HOLA!! Aqui el 3er Capi!!

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Una nota final marco el fin de la melodia. Aplausos se dejaron oir, la gente se levanto de su sasientos para aclamar a la joven pianista, todos menos dos, Ed sostuvo a Al contra su cuerpo, movio su rostro para que sus frentes quedaran la una con la otra y se miraran, Al sintio que entraba en un tramnse, lo unico que veia era una laguna ambar, inundada de ternura y cariño, amor... El corazón del castaño ya estaba agotado de estrellarse contra su pecho con fuerza, pero no podia detenerse. Una mano acaricio la ruborizada mejilla del menor con suavidad, la sonrisa en el rubio se acentuo antes de decir: -Yo tambien te quiero, Al- El castaño podia sentir sus palabras congeladas en su garganta, su mente no pensaba en ese momento, estaba inundada de un mar amabarino con una suave brisa que dejaba oir cuatro palabras susurrantes, 4 palabras que lo hacian vibrar de emocion y alegria. -Ven, apuesto que Chiasto debe estar anciosa de verte...- la voz del mayor saco a Al de su transe y sintio como su hermano lo conducia hacia tras escenario. Quizá se dejo llevar por su emociones y sus sentimientos nublaron su razón dandole inexisitentes fantasias, quiza Ed solo lo hizo como algo fraternal, pero de lo que estaba seguro era de que realmente lo habia disfrutado, al igual que la canción.

-Ven, Al, vamos a ver que hay por alla- El rubio seguia caminando por todo el festival con su hermano seguiendolo de cerca.

-Si...- Fue lo unico que contesto el castaño ya que estaba cabizbajo para poder ocultar su rubor. 'Los dejo para que puedan pasar un rato, SOLOS...' Las palabras que su amiga le habia susurrado todavia lo hacian ruborizar, ademas de que le habia dedicado un guiño en señal de 'Buena Suerte' antes de retirarse.

-Al!- El rubio todo la mano de su hermanito y lo condujo frente a un espejo que distorsionaba los reflejos. -Te ves tan enorme como cuando traias la armadura.- dijo con una amplia sonrisa.

-Si...- dijo entre una suave risita. -y tu te ves un poco gordo-

Edward rió. -Mira este...- dijo colocandose frente a otro. -Me veo muy chiquito en este...-

-Mmm... creo que ese no funciona...- dijo mirando el reflejo de su hermano.

-Oye!- Ed lo miro con una vena apunto de explotar en su cabeza. -A quien le dices enano!?-

-Yo solo dijo lo que veo...- contesto con una pequeña gotita al tiempo que retocedia.

- Me las vas a pagar!- Grito corriendo tras el castaño que habia comenzado a avanzar rapidamente hacia el parque que estaba cerca del festival.

-Vamos, Nii-san, alcanzame- Dijo divertido adentrandose ambos en el parque.

-Vuelve aquí! Te voy a enseñar a respetar a tu hermano!- Una bellaca sonrisa estaba presente en los labios rubios.

-Primero tendras que alacanzarme!- Ya se habian internado en el fondo del solitario parque.

-Te tengo!- exclamo el rubio cuando alcanzo a Al avalanzandose sobre él, provocando que ambos cayeran al suelo y empezaran a forzejar como cuando eran niños. -Te atrape...- dijo el mayor cuando logro vencer a su hermano quedando sentado sobre este y sosteniendo ambas manos del castaño a la altura de su cabeza.

-Me...ganaste... hermano...- la voz de Al, estab agitada, pero no por el cancansio si no por la cercania de su hermano, sus mejillas comenzaban a pintarse de un flamante rojo.

Edward miraba a los ojos a su hermanito, noto nuevamnete el rubor en su mejillas...-Es tan lindo...- fue lo unico que cruzo en la mente del alquimista en ese momento, le encantaba ver ruborizar a Al, le daba un aspecto tan... tan... lindo, tierno... delicioso... Normalmente este pensamiento le hubiera parecido extraño, pero en este momento estaba perdido en la mirada plateada del menor. Comenzo a acercar su rostro al del menor, casí como instinto, algo muy parecido a lo que le habia pasado en la presentación de la amiga de Al, no sabia por que lo hizo, pero sintio la necesidad de hacerlo, la necedidad de estar junto a Al, abrazarlo, sentir la calidez de su cuerpo. Los orbes ambar miraron los finos labios de Al, no sabia porque pero sintio el deseo de probarlos.

