-"Lena, no vueles tan cerca del suelo… Lena cuidado… ¡LENA!"

-"Perdona, estaba probando una curva cerrada"
-"¡No vuelvas a hacer eso!"

x

-"Cuando rescates a alguien, trátale siempre con cuidado."

-"Creo que me he pasado saltando el tiempo… la puerta se ha comido el muñeco..."

x

-"Un héroe debe estar en forma y… ¡¿Qué haces con esas chocolatinas!?"

-"Tengo hambre."
-"Por dios..."

x

-"¡si! ¡He acabado el circuito en tiempo record!"

-"así me gusta, vas mejorando."

x

-"Damisela salvada comandante."

-"Bien hecho, y además no has cometido ningún error, vas mejorando Lena."

-"¡gracias! ¡estoy en forma!"

x

Y así, con el tiempo, aunque fueron años de entrenamiento, Lena Oxton, de ahora 26 años, gracias a la ayuda de su querido nuevo mejor amigo Winston llegó a convertirse en una soldado a tener en cuenta, como bien había dicho ella, sus capacidades como piloto eran extraordinarias, su nivel de reflejos superaba incluso a los de su padre, y su acelerador la convertían en un soldado a tener muy en cuenta, podía acabar la misión con bastante rapidez y sigilo… bueno… si conseguía estar en silencio más de cinco minutos. Fue cuando Lena hubo completado su prueba de rescate a la perfección, en tiempo record, con el rehén en perfecto estado y sin ningún fallo cuando Winstn tomó al fin su decisión.

-"Me parece que va siendo hora de poner a prueba tus habilidades en el mundo real."

La chica, que hasta hace unos instantes estaba poniendo a punto su, ahora proclamada propia aeronave, dejó su taréa de golpe y se quedó mirando a su amigo con los ojos iluminados de la emoción.

-"¿De veras?"

-"Si, me parece que no tenemos ya nada que hacer aquí, así que un combate real te irá a la perfección, prepara tus cosas, nos dirigiremos a la base en Zurich, habrá que presentarte bien."

-"Me parece una idea estupenda Winston. Me parece que Lena está completamente preparada."

-"Gracias Athena cielo, yo no podría sentirme más lista en este momento."
Como bien habían dicho, al instante de recoger todo lo necesario para marcharse ambos se pusieron dirección a la base de operaciones de Overwatch más importante en Zurich, Suiza, el centro de todo el movimiento y donde se encontrabas los mayores soldados de la organización. A Lena, ahora apodada Tracer como nombre en clave tras su entrenamiento, le hubiera gustado ir más apresurada, ese pilotaje lento la estaba matando, pero tenía que cumplir las órdenes de Winston, y eso era ir a una velocidad prudente incluso en el aire, donde no tenía nada con lo que chocarse, aparentemente. El problema llegó cuando cerca de la ciudad de Zurich, por lo que volaban a cierta distancia del suelo, una alarma llegó a oídos de ambos amigos y la voz de Athena se escuchó en toda la cabina.

-"Detecto una persona en peligro, dos mujeres, una de ellas está siendo agredida."

-"¿Winston?"

-"Si, a mi también me parece una oportunidad perfecta para ti."

-"¡Genial!"

Rápidamente, aunque con prudencia, Tracer bajó los mando de la nave para descender lentamente posicionándose a una distancia prudente del lugar de los hechos y abrió la compuerta para dejarse caer al suelo. Eran una mujer de fácilmente cerca de dos metros, extremadamente musculada, y de pelo rosado se quedó mirándola con fiereza mientras con la mano sostenía a la otra mujer por el cuello de su camiseta roja, esta era de una extraño color azulado, con el pelo oscuro perfectamente colocado en una coleta que le llegaba hasta cintura, esta si tenía un aspecto mucho más femenino. Al haber descendido a una distancia prudencial ellas no se habían dado cuenta de su presencia mientras Lena pensaba como actuar.

-"Te he pillado encanto."

-"Te lo juro Zarya suéltame o te..."

-"Adoro a las fogosas"

Winston observando todo desde a distancia, sin prestas atención a los movimientos de su compañera, analizaba la situación.

-"Bien Tracer, primero, no te precipites sin pensar y… ¡eh!"

Fue en ese momento que se dio cuenta de que la chica no estaba escuchando nada de lo que le decía puesto que ella ya se había adelantado enfurecida ante la situación y se puso al lado de ambas mujeres llamando su atención.

-" Disculpa…. Mi buena… amiga…. Me gustaría pedirte que soltaras a esa chica ahora..."

-"Sigue tu camino ma belle."

