Disclaimer: Glee no me pertenece, eso es evidente

Hola hola, perdonad por la tardanza de verdad, bueno, eso era lo primero, lo segundo, muchas gracias por los reviews, son geniales, nunca hubiera pensado que tendría tantos y me alegro de que os esté gustando, bueno, sin más aquí está el capítulo 3.

Capítulo 3

La mañana del día siguiente fue un desastre para Santana, la cabeza le estaba matando, si tuviese que comentar algo sobre la noche anterior diría que no se acordaba de nada. Al menos tuvo suerte y estaba completamente vestida y metida en la cama de invitados.

Con cierta dificultad se levantó de la cama y se fue camino a la cocina para ver si Puck tenía zumo de naranja, siempre le ayudaba con el dolor de cabeza, en especial con las resacas. Al llegar a la cocina observó a Charlie haciendo el desayuno, lo cual le sorprendió bastante. En verdad no sabía si ella había bebido pero si lo hizo estaba claro que era una chica con suerte por no tener resaca.

Buenos días ¿cómo es que estás cocinando tú?- le preguntó sin elevar demasiado el tono de la voz para que no le doliese su propia cabeza.

Es que Noah y tú os pasasteis la noche bebiendo, así que he decidido ir a omprar el desayuno y prepararlo.- Mientras decía eso estaba sirviendo un poco de leche caliente en su propio café.

Oh, pues muchas gracias, ¿hay zumo de naranja?- Caminó por la cocina buscando un vaso para poder servirse.

Creo que no, pero creo recordar haber comprado naranjas.- Buscó la bolsa de rendijas donde deberían estar las naranjas.- Las he encontrado, ¿quieres que te haga un zumo?- Fue al otro lado de la cocina para buscar la exprimidora manual cuando notó la caricia de la latina en su hombro.

No hace falta, ve a despertar a Puck, ya me lo preparo yo.- Le cogió la exprimidora de la mano con delicadeza y sonriendo un poco.

Al poco tiempo escuchó como Charlie salía de la cocina mientras preparaba el zumo, de fondo escuchaba como su amigo rosmaba, no sabía quien había bebido más pero estaba casi segura de que el chico iba a tener más problemas en las siguientes tres horas.

Escuchó el ruido de un cuerpo desplomándose en una silla y se giró viendo a Noah apoyando los codos en la mesa con la cabeza entre sus manos.

¿Qué pasa, has dormido mal?- Dijo riéndose un poco y colocando los tres vasos delante de cada plato servido en la mesa.

Que graciosa estás hoy, quizás no deberías estar tan graciosa y feliz, sobre todo teniendo en cuenta con quien te encontrarás en unas 3 horas.-Levantó la cabeza y observó la cara de la latina. Estaba cabizbaja y se había creado una atmósfera bastante incómoda, gracias a eso él se dio cuenta de lo que hizo.- San, perdona… -Dijo intentando levantarse mientras observaba como ella salía de la cocina.

No, si tienes razón, Puck. Creo que he hecho mal en volver.- Entró en la habitación bastante cabreada.

San…-Nada, ella no contestaba.- San…- Repitió pero esta vez en un tono más alto aunque ella seguía haciendo caso omiso al chico.- ¡Santana Lopez, hazme caso!- Le exigió el moreno bastante cabreado ya gritando.

¿Para qué? ¿Para decirte que tienes razón y que soy una cobarde? ¿Qué lo más posible es que me vaya de la comida antes de que ella llegue por miedo a llorar?- Gritó mientras la voz se le quebraba y escuchaba como Noah entraba en la habitación.

Santana, sé que estás mal, pero tienes que superarlo, además quizás ella no esté con nadie y es posible que sienta lo mimo, es decir, a Santana Lopez no se le olvida tan fácilmente.- Le intenta animar bastante más calmado para luego darle un abrazo con una ligera sonrisa en los labios.- Será mejor que desayunemos, hemos quedado a las 2 para comer y no creo que les haga mucha gracia que lleguemos tarde.-

Al momento fueron a desayunar y después de eso Charlie se fue alegando que tenía que ir a trabajar en menos de 2 horas y que todavía tenía que ducharse y coger el uniforme. Así que ambos se despidieron de ella y mientras la latina se duchaba y se vestía, Puck recogía los desperfectos que causaron ayer en la casa para luego prepararse el también.

La mañana para Britt no había sido demasiado diferente pese a que no había bebido pero el pensar en Santana y en todo el lío que se podía armar hacía que la cabeza le reventase. Al levantarse fue a hacer el desayuno, ya que, Quinn y Rachel estaban durmiendo en la cama de invitados, como solían hacer. Casi había terminado de hacer la comida cuando alguien la llamó.

