25 de Agosto de 1994, por la tarde a las 19:00
25 de Agosto de 1994, por la tarde a las 19:00. Saliendo de Brahms de camino a Silent Hill.
Estoy en el autobús, en una calurosa tarde de verano y me dirijo al lugar más tenebroso que pueda pensar. Este mediodía el jefe me llamó a su despacho y me dijo que quería que fuera a Silent Hill a hacer un reportaje sobre los atroces asesinatos que perpetró recientemente por el asesino en serie Walter Sullivan. Y no sólo eso, también quiere que entreviste en persona a Walter Sullivan y de paso, que investigue si son ciertos los rumores de la prisión. ¿Quién demonios se cree el jefe que soy? Maldición...tengo que investigar todo aquello que ni la misma policía del pueblo se atreve a investigar. Genial. Y para colmo, mis sueños extraños...me pregunto si serán peores cuando esté allí, pues tengo que estar 3 días en el pueblo para hacer el reportaje sobre todos los extraños sucesos que ocurren en ese pueblo. Pero lo peor de todo...es que mis sueños empeoran. Ya no es sólo que al finalizar un período lunar veo mi propia muerte, sino que cada vez las sensaciones son más y más reales...el miedo que siento en el sueño es tan real que llego a llorar de puro terror, los ruidos son tan reales, que en ocasiones casi me despierto porque creo que están sonando en mi casa, y las heridas que recibo...son latigazos de dolor en mi cuerpo...pero cuando me despierto...nada de esto es real, nada ocurrió. La casa está tranquila y silenciosa. Las sensaciones por ahora son algo fuertes...pero aumentan a cada sueño, de manera que tal vez con los siguientes sueños no pueda ni distinguirlos de la realidad. Y además...temo que en Silent Hill los sueños empeoren...no sé porqué, pero tengo esa sensación...Quizá pregunte a alguien en el pueblo acerca de ellos...tal vez así saque algo en claro.
Estoy escribiendo en el autobús que me lleva a Silent Hill, es por la tarde, anocheciendo ya. Llevamos unas dos horas de viaje y aún quedan una más. Espero que pueda mantenerme despierto...
-Por la tarde a las 19:45
Maldición...me he dormido...he tenido otro de mis sueños, esta vez más real...no acabó porque me despertaron antes, ya que por lo que parece, grité de pánico en sueños...la gente se asustó, porque mis gritos eran de desesperación y según me han dicho, parecía que lo estaba pasando realmente mal, a juzgar por la expresión de terror de mi cara. No les culpo...ellos no saben cuán reales son. Oh vaya, parece que hemos llegado a Silent Hill. Y lo digo porque el conductor lo ha anunciado, porque no se ve nada. Fuera todo es negro, la luna arroja una débil luz plateada, pero no deja ver nada. Sólo se adivinan formas, pero nada más...
-Por la noche a las 22:00. En el Lakeview Hotel, en Silent Hill.
Ya me he instalado en la habitación que tenía reservada...la número 312. Me gusta, es grande y tiene amplios ventanales que dan al lago. Las vistas son preciosas, se respira un aire tan tranquilo...podría quedarme aquí para siempre... ¿Qué digo...quedarme aquí? Si odio este lugar, no sé porqué he escrito eso, si no me gusta que la habitación dé al lago...me pone los pelos de punta, teniendo en cuenta la historia que se cuenta sobre un barco que se hundió misteriosamente en el lago con bastante gente a bordo...y para colmo, no se encontró ni rastro del barco ni la gente. Aún así, he de reconocer que el paisaje es hermoso, aún a pesar de que es de noche y no debería verse nada, veo perfectamente y como si fuera de día el lago...además...me resulta tétrico y hasta irónico que un lugar así pueda albergar unas historias tan terribles...me estoy refiriendo también a los bosques que rodean Silent Hill. También se oyen historias terribles de niños desaparecidos y monstruos entre la niebla y la espesura...
Ah...no sé porqué he venido, después de todo. Me siento en la cama y me echo a temblar...
Te contaré un secreto...en realidad, no me envía el jefe, si me llamó fue para despedirme. Yo...sentí que debía venir. No sé porqué. Cuando cogí el autobús hacia Silent Hill, el que me vendió el billete no me dijo nada, pero por su cara, se diría que estaba asustado. Además...el conductor me preguntó si estaba seguro de ir. Le dije que sí, aunque en realidad no era así. ¿Por qué estoy aquí? No lo sé. ¿Por algo que hice?
...
Bueno, y eso qué tendrá que ver, me pregunto. Estoy hecho un lío. No hay nadie en el pueblo. Está vacío, nadie me recibió, y el conductor del autobús ni siquiera llegó a entrar en el pueblo, me dejó lo más cerca posible y se largó a toda prisa. He tenido que caminar hasta llegar aquí, entre la espesa niebla, escuchando ruidos extraños a mi alrededor, sintiendo que me observaban por todas partes. No ha sido una experiencia agradable. Sin embargo...ha sido entrar en esta habitación y sentirme a gusto. Me parece que es la única que está bien, las demás...están cerradas y el hotel estaba ruinoso, pues un incendio lo consumió. Ésta habitación estaba abierta, aún no sé porqué. Creo que hay alguien aquí, en la habitación. Puede que se trate de un espíritu, un alma en pena...tal vez sea ésta la que mantiene intacta la habitación...Pero no sé. Ya no sé nada. Ahora tengo que concentrarme en pensar porqué estoy aquí. ¿Será por alguien o por algo? Mmh...Es cierto que he estado varias veces aquí, en Silent Hill, todas por razones de trabajo. Sí, ese supuesto trabajo que tenía encargado...ya lo hice, a principio de este año, concretamente en Febrero. Tal vez...deba empezar por ahí, recordando qué pasó. Eso haré, te contaré, querido diario, qué pasó aquél Febrero...aunque los recuerdos sean horribles de escuchar...
