Aclaraciones: Star Wars y sus personajes son creación de George Lucas y propiedad de George Lucas y Disney.
Sin embargo la historia y su trama me pertenecen; Sin más que decir a leer.
Capitulo 3: las coincidencias no existen.
La atmosfera que rodeaba aquel desértico lugar era asfixiante tanto para los pequeños alienígenas como para los jóvenes, pero especialmente para el Lord Sith. El alma del señor oscuro la cual creía muerta se encontraba en conflicto, una lluvia de preguntas arremetían contra su consciencia pero especialmente una pregunta sobresalía de entre ellas ¿porque? Y la respuesta era sencilla no sabía, solo había actuado por instinto.
– Gracias – pronuncio débilmente un niño de cabellos rubios.
– Hmp – se limitó a decir el Sith sin voltear.
Los moradores quienes habían quedado paralizados con la llegada del señor oscuro y con la muerte de uno de sus colegas, desaparecieron tan pronto el Sith empuñaba su sable de luz de nuevo para matarlos.
Por otra parte la princesa seguía en shock, pero poco tardo en darse cuenta de sus situación actual, las extrañas criaturas que la habían atacado corrían atraves del desierto hasta perderse entre el mar de arena, y frente a ella solo quedaban Luke y Lord Vader, se incorporó rápidamente tratando de escapar también, sin embargo su intento se vio frustrado pues el dolor en su pie aún estaba presente, lo cual provoco que cayera en la arena emitiendo un sonido de dolor el cual no pasó desapercibido por Luke ni mucho menos por el Lord Sith.
– ¿Te encuentras bien? – pregunto Luke mientras se levantaba y caminaba hacia donde estaba la princesa.
– Si estoy bien, no te preocupes – contesto Leía mientras masajeaba su pie.
Vader seguía absorto en sus pensamientos los cuales fueron interrumpidos por el gemido de la joven princesa, lentamente volteo para encontrarse con una escena la cual solo logro confundirlo más, frente a él, 2 niños los cuales podrían tener la edad de sus hijo No pienses en eso, pero lo más alarmante fue el parecido de la joven chica, era muy parecida a ella, con ese cabello castaño y ojos avellana, por un momento juro ver a su amada Padme…
¡Maldita sea! Una vez más el recuerdo de ella venía a su mente solo pensaba en ella, todo su mundo era ella y solamente ella, pero ¿porque ahora?; ¿porque su recuerdo lo atormentaba ahora? ¿Sería que Padme desde el otro mundo se vengaba por lo que le había hecho?, no la culparía pues él se merece eso y más, por acabar con la vida de la mujer que siempre juro proteger…
- Lo siento – dijo Luke mientras baja la mirada y apretaba ligeramente sus puños, esta respuesta sorprendió a la joven princesa la cual miro con ojos abiertos el semblante triste de Luke – ¿Que dijiste? – pregunto ella mientras se acercaba para mirar a Luke.
– Que lamento lo que te paso, y a tus droides – contesto el pequeño rubio mientras sus ojos demostraban cierto sentimiento de culpa.
– Pero no es tu culpa Luke, al contrario es mi culpa, lamento que esos monstruos te hayan lastimado, pero también agradezco te vinieras a rescatarme sin no hubieras hecho eso no sabría qué hubiera pasado – contesto la princesa mientras veía su pie el cual comenzaba a dolerle más.
– Gracias y de nada – respondió con una sonrisa Luke mientras tomaba de la mano a la joven princesa la cual imito el gesto.
– Pero debo admitir que no lo hubiéramos logrado si no hubiera sido por la ayuda de este amable señor – dijo Luke mientras volteaba y miraba con una sonrisa a su salvador.
– No sabe quién es – pensó la princesa mientras veía extrañada a Luke el cual veía con admiración al segundo hombre más poderoso de la galaxia.
– De nada – contesto el Lord Sith con su robótica voz sorprendiendo al joven. – Gracias señor – dijo Leía con tono a secas mientras trataba de parase, ella hubiera vuelto a caer si no hubiera sido por la ayuda de Luke el cual la tomo por el brazo evitando su inminente caída – Gracias de nuevo Luke – dijo la chica mientras era sostenida por el joven Skywalker – De nada una vez más Leía .. ¿Cierto? – Si ese es mi nombre – respondió sonriendo la princesa.
