Graciassugar-beats por tu review sólo por vos la continuo (:

"Tus amigos son la forma que tiene Dios de disculparse por tus familiares" –Wayne Dye

¿AMIGOS?

Confundida. Así se sentía Charlotte después de que Eric la dejara en la escuela. Al terminar el beso ambos se separaron y el roquero miraba a Charlotte con una sonrisa burlona.

–¡¿Por qué demonios me besaste?

–Por ninguno, fui yo el que lo decidió

–Eric…sabes a lo que me refiero.

–Si, bueno…no sé hace un tiempo que no besaba a nadie y tú haz sido la elegida

–Jaja! Mira que gracioso, ahora espero que me dejes salir del auto– le reclamo a Eric mientras se cruzaba de brazos, estaba muy indignada.

El chico se encogió de hombros.

–De acuerdo– le contesto y le abrió la puerta. Charlotte sólo se bajo corriendo sin decir nada.

Su día fue de lo más normal y aburrido -para ella claro está- La sorpresa llegó cuando al salir de clases y dirigirse al estacionamiento, un auto demasiado familiar.

–¿Otra vez tú aquí?- exclamó Charlotte al ver a Eric

–Si, aunque te pese. Después de todo es lo menos que puedo hacer para que me perdones lo de hace rato.

Charlotte rodo los ojos, a ella no se le iba a olvidar tan fácil que le robo aquel primer beso reservado para alguien más…

–Esta bien, abre la puerta y llévame a mi casa.

–Sabía que no podías resistir– respondió Eric dispuesto a llevarla.

–Entonces ¿somos amigos?–preguntó Charlotte, toda esa "amabilidad" era rara viniendo de alguien como él.

–Supongo…si, amigos– dijo Eric extendiendo su mano, la joven Usher la tomo con algo de desconfianza y la apretó levemente.

–Bien…entonces arranca esto y vámonos.

Pero Eric la detuvo

–Primero esto es mi auto y segundo, me preguntaba si quieres que hagamos algo como los "amigos" que somos ¿qué dices?

–¿Cómo que?– preguntó Charlotte con interés

–Sabes que tengo una banda y sería genial si nos ves ensayar para darnos tu opinión, o sea si a ti te parece genial entonces al resto de las chicas también.

Y aunque eso sonaba bien para Charlotte, estaba consiente de que ella no era como el resto y no se relacionaba con alguien en el instituto, sin embargo, esa era la oportunidad que había esperado para encajar con los demás, no podía ser tan malo dejar su tarea de lado e ir con a una banda de roqueros ¿o sí?

–¡Hey chicos!– gritó Eric al llegar a uno de los tantos bares de la ciudad.

Charlotte se sintió algo agobiada al entrar al lugar, estaba algo descuidado y olía a cigarro, se impresionó al ver a los integrantes de la banda. Todos ellos eran algo mayores que ella, había un chico rubio con el cabello demasiado descuidado que hacía "uno, dos, tres" con el micrófono. Ese debe ser el cantante pensó Charlotte.

Había un chico de cabello castaño, él era el más joven de todos, estaba afinando lo que parecía ser un bajo. En la parte trasera de lo que parecía el escenario había dos morenos, uno de ellos estaba con la batería y el otro con el teclado. Todos siguieron como si nada cuando Eric les gritó.

–Venga chicos, no sean así, he traído una visita.

Ahora si, los jóvenes se dieron la vuelta y miraron con desinterés a Charlotte, como era de esperarse la ignoraron, aquella chica de piel casi traslúcida, cabello quebrado y alborotado con toda esa ropa aburrida no les despertó ni un poco de interés, aun era una niña.

–¿Y se puede saber que hace ella aquí? Estos son ensayos privados– reclamó el chico rubio.

–¡Vamos Joe! Creí que tal vez Charlotte pueda ayudar a grabar los ensayos, para verlos después y corregir lo que nos salga mal, recuerden que se viene la oportunidad de nuestras vidas.

Joe miro de reojo a los otros tres chicos de nombres Vic, Rick y Louis, éstos sólo se encogieron de hombros.

