Estaba en una bruma. Estaba desnuda, y no sentía frio. Caminó, caminó por cualquier rumbo sin fijo hasta que escuchó alguien deslizarse. Sabía que había muerto, y que a lo mejor estaba en el limbo penando. Ya no tenía miedo en lo que sucedería mas adelante. Hermione ya no tenía ni sentía miedo.
— ¿Qué quieres? —dijo molesta al sentir la presencia.
—Me diste tu vida —dijo una voz etérea.
Hermione volteó a verla, y vio a la muerte. Ella le sonrió con ironía.
—y te la di. He muerto —declaró molesta. Hermione empezó a caminar dejando a la muerte con la palabra en la boca.
— ¿segura?
Hermione evitó rodar los ojos. Estaba tan molesta que se estaba llenando de odio, y rencor hacia su falta de conocimiento. Quería regresar y golpear a la muerte por tomar su vida, y no dejar que el ritual se cumpliera. Quería llorar como una niña chiquita por dejar a Harry solo por la eternidad… por no haber logrado nada a tanto esfuerzo. Empezó a llorar de frustración.
Lloró como una niña, lloró como una adolescente, y lloró porque no puede reunirse con sus seres queridos. Ella estaba en limbo. La muerte le dio de su capa, y la arropó. La rodeó con sus brazos huesudos y la arrulló con un cantico antiguo. Hermione se sintió ligera, ya no sentía las mismas emociones, ya no pensaba; sentía que su mente entraba al nirvana.
—puedo cumplir tu sueño pequeña dama. Puedo enviarte al pasado, pero todas las muertes que ya tengo se irán de mis manos. ¿Qué debo hacer? —preguntó la muerte como un pequeño niño que no entendía.
Hermione trató de encontrar sus ojos pero lo único que vía era solo oscuridad. La muerte se aparecía a un dementor. Solo que este no te quitaba tus recuerdos dichosos, sin el ambiente negativo, y nauseabundo. O… ¿estaba con un dementor?
— ¿enserio? ¡Eres la muerte, deberías de saber! — Hermione musitó un poco molesta tratando de limpiarse las lágrimas.
—por supuesto que soy la muerte. Pero a veces, no sabemos que es lo mejor. Ya sabes no siento las emociones.
Hermione quería refutar, y contestar con sarcasmo pero se acordó de algo. HARRY.
— ¿Qué quieres a cambio? —preguntó.
—tu alma…
Hermione tragó grueso y se alejó de la muerte. Necesitaba aire. Necesitaba respirar.
