Heeeey! Aquí estoy con un nuevo capitulo de esta historia, me parece que este es un poco mas largo, pero que pasa es que en el Word me salen mas paginas y aquí se queda como muy corto :c
Contestando a la pregunta de Guest, intentare actualizar una vez por semana a no ser que tenga exámenes que es lo que me ocurre la semana que viene, aparte de que empiezan las fiestas de Enero en mi pueblo:D
Me encanta que cada vez me lea mas gente:D no duden en dejar comentarios de lo que os parece, cualquier critica es aceptada para una mejora de la historia.
Espero que os guste, Un beso, Vainilla.
Capitulo 3:
Maura se encontraba en su despacho terminando de rellenar el informe del cual anteriormente había hecho la autopsia. Debía de ser ya la hora de comer porque sus tripas sonaban y cuando Jane entro cargando con una bolsa con comida y café, sus sospechas se confirmaron, ya era la hora de comer.
-Fui a por café y Ma me dijo que todavía no habías subido y decidí traerte algo de comer-dijo dejando la bolsa en el escritorio y sonriéndole.
Mientras la doctora disfrutaba de su comida, la detective se tumbo en el sofá, se encontraba realmente cansada, apenas dormía por culpa de las pesadillas...al tumbarse un suspiro salio de su boca, Maura se dio cuenta pero decidió dejarle un poco de espacio y que descansara. Poco a poco Jane se fue quedando dormida.
Cuando hubo terminado, se acercó lentamente al sofá y observo a una indefensa y dormida Jane.
Maura cogió del brazo que tenia encima de la frente y lo levanto haciendo que ella gruñera.
-¿Sigues viva?-pregunto soltándole el brazo de golpe.
-No-se tapo la cara, Maura no pudo evitar sonreír. Pero Jane seguía tumbada y con la cara tapada y al final Maura acabo por reírse. Jane se sentó para dejarle sitio.- ¿Usted se esta riendo de mi, doctora?- pregunto subiendo y bajando las cejas muy rápido, cosa que hizo que la risa de Maura aumentara.
-Para nada, detective- intentaba aguantarse la risa, pero no podía, cada vez iba a mas.
-Querida, te va a salir urticaria- señaló su cuello. Cuando Maura estaba desprevenida, Jane aprovechó y se lanzó encima suya para empezar a hacerle cosquillas.
-Dios, Jane para-dijo como puedo- Para por favor, sabes que tengo muchas cosquillas, Jane por favor- decía Maura llorando por la risa.
Después de un rato de sufrimiento y suplicas de Maura, Jane decidió parar.
-¡Gracias!-le dijo cuando estuvo libre de sus manos por su cuerpo, cada una volvió a su posición de antes, ya que por la guerra de cosquillas Jane había acabado encima suya.
Después de tranquilizarse y de comentar sobre hallazgos sobre el caso, a Jane se le cambio su cara por una mas seria. Necesitaba a su amiga. Necesitaba contárselo. Además, les quedaba la charla de la mañana que no pudieron terminar.
-¿Que ocurre Jane?- Maura le había notado el cambio de expresión, realmente la conocía.
-No lo sé, solo se que no me alegro, que digamos, del regreso de Casey- bajo su mirada en busca de sus dedos para ponerse a juguetear con ellos- Ya no siento lo mismo que sienta antes por el, ahora todo eso lo siento por otra persona, Maur...
-Escucha Jane- le cogió de las manos para que las dejara quietas.- Mírame- le pidió, esta no tardo en levantar la mirada - Lo de Casey tiene solución, habla esta noche con el, explícaselo como me lo estas diciendo a mi, te entenderá. Y lo otro...dile a esa afortunada persona lo que sientes, arriésgate, no vas a perder nada. A lo mejor te sorprendes y a esa persona también le gustas...-ahora era su momento, el de agachar la mirada y ponerse a jugar con su anillo, lo hacia siempre en las situaciones que se sentía nerviosa.
-Maur, no creo que a esa persona le guste, es diferente.- soltó el agarre de sus manos con la doctora y se recostó un poco en el sofá. "Eres única, Maur" pensó.
