Las cortinas amarillas al son del viento se mecen.

Recorre con la mirada el lugar, ahí mismo donde estuvo tantas veces anteriormente.

No obstante, se siente como un bandido que invade territorio ajeno en busca de lo valioso...

Camina, se adentra en aquel espacio ajeno.

La punzante sensación de que la dueña de ahí saldrá de la nada para castigarle por semejante osadía es lo valioso.

Eso que quema sus venas de la pura adrenalina, es precisamente lo que lo tiene ahí.

Continúa avanzando, y de pronto se sorprende emocionado, con el corazón palpitando ferozmente.

Sí, porque ahí cada objeto forma parte de ELLA, el aroma de ahí delata de quién pertenece, y lo embriaga en la más pura añoranza.

Desliza las yemas de sus dedos por el escritorio y se detiene, porque sus ojos se toparon con un objeto interesante...

Una sonrisa pequeña y una carcajada reprimida.

Sostiene el objeto y observa la foto dentro de ese simple marco más de cerca.

¡Cómo olvidarlo! Aquel el obsequio que le entregó la última navidad que vivieron juntos.

...Esa navidad... Una bufanda agujereada fue su regalo más preciado...

Todavía recuerda cuan picoteados estaban sus dedos esa vez, y es que tan obcecada como ella sola ¡Sabe bien que hay actividades que meramente no se le dan!

No obstante, son estas mismas actividades las que más valora, las que enseñan su perseverancia, el esmero con que tiñe todo lo que hace.

Sobretodo lo que le es más difícil, pues posee esa facultad tan suya de convertirlo todo en un reto...

Suspira al recordarla y reconocer sus cualidades... ¡¿Pero por qué rayos siempre le ha costado sincerarse con ella?

Siempre ha sido más fácil insultarla, contrariarla, fastidiarla, pero... ¿Por qué no se da esa misma facilidad para expresarle cuán bella es su sonrisa; cuan adorable es ese rubor que suele cubrir sus mejillas al volverse eufórica, al avergonzarse ¡Al enfadarse!; cuan dulce es su apego a las ilusiones y a historias románticas? ...Aunque ahora que recuerda...

...Sí le mencionó una vez que tenía una bonita sonrisa... Quizás, debió haberle mencionado esto más a menudo...

-Qué caóticas fueron esas vacaciones- apunta una voz a su espalda.

Sabiéndose descubierto, deja el objeto que lo entretuvo con recuerdos y melancolías, y se voltea para encarar a otra visitante.

-Nabiki - entrecierra los ojos, sabiendo que si manipuladora chica estaba ahí es por algo. Y seguramente la burla de que 'está aquí por extraña a su hermanita menor' no tardaría en llegar.

Ella, ignorando el tonito impertinente con que el susodicho pronunció su nombre, continúa:

-...Lo del príncipe Toma, las candidatas para esposa y demás, aunque he admitir que también fueron muy divertidas...- habla en un tono suave, cada palabra parece ser calculada con antelación.

Ante el silencio por parte del chico, continúa:

-... Desde que ustedes llegaron nuestras vidas son muchísimo más interesantes. Hay más diversión en casa yyyyy...- alza el dedo índice y sonríe de medio lado- ...Un aumento en mis ingresos considerable.

Suspira pesadamente y afirma con más fuerza el maletín en su mano izquierda.

-¿El punto es...?

-El punto es, querido Ranma, que Akane también piensa que llegaste aquí CASI como una bendición, ¡Una salvación para nuestras vidas endemoniadamente aburridas! ...Y no te miento. Yo misma la oí una vez.

Enarca una ceja y sonríe con sarcasmo: ¡Claro! Por eso es que no está aquí, ¿verdad?

La sonrisa en ella se amplía peligrosamente, y al advertir esto su acompañante, supo que la conversación había alcanzado el 'verdadero' punto.

-Te haré una pregunta, Ranma ¿Crees que Akane ha cambiado desde que tú llegaste?...- otra vez el tono sutil.

-No lo s...

-Cambiaste mucho su manera de ser- lo interrumpió negando con la cabeza, para luego cruzarse de brazos y clavar sus pupilas en las de él- No sé si lo habías notado pero ya no anda gritando a los cuatro vientos "Odio a los chicos" como hacía antes... ¿Por qué será?...

-Pues yo...

-¡Ella volverá, Ranma! Y ¿Sabes por qué lo hará? ...

Otra pregunta, retorica tal vez.

Se limita a alzar los hombros, y ella satisfecha responde:

-Te doy la respuesta más la módica suma de 5.000 yens.

Frunce el ceño y lanza un bufido a la vez que ladea el rostro con indignación ¡¿Qué se cree?

Lógicamente no pagaría tanto dinero sólo por especulaciones.

-¡Estás loca! - declara finalmente, apartándose de ella en dirección a la salida.

-Sí claro, hazte el bobo, igual la extrañas y viniste aquí a pensar en ella- lanza al aire divertida.

