Lo siento si hay capítulos especialmente cortos o largos, pero en cuanto a organización me voy a mantener fiable al original al 100%. Si en un futuro veo que uno es excesivamente corto (menos de unas 1000 palabras) intentaré subir dos seguidos. De todas formas luego se van haciendo más largos, no os preocupéis.
Ah, para aclarar un par de escenas que se darán ahora y más adelante, quiero decir que aunque el fanfic esté en español o inglés bien escrito, se supone que los personajes hablan italiano, por lo que no se trata de que no sepa traducir esos trozos, sino de que no hay ningún juego de palabras en inglés, es solo algo que tenéis que imaginar (lo entenderéis cuando leáis la escena)
¡Toda la serie de Akira Amano! (no voy a poner al autor del fanfic todo el rato porque este ya está en el summary)
Colonnello echó un vistazo a la clase e hizo todo lo posible para averiguar lo que le faltaba. En ese momento, como si una voz le hubiese susurrado al oído, se dió cuenta.
"¡Ya sé lo que falta!" les dijo con entusiasmo a Reborn y Fon.
"Oh, sí, ¿y qué es, mi amigo rubio?" Preguntó Reborn.
"¡Lal no está aquí hoy!" Declaró Colonnello.
"No me digas Sherlock, me sorprende que te tomase tanto tiempo averiguarlo. ¿No estás siempre diciendo que te casarás con ella algún día?" Preguntó Reborn.
Fon miró reprobatoriamente a Reborn, diciéndole que era grosero decir cosas como esas. "Sí Colonnello, sabemos que Lal no está... generalmente llega a la escuela antes que nosotros..." Dijo Fon en voz baja.
"Probablemente hicistes algo que hizo que te llamase idiota y se quedase en casa todo el día." sonrió Reborn.
"¡No lo hizo!" Gritó Colonnello con la cara roja.
Reborn levantó una ceja. "¿Así que admites ser idiota?" Le preguntó a su amigo.
Fon golpeó suavemente a Reborn y a Colonnello en la cabeza. "Ya, vosotros dos, ¿no podemos pasar un día sin que uno de nosotros se meta en alguna pelea?" Les pidió.
Ambos miraron a otro lado, refunfuñando entre dientes.
Dos días más tarde, cuando Lal todavía no hacía acto de presencia en la escuela, los tres muchachos empezaron a preocuparse seriamente, ¿y si quedó gravemente herida mientras entrenaba con su padre?
Así que hicieron lo que haría cualquiera, ¡ir a su casa para llegar al fondo de aquella blasfemia!
Natalia Mirch abrió la puerta para ver a los amigos de su hija, mirándola. Les sonrió.
"Hola chicos, ¿qué puedo hacer por vosotros?"
"¿Dónde está Lal? ¡No ha venido a la escuela en toda la semana!" Espetó Colonnello.
Natalia miró a los chicos, confundida, y luego se echó a reír.
"¡Oh, no lo sabéis! ¡Es la semana de desconexión de Lal!"
"¿Qué quiere decir con que es la semana de desconexión?" Preguntó Reborn.
"Bien, se ve que su padre estará fuera de la ciudad al menos por una semana, y cuando eso ocurre Lal se la pasa durmiendo en vez de entrenar. Sólo se despierta el tiempo suficiente para comer e incluso entonces suele ser a horas tardías del día, y en cuanto se levanta, casi después vuelve a estar profundamente dormida... No quiero despertarla para ir a la escuela porque sólo parece cómoda y relajada en estos momentos, y no puedo molestarla porque casi nunca consigue un día libre.'' Les explicó Natalia a los tres.
"Me extraña que nunca os haya dicho nada sobre sus semanas de descanso."
"Por lo tanto, ¿no está enferma?" Preguntó Fon.
"No, sólo está dormida. ¡Le diré que habéis venido a visitarla!" Dijo Natalia.
Sintió un tirón en su falda y miró hacia abajo para ver que Lal ya estaba despierta y frotándose los ojos del sueño.
"Mamá, tengo hambre."bostezó.
"¡LAL!" gritaban los tres chicos, corriendo hacia Lal y abrazándola.
"¡D-dejadme ir! ¡No me gusta ser abrazada!" Protestó Lal.
Natalia se rió. "Voy a haceros algunos bocadillos." Dijo ella.
Calder fue a la cocina a ver algo que no esperaba ver hasta el próximo lunes cuando su padre llegase a casa; ¡Lal estaba despierta!
Estaba despierta y además sentada en la mesa con sus tres pequeños amigos que le dijeron todo lo que se había perdido hasta el momento en la escuela.
"Bueno, bueno, bueno, mira quién está despierta, hola Bella Durmiente." bromeó Calder, abrazando a su hermana pequeña en voz baja. Le besó la parte superior de la cabeza y fue a buscar más zumo de manzana.
"¡Voy a volver a dormir pronto, Caldy!" dijo Lal, sonrojándose ante el cariño que su hermano le había dado. Casi nunca le daba abrazos, y mucho menos un beso.
Los ojos de Fon estaban iluminados a causa del amor entre hermanos.
"Me olvidé contaros que... ¡recibí una carta de mi madre en China y ella me dijo que va a tener un bebé!"
Una cosa que debes saber sobre Fon es que su italiano no es muy bueno y todavía comete un montón de errores.
Los Mirch, Colonnello y Reborn miraron de manera extraña a Fon.
"¿Qué dije?" Preguntó Fon con curiosidad.
"Fon, cielo... acabas de decir que tu madre va a dar a luz a un atún..." Dijo Natalia suavemente, poniendo un plato de aperitivos en la mesa.
Fon se ruborizó profundamente y dio las gracias a la mujer por los bocadillos de fruta.
Los demás estaban tratando desesperadamente de no reírse de Fon, pero no funcionó y todos terminaron riendo como unos locos.
"Tu italiano es muy malo... ¿cómo terminaste viviendo aquí?" preguntó Lal cuando su ataque de risa (sí, Lal Mirch se rió de verdad) se había terminado.
"¡Mis padres y los de Colonnello son muy buenos amigos, por eso terminé viviendo con ellos! Fui yo el que lo pedí, porque no hacía amigos en China. ¡Me mudé aquí hace sólo un año!" Le dijo Fon.
Lal intentó mantenerse depierta todo lo que pudo, pero después de que se terminaran los aperitivos no pudo soportarlo y se quedó dormida con la cabeza sobre la mesa.
"Lo siento muchachos, pero parece que Lal ha llegado a su límite. Podéis venir mañana, se despertará cuando vengáis." Dijo Natalia, recogiendo a Lal con suavidad y acunándola en sus brazos.
Los tres chicos se pusieron de pie y asintieron con la cabeza. Estuvieron llendo los siguientes días, y jugaban con Lal hasta que no podía mantenerse despierta por más tiempo.
