Algo que no puede faltar: los personajes no son míos, pertenecen a Stephanie Meyer, y la historia es de Rochelle Allison, yo solo traduzco.

En esta traducción como en las demás sigue presente mi amiga y Beta Erica Castelo. Gracias por seguir apoyándome.


Un estremecimiento me sacó de mi sueño, un cosquilleo en mi cadera.

Desperté abruptamente con la urgencia de alguien que sabe que se quedó dormido en el lugar equivocado. Y, gracias al fuego casi extinto y la ausencia de mantas—que el extraño nos había quitado de encima, que agradecimiento el suyo—tenía frío. Incluso la calefacción se había apagado, aunque sabía que se encendería en un momento.

Su mano se deslizó cuando me senté. ¿Había despertado en algún momento durante la noche? Eché mi cabello hacia atrás, molesta de haber olvidado lavar mis dientes o lavar mi cara antes de quedarme profundamente dormida. Me sentía asquerosa. Tal vez no tan asquerosa como el Extraño Frío, sin embargo. Piqué su brazo con mi dedo, toqué su mano que se había estremecido. Ya estaba caliente.

No sabía si debía despertarlo. Quería saber cómo se sentía, pero también necesitaba descansar. Tambaleándome al ponerme de pie, agarré mi teléfono casi muerto y le mandé un mensaje a Rose, informándole que el extraño había sobrevivido la noche. No me respondió, pero no esperaba que lo hiciera. Era temprano, estaba todavía oscuro afuera, y debía haber estado dormida justo como ella.

Bostezando, me estiré un poco y subí las escaleras. La ducha del tío Phil era una de las lujosas renovaciones que la cabaña tenía para ofrecer y tomar una ducha hirviendo sonaba divino. Me tomé mi tiempo—rasurándome, y lavándome el cabello—y pretendiendo que el tipo medio muerto de abajo no tenía nada que ver con eso.

¿Está caliente? Alice había preguntado. Tal vez. Tal vez. Tenía lindos ojos.

Abajo, había un bulto de mantas junto a la chimenea. Me detuve, mirando alrededor, lista para llamarlo cuando apareció, viéndose tan sorprendido de verme como yo lo estaba de verlo.

"Te levantaste," le dije, mi corazón acelerándose. Verlo moverse por el lugar era extraño, como si hubiese sido reanimado. Todavía se veía aletargado, pero eso definitivamente era de esperarse.

"Yo…" Sacudió su cabeza. Parecía confundido, y tal vez aun exhausto. "¿Tienes mis pantalones?"

"¡Oh Dios mío, lo siento!" Prácticamente corrí hacia el sofá y arrojé los pantalones en su dirección. "Estaban mojados así que yo… te. Los." Aclaré mi garganta. "Quité."

Él ya se los estaba poniendo. Desvíe la mirada, torciendo mis manos. "Probablemente deberías acostarte. Puedes, um, acostarte en el sofá si quieres. No sabía qué hacer anoche."

"Creo que lo hiciste bien," me dijo, su voz tan áspera que sonó ronca, su boca curveándose solo lo suficiente de un lado para que me preguntara si había estado despierto cuando yo había estado… allí. O tal vez solo era el hecho de que le había quitado los pantalones.

Con el rostro completamente ruborizado, me di la vuelta y me dirigí hacia la puerta. "Volveré en un momento."

"¿A dónde vas?"

"Solo a agarrar algo de leña."

"No deberías—"

"Estoy bien; ya está cortada. Solo voy a recoger alguna para traer aquí adentro."

No dijo nada, pero por otro lado, no le di el tiempo de hacerlo. Poniéndome mis botas, salí a la gélida mañana y me dirigí hacia el cobertizo, donde tío Phil guardaba pilas de madera. La mayoría había sido comprada en la tienda, pero alguna la cortó él mismo, sin duda en un esfuerzo para sentirse masculino en la tierra salvaje.

Cuando regresé, el extraño estaba sentado en el sofá, con una manta sobre sus rodillas. Revisé el calentador, luego arrojé la madera en la chimenea, atizando el fuego hasta que estuvo avivado.

"Gracias," me dijo, me pregunté si era su voz normal o si su dura experiencia en la nieve la había dejado de esa forma.

"Está bien; también tengo un poco de frío."

"Por lo de anoche," me aclaró.

Lo miré. Sus ojos—brillaron en la penumbra. Tenía una mirada viva e intensa. Era un poco desconcertante y así… me encontré preguntándome como se vería sin esa barba. A decir verdad, se veía bien con ella.

Supongo que está caliente, le dije a la Alice imaginaria.

Y tú eres patética, me dije a mí misma.

"Puedes tomar una ducha si quieres," le ofrecí, cruzando mis brazos. "Para calentarte. Lo hubiera hecho—pero no pude llevarte sola allá arriba anoche."

Al fin desvió la mirada—afortunadamente—y asintió.

