-Juvia-. Dijo él mientras ella sentía que el mundo se derrumbaba ante sus pies. Lo había añorado desde ya hacia tanto que escuchar su voz hacía sentir que no había peor tortura que haber perdido a la persona que amaban…
El clavo sus ojos en ella, sosteniéndola de la barbilla para que no desviara la mirada como lo había estado haciendo… no sirvieron las palabras. Nada es como un cuento de hadas… cuando vio esos ojos azules sintió que había sido olvidado… quizá ambos habían sentido algo romperse dentro de ellos…pero el claramente siempre había sabido callar lo que sentía… se limito a marcharse
¡Ya no servían las palabras! Esos ojos… ¡esos malditos ojos azules que eran como pozos sin retorno!... la odio, la aborreció, la detesto y la amo con la misma intensidad por breves instantes hasta que se desgastaron los sentidos que le quedaban y un frio de muerte recorría su cuerpo…
Se acerco a una de las mesas y tomo 3 botellas que se encontraban encima… camino hacia la salida empezando a beber el contendido de la primera, buscando en el líquido resignación… resignación que no llegaría.
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Gray camino por las calles vagando confundido, por alguna razón deseaba la muerte, hubiera deseado que cualquier enemigo se le plantara enfrente y el gustoso se jugaría la vida por última vez… sus pensamientos sonaban a suicidio… no era para menos, se sentía solo… ¿Qué mas necesitaba perder? había perdido a sus padres, había perdido a Ul, a su hermana Ultear, ¿ahora al amor de su vida?... acaso el destino se empeñaba en su contra. Seguía bebiendo de aquella botella que llevaba en la mano, quería estar en completo estado de ebriedad y olvidarse aunque fueran por breves instantes de la peliazul…
Lo que casi nunca te dicen es que cuando es un amor pasajero, si, el alcohol te hace olvidarlo, pero cuando es un amor sincero, el alcohol te golpea con mayor tristeza haciéndote sentir la persona más miserable del mundo… ¡si tan solo lo hubiera sabido antes! Tal vez no habría bebido tanto… mentira. Habría bebido hasta llegar al borde de la congestión alcohólica…
-soy un idiota-. Se decía el joven sentado al borde de su cama… había pasado la noche en vela, bebiendo, llorando, deseando que al menos las cosas fueran un poco diferentes… pero no, debía afrontar su realidad, que de algún modo era su culpa. Su culpa por nunca ser bueno para expresar sus sentimientos… pero como si tenía miedo…
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Un nuevo día se anunciaba, Loxar por su parte había logrado conciliar el sueño por un par de horas, ese encuentro la había estremecido, se asomo por la ventana observando los rayos del sol cual niño esperanzado buscando algo de consuelo en los brazos de su madre…
No sabía si llorar o reír con aquellos amargos designios de la vida, ¿Por qué Gray había hecho aquello?, ¿estaba quizá retomando aquel juego en el que era un experto?... si quizá eso era, ilusionarla una vez más para olvidarse de ella cuando más lo amaba, como de costumbre… como siempre…
Tomo aquel muñeco Gray en sus manos, que hacía ya cerca de un mes se encontraba olvidado en un rincón de su habitación, lo miraba detenidamente…
Juvia Loxar su cabello azul, su piel de porcelana, sus ojos místicos como el agua. Hermosa como el mar…su alma iluminada y en rincones de ella: oscuridad que le traía el sufrimiento y un pasado lleno de soledad… ella de inmenso corazón. como la luz de día, cálida, protectora, defensora de las personas a las que ama… por las noches, sus ojos guía de aquellas almas perdidas que navegan en barcos a punto de hundirse, tratando de ayudar a que retomen el regreso a casa… una inigualable mujer, tierra por descubrir, un cuerpo que invitaba a profanar y unos labios que tentaban a ahogar su aliento, a sentir su boca llena de flores, llena de peces convirtiendo su lengua en movimientos vivos, frágiles como esa mujer… así era Juvia Loxar, más que la dama de la lluvia… mística como el agua, hermosa como el mar, mágica como un lago, y estrepitosa como un arrollo a punto de desbordar… una mujer que invitaba a cualquier hombre loco a volverse cuerdo… pero que volvía a cualquier hombre cuerdo un completo desquiciado… si no me creen… pregúntenle a Gray…
-Gray sama-. Susurraba ella, tal parecía que ella y el nombrado tenían un afán por recitar sus nombres como si aquello los llevara a colocarse más cerca…
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Había transcurrido una semana desde aquel día, el pelinegro se había marchado a una misión, por ahora lo último que deseaba era ver a Loxar… confuso, pues Loxar lo único que deseaba era verlo a él. Pero tenía un compromiso que su cerebro le pedía cumplir, pero su corazón le ordenaba que saliera huyendo en busca de los ojos grises, que se perdiera en ellos como un barco en la niebla… que entrelazara sus manos con las de aquel joven y se pertenecieran al menos una noche, una, solo una, su corazón no ambicionaba mas haya… si una noche le regalaban para amar era bien servido pues habría cumplido su cometido de amar a aquella persona por la cual latía cada día…
-Juvia-. Llamaba su atención el joven a su lado que la atendía con una cálida sonrisa
-¿sí?-. Contesto ella tratando de devolver el gesto
-te amo…-. Le susurro al oído cual tierna confesión de un amante
-y yo a ti-. Respondió con un sabor agridulce
Algo andaba mal, el chico lo sabía, cualquiera que haya amado sabe que un "yo a ti" no es lo mismo a decir "te amo"…quizá la estaba perdiendo, o quizá jamás le perteneció