Luke y Leía
Luke y Leía
Luke y Leía
Esos nombres, no, esto no podía ser cierto, debía ser una broma ¡una muy mala broma!, ¿cómo era posible que estos 2 niños, se llamaran exactamente igual que su hijo o hija? Aun recordaba ese día… ella había escogido el nombre para la niña y el para el niño…
– Si es niña se llamara Leía, significa bondadosa y fuerte – dijo la senadora mientras veía hacia la grande ciudad de Coruscant atraves de su balcón
– ¿Pero si es niño mi amor? – pregunto Anakin mientras se acercaba a la castaña y con sus manos acariciaba el vientre de su esposa.
– Fácil se llamara como tú, Anakin – Dijo la ex reina de Naboo mientras volteaba para mirar con dulzura a su esposo.
– No – contesto el jedi sorprendiendo a su esposa. – Mejor Luke – contesto después de unos segundos – ¿Y porque Luke? – Pregunto extrañada la senadora. – Porque significa bendición – contesto con simpleza el caballero jedi haciendo que su esposa sonriera.
– Cierto, nuestro hijo es una bendición –
Por un momento juro que el tiempo se detuvo, dirigió su mirada inspeccionando cada detalle de los jóvenes que tenía frente a él, Leía se parecía mucha a ella, era castaña y de ojos cafés como Padme, pero esto no podía ser posible, su hijo murió ¡EL LO MATO!, y sin embargo ahí estaba frente a sus propios ojos, el vivo retrato del amor de su vida, pero sintiendo más curiosidad volteo a ver al apuesto joven de ojos azules, piel blanca y cabello rubio, vestido modestamente con los atuendos típicos de Tatooine muy parecido a él, pero, ¿cómo podía ser posible esto? Acaso la fuerza se burlaba de él, era una dulce venganza hecha por la fuerza misma por haberla dejado en la oscuridad ¡patrañas!, seguro era una coincidencia había millones de personas en la galaxia que podían llamarse Luke o Leía eran nombres conocidos sabes que no es cierto, pero cuales eran las probabilidades de que 2 niños que al parecer nunca se han visto y que provienen de mundos muy diferentes estuvieran frente a él, y compartieran una infinidad de rasgos que le hacían recordarla a ella y así mismo.
Coincidencia fue la respuesta que emergió de entre su atormentada mente, claro eso tenía que ser la razón una mera y sencilla coincidencia. Puedes engañarte a ti mismo pero no a tu instinto… y ahí estaba otra vez esa maldita voz dentro de su mente, esa voz solo le hacía recordar lo vulnerable que podía ser. Era su maldita conciencia, era la voz de Anakin tratando de volver, pero no lo permitiría él es Darth Vader, Anakin no existe, Anakin murió.
Leía se percató del señor oscuro se encontraba en una especie de transe, a pesar de que la máscara impedía ver el rostro del lord Sith estaba segura de que su mirada se encontraba perdida en un punto fijo del horizonte.
– Creo que deberíamos irnos – hablo Luke haciendo que la princesa volteara a verlo.
– Tienes razón, pero no puedo irme sin mis robots – contesto la princesa percatándose que no se encontraban cerca sus fieles amigos, el miedo empezó a apoderarse de ella al igual que la angustia y la confusión, como diablos olvido a R2 D2 y a C-3po, estaba tan absorta en sus pensamiento e impactada con la aparición de Darth Vader, que por unos instantes olvido a sus amigos.
– Leía, ya es tarde y no creo que podamos encontrarlos ahorita, merodear por el desierto a estas horas es muy peligroso sin contar que se aproxima una tormenta de arena – dijo el joven Skywalker mientras apuntaba hacia los soles de Tatooine los cuales estaban casi ocultos dejan a los vista pocos destellos de luz provocando un contraste de azul y naranja en el cielo, haciendo notar el termino del día y el comienzo de la noche.
Luke tenía razón era muy tarde y si quería ser de ayuda lo mejor sería buscarlos mañana además su padre a estas alturas ya debería de estar por llegar a la nave y si ella no estaba ahí lo único que provocaría es preocuparlo y es lo que menos quiere, sin embargo tenía miedo de perder por siempre a sus amigos pues eran una parte muy importante para ella además que era el único recuerdo de ella, sin contar que con su pie fracturado no llegaría muy lejos.