–Bien, parece que te quedas, pero tienes que hacer algo "productivo" o te irás ¿de acuerdo?– dijo Joe dirigiéndose a Charlotte, ella asintió.

–Joseph, ¿intimidando a la chica?– intervino una voz detrás de los presentes.

Apareció en escena una mujer un tanto delgada, piel blanca y cabello teñido de rubio platinado.

–Para nada Ángeles, tú sabes que no– le respondió el "líder del grupo".

–No les hagas caso querida, no suelen tener modales ¿cómo te llamas?– preguntó la señora –que por cierto era la dueña del bar– a Charlotte.

Ésta le dijo su nombre y se sumió en una platica muy amena con la dueña. Incluso le ayudo a limpiar un par de mesas mientras el grupo tocaba.

–Así que desde cuando conociste a Eric pequeña.

–Ayer, gracias a él llegue sana y salva a mi casa– dijo la adolescente mientras terminaba de acomodar un par de sillas.

–¡Vaya! La verdad es que no me sorprende que tan sólo un día después de conocerte ya andes de novia con él…

–Pero Eric no es mi novio, somos amigos.

–Pff, si claro y yo nací ayer, escucha linda yo lo conozco desde hace unos meses y es un gran chico cuando se lo propone, te puedo decir que él es mejor de los patanes aquí reunidos, por lo tanto considérate suertuda.

Charlotte no sabía que decir, miró a Eric que estaba sentado en el sofá tomando una cerveza; ¿lindo? Al menos en su actitud con ella si, pero no lo encontraba físicamente atractivo. Tal vez si recibiera un tratamiento para su cabello y cambia su ropa junto al lugar donde "trabaja" entonces tal vez lo considere guapo, pensó la chica al verlo con detenimiento, ya que feo no estaba.

–Supongo… pero no es mi novio ni mi tipo.

–¡Hey Charlie! dinos que tal sonamos– grito uno de los morenos, Rick, interrumpiéndola.

–Es Charlotte, no Charlie– le respondió ella con los brazos cruzados.

–Si, si como digas… ¿entonces?

–Se escucharon… bien, pero pueden hacerlo mejor ¿no?

Todos la miraron y comenzaron a comentar entre ellos la forma en la que harían esa mejora.

–Mañana traigo mi cámara de video para que les sea mas fácil– intervino Charlotte al ver que los cinco se gritaban mutuamente y terminarían en una gran discusión.

–Nos parece genial, nos vemos mañana Charlie– dijo de nuevo Rick y la pobre adolescente solo suspiro, ¡lo que le faltaba! Que la llamaran por nombre de hombre.

–Te llevo a tu casa– le dijo Eric al conducirla a la salida, ella se despidió con la mano de todos y le mostro una sonrisa a Ángeles por su amabilidad.

–Le caíste bien a mis compañeros de banda– menciono Eric para romper el incómodo silencio que se había formado entre ellos al subir al auto.

–Claaaro… tan bien que me cambiaron el nombre.

–No te enojes, eso significa que te aceptan como observadora, sería peor si no te dirigieran la palabra, además parece que le gustas a Louis.

–¿En serio?

–Si, creo… estuvo preguntándome por ti, el eligió tu sobrenombre, se le hace más fácil "Charlie" que "Charlotte".

–Lo único que le gusta de mi es burlarse, sólo eso.

–No digas eso, nos agradas, incluso a Ángeles, ella es a que siempre critica a las "pubertas adolescentes" por no ser lo suficientemente educadas y eso.

–Si, algo así me dijo…y ya llegamos, gracias por traerme.

–Claro, mañana te llevaré a la escuela.

–¿Seguro?– pregunto Charlotte antes de bajarse del auto.

–Si, no es como si tuviera algo más interesante que hacer. Hasta mañana.

–Adiós y gracias.

Esa frase quedo flotando en el aire después de que Charlotte se bajo del auto y se dirigió a la soledad de su casa. Aunque no lo admitiera si que le gusto pasar la tarde en compañía de esos chicos y la mujer del bar. Le hacía bien relacionarse con la gente, tal vez no fuera con el tipo de personas con las que le gustaría estar, pero por algo se empieza. Lo que más le hacía feliz era saber que tenía un "amigo", ya no era invisible del todo.