Cogió el teléfono sin mirar quien era en la pantalla.

¿Hola? ¿Quién es?- Preguntó algo dubitativa

Hola amor, soy yo, Ryan.- El chico sonaba bastante seguro de sí mismo, como casi siempre.

Ah hola, Ryan, ¿qué pasa?- Le preguntó un poco seca, no era su intenciín pero no podía evitarlo, en su cabeza solo había lugar para cierta latina.

Nada, tan solo quería preguntarte si te quieres quedar a comer en mi casa hoy va a ser un día muy duro en el trabajo y creo que voy a necesitar energía extra.- Le contestó al otro lado de la línea con una sonrisa traviesa, no había notado el malhumor de Brittany.

No voy a poder, hay reunión de Glee Club, ha venido San y queríamos hacerlo lo antes posible pare volver a tener el grupo completo de nuevo.- No se enteró ni de que había usado el diminutivo que solía usar con ella.

A ver Britt, ¿de verdad me vas a dejar tirado para ver a esa zorra? ¿Después de que te dejase tirada hace 3 años? ¿En serio? Porque quiero que sepas que si no vienes tu puede venir cualquier otra persona en tu lugar.- Dijo un muy cabreado Ryan aunque lo último era cierto, era un hombre muy apuesto, ojos verde oliva, cabello castaño y un cuerpo de infarto, además tenía una bonita colección de ex novias, no le costaría demasiado.

Lo siento mucho Ryan pero hoy no puedo, estaría fallando a los del Glee Club.- Estaba algo preocupada por lo que pudiera pasar con él, no lo amaba, pero aún así solía ser un buen chaval, y le había ayudado a superar lo de Santana.

Bueno, pues en ese caso creo que hemos terminado.- Dijo secamente para luego colgar el teléfono.

Brittany no sabía si llorar, reír o dormirle, simplemente había cortado la llamada, dejado el teléfono en una encimera y servir el desayuno. No pasaron más de dos minutos desde que dejó el teléfono y escuchó unos cuantos pasos que provenían del pasillo, supuso que eran Rachel y Quinn.

Cuando llegaron a la cocina ambas chicas saludaron a Brittany con un beso en la mejilla, una en un lado diferente y se sentaron en la mesa, las dos juntas esperando a que Brittany se sentase en frente de ellas.

¿Qué tal has dormido?- Le preguntó Rachel observando como la rubia de ojos azules iba caminando hacia la mesa para después desplomarse en la silla.

Bueno, si te soy sincera la cabeza me está matando, me lleva doliendo desde que me he despertado.- Sabía que le pillarían la media verdad, no solía esconder bien las cosas aunque parecía que Rachel se lo había creído, algo bastante raro en ella por cierto, solía ser ella la primera en entender las "mentiras" que decía, supuso que estaba dormida y eso rebajaba sus dotes.

¿Qué ha pasado?- Le preguntó la otra rubia que estaba sentada en frente de ella, no se lo había creído y era lo normal, mentía fatal aunque por la cara de Rachel adivinó que la morena no se había dado cuenta de nada.

Ya sabes, problemas con Ryan, me ha dejado.- Dijo simple y llanamente con una mueca en la cara bastante difícil de adivinar.

Rachel y Quinn estaban esperando por detalles, pero parecía que no iban a llegar así que medio inquietas le obligaron a que hablase más, que diese detalles.-¡Pero cuéntanos que ha pasado!-Dijeron las dos al unísono prácticamente gritando lo que provocó un dolor más agudo en la cabeza de la rubia que decidió contarle todo, sabía que era mejor hablar antes de que le reventaran la cabeza del todo.

Así que Brittany les contó todo lo que pasó con un poco de miedo acerca de cómo podían reaccionar, en el momento que decía las cosas en alto se dio cuenta de que no era tan liviano como pensaba cuando estaba hablando con Ryan. Eso sin tener en cuenta que la cara que ambas chicas era un poema.

Para empezar Rachel tenía una cara que le estaba diciendo a gritos que se lo esperaba o que ya desde tiempo atrás Ryan le había parecido un chico inadecuado para ella.

Por otro lado Quinn estaba completamente cabreada, parecía que en cualquier momento le iban a salir alas de la espalda y empezaría a escupir fuego por la boca. Aunque parecía que la única cosa que la mantenía en su forma natural era Rachel, que la estaba cogiendo de la mano, aunque no sabía si era por comodidad, para tranquilizarla o ya era un hábito, de todas formas ya les preguntaría otro día, o más tarde.

