Esta es la traducción oficial de la historia "The Poison" de Rosebud5 Id.5947481. Alicia y los demás personajes son de Lewis Carroll ambiente Tim Burton.
Les dejo el link de la historia original: .net/s/5947481/The_Poison
Veneno
Capítulo Tres:
No puedo pensar
De eso puedes estar segura
Tu serás el veneno,
Tu serás la cura.
"¡Sombrerero! ¡DESPIERTA!" Mallymkun saltaba sobre el hombro de Tarrant durante enésima vez ese día. Su amigo estaba inmóvil en la gran cama blanca, con el cabello anaranjado pegado a su frente blanca como porcelana, llena de sudor.
La Reina Blanca le tendió una mano al pequeño ratón, lo que le permitió subirse a la palma real. "Me temo que no servirá de nada, Mally" dijo la reina con tristeza. "Solo podemos rezar para que despierte muy pronto…" Se interrumpió de nuevo, tratando de olvidar las horribles pesadillas que había sufrido el Sombrero durante sus primeros días en Marmoreal, después de que Chessur lo había encontrado inconsciente en el bosque, después de la tormenta.
"Majestad" Mally levantó la vista de la palma de la Reina Blanca y la dirigió a su pálido rostro. "¿Usted cree que Tarrant estará bien?"
"Espero que sí, Mallymkun. Espero que sí" murmuró la reina tomando asiento junto a la cama y sosteniendo la mano del Sombrerero en la de ella.
De repente, la puerta de la habitación se abrió de golpe y Alicia, si, Alicia estaba en el umbral de la puerta con Absolem revoloteando en su hombro.
"¡Alicia!" tanto Mally como la Reina Blanca gritaron al unísono, corriendo hacia ella, para saludar a su campeón.
"¡Estas de vuelta!" Mally gritó, saltando sobre el hombro de Alicia, abrazándola como podía.
"Alicia" murmuró la Reina Blanca también abrazándola. "¿Qué estás haciendo de regreso tan pronto?"
"Sombrerero" fue todo lo que logró decir en un susurro. Ella suavemente se separó de los brazos de la reina y se acercó a la cama de Tarrant, las lágrimas se acumulaban en sus ojos. Ella suavemente se arrodilló junto a él, tomándole la mano entre las suyas. "oh, Sombrerero… ¿Qué he hecho? Nunca debí de haberte dejado…Me hubiera quedado" y se vino abajo, sosteniendo aún su mano.
"La trajiste de regreso justo a tiempo, Absolem" le murmuró la Reina Blanca a la resplandeciente mariposa que descansaba sobre su dedo. "Ella es exactamente lo que el Sombrerero necesita."
"Dejémoslos por un momento" susurró la mariposa. La reina y el lirón asintieron y en silencio, los tres, salieron de la habitación dejando a Alicia y al Sombrerero solos.
"Tarrant" Alicia murmuró con vacilante voz. "¿Puedes oírme? Por favor, di algo. Soy yo, soy tu Alicia." Nada, Alicia se secó las lágrimas y luego suavemente acarició el cabello anaranjado. "Tarrant, lo siento mucho, no debí de haberte dejado. Nunca debí de haberlo hecho…Me gustaría poder ayudarte de alguna manera…de todas las maneras posibles… ¡por favor, despierta!" le dijo llorando, golpeando el sillón con su puño cerrado. "¡Por favor! No puedo perderte. No ahora. Perdí a mi madre y hermana el año pasado y perderte a ti…" se detuvo, luchando contra ese horrible pensamiento. En lugar de eso, intento un nuevo acercamiento. "He estado pensando en cosas que comienzan con la letra "M". Muchosidad…Mad…Missing… (N/A estos dos los pongo en ingles para que concuerden con la letra M)" Se dio cuenta de lo mucho que lo extrañaba. Lo había extrañado demasiado y ahora… ¿que si era demasiado tarde? ¿Qué le podría decir ahora? ¿Qué si ahora estos fueran sus últimos momentos juntos? Y luego, de alguna manera, ella sabía. "¿Sombrerero? ¿Tienes idea de en que se parecen un cuervo y un escritorio?"
Nada. Alicia se mordió el labio, levantándose de la cama dirigiéndose a la ventana. Miró hacia los jardines de la Reina Blanca tratando de contener las lágrimas. Amaba a Tarrant. Ella lo amaba y ahora era posiblemente demasiado tarde. Muy propio de su estado de ánimo, una ligera lluvia comenzó a pegar contra el cristal de la ventana. Por supuesto, pensó, iba a llover.
