N/A: ¡Último capítulo del fic gente~! ¡Oh sí, pueden celebrar! Bien, antes de ir con el capítulo final, quisiera agradecer a todas esas personitas que le dieron una oportunidad y lo leyeron, a pesar del exorbitante OoC y WTF! que se desborda por montones. También quisiera darle las gracias a WithoutName por su comentario 3~ (el cual me encargaré de contestar abajo ;3).
Oh, sí… ahora les dejo con el último capítulo *va a tomar una taza de café en el intertanto*
Disclaimer: DGray-man y todos sus personajes son propiedad intelectual de Katsura Hoshino.
Extensión: 904 palabras.
Advertencias: Universo Alternativo. OoC.
Resumen: Lavi, al intuir lo que le ocurrió a Allen, trata de animarlo.
Silencio
III. Lavi
Hace años no llegaba solo al colegio y, esta vez, la sensación se me hizo extraña. Ajena. Como si Allen, Lenalee y yo hubiésemos estado siempre juntos. También se me hizo un poco solitario y, para que negarlo, tenía un pequeño deje de traición: siempre nos habíamos juntado en el Metro para ir al colegio y hoy ese ritual se había roto, sin previo aviso, como si fuese el comienzo de un cambio permanente y eterno.
Ese día, llegué tarde al colegio, por haberme quedado esperando a Lenalee y a Allen, quienes nunca llegaron. Por un momento se me pasó por la mente que ayer, ambos, se declararon su amor— aunque eso suene muy cursi— y que hoy habían decidido ir juntos al colegio: bien, no los culpaba, pero para algo existían los celulares, ¡maldita sea! Esos dos se merecían una venganza, a menos que me dieran una buena explicación y una buena disculpa: lo que se traducía en un buen vaso de ron o algo de cerveza. Como pueden ver, no pido mucho.
Apenas entré, con la mirada de malestar del profesor clavada en mí, me percaté que sólo Allen había llegado al colegio. Seguramente, algo muy malo debía haberle pasado a Lenalee, como para que faltase a clases. Raudo, caminé hasta el puesto que compartía con mi amigo y curioso, apenas el profesor retomó su clase, le pregunté, entre susurros, si sabía algo de Lenalee.
— No la he visto— me contestó cortante, mirando para otro lado.
— Pero, ¿no te llamó o algo así?— insistí, demandando que Allen me susurrase a la cara. Hasta ahora, solo se había limitado a mirar por la ventana—. Además, ¿por qué rayos no me esperaste? Estuve como tarado esperando a las afueras del metro. Si hubieras visto la cara que me puso el guardia cuando…
Hubiese seguido hablando y hablando por horas: ese era mi fuerte, después de todo, pero no pude hacerlo. Por supuesto, la razón de mi silencio no fue el profesor sino el mismo Allen, quien volteó su cara para que dejase de protestar.
Lucía espantoso: unas enormes ojeras adornaban su rostro, acompañadas de los hinchados parpados y ojos de conejo. Al parecer, había llorado mucho.
Sin ser capaz de preguntarle nada más, por ahora, guardé silencio.
Ya habría tiempo para que me respondiera.
Después de enterarme— si es que pudiese llamarse así a informarse a través de deducciones de sus escasas respuestas—, en el transcurso del día, de la causa del desanimo de mi amigo, la única idea brillante que se me ocurrió para animarlo, fue que bebiéramos en mi casa hasta caer muertos. Mañana era sábado y Panda no estaba: las condiciones eran perfectas.
Al principio, pensé que se negaría a acompañarme en la borrachera, ya que a Allen no le gustaba beber, pero me equivoqué. Sin siquiera pensarlo mucho, apoyó mi idea con éxito, por lo que, después de clases, marchamos a mi casa, comprando vino, ron, vodka y cuanto alcohol encontrásemos en los negocios que se hallaban en nuestro camino.
Sólo esperaba que, aunque fuese por un rato y de esta forma, Allen se animara.
Escuchar los gritos de Komui por la mañana, con una resaca del porte del Océano Pacifico golpeteando mi cabeza, no era lo primero que hubiese deseado oír a esas horas del día.