¿Y ahora que vas a hacer? Porque yo te aviso que si lo vuelvo ver su cara terminará desfigurada.- Aseguró Quinn con una actitud muy similar a la que tenía en el instituto, cosa que asustó un poco a Brittany y a Rachel.

Tranquila Q, yo estoy bien, ahora solamente quiero desayunar, ducharme y vestirme.- Tras decir eso se sentó en la mesa en frente de sus dos invitadas y comenzó a comer el desayuno.

El resto del desayuno pasó con total normalidad, simplemente al principio el ambiente estaba un poco tenso pero después de que Rachel diese uno de sus monumentales discursos, sobre cosas que Brittany todavía no entendía, el ambiente cambió un poco, posiblemente gracias a Quinn que fue la que empezó a burlarse de Rachel por hablar demasiado, aunque las tres presentes sabían que simplemente era para que Brittany cambiase la cara.

Las tres terminaron el desayuno, recogieron las cosas y las fregaron.-Bueno chicas, yo creo que me voy a la ducha, bueno, si lo preferís podéis ducharos vosotras antes, a mi me da igual.- Paro su camino a su habitación para escuchar lo que le iban a decir.

No, tranquila, dúchate tu primero, preferimos ver un rato la tele.- Quinn estaba mirando a Rachel que estaba asintiendo con la cabeza. Fueron a la sala de estar para sentarse en el sofá de la rubia y empezar a ver la televisión.

Brittany se encogió de hombros y se fue rumbo a su habitación para coger ropa y tres toallas. Prefería dejar ya las toallas en el baño para Rachel y Quinn. Cuando consiguió decidir la ropa que iba a llegar y encontró las 3 toallas se fue directamente al baño. Cuando llegó se desvistió a un ritmo bastante bueno, en menos de 20 segundos ya estaba desnuda y encendiendo la llave del agua caliente. Mientras esperaba a que se calentase el agua dejó la ropa de la cual se acababa de desprender en el cesto de la ropa sucia, por la noche haría la colada. Al decidir que el agua estaba lo suficientemente caliente decidió entrar en la ducha. Tardó 40 minutos en ducharse y vestirse, la verdad es que la mayoría del tiempo se lo pasó pensando en cómo reaccionaría cuando viese a Santana, quería parecer lo más natural posible, aunque sabía que iba a ser un poco difícil.

Cuando bajó se encontró a las chicas viendo la televisión tranquilamente.- ¿Quién será la siguiente en ducharse? Quedan 3 horas para las que tengamos que salir de casa, así que no hay prisa.- Se sentó sonriente en el sofá justo al lado de Quinn.

Bueno, supongo que iré yo, necesito darme una ducha.- Rachel se levantó del sofá para ir al baño de la rubia.- ¿Dónde tienes las toallas?- En ese momento agradeció que trajeran la ropa para la comida de después.

Están ya allí, no tardarás en verla, tranquila, verás dos, la otra es para Quinn.- Se acomodó un poco mejor en el sofá.

Así pasó la mañana, preparándose para ir a la comida y a medida que esa hora se acercaba a las tres chicas se les notaba bastante más nerviosas. A la 1:30, apareció Finn para llevarlas a la comida, él estaba con Artie, después de los años escolares se hicieron muy amigos, no es que antes no lo fueran, simplemente ahora habían congeniado más como amigos.

Se subieron las tres a la parte trasera del coche del alto moreno y se pusieron los cinturones. Después de ellas fue Finn, que esperó a que entraran las tres con la puerta abierta. No habían tardado demasiado en llegar, quizás 30 minutos, así que estaban bastante puntuales, tanto que todavía estaban 5 personas: Tina, Mike, Sam, Kurt y Blaine.

Se saludaron todos mutuamente y se sentaron en la mesa, a medida que el tiempo pasaba fueron llegando los demás aunque Puck y Santana todavía no habían llegado. Qué bueno, también es cierto que todavía eran las 2:10, así que tampoco era tan tarde, aún era posible que llegasen. Y así se cumplió, 5 minutos después de que todo el mundo llegaron los chicos muy apurados al restaurante, se disculparon y se sentaron, Santana estaba al lado de Quinn y de Sam y Puck se había sentado al lado de Brittany y también de Mike.

En cuanto se sentaron ambos 10 pares de ojos se centraron en Santana, haciendo que ésta se intimidase bastante pero aún así no mostró ningún sentimiento, sabía que en parte se merecía todo eso.

Y bueno Santana, ¿qué has estado haciendo todos estos años que no te permitió mandarnos ni una mísera carta ni llamada?- Eso había sido un puñal muy duro para Santana y por supuesto no lo había dicho otra persona más que Quinn, no es que fuese la única que lo pensase, pero sí que era la única que se atrevió a decirlo.