Al no sabaia que estaba sucediendo, solo veia le rostro de su hermano acercandose más y más al suyo, noto como los ojos del mayor comenzaban a cerrarse, su rubor iba en un notable aumento, su corazón golpeaba casi con desesperación su pecho. Sus bocas estaban cada vez más cerca, inconcientemente los ojos de Al comezarón a cerrarse, preparandose para recibirlo, recibir su primer beso. Alphonse sintio el aliento de su hermano sobre sus labios, estaba tan cerca, a esacasos centimimetros.

Un fuerte golpe los saco del tranze obligando a Edward a separarse de Al, ambos hermanos miraron de donde provino el rudio para encontrarse a un joven rubio de cabello corto tirado en el suelo y varias cosas que parecian del supermercado, regadas en el piso.

Al rapidamente se levanto y se dirigio a ayudarlo a leventarse. -Te encuentras bien?- La voz de Al sonaba un tanto agustiado al tiempo que veia al joven que habia ayudado a sentarse en el suelo.

-Si... gracias...- el joven acariciaba su cabeza.

-Me alegro, pero debes tener mas cuidado...- le dedico un sonrisa.

El joven se ruborizo levemente, no habia notado lo apuesto que era el castaño, era realmente hermoso, un hormigeo recorrio su estomago. -Si... lo... lo... tomare en cuenta...- Desvio la mirada y comenzo a levantar las cosas.

-Dejamame ayudarte...- Al comenzo a recoger las cosas mientras su hermano imitaba la acción con cierta molestia.

-Gra...gracias...- Dijo timidamnete mientras se ponia de pie seguido por los Elric. No podia verlo a la cara, sentia demasiado nerviosismo al sentir esos ojos plata sobre él.

-No fue nada...- Al observo al rubio de cabello corto, se le hacia familiar. Miro atentamente al joven tratando de revibir una memoria. Era un poco más alto que Al, más o menos del mismo tamaño que su hermano, debia admitir que era apuesto, pero aun asi, sabia que lo habia visto en algun lado antes.

El joven estaba cada vez más nervioso al sentir la atenta mirada del castaño sobre él, desvio la mirada hacia la otra persona y sus ojos se abrieron de par en par al reconocerla. -Edward!?-

El mayor de los Elric que habia estado mirando todo con cierta molesto poco comun en el; se sorprendio de que el chico supiera su nombre, miro atento al rubio y fue cuando lo supo. .Fletcher!?-

-FLETCHER!?- Al no pudo ocultar su sorpresa. -Flet... eres realmente tu?- El castaño se acerco más hacia el rubio que se puso rojo de nuevo ante la cercania del apuesto castaño.

-S...si... e... ese es mi nombre... Fletcher Trigam...- Dijo con cierta timidez.

-Flet, soy yo... Al- dijo con una sonrisa.

Los ojos del rubio se abrieron de par en par. -AL...?! Alphonse?!... Alphonse Elric...?!- Miro antentamente al castaño. -Cielos, no te reconi sin tu armadura, Al...-

-Debe ser porque la ultima vez todavia no recuperaba mi cuerpo...-

-Y Russel?- pregunto el mayor.

-Pues... esta en Senotime...- Todavia se sentia sorprendido, de que su amigo Al, fuera auquel hermos joven.

-Y que te trae por aquí...?- Al se sentia entusiasmado de haber podido encontrarse con su viejo amigo.

-Pues, vivo aquí, digo, me acabo de mudar hace uno dias y...-

-Es fabuloso!- Los ojos de Al destellaban de emoción. -Nostros tambien vivimos aquí...-

-Eso es grandioso- una timida sonrisa aparecio en los labios de Trigam.