"Vamos."

Me siguió arriba, despacio, pero por otro lado, yo también iba despacio.

"Dejé toallas en la encimera," le dije, haciendo una pausa en la puerta del baño.

"Gracias," me dijo, sus ojos buscando algo en mi rostro. No sabía lo que estaba buscando, y me di la vuelta para irme antes de que pudiera encontrarlo.

Pero tocó mi brazo, sus dedos curveándose a su alrededor.

Su toque me asustó.

"Estoy realmente apenado por la irrupción," me dijo.

"No lo estés. Me alegra haber estado aquí." Me di la vuelta y seguí caminando, iba a medio camino al bajar las escaleras para cuando escuché su.

"Yo también."

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No podía cocinar. Bueno, el desayuno—pero cualquiera podía hacer eso. Me encantaba el desayuno y si podría salirme con la mía lo comería todo el día, todos los días. Con fruta porque, ya sabes—todos necesitamos cosas frescas. Y fibra.

La cocina estaba más fría que otras partes de la cabaña, al tener muchas ventanas y una calefacción pequeña. Tal parecía, también, que habíamos perdido la energía temporalmente durante la noche: los relojes digitales en los electrodomésticos estaban todos parpadeando. Temblando, los reajusté todos, agradecida de que había durado poco tiempo. La chimenea estaba bien, pero su calor no llegaba tan lejos.

Y las luces. La idea de pasar tiempo aquí sin luz, sobre todo por la noche, hizo que sintiera una piedra en el estómago.

Logré preparar tostadas y huevos revueltos para cuando regresó el extraño.

"¿Sabes? Hay ropa limpia arriba. Puedo conseguirte algo para usar."

"Estoy bien."

"Podemos lavar esa."

"Estoy bien."

Los dos nos detuvimos abruptamente.

"¿Qué te pasó?" Solté. "¿Por qué estás aquí?" Hice un gesto con mi mano. "¿Así?"

"Mi coche se descompuso," me dijo. "Iba de camino a comprar suministros y simplemente… se detuvo."

"¿Por qué no llamaste al 911?"

"Mi teléfono murió. Y luego… simplemente estaba demasiado frío. Esperé, pero nadie pasó." Se calló entonces, mirando atrás de mí hacia la ventana donde todavía caía nieve. Era una escena pacífica, hermosa. Engañosa.

No sabía qué decir. Había estado tan cerca de morir, morir de verdad. Se hubiese congelado hasta morir en un coche sin calefacción, solo que más lento. "¿Tienes hambre?"

Asintió despacio, sentándose en su silla.

Sirviendo huevos en un plato, coloqué dos piezas de tostada y una manzana, por si no fuera suficiente. Lo coloqué frente a él, con café y los cubiertos.

"¿Cuál es tu nombre?" Me preguntó, cogiendo el tenedor.

Me reí bajito, sin saber cómo se me había pasado eso. "Bella. ¿Cuál es el tuyo?"

"Edward. Y puedo irme cuando quieras que me vaya."

"Está bien. Puede que tardes un poco. Hay espacio aquí." Empecé a servir un plato para mí. "Podemos llamar a la ciudad si tenemos que hacerlo, para conseguirte un aventón."

No me respondió. Lo acompañé, sentándome al otro lado de la pequeña mesa, y comimos en silencio por un rato.

"¿Está bien?" Le pregunté, encontrando su expresión estoica imposible de leer.

Los ojos de Edward se levantaron de golpe hacia los míos, y juro que brillaron. Pasó un momento, y luego otro. Bajé la vista y fruncí el ceño, empujando los huevos en una pila.

"Llevo más de un día sin comer," me dijo entonces. "Nunca he probado algo tan delicioso como esto."


Pues sí, es Edward. Pero la pregunta es, será cierta la historia del coche descompuesto y el teléfono muerto. Bella ya se siente algo atraída hacia el extraño, ¿y él? ¿Qué creen ustedes? ¿Teorías?

Ahora, van bien chicas, van bien. Continúen así y seguiremos teniendo capis, ¿diarios? Todo depende de ustedes. Saben que siempre leer un review de ustedes me hace sonreír y seguir tecleando en la computadora. Gracias a quienes dejaron su review el capi anterior: LizzieSwanFerrell, Lunita Black27, YessyVL13, Pam Malfoy Black, Caniqui, EmDreams Hunter, Gabriela Cullen, angelabarmtz, dushakis, pili, lagie, johanna, Ely Cullen M, anybella, jacke94, Celina bayardo, cary, Roxy Sanchez, gaby9387, Antonia, Shikara65, Mafer, Manligrez, freedom2604, SkyC, Yoliki, CindyLisse, patymdn, Caty Bells, glow0718, Liz Belikova, Sully YM, bbluelilas, Tata XOXO, rosy canul, mvfap18 y algunos anónimos. ¿Cuándo será la próxima actualización? Depende de ustedes, no lo olviden.