendo que busque, que investigue pero no me das ninguna pista ni ninguna ayuda... sigo sin saber que es Ithilien y sigo sin saber lo que pone en ese dichoso libro...
Tu amigo te ha ayudado...
-¿Ayudado? Por el amor de Dios, la lengua esa, la de los enanos no existe, los enanos no existen, ¡ni siquiera creo en las hadas! Ese idioma no existe y tú-señaló al techo como si tuviera a la voz encima de su cabeza-no eres más que fruto de mi imaginación por la falta de sueño.-La voz sonó como si se estuviera riendo, ¿riendo de ella?-¿Qué es tan gracioso?
Aún eres una niña... esta bien... te ayudaré un poco...
No entendió nada de lo que estaba hablando la voz pero de pronto el ordenador se encendió, la pobre pegó tal salto que cayó de la cama dándose contra el suelo en la cabeza. Se sobó un poco y se acercó con cautela a la pantalla del monitor, en ella estaba una página donde ponía Khuzdul, se fijó en los símbolos... ¡eran idénticos a los del libro! Lo primero que se le vino a la cabeza fue el comentario de Ian, ahora se sentía mal por haberse marchado de esa manera pensando que la estaba tomando el pelo.
-Tenía razón...
Yo ya te he dado una pista bastante grande... ahora es tu turno de seguir con tu investigación muchacha...
Y como siempre la voz volvió a marcharse como había vuelto, Keyra no le dio ninguna importancia, estaba tan concentrada en la escritura enana que se había olvidado por completo de ella, ahora que lo miraba con atención, le parecía realmente fascinante esa escritura. Se imaginó escribiendo esas notitas que todos de vez en cuando escribimos para hablar con el compañero sin que el profesor se dé cuenta, sería gracioso que si fueran descubiertos no entendieran lo que estaban escribiendo.
Ahora sabía mucho más gracias a ese abecedario tan extraño pero a la vez asombroso que tenía ante sus narices, próximo paso: descubrir que era Ithilien.
Oh si, desde luego que lo descubriría...
Como siempre, espero que os haya gustado y si queréis podéis comentar, me gustan las críticas así que no os cortéis ya que eso me puede dar que pensar para que esta historia sea mejor y os guste más.