-y que haces con todo esto?- Al noto todos los comestibles que cargaba el el joven de 16 años.

-Lo que pasa es que mi hermano va a venir y tengo que prepara algo, aunque no se cocinar muy bien.- La sonrisa en su rostro aumento con cierto tono divertido.

-No te preocupes!- Al tomo una de las bolsas de su amigo. -Que nosotros te ayudaremos, No es asi, hermano?- Miro a su hermano con una tierna sonrisa.

La mirada del mayor recyo sobre la torre del reloj dandose cuenta que ya habia pasado una hora del medio dia. Suspiro con molestia. -Lo siento, no puedo, tengo que trabajar, Al...-

Al miro a su hermano con cierta tristeza, pero sabia que no era justo retener a su hermano. -Pero... yo si puedo ir?- pregunto con cierta timidez.

El rubio sonrio. -Claro, Al, aunque no voy a poder llevarlos...-

-No hace falta, vivo a pocas cuadras de aquí.- intervino el menor de los Trigam

-De acuerdo, pero no lleges tarde a casa, de acuerdo, Al?-

-Si, Nii-san, no te preocupes- Sonrio mientras veia a su hermano alejarse.

-Hasta luego, Al, Fletecher-

-Adios!!- los menores se despidieron del mayor con una efusiva sonrisa.

-Bien. -Dijo Al mirando a su amigo. -Sera mejor que nos vayamos, para que nos de tiempo de preparlo todo.- Sonrió.

-Si... va... vamos...- La temperatura en las mejillas del rubio aumento conciderablemente y decidio desviar su mirada. No estaba seguro de porque se ponia asi. -Bien, admito que es muy lindo y apuesto, pero solo es eso, solo atracción... ¿No?...- Flet pensaba viendo de reojo al hermos joven que caminaba a su lado.

Mustio en voz baja. -Maldito trabajo...- Oidaba tener que irse cuando la estaba pasando muy bien con su hermanito, aunque... quiza seria bueno que se alejara un poco de Al, no por que ya no lo quiera ver, si no porque ultimamente se comportaba un poco extraño ante la presencia del castaño, actuaba como un tonto. Un rubor aparecio en su mejillas al recordar lo que sucedió hace rato en el parque, acaso... ¿Habia intentado besar a Al?... Sacudio su cabeza, no, no lo hizo, pero... por alguna razón esa idea no se descartaba de su mente. Comenzo a dibajar con la vista fija en el camino.

Un momento su mente viajo hasta el momento en que Al se habia comportado muy amablemente con Fletcher, no estaba seguro porque, pero no le agrado como Fletcher se ruborizaba cuando Alphonse lo miraba, no le gusto, Al solo se podia ruborizar ante él, solo él... Sacudio nuevamente su cabeza, estaba alusinando, quiza seria bueno que saliera un poco más, si... eso era lo que necesitaba. Detuvo el coche frente a la librería...

-Asi que trabaja en la librería... eh...- Flet no miraba a Al que caminaba junto a él.

-SI- Sonrio. -Es bueno que lo haga, pero lo malo es que algunas veces le quita demasiado tiempo.-

-Pero...- El rubio se detuvo frente a un edificio. -No... digo... si le alcanza para... pagar todo...?... A lo que me refiero es...- Flet agacho la mirada sintiendo que habia dicho algo impropio.

Al solo sonrió. -En realidad, es mi papá el que nos paga la colegiatura y el departamento, ademas cada mes nos evia para gastos.- Observo a su amigo. -Pero, aun asi Ed inciste en trabajar... el no... quiere que papá nos ayude...-

-Yo... em...- No sabia que decir. -Ya... llegamos-

El castaño miro el edificio y se limito a sonreir. -Entonces sera mejor que entremos. ¿No?-

El menor de los Trigam se ruborizo levemente, le pasaba siempre que Al sonreia. -Si...- Abrio la puerta del edificio y comenzo a subir las escaleras seguido del castaño. -Aquí es- Dijo dandole vuelta a la dorada perilla de una puerta color marron con el numero 5, en dorado, sobre esta.

