¿Admiración... o algo más?


Agradecimientos:

Alex Fox de Wilde: Gracias por tomarte el tiempo de escribirme un comentario acerca de la historia, estoy muy feliz de que te guste. Yo también adoro a Eli, de hecho, me inspiré en Alex Fox para hacerla, ¡ella es genial!. Espero que este capitulo sea de tu agrado, me pasare por tus fics y dejare uno que otro review de cosas que me han gustado. Muchas gracias nuevamente y nos seguimos leyendo :)

Bien ahora si, espero que disfruten del capítulo


Elizabeth

Por fin me encontraba dentro de la ZPD, ya como un miembro oficial de la institución, había sido duro el entrenamiento para convertirnos en oficiales de policía, esto es lo que estaba esperando desde que me alisté, los obstáculos que tuve que pasar para poder ser parte de la fuerza policíaca, era mi sueño desde que supe de lo del caso de Bellwether y los aulladores, resuelto más ni nada menos que por el primer zorro y la primer conejo policía, quería volverme tan buen policía como aquellos dos oficiales a quienes tanto admiraba, me alegré mucho al ver lo bien que nos trataron los dos oficiales. "Sin duda alguna Nick Wilde y Judy Hopps eran los mejores policías de Zootopia, son unos héroes, son mis ejemplos a seguir" pensé mientras nos dirigíamos al comedor.

A mí lado se encontraba mi hermano Jackson, quien estaba sonriendo alegremente mirando a su alrededor. Notó que lo miraba y volteo a verme aun con la sonrisa en su rostro.

- Es increíble que al fin estemos aquí- dijo Jack emocionado, - Los nuevos cuerpos del Departamento de Policía de Zootopia, parece un sueño - agregó mientras reía y crecía aun más la sonrisa en su rostro.

- Si, todo un sueño - dije mientras soltaba una risita al ver a mi hermano embelesado con todo lo que llamaba su atención. - Cuidado, que se te cae la baba - le dije burlonamente, pasándole un pañuelo que tenía en una de las bolsas de mi pantalón.

- Que graciosa - dijo sarcásticamente mientras fingía una risa, - Lo dice la que quedó completamente idiotizada al ser vista por Nick Wilde- dijo sonriéndome maliciosamente.

Me sorprendí al escuchar eso y me sonrojé completamente, parecía un tomate, "Apoco fui demasiado obvia" pensé, mientras trataba de ocultar mí sonrojo de la vista de mi hermano.

-Es solo admiración lo que le tengo a Nick, no te confundas - le dije con nerviosismo con el sonrojo aun presente y tratando de serenarme un poco. - Además es muy grande para mí- musité. No sabia el motivo por el cual le dije eso, simplemente se me salió de entre los labios.

Para los zorros no era ningún problema tener una pareja que fuera mucho mayor que nosotros, si eso significase que nos llevaran 10 años de edad. Trataba de defenderme con cualquier cosa para que Jackson no estuviera molestándome todo el día.

- Si... claro - dijo con esa sonrisa socarrona aun en su rostro, levanto su pata señalándome, - Te gusta... ¿no? - agregó soltando una estúpida risa.

- T...t...te equivocas, Jack - contesté sonrojándome aun más de lo que anteriormente estaba, parecía que dentro de poco explotaría mi cabeza a causa del sonrojo excesivamente alto que mi rostro le mostraba.

- Entonces, si estoy equivocado, ¿Porqué te sonrojas tanto hermanita? - preguntó maliciosamente. El estaba cruzado de brazos esperando a que se me ocurriera algún argumento que lo contradijera, pero no encontré palabras para responderle.

Tal vez Jack tenía razón, me gustaba el Oficial Wilde y no me había dado cuenta, "Tiene hermosos ojos"pensé nostálgicamente y con una sonrisa recordando el momento en el que nos quedamos viendo directamente a los ojos en la entrada de la comisaría. "Es guapo, fuerte, amable, guapo, divertido y... guapo" pensé embobada volteando a ver el techo. - ¡¿Qué acabo de pensar?! - susurre fijándome si mi hermano había sido capaz de haberme oído. Y al parecer, no lo había hecho.

En eso entramos al comedor, era increíblemente grande, podía notar como los oficiales andaban de un lado a otro, platicando, comiendo, jugando y bromeando unos con los otros. Me sentía emocionada por conocer a mas gente, incluso, ya estaba empezando a olvidarme de mi debate contra Jackson.