La sorpresa de que la otra chica con evidente acento francés también la instara a marcharse hizo que bajara sus armas con los ojos como platos.

-"Mismo...Pero… ¿No estás en problemas?"

-"Estoy en problemas, que solucionaré yo misma, que tengas un buen día."

Y le mostró una sonrisa extremadamente tranquila.

-"eh… me parece… que estás demasiado metida en la situación para darte cuenta de que.."

Y un golpe de una enorme puñetazo la hizo retroceder varios pasos atrás cayendo de bruces contra el suelo haciendo que Winston se pusiese un brazo en la cara para no ver la situación.

-"Tracer, ¿que haces? ¡Coge tu arma!"

-¿Mi arma?… ¡ah, si! Un héroe vale lo que vale su… ¡arma!"

Pero cuando sacó ambos brazos, después de pasar por donde supuestamente estaban sus pistolas, en aquellas manos no había nada, y la sorpresa momentanea dejó que la otra mujer se riese de ella y la golpease de nuevo haciéndola chocar contra la pared.

-" Oh.. vamos Tracer, ¡usa la cabeza!"

-"¿Cabeza…? Aah"

Cuando se recuperó del todo utilizó toda la potencia de su acelerador saltando tres veces en el tiempo para acabar sobre la mujer de pelo rosado y con la cabeza golpeo la de la otra mujer con tanta fuerza que dejó caer a la chica francesa al suelo y Lena, a pesar del golpe, solo estuvo aturdida unos instantes.

-"¡no está mal! No pensaba precisamente en eso, pero no está mal."

Pero cuando se dio cuenta de que por culpa de eso la otra chica se había golpeado contra el suelo Lena se acercó a ella y con bastante fuerza, que sorprendió bastante a la francesa, la levantó en brazos y la dejó sobre un asiento cercano.

-"Lo siento mucho, ha sido muy estúpido..."

La otra mujer la miró fríamente y simplemente dijo:

-"Si."

Antes de que pudiera contestar escuchó a la mujer musculada corriendo hacia ella con su arma de rayos en las manos y se giró hacia la chica francesa con una sonrisa.

-"Disculpa."

Rápidamente se lanzó contra la mujer de pelo rosa y con su saltos en el tiempo empezó a golpearla por todos lados, sin dejar a la otra ni respirar, ni siquiera podía rozarle con esa velocidad. Mientras tanto la chica de piel azulada observaba la situación interesada con una ligera sonrisa con Winston al lado observando si está bien.

-"¡buen trabajo Tracer!"

-"¿Esa chica es auténtica?"

-"Vaya tontería, pues claro que es auténtica, yo le he enseñado a hacer todo eso querida."
-"...Aja."

La verdad era que Tracer estaba disfrutando bastante del combate, sobre todo por el hecho de usar tan libremente y con tanta agilidad sus saltos temporales, la otra pobre mujer no podía ni rozarla, pero con el tiempo hasta ella si cansó, asi que con un salto mucho más rápido que los anteriores Lena se lanzó golpeando el arma para lanzarla al aire para luego dejar que cayese justo en la cabeza de la mujer rusa dejándola completamente noqueada.

Al acabar la chica sonriente se dirigió a su entrenador y le pasó un brazo por la espalda contenta.

-"¿Qué tal he estado?"

-"Tranquila Tracer, puedes cometer errores en los entrenamientos, pero si te vuelve a pasar algo como lo del principio te puede costar muy caro."

-"Al menos he ganado ¿no?"

-"La próxima vez no bajes la guardia por una chica mona, es lo que siempre te digo… mantén la concentración, y tu..."

Lena observó detrás de Winston como la mujer francesa se arreglaba el pelo con tanta gracia y naturalidad que era para ella la cosa más bella del mundo, y no solo por eso, esa mujer le parecía a Tracer lo mas bonito que habían visto sus ojos jamás, asi que mientras su compañero intentaba hablar con ella, pasó a su lado solo para acercarse a la mujer francesa que la observaba con sus ojos color ambar, como si buscara precisamente que Lena se fijara en ella.

-"¿Te encuentras bien...?"

-"Widowmaker, mis amigos me llaman Amelie, o eso haría si los tuviera… Bueno… ¿te pusieron algún nombre además de ese… increíble don?"

-"em.. y-yo… yo.."

Se quedó bastante descolocada con su belleza además de por la satisfecha sonrisa que creció en su rostro, que por cierto, la hacía aún más perfecta.

-"¿Siempre eres tan elocuente?"

-"¡Oxton!… ejem… me llamo Lena Oxton."

-"¿Lena? Que que prefiero Cherie."