-Es muy bonito tu departamento, Flet- Al se adentro hasta encontrar la cocina y colocar las bolsas que el cargaba sobre la barra de la cocina.

-Gra...gracias...- Miro a Al. -Aunque no tanto como tu...- Se ruborizo completamente al recaer en lo que dijo, su boca fue más rapida que su cerebro.

-Que dijiste?- Al lo miro extrañado sin poder crer lo que habia oido.

-Nada, nada!! Entonces comenzamos?- Sonrio nerviosamente.

-Si!!- Al pensando que lo habia imaginado, decidio olvidarse del asunto. -Bueno Empezemos!!- Comenzo a sacar las cosas de las cosas. -¿Qué te gustaría que preparemos?-

-Yo...- Fletcher miro todos los ingredientes. -Lo que te salga mejor.- Sonrió.

Alphonse le devolvió la sonrisa. -Bien... que te parece... Okonomiyaki?-

-Me parece fabuloso!!- Comenzaron a preparar todo lo que necesitaban...

-Muy bien...- dijo Al una vez que la preparación del platillo iba bastante avanzada. -Ahora solo tienes que picar la verdura.-

-Si.- Flet comenzó la tarea. Habían estado platicando toda la tarde mientras ambos preparaban el platillo que resulto ser un poco más complejo de lo que pensaba, pero aun así disfrutaba mucho la compañía de Al y tal parecía que el castaño disfrutaba la suya. -¿Crees que quede bien, Al?-

-Si, estoy seguro de ello, Flet- Al reviso la pasta que se estaba cociendo en la olla sobre la estufa. -Aun no puedo creer de que no te hayas inscrito a alguna escuela-

-Pues...- Flet no retiro la mirada de su tarea. -... No lo se, digo, tengo el dinero para una buena escuela, pero no estoy seguro... Aunque quizá seria interesante.-

-Si...- Al tuvo una idea. -Oye, ¿Por qué no te inscribes a la escuela en la que Ed y yo estamos?-

-Eh!?- Flet se ruborizo. -A... tu... escuela?-

-Si!! Seria divertido, iríamos en el mismo grado, ¿no seria grandioso? Nos veríamos a diario-

-A... Diario...?- EL rubor en las mejillas del rubio aumento. Su mente comenzó a divagar, se imagino el rostro de Al... verlo cada día, su corazón se acelero.

-Si, ¿no seria grandioso?- Flet se mantuvo en silencio con su mente viajando, le encantaba la idea de poder ver a Al todos los días, poder estar cerca de el... -Flet?! ¿Me estas escuchando?-

-Eh...?- La voz del castaño lo saco de sus pensamientos. -Agh!!- Un leve grito de dolor salio de los labios del rubio cuando el cuchillo que partía los vegetales dibujo una fina línea en la palma de su mano.

-Flet!- Alphonse se acerco a su amigo y lo miro con preocupación. -¿Qué sucedió?-

-No te preocupes, Al, solo me corte un poco-

-Debes tener mas cuidado.- Al tomo la mano del rubio por el dorso y miro la herida. -Debemos vendarla- Tomo un poco de papel de cocina y limpio la herida con mucho cuidado. Fletcher tenia las mejillas inundadas de tinte color vino, sentía la calida mano de Al tocando la suya, la cercanía de Al lo ponía nervioso, demasiado. -Ya esta- cometo el castaño observando la mano vendada con un ligero vendaje que encontró el baño.

-Gracias, Al, gracias por todo.- Miro al menor de los Elric, se veía tan lindo cuando sonreía. Sus ojos se perdieron en los del castaño, Fletcher quedo hipnotizado por esa mirada, esa tierna e inocente mirada; Al era realmente hermoso, su rostro era fino y grácil, además todavía conservaba un aire infantil e inocente que lo hacían más atractivo, su delgado labios se veían tan exquisitos, la mente de Flet no lograba formar pensamientos coherentes, solo podía pensar en besar eso labios.