-Cabezota, como todos dices, los polos opuestos se atraen, y en cierto modo es verdad. A si que, te cuesta mucho arriesgarte? -se levanto y fue hacia su escritorio a por el café.
-¡Joder! Y a ti tanto te cuesta darte cuenta que todo esto que siento es por ti? Que siempre busco una escusa para bajar a verte? No te das cuenta? -Jane no supo en que preciso momento empezó a hablar y a declararse, solo se dio cuenta de que Maura se había tensado y estaba girando sobre sus talones, Jane de un salto de levanto del sofá.
-Y una buena detective como tu, como puede ser tan ciega y no darte cuenta de nada? Que crees, que me visto así-la miró y señalo con sus manos su ropa- para los cadáveres? Para Stanlee? No, Jane, no.
-Maura...-si se ponía a pensar, algo de razón podía tener, aparte, de todas las indirectas que se mandaban las dos, pero no se daba cuenta.
-De Maura nada, me canse de esperar, de esperar a que te des cuenta de lo que siento por ti, al principio creía que era solo amistad, ya que yo no sabia lo que era tener una mejor amiga, pero luego me di cuenta de que no era así.
-Maura...
-Mis relaciones con hombres no funcionaban por una sola razón, ninguno era como tu...-Maura no dejaba de hablar, necesitaba sacar todo lo que llevada guardando desde hacia mucho tiempo.
-¡Maura! -Jane la llamo por una última vez. Su sonrisa era grande al ver como reacciono la otra mujer.
-¿¡Que!? - dijo al final ya harta de que solo dijera su nombre y nada mas.
-Una de las cosas que mas adoro de ti es cuando te pones en modo "Google talk" pero, puedes callarte un momento y escucharme?- Maura asintió, se acercó un poco a ella y continuo hablando- Esto...no se cuando empecé a sentir esto por ti, como tu has dicho, creía que era amistad pero me di cuenta de que no era así, que me ponía súper celosa cuando te veía con algún hombre, solo tienes que acordarte de como he reaccionado esta mañana con el chico este, ¿Larry? - se sonrojo un poco al decirlo- Todo el tiempo que pasamos juntas, siempre que bajo aquí, me pierdo en tus piernas, en tu ojos o simplemente me quedo mirando tus labios, esos que deseo tanto probar...-se notaba emoción en la voz de Jane al hablar de su mejor amiga. Maura no dejaba de sonrojarse, no sabia que se fijaba en esas cosas.- Y ya cuando sonríes...-no pudo evitar que sonriera, como su fuera un bostezo, Maura también sonrió. Jane dio un paso mas hacia ella, que esta la imito. Estaban a un par de centímetros, si levantaban la mano se podían tocar.
-Me encanta que te emociones cuando hablas de mi- Sonrió al ver como Jane se sonrojaba y agachaba la cabeza, Maura la abrazo por el cuello y le levanto la barbilla. Jane la rodeo por la cintura.
Las dos cerraron los ojos al sentir el contacto de los labios de la otra y disfrutar mejor del momento. Se sentían en el paraíso. Estaban donde deseaban estar, abrazadas a la persona que querían. Se separaron un poco en busca de oxigeno, pero no dejaron de mirarse y sonreír, querían más, Jane la sentó encima del escritorio, los besos eras urgentes, Maura le rodeo la cintura con sus piernas para atraerla más hacia ella y así profundizando mas los besos. Maura rozo los labios le Jane con su lengua pidiéndole permiso para entrar, ella no se lo impidió y empezó una guerra de lenguas. La rubia le mordió el labio y la morena gemio.
-Jane...-dijo Maura entre gemidos, Jane no contesto, estaba demasiado concentrada en su cuello y en la posible marca que dejaría.- Jane...-repitió- Tu...tu teléfono esta sonando...
-Deja que suene, es Ma...- dijo Jane succionándole el cuello, definitivamente le había había hecho un chupetón.
-Cojelo, puede ser importante- se separo un poco de Jane que esta bufo de frustración. Maura sonreía por el comportamiento de su detective.
-Rizzoli- contesto con desgana.
-¿Que maneras son esas de contestar a tu madre? Jane Clemen...