El comedor contaba con aproximadamente unas 50 mesas alargadas (como las de una prisión, obviamente mucho mas bonitas y mejor cuidadas), fácilmente podían sentarse unas 10 personas por mesa, 5 por un extremo y 5 por el otro, noté que había una larga fila de oficiales con sus charolas esperando a servirse los platillos del día de hoy.

- ¿Y bien? - preguntó Jack mostrando una sonrisa victoriosa en su rostro. Ignoré su pregunta y solo me dispuse a tomar una charola de la barra de ensaladas y empezarme a servir unos deliciosos pedazos de fruta.

Jack al ver que no le contestaba, no aguanto y soltó una carcajada tan fuerte que hizo que todos los que estaba en la barra aparte de nosotros nos voltearan a ver. - Tu silencio lo dice todo hermanita- dijo mientras paraba de reír, quitándose una que otra lágrima de sus ojos. - No te preocupes Eli... tu secreto esta a salvo conmigo - dijo Jack guiñándome un ojo.

-Eres un odioso, ¡¿Lo sabías?! - bufé mientras me derretía de la vergüenza al ver que los demás oficiales nos veían.

- ¡¿Yo!? - dijo Jack haciéndose el ofendido llevándose una pata a su pecho de manera teatral. - ¡Pero si me adoras hermanita! - mencionó en tono burlón.

- Eso es lo que tu crees - dije seria

-¡Ah! Una puñalada directa al corazón, no puedo creerlo - se burló Jack llevándose las dos patas a su pecho y fingiendo una mueca de dolor. - Después de todo lo que hice por ti, ¿así es como tratas a tu hermano mayor?, eres una desconsiderada- dijo teatralmente

- ¡Basta Jack!- le dije soltando una risa, - Deja de hacer el ridículo, todos nos están mirando- conteste apenada y en voz baja para que solo el escuchara.

- Bueno, bueno, ya - dijo Jack levantando sus brazos en señal de rendición. Notó que alguien se acercaba a la barra de ensaladas y sentí unos codazos ligeros en un costado de mi cuerpo. - Hablando del rey de roma- dijo mirándome con una sonrisa pícara. Voltee a verlo y pude apreciar como apuntaba con su cabeza la entrada del comedor, disimuladamente miré aquello que había hecho que llamara su atención y en cuanto vi a aquella persona, me paralice completamente, comenzando a sonrojarme fuertemente.

"¡NICK!" Pensé asustada, "Y viene hacia acá, ¿Qué hago?"Pensaba nerviosa mientras mi hermano reía levemente. -¡Venga Eli! Lo tendrás comiendo de tu pata en menos de lo que te imaginas- dijo mi hermano mientras se disponía a irse del lugar. Yo solo rodé los ojos mirando hacia otro lugar.

- ¿A quien traerás comiendo de tu pata Eli? - dijo Nick incorporándose con nosotros. -¡Hola Jack!- saludó a mi hermano de maneras amistosa y con una sonrisa. Mi hermano le regresó el saludo.

- A...e... nadie - dije asustada y extremadamente nerviosa, sentía como mi corazón latía velozmente, estaba tratando de calmarme, aunque resultaba imposible en ese momento.

-Creo que ya me voy, veo que no encajo aquí- dijo Jack mientras me dirigía la mirada y me guiñaba el ojo. - Nos vemos Nick - agregó alejándose lentamente. Nick se despidió de el.

Le dirigí una mirada asesina a Jackson. El solo vio mi cara enfadada y salió corriendo.

- Así que... te gustan las moras- dijo Nick mientras tomaba una charola que se encontraba cerca, al lado de la barra. Sus ojos seguían postrados en mí, era un momento sumamente cautivador el ser atrapada por tan hermosos ojos.

Me sonroje un poco y mire a mi plato, solo tenía servido moras, no pude servirme más cosas por culpa de mi hermano. - Si, de hecho... son mis favoritas- le dije apenada sonrojándome aun más.

Miré a Nick quien seguía mirándome con una sonrisa cariñosa en su rostro. - También son mis favoritas, soy un adicto a las moras - dijo con una mueca graciosa y se dispuso a tomar un plato entero de ellas. Reí

- ¡¿Enserio comerás tantas?!- dije sorprendida al ver como tomaba el plato grande de moras y lo colocaba en su charola.