Alphonse comenzó a sentirse un tanto cohibido ante la intensa mirada de su amigo, noto como el rostro de Flet se iba acercándose más al suyo, sus mejillas estaban sonrosadas, no sabia que hacer... Un timbre saco a Fletcher de su transe para recaer que había tenido intenciones de besar a Al, se separo de esté completamente rojo y se dirigió hacia el teléfono para contestar.

Caminaba de un lado para otro con exasperación y preocupación mezclados; miro nuevamente el reloj de la sala. -Las 8...- murmuro para si antes de dirigirse hacia la cocina y servirse otro vaso de agua. -¿Dónde demonios estará?- dijo al aire mientras regresaba a la sala. Ya eran las 8 de la noche y no había rastro de Al y eso lo preocupaba. Había esperado encontrarlo en casa cuando regresara del trabajo, pero no fue así, pero eso no era lo que lo mantenía inquieto, no, era que ya habían pasado 3 horas desde que llego a la casa y Al no llegaba y ni siquiera había llamado ni nada. Estaba desesperado, su mente le daba 1000 y 1 razones por los que su hermanito no haya regresado aún y a cada instante se estaba volviendo loco, la sola idea de que algo malo le pasara lo sacaba de quicio.

-Hola Ni-san, ya llegue!- La voz de su hermano y el sonido de la puerta cerrándose atrajo la atención del rubio y prácticamente corrió hasta su hermanito que colgaba su abrigo rojo en el perchero junto a lo puerta.

-¿¡Donde demonios estabas?!- Ed tomo a Alphonse por los hombros y lo coloco contra la puerta. El rubio estaba mas molesto que desesperado.

-Yo... yo... es... estaba...- Al miro a su hermano mayor con algo de miedo, se notaba que estaba realmente furioso. -...en casa de Fletch...-

-¿¡Y por qué llegas hasta estas horas!?- El mayor comenzó a apretar a Al contra la puerta con más fuerza.

-Lo... lo que paso fue que...- Al sentía su garganta temblorosa, la mirada penetrante de su hermano lo aterraba, jamás se había comportado así con el.

-Dilo de una vez!- presiono.

-Russel llamo y... y dijo que no... no podría llegar a cenar porque... tenia que ir a Senotime y...- El cuerpo de Al comenzó a temblar, estaba realmente asustado. -... Flet, me... me invito a que me... quedara a ce... cenar y... comenzamos a platicar y... no... no me di cuenta de la hora que era hasta que... vi el reloj y me... me regrese lo más rápido que pude...- Agacho su rostro para intentar evitar la mirada furiosa de su hermano. -Yo... lo... lo... si... sient... siento...- La voz de Al temblaba.

El rubio noto los temblores en la voz y el cuerpo de su hermanito y se sintió arrepentido, no quería ser sobre protector, pero no pudo evitar enojarse y preocuparse y lo único que logro fue asustar a Al. -Al...- dijo con suavidad mientras estiraba su mano y la colocaba en la mejilla del menor obligándolo a alzar su rostro y que lo mirara a los ojos. -Yo... yo lo siento, no... no quise hacerte daño o... asustarte, Al... yo... yo solo estaba preocupado eso era todo.-

-Ni-san, yo... lo siento, no volveré a llegar tan tarde- El rostro de Al comenzó a volverse de un tono magenta al sentir el rostro de su hermano acercarse al suyo.

-Al menos avísame si vas a llegar tarde, ¿de acuerdo?-

-S... si...- Noto como el rostro de Ed se colocaba junto al suyo.

-Me preocupo demasiado por ti, Al...- comenzó a susurrarle al oído. -... demasiado.- termino depositando un suave beso en la mejilla del menor.

-Ni...san?...- fue lo único que salio de los labios del castaño.

Edward se separo rápidamente de su hermano y le dedico una nerviosa sonrisa antes de decir. -Bien, entonces como ya cenaste será mejor que vallamos a dormir.- Esquivaba la mirada del menor. -Buenas Noches, hermanito- termino de decir al tiempo que revolvía el cobrizo castaño del menor con la mano y se retiro a su habitación y cerro la puerta tras él.