-¿¡Que querías, Ma!?-le corto rápido, odiaba que le llamasen por su nombre completo.- Estoy ocupada...-esta miro a Maura, la cual se estaba mordiéndose el labio provocándola.
-¿Todavía no te has tomado tu segundo café? Bueno, por lo que te llamaba, como ya sabrás, este domingo es el cumpleaños de tu hermano Frankie-Jane escuchaba a desgana quería que la conversación acabara cuanto antes, y tener a Maura enfrente tentándola no ayudaba.
-¿Y? Vamos Ma, dilo, como te he dicho estoy ocupada- Jane se sentó en el sofá, y Maura quería 'jugar', se acercó poco a poco y se sentó sobre ella, Jane se quedó parada, sin respirar, en los ojos de Maura se notaba una pizca de deseo, cuando noto sus manos recorrerle el abdomen y los costados sabia que iba a pasarlo mal.
-Que impaciente Janie, he pensado que podríamos hacer una comida familiar, y claro esta, Maura esta totalmente invitada, es una mas de la familia...-Jane había perdido el hilo de la conversación cuando noto los labios de la rubia en su cuello, succionándolo, mordiéndolo, lamiéndolo, poco a poco fue subiendo sus besos hasta darle un cerca de la comisura de sus labios, siguió dejando un rastro de besos hasta llegar a su oreja y pendiéndola, le calmo el dolor del mordisco con su lengua, Jane ante ese gesto no puedo evitar gemir de placer, cuando se acordó que estaba al teléfono con su madre, se tapo enseguida la boca y esperaba que esta no la hubiese dado cuenta.- ¿Jane?¿Que haces? - "Mierda" pensó, la había escuchado y eso significaba que iban a tener una conversación un poco incomoda.
-Ma, te he dicho que estaba ocupada- Maura ya cansada le cogió el teléfono a Jane.
-Ángela, te prometo que Jane te llamara después- Y colgó. Jane abrió los ojos como platos, estaba incrédula, no conocía esa faceta de Maura, y le gustaba.- Vamos Jane, no me mires así, tanto tu como yo quería que esta conversación terminara ya, se que después me arrepentiré de esto pero, ahora...por donde íbamos?- Maura le beso en los labios, al principio Jane no reacciono pero luego tumbo a la doctora en el sofá, quedando Maura abajo y Jane arriba.
-Estaba hablando con mi madre, y tu, sexy doctora, no dejaba de tentarme, y eso se merece un castigo- Jane mordió el labio inferior de la rubia mientras que con una de sus rodillas le acariciaba su parte íntima.
-¿Y que castigo me vas a poner, detective?- Maura le seguía el juego, esta le cogió del culo y la atrajo mas a ella.
-Ya veré señorita, en cualquier momento se me puede ocurrir algo...y no lo pasaras bien...-le guiñó un ojo. Maura la beso para ver si de esta manera se callaba de una vez.
-Chica, no callas, luego dices de mi.
Siguieron en esa posición durante unos minutos, basándose, amándose, todo lo que llevaban tiempo queriendo hacer, probar los labios de la otra. Sentirse una.
Unos golpes en la puerta hicieron que la morena se sobresaltara y se acabara cayendo al suelo, provocando la risa de ambas.
-¿Maura?- pregunto Susie- Te traigo los resultados de balística- Maura le susurro a Jane que se levantara, ya que todavía estaba en el suelo, se levanto con la ayuda de la doctora y se re arreglaron un poco.
-Voy- fue hasta la puerta, quito el cerrojo y la abrió dejando que Susie entrara. Susie se sorprendió al ver a Jane, pero al darse cuenta de los labios rojos de la detective y la marca en el cuello de la doctora, sonrió "Por fin han dado el paso" pensó.
-Hola Jane.-dijo entregándole a Maura la carpeta con los resultado.
-Hola Susie- saludo Jane un poco avergonzada.- Maura, nos vemos luego, mas tarde me dices los resultados- sin que Susie se diera cuenta le guiño el ojo.
-Nos vemos mas tarde- sonrió como una niña pequeña a la que le acaban de dar un caramelo.
