Una semana para no olvidar (Glee)
'Miércoles: Puck, Finn y las cosas como son'
—¡Desgraciado! —Es lo único que grita Finn antes de tomar a Puck de los hombros y empujarlo contra la pared. Están solos, en los vestidores. Puck está desnudo; no le molesta que lo vean, mientras que Finn, algo más pudoroso, está con su toalla ceñida a la cintura.
Puck, cuyos ojos están inyectados con ira, intenta zafarse del agarre del mayor, sin éxito.— ¡Suéltame, Finn! Ya sé lo que soy, no hace falta que me lo recuerdes.
—No tienes idea, —le corta agresivamente—. ¿Crees que es genial robarte a la novia de tu mejor amigo? ¿Crees que es genial acostarte con ella? ¿Y dejarla embarazada y hacerte el tonto respecto al tema? ¡Ni siquiera me has dicho nada respecto a eso! ¿No somos los mejores amigos?
—¡Oh, claro, y yo soy el único responsable! —Finalmente se suelta del agarre de Finn y comienza a hacerlo retroceder—. ¿Fui yo el que te mintió diciendo que el bebé era tuyo?
—No, pero…
—¿Es mi culpa que ella se dejara llevar por el alcohol accediendo a acostarse conmigo cuando yo también estaba ebrio?
—No tenías por qué haberle ofrecido acostarse contigo.
—¡Estaba ebrio, Finn! —Lo empuja con fuerza—. Además, ¿acaso ella se disculpó contigo?
—B-Bueno… No… No lo hizo, ¡pero al menos fue honesta conmigo! —le recriminó—. Tú lo supiste desde el principio y no me dijiste nada… —Lágrimas comenzaron a caer de los ojos del capitán—. Pensé que… Que me dirías algo así si pasara… Luego de todo lo que hemos hecho…
—Finn… —Puede que Puck sea un chico insensible y rudo para todo el mundo, pero con Finn la historia es distinta; es el único chico que lo conoce de verdad, el único… La única persona a la que en verdad quiere. No hay nadie viendo; siguen solos en los vestidores. Nadie los verá; sólo están ellos en la escuela. Puck también rompe en llanto mientras abraza a Finn—. Finn… lo siento mucho, Finn. De veras… Nunca quise que pasara todo; había fumado marihuana y luego bebí con Quinn… Y ya después sólo recuerdo despertar con ella al lado. —Finn extiende sus brazos para corresponder el abrazo; ambas cabezas enterradas en el hombro del otro—. No sabía cómo ibas a reaccionar, Finn… Te quiero mucho… No sabía como decirte eso...
—Puck… Ya no importa… Enserio… —Finn decía la verdad; habría odiado a cualquier otra persona que le hubiera traicionado así, mas con Noah era imposible. Habían estado un poco tensos y se habían dejado de hablar por un tiempo, pero en el fondo ambos querían volver a ser los amigos de antes, sólo que no sabían cómo hacer las paces, pero Finn le había dado en el clavo—. No puedo estar enojado contigo por siempre… Yo también te quiero mucho… No quiero volver a estar sin ti; me haces mucha falta.
—No tanta como la que tú me haces. —Dice Puck, ahora con voz juguetona, antes de atrapar los suaves labios de Finn en un beso. Con eso, ambos olvidan todo el drama que habían vivido hasta ese momento; eso ya era cosa del pasado. Lo que importaba ahora eran ellos, recuperar el tiempo perdido en su relación… Y Puck se iba a encargar de que así fuera—. Dios, Finn… Hace cuánto que no hacíamos nada juntos…
—Sí… —Finn recuerda que ambos están sin ropas cuando siente la erección de Puck contra la suya, la cual sigue bajo la toalla que Noah se tarda un instante en remover—. Puck.. ¡Oh, mierda, Puck! —grita gimiendo desesperadamente cuando siente las manos calientes del moreno en su miembro. Finn está disfrutando el momento cuando un pensamiento lo hace sonreír con malicia—. ¿Sabes algo, Puck?
—Dime, Finn, —le responde en un susurro con su voz un poco más grave de lo normal; su famosa voz de semental.
—Estaba pensando… —Los ojos de Noah se quedan fijos y expectantes ante lo que va a decir Finn—. Sé que no volverás a hacer algo así… Pero quisiera hacer algo para asegurarme de que en verdad no lo vas a hacer.
—¿Ah, sí? —La verdad Puck no está seguro de a qué se está refiriendo Finn, pero a juzgar por la sonrisa oscura de Finn, un flash de lo que podría ser lo hace sacudirse en algo que no sabe si es miedo, placer o una mezcla de ambos—. Finn, ¿no estarás pensando en-?
—Muy tarde, Puck; ya no lo pienso, —dice Finn mientras toma a Puck por el mentón y lo besa agresivamente, introduciendo su lengua hasta donde le es posible llegar, recorriendo todas las cavidades en su boca. Así sigue hasta que oye a Puck soltar un gemido hecho de puro placer—. Vaya, parece que a alguien le gusta ser dominado.
—No seas imbécil; es imposible no gemir cuando te manosean y te besan de esa forma. —Las mejillas de Puck ganan un color rojizo. Finn está en lo correcto; la verdad es que este intercambio de roles es algo más que excitante para Noah. Finn, consciente de eso, lo vuelve a besar con la misma pasión, sin dejar de masajear el miembro de Puck, quien suelta ahora gemidos en distintos tonos e intensidades—. Finn… Por favor… Dime qué quieres hacer… Me desesperas, —logra articular cuando el mayor vuelve a soltar sus labios.
—¿De veras quieres saberlo, Puck? No te gustará oírlo. —Puck lo mira a los ojos y le besa el cuello, logrando sacarle un gemido. Puck sabe qué es lo que le espera, pero como todo buen sumiso, quiere que su maestro se lo haga recordar—. Voy a traer la banca, te voy a acostar, voy a darte lo que te mereces por ser un chico tan malo, y lo haré con tanta fuerza que cada vez que te sientes recordarás a quién le perteneces. Y si vuelves a intentar escabullirte con una chica sin mi permiso. —Esto último se lo susurra al oído, antes de morderle la oreja con fuerza y continuar—. Me aseguraré de hacer de esto una rutina.
—No volveré a hacer nada que usted no quiera, maestro. —Puck estaba sorprendido de lo bien que se le daba a Finn la charla erótica—. Pero, por favor, haga de esto una rutina… Me encanta ser su esclavo.
—Si así lo quieres… Así será, perra… Pero primero… —Se acerca al cuello de Puck y lo muerde con fuerza, dejando una marca que se asegura durará un buen tiempo allí, sacándole otro gruñido de placer a su chico—. Así ninguna chica se acercará a ti otra vez. Eres mío Puck. Mío, mío y sólo mío.
—No podría ser de otra forma, maestro. —Es lo último que Puck dice antes de que Finn lo deposite en la banca para continuar con lo que había prometido.
Bien... No pude resistir no poner esta situación... Creo que quedó algo apresurado pero ojalá les haya gustado.
Saben que adoro el Finn/Puck; es una de mis parejas favoritas en 'Glee', y no podía no escribir de ellos en esta semana especial.
Bien... ¿Qué hay mañana? "Jueves: Will, Ryan y el arma secreta"
Glee no le pertenece a Talo, pero quizás algún dia lo sea... ¡Y así veremos esta escena actuada!