— ¡Devuelvan a mi Lenalee, par de rufianes! ¡Estoy seguro que está con ustedes!
Le explico a Komui que no la he visto y parece preocuparse en serio. Tal vez se quedó en casa de Road, le sugiero, aunque intuyo— por lo que Allen me contó— que está en otro lado. Me dice que no está ahí y cuelga, apresurado. Sus últimas palabras claramente sonaban preocupadas. Tal vez algo malo le pasó a Lenalee porque, si lo reflexionaba con detención, dudo que no sea capaz de avisarle a su hermano que se quedó en otra parte a pasar la noche. Mientras intentaba llamarla a su teléfono, sin éxito, se escuchaba, al otro lado del pasillo— un poco más a la izquierda— a Allen vomitar.
Luego de un rato él entró en mi pieza, con los ojos lagrimosos y el tufo un poco hediondo, por lo que le cuento (preocupado) que Komui llamó. Apenas se entera que nadie sabe el paradero de Lenalee, toma su celular y hace una llamada corta.
— ¿Lenalee está contigo?— es lo primero que dice, sin saludos ni cordialidades. Suena cortante. Aterradoramente cortante.
El silencio se extiende por unos pocos segundos, para dar paso a una respuesta. Como estoy un poco lejos no escucho con claridad lo que la otra persona dice, pero parece que Allen habla con un hombre. Mi amigo le contesta, un poco molesto y vuelve a recibir respuesta. Parece que están hablando de Lenalee. Tal vez el tipo al otro lado de la línea sea el novio… espera, ¿acaso Allen lo conoce?
— Bien— masculla, separándose del celular.
Se limita a mirar la pantalla por un rato fugaz, efímero, y cuelga. Sin despedirse.
— Lenalee, ¿está bien?— le pregunto, preocupado, sin entender del todo lo que han hablado.
— Sí— me contesta secamente, lanzándose de espaldas sobre mi cama. Espero que diga algo más, pero no dice nada: sólo guarda silencio.
— Pobre Komui. Si supiera…— musito, cerrando los ojos, mientras me siento en el suelo.
Abrigué esperanzas, un rato más, por si Allen quisiese contarme más, pero aún— incluso ahora— no dice nada.
Sólo guarda silencio.
Fin Capítulo III. Lavi
Por: Nana Walker
Fin del FanFiction~
N/A: Sí gente. Ese es el WTF! final abiertísimo que le he dado y del cual me siento satisfecha. Para qué negarlo ahora, cuando escribí este fic, allá por febrero, me sentí realmente feliz y me enorgullezco mucho de él aunque no sea la gran cosa x,DU: hace mil que me comían los dedos y mi fangirlismo por escribir algo de la pareja y probar este cambio de focalización con cada capítulo x,Du, por lo que al final el fanfic constituyó una especie de desafío para mí. Sé que no logré meterme bien en la piel de los personajes pero, tomando en cuenta la gran desinspiración que sufro para el fandom, creo que no lo hice tan mal(?)
Ahora sí, respondiendo el comentario de WithoutName: Sé que me odiarás por el final que le di (sobre todo al tierno Moyashi), pero no pude concebir otro: quería escribir algo un poco más crudo y realista ya que, los que son "rechazados", no siempre tienen la fortuna de encontrar otra persona que los quiera x,DU (sí, además soy cruel muajaja *Beatrice smile*). Aún así, espero que el capítulo te haya gustado ;D. Por lo de escribir más Cross/Lenalee, por el momento, dudo que pueda: estoy desisnpirada con este fandom y, para qué negarlo, me siento más insegura que la csm escribiendo para él este último tiempo. Pero de tratar, trataré (sí, le tengo un cariño especial a este fandom, porque fue con el que me inicie x,DDDD).
Oh sí, después de estas notas de autora mamástroficas me despido :D. Muchas gracias a quienes, (incluso mamándose mis palabras) llegaron hasta aquí… ¡son amor y lo saben(?)! Por cierto, comentarios, críticas constructivas y sugerencias son bien recibidas.
Bye bye y cuídense mucho ;D