-Si ¿Por? - Dijo Nick mientras tomaba un par de moras y se las llevaba a su boca. - Este cuerpo necesita de un sustento vital y energético bueno, no tonterías- espetó mientras se señalaba sensualmente y me guiñaba el ojo. Reímos.

"Es lindo"pensé sonrojándome.

- Vente a nuestra mesa -me dijo con una sonrisa. - Quiero presentarte a otras personas, seguro y te agradan-

-¡Claro! Me encantaría- le dije regresándole la sonrisa.

Terminamos de servirnos la comida en nuestras respectivas charolas y optamos por ir a sentarnos, pasamos entre varios lugares, hasta que divise a lo lejos una mesa donde se encontraba Judy, Jackson, Sasha y Pam, junto con otros tres oficiales que no conocía. Sonreí y note que ellos estaban sonriendo al verme.

- ¡Eli, siéntate aquí! - dijo Pam alegremente recorriéndose un poco para que yo pudiera sentarme junto a ella.

Me senté a su lado y Nick se sentó frente a mí, a su lado se encontraba Judy y al lado de ella los tres oficiales a los cuales yo desconocía. A mi lado derecho se encontraba Pam, seguido por Sasha y Jackson quienes estaban platicando con aquellos tres oficiales.

- Eli, ellos son los Oficiales Levy, Garraza y Dawson - dijo Nick señalando uno por uno a los oficiales.

- Oficial Levy, Charles Levy, un gusto conocerte al fin, Eli - dijo un tigre mientras estrechaba su pata con la mía, el era un tigre siberiano de ojos grises y de pelaje blanco sus patas estaban sombreadas completamente de un color negro. - Dime Charlie - sonrió

- Si Eli, Nick no dejaba de hablar de ti... ¿Verdad Wilde?- dijo burlonamente un cheetah de pelaje gris con ojos ámbar. - ¡Rayos!, ¿Donde están mis modales? - se rió mientras extendía su brazo para saludarme. - Oficial Dawson, William Dawson, llámame Will- sonrío amistosamente

Me sonrojé muchísimo cuando dijo lo de Nick, "¿El estaba hablando de mi?, me pregunto de que estarían hablando" pensé mientras dirigía mi mirada a Nick, noté que el también se había sonrojado. Salude a Will y le di una sonrisa amigable.

- Oficial Garraza, Benjamín Garraza, me da mucho gusto conocerte, eres muy tierna Eli - dijo Benji de forma amanerada mientras llevaba sus patas a su hocico. - Dime Benji, querida -

Al escuchar decirme que era tierna solté una risa leve y estreche mi pata con la de el. - Mucho gusto en conocerlos chicos - dije sonrojandome un poco.

- Y bien Eli, ¿como te han tratado los demás? - preguntó Charlie

- ¡Muy bien! Todos han sido muy amables conmigo, en especial ustedes son muy amigables y geniales - dije animada

- Qué bueno, por que de no ser así, se las verán conmigo- dijo Jackson señalándose con el dedo pulgar y mostrando un rostro bravucón. - Nadie le hace nada a mi hermanita pequeña - espetó, tomando un sorbo a la taza de café que tenía frente a el.

- Solo me llevas un año, eres un exagerado - dije riendo

- Aun así eres la pequeña, alguien tiene que cuidarte - alegó mi hermano

- Sí, pero alguien que no seas tú - dije en tono burlón. Todos rieron mientras Jackson se tocaba el pecho con una pata dramáticamente.

Duramos platicando una hora y optamos por dejar el comedor y dirigirnos a nuestros hogares, después de todo, ya había terminado nuestro turno hace buen rato. Estaba caminando hacia la entrada de la comisaría, ya me había despedido de todos mis compañeros y amigos. "Fue un buen día" pensé alegre y con una sonrisa en mi rostro, "Mañana sera mi primer día como oficial en Zootopia, haré lo mejor que pueda para sorprender a todos".

Caminaba hacia la estación de metro y pude apreciar claramente a un bulto naranja que se encontraba sentado esperando el transporte, era Nick quien todavía no se daba cuenta que me encontraba en el lugar.

- ¡Que tal Nick! - dije sonriendo y dándole un buen susto al zorro.

-¡Ah! ¡Eli! - dijo Nick llevándose una pata al pecho y respirando rápidamente. - Que susto me diste, pude haber muerto, ¿Qué sería de ti, si yo ya no estuviera? - dijo en tono burlón mientras me daba un guiño coqueto.