Suspiro al tiempo que se recargaba en la puerta de su habitación, ¿Qué había hecho? No lo sabia, solo lo hizo. Comenzaba a comportase y sentirse demasiado extraño cuando estaba cerca de Al. Se dejo caer pesadamente sobre su cama, debía salir un poco más...

Cerro la puerta de su habitación y miro su reflejo en el espejo de pie que tenia en su recamara, llevo sus manos hasta la cabeza y se soltó el cobrizo cabello para dejar una catarata de mechones caramelo. Miro el cielo a través de su ventana antes de caer de rodillas frente a su cama y hundir su cara en esta. Lagrimas comenzaron a salir de su ojos y el sonido de sus sollozos eran amortiguados por la colcha, allí estaba, llorando de nuevo, la tercera vez esa semana...-Buenas noches, hermanito-... esas palabras atormentaban su mente.-Solo como un hermano, solo eso...- dijo entre sollozos. Edward solo lo quería como un hermano, solo eso, esa era su dolorosa realidad, pese a que el lo amaba con todo su ser, Ed no lo amaba, no le correspondía, solo lo quería como un hermano... continuo llorando en silencio y esperando a que el sueño se apoderara de el y lograra dejar atrás su dolor, al menos por una noche...

-Adiós, te voy a extrañar muchísimo- La chica se separo del cuerpo que la abrazaba.

-Yo también, pero aun así me vas a escribir, ¿verdad?- La miro con cierta tristeza reflejada en su ojos pardos.

-Dalo por echo!- Sonrió a su amigo para tratar de animarlo. -Solo serán unas semanas...-

-Lo se y hasta entonces estaré deseándote mucha suerte y poder volverte pronto-

Una voz en la bocina de la estación anunciaba que la chica debía abordar ya su tren. -Bien, ya me tengo que ir.-

-Si, Hasta pronto amiga...- Abrazo a la chica nuevamente antes de que esta se dirigiera hasta el tren.

-Al...-La chica se detuvo frente a la entrada del vagón.

-Si, Chiasto?- La miro.

-Solo, quiero pedirte un favor.- Ante el silencio del castaño la chica continuo. -No... no sufras, por favor, Al, intenta vivir siempre con una sonrisa sincera, ¿De acuerdo?, ¿Me lo puedes prometer?-

Alphonse la miro en silencio durante unos segundos. -Si, te lo prometo...-Sonrió con nostalgia al ver a su amiga subir al tren. Se quede en silencio observando el tren dejando la estación, Chiasto solo estaría fuera unas semanas, pero aun así le parecerían meses, sacudió su cabeza y sonrió, le había prometido que sonreiría y tenia planeado cumplir esa promesa.

Comenzó a caminar por toda el centro de Spirit, realmente le gustaba ese lugar, era muy tranquilo y había muchas cosas que hacer, pero lo que más le gustaba hacer era ir al parque central, al lugar al que se dirigía. El parque central de Spirit se ubicaba en el centro de la cuidad, era inmensamente enorme y hermoso, todo tipo de árboles y flores crecían allí, era el lugar favorito de Al, siempre le ayudaba a pensar y relajarse, porque eso es lo que necesitaba... pensar, pensar sobre que hacer con sus sentimientos, sus prohibidos sentimientos hacia su querido Ed, su adorado hermano, sacudió su cabeza nuevamente, debía pensar en cosas mas alegres, debía sonreír...

Un ligero maullido atrajo la atención del castaño, se volvió para encontrarse a un gato, color negro con su oreja derecha blanca al igual que su pata trasera izquierda, mirándolo atentamente con unos ojitos pardos idénticos a los de Alphonse. La alegría y emoción lo recorrieron y comenzó a acercarse lentamente hacia el gatito. -Ven... ven gatito...- Se puso de rodillas y estiro su mano para atraer al gato. Este se comenzó a acercar a Al y comenzó a dejar que el castaño lo acariciara, Al lo miro con ternura. -Eres muy hermoso... como me gustaría llevarte a mi casa, pero... Nii-san no quiera gatos es casa...- El rechinido de un coche cercano asusto al felino y este echo a correr. -Espera!- grito el Elric y comenzó a corre tras el animal. Su vista estaba únicamente ubicada en el gato por lo que no vio a la persona que se cruzo en su camino provocando que ambos cayeran pesadamente al suelo como resultado de la colisión. -Lo... lo siento...- Al se apresuro a disculparse.