– Tienes razón Luke, lo mejor será irme y mañana vendré a buscarlos – contesto la princesa con un tono de tristeza. – Tranquila, te prometo que los encontraremos, yo mismo te ayudare a buscarlos, ahora vamos a mi speeder ahí podremos ir a la casa de mis tíos, antes de que la tormenta nos alcance – la princesa iba a protestar sobre ir a la casa de ese muchacho y mejor ir a la nave con su padre, pero se dio cuenta de que con todo lo ocurrido había olvidado por no decir perdido el camino que conducía a su nave, y la única opción que quedaba era ir con ese muchacho sin embargo no sintió desconfianza al contrario se sintió cómoda de que conocería más a fondo al joven que le salvo la vida.
– Gracias Luke – contesto Leía – por cierto muchas gracias por salvarnos – dijo el joven Skywalker al señor oscuro que tenía frente a él, al principio se sintió un poco intimidado con su presencia sin embargo ese señor de capa oscura les salvo la vida y se sentía agradecido por eso. – Muy bien es hora de irnos – dijo leía mientras era sostenida del brazo por Luke.
– No creo que sea conveniente joven princesa – dijo el lord Sith haciendo que la princesa se estremeciera, seguramente la cuestionaría por estar en un planeta lejano, y sospecharía de su padre y su unión con la alianza rebelde y todo se vendría abajo.
– ¿Porque dice eso señor? – pregunto Luke mientras lo miraba. – Una tormenta de arena se acerca, supongo que vives lejos y que te dedicas a la agricultura ¿no es cierto? – afirmo el Sith sorprendiendo a Luke.
– Si es cierto… y ¿cómo sabe eso?
– Por tus ropas además apenas ibas a tu casa deduzco que vienes que comprar desde muy lejos y cuando venía para acá había un speeder destrozado detrás de esa colina y deduzco que era el tuyo, así que si analizamos la situación ustedes están varados aquí y caminando lo más seguro es que la tormenta los alcance antes de que llegues a tu casa. – el sorprendente análisis hecho por Darth Vader dejo impactados a los jóvenes adolescentes Luke se sintió un poco ofendido con las palabras del lord Sith, por tus ropas, él sabía que sus tíos no tenían mucho dinero sin embargo era ofensivo que otras personas hicieran notorio que él no contaba con tantos recursos para traer ropas finas; por otro lado la princesa se sentía más insegura y asustada pues no llegaría con su padre y lo más seguro era que pasaría la noche en un desierto con el segundo hombre más poderoso y temido de la galaxia y un muchacho desconocido que le salvo la vida.
– Les sugiero que acampen – dijo Vader mientras se daba media vuelta y comenzaba a caminar alejándose de esos 2 niños que lo único que hacían era que reviviera recuerdos ya enterrados. – Espere – dijo Luke mientras soltaba a la princesa la cual se tambaleo pero por suerte no cayo – ¿Nos dejara solos? – Pregunto Luke con un tono de incertidumbre – Tengo otras cosas que hacer que cuidar a 2 niños perdidos en el desierto – contesto toscamente el Sith sin dejar su paso. – Usted no puede hacer eso – grito Luke enojado. – ¿Y porque no? – dijo Vader molesto mientras detenía su andar y se giraba para encarar al niño el cual se atrevió a gritarle.
La princesa cada vez se sorprendía más de este joven aventurero definitivamente el no aprecia su vida, había escuchado historia de su padre de cómo algunos soldados del imperio perdían su vida por desobedecer alguna orden de Lord Vader, y ahora este niño no solo estaba desafiando al Sith si no que se había atrevido a gritarle, su preocupación creció más pues temía por la vida de Luke pero Vader no era capaz de matar niños ¿o sí? – Pues porque usted no puede ser así se malopara dejarnos en el desierto a nuestra suerte – dijo Luke enojado, como era posible de que este señor así de simple se giraba y los dejara solos en el desierto el sabia mejor que nadie aquí presente que durante la noche los delincuentes salían a merodear sin contar que tenían una tormenta de arena encima de ellos, y que posiblemente los moradores de las arenas volvieran en busca de venganza, y definitivamente 2 niños no podrían contra todo eso.
