Edward
Cap.3 Intrigante cuestión.
Al ver que esta chica me miró, intenté escuchar su mente, pero no había absolutamente nada. Era muy frustrante y después ella sonrojada volteó. Me quedé pensando que podía pasar conmigo. Nunca me había sucedido esto. Pero los pensamientos de Jessica y Mike me distrajeron.
-Ash, tener que hacerla de chica buena, a ver si la tarada esta con el cuento de que se murió su madre, quiera que le tengan lástima y sacar ventaja, pero no se lo permitiré-La chica era verdaderamente odiosa.
-Wow, es muy bonita Isabella, me pregunto si le gustaría salir conmigo, creo que debo darle un poco de tiempo. No es buen momento. Tal vez después, lo mejor por ahora es ser agradable con ella.-Otro que también estaba a la caza de la chica. No me preocupé pues sé bien, que siempre les gusto más por sobre los otros chicos. Y entre todas las voces, no estaba ella.
Sonó el timbre y me levanté para ir a mi siguiente clase. Biología, genial más para aburrirme. Entré y me senté, el lugar contiguo estaba vacio pues no me gustaba tener compañía, corría pronto a quien osara sentarse ahí. Cuando menos esperé, la chica, Isabella Swan entraba y le dejaba algo al maestro. Él le dio un libro y por supuesto, la mandó a mi banca.
Caminó hacia el lugar, con un ligero tropiezo, pero eso no fue lo que me llamó la atención. Lo que me llamó la atención fue su mirada. Era una mirada triste y profunda. Se sentó a mi lado, sin decir palabra. Ahora la tenia cerca, muy cerca y por más que me esforcé no escuché absolutamente nada. Tenia que hacer algo.
-Hola, eres la chica nueva, ¿verdad? Soy Edward, Edward Cullen-ella volteó lentamente a verme y parecía incomoda. Sus ojos se pusieron brillantes mientras con un atisbo de sonrisa contestó.
-Soy Bella Swan-me gustó su voz, la que salía de su boca, porque de su mente, no había nada. Se volvió a voltear y abrió su libro. Era raro. Era la primera vez que una chica no me miraba embobada y no me daba su número telefónico. Eso me dejo pensando durante un buen rato. La clase no fue tan interesante como esta chica. Es guapa, mucho, de cabello oscuro y muy buen cuerpo, definitivamente me gustó. Y tenía ese dejo de indefensión que me provocó una sensación rara. De inmediato pensé en todo lo que haría con ella en la cama. Sonreí
Después de las clases, mi hermano Emmet, se fue conmigo en mi carro, mientras los demás iban en el BMW de Rosalie.
-¿Ya viste a la chica nueva? Esta guapa, apuesto a que ya te dio su número telefónico.-Eso me molestó porque no fue así.
-Nop, no me lo dio… aún.-Emmet me miró sorprendido y soltó una carcajada.
-Vaya hermano, creo que estas perdiendo el toque.-Me molesté aun más.
-No esta para eso, su madre acaba de fallecer y esta triste, eso es todo.-Él me miró suspicaz.
-¿Cuanto tiempo le darás? ¿Dos meses, tres?-Sonreí.
-Creo que le daré dos.-Emmet siempre apostaba conmigo, éramos insoportablemente adictos a las apuestas. Además ahora que lo pensaba, Bella se me antojaba. Me gustaría ver la cara que pondría Jessica cuando nos viera salir juntos.
-Mmm, creo que ya estas pensando en ella, bien. Espero no te deje plantado hermano, no olvides que: "al mejor cazador se le va la liebre"-Y se carcajeó.
-No hermanito, no se me irá viva la paloma. Bella estará pronto en mi lista de conquistas.-Y reí con él, mientras el viento alborotaba mi cabello.