Otra meticulosa frase.

Se giró rápidamente, con el rubor cubriéndole el rostro entero.

Sí, se esperó una frase parecida pero la reacción no se pudo controlar.

-¡No estoy aquí por eso! - ya iba saliendo.

-¡¿A no, entonces? - suelta una carcajada, siguiéndolo.

El chico ya bajando las escaleras, le responde entre molesto y avergonzado:

-Sólo vayámonos ya a la escuela o ...- No pudo completar la frase, sus pies llegaron hasta la mitad de la escalera. Pasmado.

-¿Qué su...? - llegó hasta su lado, y queda igual de sorprendida que el chico que le sirviera de entretenimiento.

El llanto de Soun, ahoga las palabras de ella, que se ve minúscula entre los brazos de su sensible progenitor.

Genma contempla la escena a unos cuantos pasos, sonriendo de oreja a oreja.

Kasumi intenta, sin mucho resultado, separar a su padre de la casi ahogada muchacha.

-¡Akane! - habla una voz masculina, algo perturbada ha de ser por la sorpresa de su vuelta inesperada.

Los brazos finalmente se deciden a librarla, y entonces, sus ojos se toparon unos grisáceos que la observan serios, expectantes, que buscan indagar en los suyos reclamando respuestas.

Lo ve fruncir los labios y apretar ambos puños a los lados de su cuerpo, como reprimiendo un deseo: El de abrazarla, el de darle la bienvenida, el de confesar cuán mal lo ha pasado en su ausencia.. y por su causa...

-Que bueno que llegas...- fue la insulsa bienvenida.

Entrecierra sus ojos en una clara advertencia, y a modo respuesta, lo ignora.

-Que rencorosa y maleducada...- masculla por lo bajo, apartándose.

¡¿Eh? ¿Es idea suya o un 'miren quien habla' llegó a sus oídos como en un susurro discreto? ..

Otra mirada amenazante por encima del hombro de Nabiki, le es lanzada.

Si ella había llegado para quedarse, entonces, la convivencia sería todo un reto...

-¡Qué bueno llegas, Akane! Nos tenías muy preocupados, sobretodo a alguiennnnnn... -mira de reojo al individuo mencionado 'implícitamente'- De hecho, adivina quién me encontré en tu...

Le cubre la boca con la mano, una sonrisa nerviosa, y a rastras se lleva a la indiscreta bajo la atenta mirada de todos. Encarca una ceja... ¡¿Y de cuando Ranma y Nabiki se volvieron tan 'íntimos'? "JÁ! Ni que me importara" ; piensa mirando de reojo por dónde el par había desaparecido.

-Bueno, Akane, vamos a comer algo a la sala, debes tener hambre- son las palabras de Kasumi.

La chica asiente con la cabeza y una sonrisa.


Sentados en los lugares habituales, sólo dos integrantes faltaban, pero en fin, no precisa de su presencia ¡Estarán muy entretenidos en alguna parte de la casa! ...

Total, lo que viene a solicitar no les incumbe a ellos directamente, por demás lo que tengan por opinar no es relevante... ¡UY! Se marcha un par de días y ¡Ellos ya tienen mucha confianza ¿No?

Enojada, engulle el panecillo.

-Supongo que llegaste para quedarte, ¿Verdad Akane? - habla Genma en un tono alegre.

Soun sonríe y encantado es de contestar:

-¡Por supuesto, Saotome! Cosas tan absurdas no se preguntan.

-Claro, tiene razón Tendo, ¡Qué tonto soy!

Y ambos rieron de gusto y provocaron en ella un cierto toque de culpabilidad que adormece su corazón y la obliga a meditar otro tanto el asunto.

Quizás, podría quedarse y... y... ¿Hacer como si nada hubiera pasado?

No, no, ni hablar. ¡Por supuesto que no!

No debe dejarse persuadir por las emociones, éstas ocupan un lugar diferente ¡Muy lejos de sus decisiones!

Ya verán, es lo mejor para todos. Cuando vuelva les demostrará a todos cuán fuerte es y será el orgullo de su padre.

-Esto... yo...

En ese momento ingresa el par faltante.

El tintinear de monedas en el bolsillo de su hermana cuentan de un chantaje.

Ranma se sienta a su lado, y Nabiki en su lugar de siempre; El primero con una solemne seriedad, y la segunda con una sonrisa que dicta su satisfacción. Tal parece ser evidente a quién benefició más el trance.

-Akane, ¿Decías algo? ...- habla Kasumi.

-Yo... papá - lo mira con decisión.

-¿Sí, Akane?

La chica extrae de su bolsillo un papel doblado en cuatro y se lo entrega al hombre.

Todos observan el proceso, sin llegar a entender a qué iba el asunto.

Desdobla el papel y sus ojos recorren las letras impresas.

Tras algunos segundos de silencio, vuelve a dejar la hoja sobre la mesa y clava sus pupilas en las de su hija menor. Ella supo entonces que la solicitud le sería denegada.