"¿Alicia?" Una voz muy débil venía de la cama detrás de ella. Sombrerero. Las lágrimas salían de sus ojos, como la lluvia golpeaba las ventanas, y corrió hacía la cabecera de Tarrant. Los ojos del Sombrerero estaban abiertos alrededor de un centímetro y eran de un color verde oscuro que Alicia nunca había visto antes. "Alicia" repitió, esta vez con un ligero acento escocés. "Estoy soñando de nuevo…estoy…" se interrumpió, haciendo una mueca como si le doliera. "No me despierten" susurró "No me despiertes".
"Estas despiertos Tarrant" Alicia murmuró, ahogando un sollozo. Ella le tomó la mano suavemente entre las suyas, acariciándola distraídamente con el dedo pulgar. "Has estado dormido durante tres días. Realmente nos asustaste…"
"¿Pero realmente estas aquí? Preguntó de manera muy débil, formando una pequeña sonrisa en la comisura de sus labios.
"Realmente estoy aquí" Alicia le sonrió. "No me voy a ir de tu lado hasta que estés bien de nuevo"
"¿No estoy soñando?"
"No"
"¿Lo prometes?"
Alicia tenía que sonreír a su preciosa vulnerabilidad. Ella le besó suavemente la frente. Por Dios, está ardiendo… Cuando se apartó, vio en sus ojos un cambio de color, de verde oscuro a un verde más claro. "¿Has sentido eso?" Preguntó ella con suavidad. El asintió con la cabeza. "Entonces no es un sueño" susurró ella.
"No" trató de sonreír, "Supongo que no lo es"
De repente, la puerta se abrió, Mally y la Reina Blanca estaban de pie en el umbral de la puerta. "¡Sombrerero!" Mally gritó y se dirigió corriendo hacia la cama y luego saltando sobre él, aterrizando en el pecho de Tarrant. "¡Al fin estas despierto!" chilló.
"Hola Mally" dijo débilmente tratando de sonreír.
"Sombrerero, estábamos muy preocupados" exclamó ella.
"Mally" le susurró la Reina Blanca. "No lo aceleres".
"Está bien" el lirón sonrió tímidamente, bajándose de la cama y luego se colocó en una silla que estaba acomodada junto a la cama, a una altura justa para que pudiera estar cuidando a su amigo.
La Reina Blanca se sentó delicadamente junto a Alicia, acercándose al Sombrerero "Tarrant, ¿Estás bien?"
"Estoy…estoy bien", tartamudeó el Sombrerero cerrando los ojos otra vez. "¿Qué estoy haciendo aquí? No recuerdo haber venido aquí."
"No" susurró la reina, "Chess te encontró en el bosque después de la tormenta, inconsciente. Te trajo aquí y has estado dormido por tres días".
"¿Me estoy muriendo?" le sorprendió. No fue fácil preguntar eso. Cómo si supiera la respuesta, pero pensó que la respuesta vendría de la misma reina.
"Bueno, haremos todo lo posible para evitar eso" murmuró. La reina se volvió hacia Alicia y Mally. "Vamos a dejarlo descansar".
Mally asintió con la cabeza y se apresuró hacia la puerta y Alicia empezó a levantarse de la cama cuando Tarrant la agarró de la mano y la sostuvo con fuerza.
"No te vayas" suplicó "Por favor, tengo miedo".
Tengo miedo Alicia. No me gusta estar aquí…esta terriblemente lleno de gente. ¿Me he vuelto loco? Alicia recordó esa conversación tan vivamente, como si hubiera sido ayer. La primera vez que realmente estaban solos. El momento exacto en el que se enamoró de él. Ahora lo miraba débil, enfermo, con miedo y agotado. Ella sabía que no podía dejarlo. Se volvió hacia la reina "Él me necesita".
La Reina Blanca sonrió suavemente y asintió con la cabeza. "Muy bien" aceptó ella. "Vámonos Mally".
Cuando la reina y el lirón se fueron, Alicia se volvió hacia Tarrant, que visiblemente se notaba que temblaba.
"¿Tarrant? Por favor, háblame" le susurró suavemente, acariciando su ardiente mejilla.
"Alicia…estoy…yo pienso que puedo estar muriendo" dijo apenas con un susurro.
"No, no lo estas"
"¿Cómo puedes estar segura? La muerte tiene una mente propia, ya sabes"
"No te dejaré. Te amo"
El sombrerero sonrió débilmente y cerró sus ojos. "Yo también te amo"
Alicia mordió sus labios. "Tú puedes Sombrerero. Duerme un rato. Te prometo que cuando despiertes, yo estaré aquí"
"¿Lo prometes?"
"Lo prometo"