Me sonroje por el guiño pero trate de ocultarlo al sentarme junto a el y voltear hacia otro lado.

-No lo se, pero no lloraría, eso tenlo por seguro - dije sarcásticamente. Los dos reímos.

Vi que venía el metro que me llevaba a mi casa, me paré y me dispuse a caminar hacía el, giré para despedirme de Nick pero noté que ya no estaba sentado, volteé a mi lado derecho y lo vi junto a mi, esperando igualmente a que se abrieran las puertas del transporte. Supuse que también vivía por el mismo rumbo que yo, solo que me apenaba preguntarle el lugar donde vivía.

Subimos al metro y nos sentamos en un tipo domo que se encontraba un poco más arriba que los asientos convencionales del metro, ese domo estaba formado de cristal, eso hacía que los animales vieran la belleza de la ciudad. Nick y yo empezamos a platicar, era una conversación cálida, había química, se podía sentir esa sensación a cada palabra que emitíamos de nuestros labios. Me encantaba estar platicando con el, eso hizo que mi día fuera perfecto. "De todos los animales con los que me pude haber topado y haber entablado una conversación, me tocó con el mas guapo y divertido de todos" pensé mientras me sonrojaba.

Después de una media hora de viaje en metro, nos detuvimos en una parada, y me sorprendí al ver que Nick se bajó también. Tomé valor para preguntarle el lugar donde vivía pero cuando estaba apunto el habló.

- ¿Dónde vives, Eli? - preguntó Nick con una sonrisa. Me quede perpleja y después de unos segundos Nick se asusto. - Lo siento, se que no es de mi incumbencia, no quise decirlo de esa manera- dijo Nick arrepentido con sus orejas aplastadas. Al oírlo me reí y el se me quedo mirando sonrojándose un poco.

- Descuida Nick, confío en ti - le dije mientras le guiñaba el ojo. El se sonrojó levemente por el guiño y me sonrió. -Vivo en el complejo de departamentos Wayne - agregué sonriendole.

- ¡¿En el edificio Wayne?! - preguntó anonadado.

- Si... ¿Por? - le pregunté extrañada.

- ¡Por que yo también vivo ahí!- dijo alegre. - ¡Wow! vaya que el mundo es pequeño -

- ¡Increíble! es una gran coincidencia- le dije alegre. "Y vaya que es una muy buena"pensé sonrojándome.

- ¿Qué número de departamento habitas? - preguntó Nick un poco entusiasmado. - Yo en el 201, en el décimo piso - dijo con una sonrisa.

- ¿¡Enserio!? , yo también vivo en el décimo piso, en el número 203- le dije sorprendida.

- No puedo creerlo... ¡Vives al lado de mi departamento!- reímos. - Somos vecinos, eso es genial - dijo alegre y con una sonrisa.

Los dos nos dirigíamos hacia el edificio caminando a través de un hermoso parque, estaba lleno de luciérnagas volando por todos lados, se podía apreciar claramente el destello momentáneo que generaban aquellos insectos, hacían que el momento fuera mágico. Caminamos sin emitir palabra alguna, era un silencio agradable, no uno incómodo, si no que este era tranquilizante y hermoso.

Llegamos al edificio y optamos por subir al décimo piso, al llegar caminamos hasta estar cada uno en frente de sus respectivos hogares. hubo un silencio prolongado.

- Fue un lindo día - dije nerviosa y sonrojandome un poco.

- Si fue lindo - dijo Nick sonrojándose también.

- Bueno es hora de que nos vayamos a descansar, mañana sera un día duro - comenté y sacando la tarjeta que abría la puerta de mi departamento.

- Si sera un día duro - dijo Nick mirándome directamente a los ojos, saco su tarjeta y abrió su puerta. Pero antes de que entrara, volteó a verme y me jaló hacia el me abrazó y me beso dulcemente en mi frente, nos separamos del abrazo. Los dos estábamos sonrojados, seguíamos mirándonos a los ojos, creando ese mundo de ensueño del que me enamore. - Hasta mañana Eli, que descanses - dijo cariñosamente.

- Hasta mañana Nick, descansa - le dije aun embelesada por el beso de hace rato, el espero a que yo entrara a mi departamento y cerrara la puerta. Una vez ya adentro, escuche como la puerta de al lado se cerraba, mire hacía el techo y solté unas lágrimas de felicidad. "Estoy enamorada de Nick Wilde" pensé sonrojándome y preparándome para dormir.