Si puedo dejarlos sin embargo… - Lo siento pero no puedo ir con ustedes – dijo el Sith mientras volteaba ignorando a Luke y comenzaba de nuevo a caminar. – No, por favor usted no puede – dijo Luke mientras corría y se detenía delante del Sith, esto realmente sorprendió y confundió al lord Sith, la determinación del muchacho era admirable y podía verse atraves de sus 2 orbes azules.
-Tan parecido a él-
-Sabes que quieres ayudarlos-
-Cállate-
-No puedes mentirte a ti mismo ve y ayúdalos-
Por segundos que parecieron eternos para Luke lo único que escuchaba del señor oscuro era el sonar de su respiración, sus manos incluso tenían un ligero temblor, ¿acaso era posible que este señor los abandonara en el desierto sin importarle? ¿acaso era tan despiadado para hacerlo?, no lo sabía pero rogaba que fuera todo lo contrario y que se apiadara de ellos sino realmente estarían en graves problemas – Está bien los ayudare – esa respuesta realmente no se la esperaba, había escuchado bien darte Vader el señor oscuro la mano derecha del emperador y el segundo hombre más temido de la galaxia los ayudaría, definitivamente esto debería ser un sueño, no se supone que era totalmente despiadado como se lo decía su padre, y sin embargo ahí estaba frente a ella y Luke asegurándoles que los ayudaría a encontrar un refugio para pasar la noche, esto realmente no está pasando. – Gracias, muchas gracias – dijo Luke mientras una sonrisa sincera se dibujaba en su rostro.
…/…
Habían caminado durante al menos 15 minutos hasta que encontraron una cueva donde refugiarse de la tormenta de arena la princesa fue sujetada por Luke durante todo el trayecto hasta adentrarse a la cueva donde encendieron una fogata con algunas partes del speeder de Luke que el lord Sith había recolectado, todo estaba callado y solo se oía el respirador de lord Vader y el sonido que provocaba la tormenta de arena, la temperatura había descendido sin embargo dentro de la cueva y gracias a la fogata no tenían tanto frio. – ¿Y como se llaman tus robots? – pregunto Luke a la princesa para interrumpir la atmosfera de tensión que se había instalado entre ellos – Se llaman R2-D2 y C-3po – respondió la princesa mientras con una mano seguía sobando su pie el cual había sido vendado de forma improvista por Luke con un trapo que había quedado de su speeder destruido.
Había escuchado bien, R2-D2 y C-2po, esos habían sido sus droides primero el construyo al segundo para ayudar a su mama con los quehaceres como diantres era posible que esta chica los tuviera, en el fondo tu sabes la respuesta. – ¿Y porque son tan importantes para ti? – Volvió a preguntar Luke haciendo que la princesa sonriera, - porque son más que unos robots, además son el único recuerdo que tengo que mi madre.
Y ahí estaba lo que había tratado de negar lo que sintió cuando vio a esa chica por primera vez, giro su rostro para verla por una vez más y pudo comprobar que definitivamente era idéntica a ella, su corazón se volvo en un mar de emociones su mente comenzó a divagar entre un sinfín de recuerdos, era realmente posible que su hijo estuviera vivo, una vez más observo a Leía y pudo comprobar por sus propios ojos que era igual a Padme no había duda, la chica que había salvado hace unos instantes era su hija, ¿coincidencia? definitivamente no, esto era la realidad, una realidad cruel que no hacia madamas que torturarlo, y una vez más sintió su corazón vacío, y un sentimiento de dolor inundo su ser, uno que no había sentido desde que la perdió a ella.
-Te lo dije las coincidencias no existen-
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Hola chicos pues una vez más les traigo un capitulo nuevo de enamorada de un Sith, espero les guste y lamento la tardanza realmente me tarde, pero la escuela no deja tiempo además que estuve un poco falta de ideas no sabía cómo conectarlas espero les guste mucho, y espero dejen su review comentándome que les pareció el capítulo y la nueva película de star wars el despertar de la fuerza, a mí en personal si me gusto en especial por rey y bb-8 como no adorar a ese chiquitín, en fin nos vemos muy pronto.
Atte. Uchiha McCartney
01/02/16