El joven sonrió, aunque no puedo asegurar que fuera en derrota, más bien parecía que estaba aceptando el reto, un desafío que quizá ya estaba perdido incluso antes de intentar algo… pero por el momento no le importaba, amaba a esa chica, tampoco la dejaría ir tan fácil… además tenía una ventaja, una sortija que se encontraba en el dedo de su amada, que por bajo y ruin que sonara, si debía apresurar aquel matrimonio para por fin sentirse seguro, eso aria… no había razón para dudar, era perder o forzar una victoria
-¿te gustaría casarte en 3 semanas?-. Pregunto el rubio causando una sorpresa en su compañera
-si… está bien-. Contesto ella, ¿Qué clase de respuesta es esa?, cualquier novia se hubiera emocionado, acaso era tanto su afán por complacer a ese joven que no tomaba en cuenta sus propios sentimientos
"mujer idiota", lo era, Gajeel tenía razón, se estaba comportando de una manera muy idiota, no tengo que decir que el dragón estaba en total desacuerdo con ese matrimonio, no solo con eso, con el noviazgo y con todo lo demás. No estaba a favor de Fullbuster, para el ese nudista no se merecía el amor de su amiga, pero si tenía que escoger, probablemente Gray terminaba ganando por mucho… al menos él, la hacía realmente feliz…
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Lissana había sido la primera en enterarse de que el matrimonio ya estaba a la vuelta de la esquina, y rápidamente el gremio estaba enterado… no les había gustado la noticia y no sabían si era prudente que el alquimista regresara ya, o que se tardara unas semanas más y se enterara cuando el suceso ya habría pasado…
Mirajne a pesar de estar en desacuerdo había empezado con los preparativos, Lucy y Levy ayudaban, mientras que Lissana convencía a la chica de comprar un lindo vestido de novia…
-no te cases, por favor Juvia no te cases, no ahora por favor, al menos espera unos meses más-. Imploraba Natsu, ¿se estaba humillando?, Si, y era bueno que nadie viera esa escena pues se habrían sorprendido, no estaba en su forma de ser realizar esa clase de cosas, pero un motivo muy fuerte se guardaba detrás de esas palabras, sabía que si se casaba ahora ese estúpido que tenia por mejor amigo correría a una maldita misión para entregar su vida, imploraba por la vida de su amigo que pendía de la decisión de la chica que tenía enfrente
-Natsu san, por favor entienda-. Le respondió mientras se colocaba de rodillas frente a él, ahora ella imploraba, el miro sus ojos… no eran ojos de tristeza, ni determinación, gritaban auxilio, pedían ayuda desesperadamente… pero el pelirosa sabia que nadie podía ayudarla en aquel conflicto en el que se debatía su mente y su corazón… no era muy difícil de entender… su mente estaba a favor de quedarse con alguien que la amaba y no la lastimaría y el corazón mandaba al diablo a la razón, no quería lo mejor no quería comodidad, no le importaba sufrir, llorar, destrozarse cada día si podía estar aunque fuera cerca de quien le arrancaba los más profundos suspiros…
Natsu la tomo entre sus brazos y ella lloro, por fin se estaba desahogando y el la veía así tan frágil… estaba confundido, no sabía si agarrarse a golpes con Red por maldito y presionarla… o a Fullbuster por idiota…
-sabes hay una historia… un ángel y un demonio que se enamoraron-. Le dijo el pelirosa mientras acariciaba su cabello
-¿y qué pasó?-. Pregunto sollozando
-su historia no tuvo un final feliz…-. Añadió mientras la miraba a los ojos
-¿Por qué?-. Pregunto casi con inocencia
-por que el demonio, era un demonio. Los demonios no saben amar, no fueron hechos para amar ni para ser amados, pero el amaba al ángel, a su modo-. Respondió
-¿y el ángel?-. Insistió ella
-el ángel… era un ángel de sentimientos buenos, de corazón puro, inocente, deseoso de amar y ser amado, el amor lo llevaba dentro, fue hecho para amar, sabía exactamente cómo hacerlo-. Le dijo suspirando mientras ambos se sentaban y se recargaban junto a un árbol
-¿pero?-. Cuestiono de nuevo
-pero el ángel quería ser amado como el amaba… y el demonio no sabía cómo… entonces llego otro ángel que sabia amar y prometió a la hermosa ángel que la amaría como ella deseaba ser amada y acepto, se quedo con el ángel, después de todo ellos dos sabían amar, el demonio se quedo en soledad… era un demonio estaba acostumbrado, a lo que no estaba acostumbrado es a las cadenas que había colocado el ángel alrededor de sus alas que no le permitían volar-.
-¿y por qué lo dejo solo el ángel?-. Pregunto buscando su propia respuesta
-por que así es la vida, dolorosa, feliz, duradera, fugas, todos tenemos destinos y ambiciones diferentes, pero quizá el ángel debió entender que no solo existe una manera para amar…-. Las palabras del pelirosa eran sabias, no era idiota a pesar de que muchos lo consideraban así, no lo era, al contrario quizá nunca nadie entendió que el paso por soledad, por tristezas, la vida lo golpeo tantas veces que fue necesario sonreír solamente y tomar las cosas de la manera más conveniente, había decidido dejar de pensar y tomar la vida como viniese, pero esa no era su vida y si podía hacer algo por esos dos estúpidos enamorados, lo aria…
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.ESPERO QUE LES GUSTARA n.n Y PERDON DIXIE NO TE DI TU LEMON PERO FATA PARA QUE LLEGE ESE MOMENTO HAHA Y POR LO DE DIXI PERDON NO ME FIJE u.u PERO OJALA QUE TE GUSTE EL CAPITULO NOS VEMOS
DEJEN SUS COMENTARIOS QUE SABEN QUE SON LOS QUE ME ANIMAN A CONTINUAR :3