-No, no hay problema, Al...- El joven se levanto al tiempo que acariciaba su cabeza con la mano.

-Oh!! Fletcher!! Lo... lo siento... yo... yo no te vi... y...- Al estaba completamente apenado por su torpeza.

-No, Al, no tienes por que disculparte, en realidad yo...- Se ruborizo levemente. -Te... te estaba... buscando...-

-Eh!?... pa... para qué...?- Al se sorprendió.

-Yo... pues... yo... em...- El rostro de Fletcher estaba de un rojo flamante, su corazón parecía querer salirse de su pecho, el nudo en su garganta le hacia difícil el hablar y la mirada curiosa del castaño no ayudaba a su nerviosismo. -Yo... que... quería... pues... que... quería... in...inv...- Concentro su mirada en un árbol en un punto opuesto a Al.

-Si...?- Al estaba bastante confundió.

-...invi...bueno... co... como... hace uan semana... tu... yo... bueno... a lo que me refiero es... que como... hoy es un dia libre...y no... no tenemos clases... qui... quiero... invit...- Se sentía un estúpido, hacía apenas una semana que se había reencontrado con Al y ya balbuceaba al estar con el, su corazón le golpeaba y se ruborizaba. Le había costado trabajo admitirlo pero... estaba enamorado de Al, jamás había sentido con nadie lo que siente por Alphonse, esa es la razón por la cual lo estaba buscando, quería decirle lo que sentía, aunque le aterrara hacerlo, estaba decidido, aunque Al no le correspondiera, lo haría. Tomo aire. -Invitarte a... cenar...- por fin logro decir. Al lo miro incrédulo. -A... a lo que yo... me refiero es... a cenar... como la otra vez... pe... pero yo cocino y... pues... si... si no quieres...-

-Me encantaría!- Al sonrió pese al desconcierto, le agradaba la idea aunque fuera un tanto extraña. Estar con Flet realmente lo alegraría y lo ayudaría a dejar de pensar en su hermano.

-En... enserio!?- Flet no oculto su emoción.

-Si, ¿Qué te parece a las 8...?-

-Perfecto, Al, te espero a las ocho en mi departamento, y... gracias.- Fletcher realmente no lo podía creer, Al había aceptado. -Nos vemos a las 8- Se despidió el rubio antes de salir corriendo en dirección a su casa para comenzar a preparar la cena y que fuera algo muy especial.

Al sonrió, Flet le agradaba de sobremanera, era su mejor amigo, aunque había algo diferente de lo que sentía por Flet de lo que sentía por Chiasto, no sabia que era... Miro el reloj de la torre, decidió regresar y comenzar a alistarse y decirle a su hermano, no quería que se pusiera como la última vez que llego tarde.

Miro su reflejo en el espejo y se amarro el cabello en una simple coleta, se acomodo el fleco y salio de su habitación hacia la sala, miro el reloj... las 7:30... Era extraño que su hermano aun no haya llegado, debía de haber llegado del trabajo a las 5, pero no fue así, bien, probablemente se entretuvo en el trabajo o con alguno de sus amigos. Suspiro, ya había dejado una nota sobre la mesa de la sala diciendo que estaría en casa de Fletcher y que llegaría tarde, supuso que con eso bastaría.