-Y… ¿como te viste mezclada con esa…?"

-"¿Musculada? Bueno, ya sabes como son algunos, creen que un "no" es un "si", y que un "lárgate" es un "tómame soy tuya".

Se acercó bastante a Tracer haciendo que se echase un paso hacia atrás esperando una respuesta de su parte, pero ninguna llegó siguiéndole la gracia.

-"Tranquila, el monito te lo explicará luego."

Justo cuando esta vez estaba a punto de decir algo la mujer francesa comenzó su camino para marcharse de allí, no sin antes girarse a mirarla.

-"Bueno, gracias por todo cherie, ha sido un verdadero gustazo."

-"¡esperá!"

Amelie se giró esperando la respuesta.

-"¿Podemos llevarte a algún sitio?"

Lena señaló su nave sonriente.

-"No creo que le caiga muy bien a tu gorila."

-"¿A Winston? Vamos, no seas tonta."

No se había dado cuenta de que su compañero ya se había subido a la aeronave hasta que una monda de plátano cayó sobre su cabeza y le lanzó una mirada algo furiosa. Widowmaker por su parte se acercó a ella y le dio un golpecito en la nariz sonriendo.

-"No te preocupes por mi, hasta se ponerme yo solita los zapatos."

Lena apartó la mirada avorganzada mientras dejaba que Amelie, con el gancho que llevaba en su brazo, se enganchase en lo alto de un edificio y salía de allí no sin antes decir en voz alta.

-"Adieu Cherie."

-"Vaya… es impresionante ¿verdad?"

Fue lo primero que dijo al subirle a la nave

-"Oh, si, muy impresionente.. improsionantemente sospechosa, tierra llamando a Tracer, tenemos trabajo que hacer Lena, así que mueve este trasto hasta la base."

-"Si, si."

Amelie, apoyada en un edificio cercano pudo observar como la pareja se iba volando de allí con una ligera sonrisa de interés en su rostro, pero no se quedó allí mucho tiempo, simplemente se dio la vuelta internandose entre las azoteas para encontrarse de frente con una chiquilla, de aspecto bastante joven, que llevaba unos casos iluminados en rosa, y unos triángulos pintados en su rostro mientras mascaba su chicle.

-"Vaya, no sabía que había niñas por ahí pululando."

-"¡EH! ¿A quién llamas niña? Carámbano de hielo."

-"¿No es obvio?"

-"Widow."

-"Hablando del diablo..."

Al oír su nombre, de una voz tan oscura, tan.. profunda, aunque fuera casi imposible, la piel se le heló todavía más y giró su cabeza para enfrentarse a la parca que estaba a su lado, antes justo de que este sujetara su barbilla con cuidado, pero sin ningún tipo de cariño, esperando quizá una respuesta.

-"Mi querida francesita ¿Qué ha pasado exactamente aquí? Creí que ibas a convencer a la mujer más fuerte de Rusia para que se uniera a mi batalla y aquí me tienes, sin Zarya."

-"Utilicé mis mejores artes pero me hizo una proposición que tuve que rechazar. Pero no fue culpa mía, fue esa chiquilla que apareció de la nada, Lena Oxton."

Amelie esperó una reprimenda de su parte, pero lo único que recibió fue un completo silencio, algo no encajaba en todo eso, lo único que se le ocurrió hacer fue ir alejándose de Reaper al sentir que la ira dentro de él iba creciendo, y ver como la chica a su lado, Hana, hacía exactamente lo mismo.

-"¿Qué? Repíteme su apellido."
-"Oxton… venía de chica inocente pero la calé en cuestión de segundos."

-"No puede ser… Yo les maté… a todos..."

Una oscuridad iba creciendo a su alrededor centrándose en él a medida que susurraba esas palabras.

-"Estoy a punto de acabar con la organización que arruinó mi vida, a la que odio con todo mi ser… y la única mema, que podría estropeármelo, ¡se pasea por la ciudad a sus anchas!"

Fue en ese momento en el Hana y Amelie tuvieron que cubrirse detrás de una pared cuando Reaper empezó a disparar con su espiral de muerte a todo lo que había alrededor, si alguna de ellas se quedaba allí tenían claro que no iban a salir vivas, y no dejaron de curbrirse hasta que el sonido de las balas cesó por unos segundos. En ese momento Hana salió para intentar tranquilizar a su jefe.

-"¡espera, espera! Tranquilo, es su hija, nada más, nadie te garantiza que pueda hacer lo mismo que su padre, podemos acabar con ella por si acaso."

-"Cierto… Por suerte para ti Widow aún hay tiempo para corregir ese descuido, y esta vez.. no fallarás."