Sorprendentemente, su padre, al enterarse de lo que ocurrió. Más su aporte de información sobre cómo difamaban a su clan. ..Lo felicitó por sus acciones, con una sonrisa orgullosa y todo. La sensación satisfactoria de haber hecho algo para que esté orgulloso de él lo embriagó, casi nunca lo habia felicitado por sus acciones. Quiso experimentar esa sensación de nuevo, otra vez, y una vez más. Era mejor sobretodo porque no lo hacía mucho, lo que lo hacía desear más.
Sin embargo, se dio cuenta rápidamente que dependía mucho de la opinión de su padre, que ya se estaba convirtiendo en una obsesión escuchar sus felicitaciones y ver su sonrisa orgullosa, para él. No para Itachi.
Por esa razón decidió alejarse una poco de su casa, su padre estaba todo el día ahí si no estaba en su oficina en la policía, y sinceramente, la actuación de su madre intentando ser buena esposa y ama de casa lo asfixiaba.
Pasó la mayor parte de su tiempo caminando por el pueblo, aunque no descuidaba su entrenamiento. Fuera con o sin Itachi, con o sin felicitación de su padre, seguía entrenando, no por querer, ni por estar muy aburrido. Lo hacía porque tenía miedo de que sus padres, no, su familia, decidiera que no era lo suficientemente competente para prestarle atención.
Había dejado su obsesión antes de que fuera una, y es por eso que cuando su padre se ofreció a enseñarle la bola de fuego cuando tenía casi seis años, él se sorprendió, pero su cara no lo demostró. Según su padre, la Academia estaba cerca, un poco después de su cumpleaños, y por aquello, debía demostrar que el Clan Uchiha seguía siendo el mejor.
Por alguna razón, esperaba que justificara su acción con algo relacionado al Clan. Siempre era así, y eso lo molestaba. Sin embargo no se quejó, no quería que toda su familia lo mirara intensamente, estudiando sus razones de despreciar su orgullo por el Clan.
No es que Sasuke no estaba orgulloso de ser un Uchiha, pero su familia lo exageraba mucho, decían que todos los Shinobi del clan tenían talento por nacer en él y por conseguir el Sharingan gracias a ello. Cuando alguien no tenía talento alguno, lo despreciaban. Decían que seguramente alguno de sus padres no era un Uchiha. Aunque no lo echaban del clan, lo maltrataban, no físicamente, psicológicamente.
Sasuke sabía que si no tenía talento no harían eso con él, sería mucho peor, ya que él era de la familia del líder del clan. Y también, cuando decía que no importaba lo que hacía porque estaba soñando, era mentira, ya que si empezaban maltratarlo en masa no lo soportaría, lo sabía. Y no es que se pondría triste o algo parecido, al contrario. Él explotaría de pura rabia.
Y nadie le podía asegurar que no haría ningún daño, porque había experimentado eso antes, había explotado en la cara de muchas personas y les había hecho mucho daño. Físico no, psicológico. Sin embargo, en ese caso podría ser al revés gracias a la magia extraña, llamada chakra.
Así, el día de ingreso a la Academia, podía asegurar que era el mejor de su año, observando a sus nuevos compañeros. Los únicos niños de clan eran.. raros, demasiado, siendo todos herederos o de la familia líder de su clan, como él.
Conocía sobre ellos sobretodo por su nombre, gracias a su hermano, que aunque él no quería saber nada de nadie que siquiera conocía, lo obligó a leer sobre los clanes más importantes de la aldea.
El Heredero Nara era perezoso, el Akimichi.. glotón, la Yamanaka estaba obsesionada con él y eso lo asustaba; el Aburame era.. demasiado silencioso, más que él al menos, y eso decía algo; el niño Inuzuka era muy molesto, y la Hyuuga muy tímida, parecía un ratón. No era tan arrogante decir que podía ganarles en todo.
El resto de la clase estaba formada por niños civiles que creían que eran lo mejor, pero cuando lo veían se cuestionaban a sí mismos, seguramente. Y niñas civiles que estaban obsesionadas con él. Qué horror.
Debía ser la única persona normal en esa clase.
..
Parecía que no habia que generalizar, pensó Sasuke mientras miraba a los ojos al niño civil llamado Naruto, que lo retó a luchar en el recreo. Era un tarado, asumió rápidamente luego de ver que creía que le ganaría, cuando era el más estúpido de la clase que creía ser el mejor, también. Era demasiado molesto rozando a lo odioso. Sasuke alguna vez tuvo un compañero de clase parecido a él, también era rubio, aunque con ojos verdes. Lo único en lo que eran iguales era que eran demasiado molestos al querer que le presten atención y su puesto en el último lugar. Su compañero anterior hacía bromas de mal gusto, y aunque Naruto hacía bromas, no era con mala intención. Sin embargo, seguía siendo un tarado.
Al pelear, comprobó que no era tan malo en taijutsu como para ser el último lugar, le ganaría a la mayoría de los otros civiles, pero si estaba en ese puesto era por algo, tal vez por usar fuerza bruta sin pensar. Y ser odioso.
Luego de vencerlo, con los profesores presentes que extrañamente no hicieron nada para impedir la lucha, se fue hacia el aula, ignorando a las niñas que lo perseguían y hablaban. Y los insultos de Naruto dirigidos hacia él, que sinceramente quería devolver. Pero no valía la pena hacer un escándalo por personas estúpidas.
...
..
Ese día Naruto fue castigado, Sasuke no.