Su parda mirada recayó sobre una destellante luz roja sobre uno de los muebles de la sala. -Dos mensajes...- dijo acercándose a la contestadota automática, no lo había visto cuando llego. Aperto uno de los botones del aparato. Un timbre corto daba comienzo al primer mensaje... -Al, soy yo...- La voz de Ed. -llegare tarde hoy, voy a ir con Kia a hacer el proyecto de Leyes, lamento no poder comer contigo...- Sonrió, lo sabia, de todas maneras el también estaba ocupado. Un segundo timbre dio inició al segundo mensaje. -Hola, Ed... Soy yo, Winry, solo llamaba para preguntar que paso con lo de Miriel, ¿si acepto ir al baile?...- Estas palabras congelaron a Al. -...Después de todo lo que hiciste para invitarla me supongo que si... en fin, llámame cuando oigas este mensaje. ¿Ok?...- Al sintió como su corazón daba un vuelco, no podía creer lo que escuchaba, no quería creerlo, Ed... su Ed saliendo con otra persona... bien el había visto salir a su hermano salir con varias jóvenes pero siempre se mostraba desinteresado, pero esta vez Ed había insistido en invitarla, entonces eso quiere decir que... ¿A Ed realmente le gustaba esa tal Miriel?... Ese pensamiento se le clavo en el pecho como un cuchillo, atravesando su corazón por completo, salio corriendo de la casa, no sabia adonde, solio corrió intentando dejar atrás ese pensamiento, olvidar lo que sentía. Como extrañaba a Chiasto, su amiga lo habría podido consolar, pero ella no estaba...

No supo como llego a casa de Flet, pero no le importo, subió con rapidez hasta el departamento de Flet y toco la puerta, su mirada estaba oculta tras su cabello, retenía con fuerza las lagrimas, las ganas de llorar. Toco con suavidad la puerta.

-Al!!- La voz del rubio se mostró sorprendida al abrir la puerta. -No te esperaba todavía, llegas un poco temp...- Detuvo su comentario al notar la extraña actitud de Al. -Al?... Te...¿ te encuentras bien?-

-Pue... puedo pasar...- dijo casi en un hilo de voz.

-Claro...- respondió apartándose para dejar pasar al castaño. Alphonse camino hasta la sala y se sentó en el sofá color beige seguido de Flet que se coloco a su lado. -Al... ¿Qué te sucede?- pregunto con suavidad.

Alphonse mantenía su vista en un punto inexistente, una mirada completamente perdida cubierta por suaves mechones caramelo. Apretó con fuerza su pantalón, rebeldes lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos, resbalado por sus blancas mejillas hasta caer sobre su regazo. -Yo... yo...- su voz sonaba ahogada en tristeza.

-Al...- fue lo único que se le ocurrió al rubio viéndolo en un estado tan deplorable y triste. -Que...- Antes de que pudiera continuar, Al lo abrazo con fuerza y comenzó a sentir lagrimas mojando su camisa. Flet se quedo paralizado al sentir los brazos de Alphonse rodeándolo y su cabeza sobre su pecho. Sus mejillas cambiaron de color súbitamente.

-No... no...- comenzó a decir ente sollozos. -No me quiere... no me ama...- fue lo único que salio de los delicados labios del castaño, su voz mostraba claramente dolor y amargura, pero lo que no sabia era que en ese momento él no era el único que sufría, Fletcher sentía su corazón echo pedazos, esa palabras de dolor de Al, también lo lastimaban a él. El corazón de Al ya le pertenecía a otra persona, su dulce Al estaba enamorado de otra persona, no de él, de otra persona. Fletcher sintió que podía ponerse a llorar allí mismo, pero el ver a Al en ese estado, eso le destrozaba el alma. Pese a su propio dolor, Fletcher abrazó a Al intentándole traerle consuelo, una sonrisa a su hermoso rostro, un rostro que jamás besara, que jamás será suyo. -... Te entiendo... Al... créeme...- la voz de Fletcher sonaba débil y adolorida, pero quizás si podría traer jubiló a Al, ya que entendía perfectamente por lo que estaba pasando: Que la persona que ames no te corresponda...


¿Y bien?

Bueno... solo quiero decir q NO VOY A ACTUALIZAR a menos de q me dejen al menos 5 rr d 5 personas diferentes!!

SilveR WolF