Hola, tal vez no me he presentado, soy KatAnnJaBe, soy de México y esta es la primera historia que publico y por lo tanto no soy experta. Sé que en los capítulos anteriores me faltó poner el disclaimer pero trataré de mejorar. Ya tengo listos unos capítulos, pero no los he subido porque me falta corregirlos.

Nonahere: Te agradezco mucho, ya que tú dejaste el primer review que he recibido. Y, aunque no te puedo adelantar mucho, quiero decirte que Cassian y Jacinda definitivamente estarán más cerca: en los siguientes capítulos comenzaran a hablarse más y a tomarse confianza.

Espero que les esté gustando la historia.

Y, si por si acaso se me olvida:

DISCLAIMER: Todos los personajes le pertenecen a Sophie Jordan, la grandiosa autora de la trilogía "Firelight".

Capítulo 3

Ayer no tuve ningún sueño y eso me molestó un poco cuando desperté; me desagrada el no soñar. Si en la mañana despierto y descubro que no soñé, siento que dormí en vano; a excepción de las veces en las que tengo pesadillas, claro; en esas ocasiones si preferiría no soñar nada. En resumen: me gusta soñar y odio las pesadillas. Pero no quería que el hecho de no haber soñado afectara mi día; hubieron unas veces, cuando era pequeña, que despertaba en la mañana descubriendo que no había tenido ningún sueño, esas veces estaba de mal humor, sólo con algo que realmente valiera la pena me podría contentar y, después, cuando se me quitaba el enojo, me parecía absurdo enojarme por eso y me reía de mí misma.

Me levanté de la cama, y me agarré el cabello en una coleta. No sabía que preparar para el desayuno, tal vez la pasta de anoche o cereales…

Cuando entré a la cocina supe que ya no tenía que preocuparme por eso. Cassian estaba frente a la estufa, revolviendo algo en una sartén; en la mesa había leche, jugo de naranja y pan que, por lo que se veía y olía estaba recién hecho.

-¿Cocinas?- pregunté

-Oh, hola.- dijo Cassian, al parecer, no había notado que yo estaba ahí –Supongo que sí, sé hacer algunas cosas. Aunque no deberías estar muy impresionada, sólo son huevos revueltos- señaló la sartén de comida que sostenía con una mano.

-Aún así, no cualquiera sabe hacer huevos revueltos- dije sonriendo

-Gracias- dijo alagado

-Y ¿el pan también lo hiciste tú?-

-No. Jacinda, se cocinar huevos revueltos, no soy un gran chef. Compré el pan en la panadería, acaban de abrirla, por eso está recién hecho.

-Oh- dije. Cassian puso los huevos revueltos en dos platos y me tendió uno

-Ten, puedes probar mis habilidades como cocinero- bromeó y yo tomé el plato.

Nos sentamos a la mesa a comer, no tenía mucha hambre, pero puse mucho cuidado al probar cada bocado, Cassian me dijo que probara sus habilidades en la cocina y lo estaba haciendo. En realidad, era bueno.

-Puedo hacer más, si quieres- dijo sonriendo

-¿Qué?- entonces miré mi plato sorprendida, estaba limpiando lo que quedaba con la cuchara –No, gracias. Creo que ya terminé.

-Está bien. Y… dime, ¿soy bueno en esto o no?- pregunto con una enorme sonrisa

-Mmm…-dije fingiendo cara de disgusto –pues…-

-Vamos, sé que te gustó ¡Casi lames el plato!- Reí ante su ocurrente, pero casi cierto comentario.

-Bien, tengo que admitirlo: eres muy bueno en esto…-

-Sé que lo soy- me interrumpió usando un falso tonito arrogante y una sonrisa.

-… como te iba diciendo, antes que me interrumpieras… Eres incluso más bueno que yo. Eres taaan bueno, que deberías aprovechar tu talento. Dime, ¿Qué te parecería, de ahora en adelante, cocinar todos los días?- bromeé. Ahora era yo la que tenía una sonrisa de suficiencia, mientras que a él se le había borrado por completo.

-Bueeeno… no soy taaaaan bueno como dices, ¿y mejor que tú? Ni soñando. Definitivamente tú eres la mejor cocinera de la casa.

-No intentes salvarte Cassian, porque te aseguro que no funcionará.- dije –Ya has demostrado que sabes cocinar, y muy bien debo decir, y te agradecería mucho el que me ayudaras con respecto a eso algunas veces.

-Bien.- Dijo completamente derrotado –Podemos turnarnos para cocinar. ¿Qué te parece si el desayuno lo reducimos a algo simple: como cereales, por ejemplo y yo preparo la comida y tú la cena?

-Me parece justo, contando que yo también tengo que limpiar e ir a trabajar- dije

-¡Oh, vamos Jacinda! También yo tengo un trabajo y…- enarqué una ceja –está bien, te ayudaré a limpiar algunas veces, si eso es lo que quieres- parecía que lo que me decía le estaba costando un poco y pensé que tal vez antes él no limpiaba su casa y probablemente yo tendría que enseñarle.

-Está bien, trato hecho- dije y le tendí una mano para que me la estrechara

-Trato hecho- dijo y tomó mi mano

-Debes recordar que ya no puedes retractarte- le advertí

-No te preocupes, lo recordaré- dijo dando unos golpecitos con los dedos en su frente

-Bueno, entonces… ¿por qué no empiezas lavando los platos?

-¡¿Qué!? ¡¿Por qué?!- dijo alarmado

-Tú hiciste el desayuno- una pequeña sonrisa apareció en mi rostro

-Pe-pero tú dijiste anoche que no me preocupara por los platos, que hoy los lavarías.- La sonrisa se borró de mis labios. Era cierto, yo le dije eso. Había perdido.

-Es verdad, ya lo recordé, te dije eso y lo reconozco. Yo los lavaré- sije dando un suspiro, derrotada

-Bueno, ya que lo reconociste… supongo que te ayudaré-.

Comencé a lavar y él secaba, no hablamos mucho, (sólo demasiado).

-oOo-

Bueno, espero que les haya gustado. Por favor, dejen reviews.