¿Va gustando la historia? Eso espero... He extendido un poco el inicio del capítulo y acortado un poco el final, pero bueno...


CAPÍTULO 3: ATERRIZAJE FORZOSO

Mientras tanto, en la azotea…

"¡Mordecai!" Gritó Margaret, mientras corría a asomarse, con cuidado, al bordillo. Eileen fue detrás, asomándose junto a ella y mirando hacia abajo, tratando de sujetarse para no caer también.

Tras algunos segundos, las dos presenciaron como Rigby se agarraba a Mordecai, y empezaban a planear sobre la calle, directos hacia el parque.

"¡Oh! ¿Puede volar?" Preguntó la ave, intrigada por lo que estaban viendo en ese mismo instante. Sin embargo, Eileen, a la vez que preocupada, parecía estar algo pensativa.

"Van hacia el parque. Seguro que estarán allí."

Las dos se alejaron del bordillo y entraron de nuevo en el edificio. Bajaron las escaleras de la azotea y entraron de nuevo en el ascensor. Poco después, el ascensor les dejó en la planta baja, y salieron del edificio. Frente a ellas, el carrito de empleados del parque estaba aparcado, era el vehículo en el que habían venido. Y habían tenido suerte, Mordecai se había dejado las llaves puestas.

Las dos subieron, Margaret en el asiento del conductor. Giró la llave y arrancó el carrito.

"Oye, Margaret… ¿Tú sabes pilotar esto?"

"No, pero no será muy distinto a un coche…"

Margaret, cuidadosamente, empezó a conducir el vehículo. En efecto, era distinto a su coche, pero pudo apañarse para sacarlo del aparcamiento y empezar a conducir hacia el parque.

"Espero que estén bien…" Murmuró ella, mientras miraba a la carretera. Ya era prácticamente de noche, y apenas había tráfico por las calles.

Eileen también estaba preocupada. Aun así, confiaba en que los dos saldrían vivos de la caída. Si Mordecai podía volar, pensaba que estarían a salvo.


"¡Mordecai, cuidado!"

Ya era demasiado tarde. Los dos volaron contra la copa del árbol, y poco a poco, fueron cayendo, rodando por las ramas, hasta llegar al suelo. Mordecai soltó un pequeño grito de dolor al aterrizar. Aun así, Rigby parecía haber salido ileso del aterrizaje.

Finalmente, habían parado, y los dos seguían vivos.

"Mordecai... ¡eso ha sido fantástico!"

Sí, la experiencia había sido sobrecogedora, pero habían sobrevivido, y ahora que empezaba a pensar en ello, a Rigby le había parecido algo impresionante.

"La próxima vez, ten más cuidado... ¡Au!"

Mordecai puso su mano izquierda sobre su ala derecha. Se había roto un hueso, al chocar contra el árbol y caer al suelo.

"Creo que me he roto el ala."

A pesar de tener a su amigo lesionado, Rigby seguía sin dar crédito a lo que acaba de ocurrir.

"¿En serio podías volar? ¿Por qué no me lo has dicho antes?"

"Verás, yo… ¡Ah!"

Le dolía mucho el brazo. Intentó levantarse, aunque era complicado, teniendo que sujetar su brazo para evitar hacerse más daño.

"Oh, bueno… creo que tendrías que ir a que te vean el brazo…" Rigby no podía evitar sonreír. Al menos seguía vivo, gracias a Mordecai. Él no pudo evitar devolver la sonrisa.

"Bueno, yo me he dejado el carrito en el edificio… Y no veo el otro."

"Creo que Skips tenía que arreglar el motor, o algo…"

Resultaba algo fastidioso, pero tendrían que ir andando al hospital. Rigby prefería montarse de nuevo a la espalda de su amigo y salir volando. Aunque claro, con el estado de su ala derecha…

Empezaron a andar, directos a la entrada del parque. Aún podrían volver al edificio y coger el carrito. Cuando finalmente llegaron a la entrada del parque, el carrito estaba acercándose. Margaret iba conduciendo.

"Parece que se nos han adelantado…" Dijo Rigby.

Era la primera vez que le veían pilotar ese vehículo. Aparcó el vehículo frente a la entrada, y las dos se bajaron rápidamente.

"¡Chicos! ¿Estáis bien?" Dijo Eileen, nada más bajarse.

"Oh sí... Sólo me he roto un hueso. Creo…"

"¡No volváis a hacer eso nunca más! ¡No veáis el susto que nos habéis dado!"

Margaret y Eileen estaban contentas de volver a verles, aunque Eileen trataba de aguantar las lágrimas.

"Lo siento, chicas. No tuve que subirme allí." Dijo, el mapache, tratando de calmarles.

Eileen fue corriendo a abrazar a Rigby. Él, por primera vez en un tiempo, se dejó abrazar. Aunque al principio se sonrojó un poco. No le gustaba el contacto físico, pero se sentía completamente culpable de lo que acababa de pasar, a la vez que se sentía alegre por seguir vivo. Sentía como si se hubiera perdido algo. Aquel abrazo le pareció algo nuevo. Una pequeña muestra de cariño, de parte de alguien que le quería. Acabó devolviendo el abrazo, esta vez sin rechistar.

Margaret, mientras tanto, se paró a examinar el ala de Mordecai.

"Debería verte un médico."

"Bueno, íbamos allí… ¿Nos lleváis?"

"¡Claro! Ahora que he aprendido a pilotar vuestro carrito…"

"Oh… Eh… Me dejé las llaves puestas… ¿Verdad?"

"Sí…"


Bueno, dejad comentarios y tal.

-Rigby

PS: Tiradle pieles de plátano a Benson y...

Kevin: Rigby, ¿Qué estás haciendo?

Rigby: ¡Oh! Eh... Yo... Estaba retocando la firma...

Kevin: Rigby, la firma la pongo yo.

Rigby: Bueno, ¡vale!

Kevin: Trae eso.

Nada más, si os gusta, recordad dejar un comentario.

-Ke...

Rigby: ¡Pero pon algo más!

Kevin: ¡Rigby! ¡Quiero terminar con esto ya!

Rigby: Ay, ¡vale! Me voy a tomar algo. *sale y cierra la puerta*

Kevin: Bueno, ¿por dónde iba?

Mordecai: Ibas por "Dejad un comentario" y tal...

Kevin: *gruñe* ¡Da igual! Esto ya se ha alargado demasiado. ¡Olvidemos la firma!


Ideado y escrito por KevinTheFanficWriter para FanFiction.

Basado en los personajes de "Historias Corrientes", que pertenecen a J. G. Quintel y a Cartoon Network.