Santana no pudo hacer mucho más que bajar la mirada, sabía que la pregunta no se iba a contestar sola, pero no podía evitarlo, se sentía fatal, y tampoco era para menos.- Ya sabes, lo típico, estudiar.- Le contestó con simpleza, quería evitar lo máximo posible las peleas, sabía que lo más posible era que alguien empezase a echarle cosas en cara y temió por que fuese Brittany la verdad.

Quinn notó la mirada intensa de Rachel y prefirió dejar el tema para más tarde, además el camarero había llegado e iban a pedir las cosas. La comida pasó con normalidad, dentro de lo que cabía, la mayoría de las preguntas fueron dirigidas a Santana, pero era normal, ella había sido la que había estado más alejada.

Oye chicos, ¿por qué no vamos al cine o algo? La verdad es que hacía como un mes que no nos veíamos todos y lo he extrañado.- Propuso Rachel mientras el resto de las personas se levantaban y se disponían a pagar para luego marcharse.

Lo siento Rach, pero algunos tenemos que trabajar, pero estoy segura de que San podrá quedarse.- Le dijo Puck de improvisto, haciendo que la latina lo mirase con los ojos tremendamente abiertos.- Te recojo luego, cuando me llames, pero tranquila, sabes que en mi casa no hay toque de queda.- Santana no sabía si reír o que hacer, en ese momento quería que la tierra la tragase.

Sí, es cierto Rachel, nosotros estamos bastante ocupados.- Argumentó Blaine, haciendo referencia a él y a Kurt. A lo que el resto del grupo asintió, parecía que todos estaban ocupados con los estudios o en el caso de algunos otros con el trabajo.

Está bien, bueno, entonces parece que nos quedamos las cuatro, ¿verdad?- Rachel estaba bastante contenta por tener esa oportunidad, sabía que a Brittany y a Santana no les hacía demasiada gracia, pero era lo que les quedaba, no tenía pensado ceder, ella no.

Sí, supongo.- Santana estaba un poco cortada, la verdad es que tenía bastantes cosas en las que pensar, todavía tenía que buscarse un trabajo, porque desde que sus tíos le dijeron que no podía quedarse con ellos se iba a ir a vivir con Puck y no podía dejar que él pagase todo.

Con eso los doce se fueron fuera y se despidieron quedando solamente las cuatro chicas.

Bueno, ¿qué hacemos? Porque ninguna tiene coche y estamos bastante lejos del cine.- En verdad era Brittany la única que no tenía coche, tenía el carnet y todo eso, pero en verdad ella amaba las motos, de hecho, tenía una pero no la llevó porque Finn las iba a llevar.

Supongo que podemos ir a mi casa, queda tan solo a un quilómetro de aquí, malo será que os canséis, ¿no?- Dijo una divertida Rachel, amaba el drama, eso no era nada nuevo, además estaba segura de que Brittany y Santana se seguían queriendo, tenía que convencer a Quinn de que la ayudase. Las tres chicas restantes se encogieron de hombros dando respuesta de que podría estar bien, no tenían nada que perder.

Cuando llegaron Santana se quedó bastante impresionada de lo grande que era su casa, simplemente era una universitaria, ¿cómo demonios podía permitirse esa casa? Hasta que cayó en la cuenta, claro, sus padres, ¿cómo pudo haberlo dejado pasar?

Las tres se sentaron en el sofá.- Bueno, ¿qué os parece aligerar un poco el ambiente con alcohol?- sugirió Rachel, cosa muy rara en ella, pero sabía que las chicas necesitaban ese pequeño empujón para poder ser sinceras.

Berry, todavía son las seis de la tarde, ¿acaso te has vuelto alcohólica?- No era simplemente la hora, además era que la cabeza le seguía doliendo bastante y no tampoco sabía que podría decir en ese estado.

Mira, Lopez, no soy alcohólica, pero ahora por hablar vas a ser tú la que me acompañe a la cocina a por la bebida.- Rachel simplemente cogió por la mano a la latina y la llevó con ella con las otras chicas mirándolas atónitas, aún sin creerse demasiado bien que estaba pasando.

Bueeeno, éste sí que me ha quedado más largo y también he tardado bastante más en actualizar y de verdad lo siento. Es que he pasado por una época emocional bastante difícil, suerte que ha sido muy breve. Bueno, intentaré actualizar el próximo sábado o antes. Por cierto, me encantan los reviews que me enviáis, sois los mejores y espero que sigan así, me motivan a seguir escribiendo.