-¿Piensas... ir a China?

Todos voltearon a mirarla con asombro e incredulidad.

-¡¿Q...? No, Akane, irás y... pero... Yo...

Otra mirada amenazante les dirigida y le ordena guardar silencio, que en la conversación que se está dando él no tiene nada qué opinar. ¡Cuán equivocada está!

-¡No puedes! - reclama impulsivo finalmente, porque no se guardaría sus alegatos - ¡Sabes cuánto tiempo he esperado yo por una oportunidad para ir por mi cura, y tú... TÚ...! -Aprieta los labios y aferra sus manos al borde de la mesa que, debido a la presión ejercida, comienza a crujir.

-¡Esto no tiene nada que ver contigo, NO TE METAS! - Ella tampoco se queda callada.

-¡¿Y con quién irás? Me imagino que alguien tuvo que ofrecerte el pasaje, ¿Quién? -habla en un tono altanero.

La chica iba a contestarle con todas las fuerzas que tiene, insultarlo de paso no es una idea del todo descartada.

Tomó una gran bocanada de aire y ...

-Ranma te hizo una pregunta, Akane.

Mira a su padre y al hacerlo se entera de que la conversación no será tan sencilla como creyó.

Se reacomoda y agacha la mirada.

-Mousse.

Otra vez el silencio... El maldito silencio que viene a llenarlo todo e inyecta su gota de nerviosismo.

Posiblemente en cada mente se estén proyectando mil ideas distintas, a juzgar por los rostros de cada uno supo que debía justificarse:

-Mousse me ha ayudado mucho últimamente, papá. Me ha ayudado a entrenar- explica apresuradamente.

'Mousse...' repite mentalmente, mientras busca refugio en la madera que constituye la mesa...

'Mousse...' ,así que era él...ÉL... Claro, ahora comprende por qué ayer no quiso ser traído a casa, si tenía otro lugar mejor a donde llegar, si tenia otras manos aguardándolo en 'casa' para darle una más 'favorable curación'..

'Mousse...' ¡¿Desde cuándo Shampoo había sido sustituida por Akane? ... ¡ENTRENAR! Sí, claro... Entrenar...

Traga grueso.

-Yo...- continúa- Me convertiré en la mejor artista marcial, papá. Iré a China a entrenar, y no sólo iré con Mousse, también con un amigo suyo, Hirosan.

-¡Ay, por favor Akane! - se burla y ladea el rostro al lado contrario del que se encuentra la chica- ...Admítelo, te gusta Mousse, ¿Por qué no sólo vas y te casas con él?

Un golpe por tres partes le llega de lleno en la cabeza.

-¡No digas boberias, Ranma! - y volvió Genma a acomodarse en su sitio.

-Es cierto, Ranma, tú debes casarte con Akane. Eso ya lo hemos hablado- habla Soun, de nuevo en su sitio de la mesa.

-¡Imbécil! El que Mousse me haya ayudado no significa nada. Sólo es un buen amigo- Sí, habla la tercera en golpearlo.

-Já! Por si no lo sabías, él también sabía lo de Ryoga Y TAMPOCO TE DIJO NADA.

Lo mira de reojo, respirando profundamente queriendo liberar el instinto asesino que acudió a ella de pronto.

-Eso es porque él no era tan cercano a mí como tú- pronuncia en un tono gélido.

Un bufido no es demasiado para torturar más los ánimos, hacen falta insultos. Y los espera, sí que lo hace, pero de él no sale ninguna palabra más, y lo agradece.

Pareciera debatirse entre si obedecer al sentido común o al lado mazoquista que insiste en que permanezca ahí, de oyente hasta el final.

La situación sí que se le ha puesto entretenida, ¡BASTANTE DE HECHO! ...¡Cuán celosito puede llegar a ser su 'cuñadito'! Y qué predecibles se volvieron sus reacciones por demás...

Más preocupada por su hermana, que por los celos circundantes que Nabiki pudo captar al instante, se haya Kasumi. Con el codo apoyado en la mesa y su mano sosteniendo su mejilla, contempla la escena, asimila lo que oye y decidida está a guardar silencio.

Genma por su parte, permanece serio, inmóvil, asumiendo que existen ciertas circunstancias familiares en las que él todavía no tiene ni voz ni voto, circunstancias que debiera respetar; Sin embargo, internamente bien que se inclina por una resolución y espera que Soun piense de la misma manera.

-No, Akane, lo siento pero no... No puedo firmarte el permiso.

Una sonrisa espontanea queriendo ser disimulada.

Una ceja arqueada y una sonrisa divertida al percibir los intentos de Saotome por esconder su alegría.

Suspira aliviada. La idea de que su pequeña hermana se marche tan lejos, la hubiera mantenido agobiada durante todo el tiempo que el viaje le pudo haber durado.

Agacha la cabeza, asumiendo que si algo ha sostenido amistad tan larga es lo compatibles que resultan ser sus pensamientos.

-¡¿Entonces puedo quedarme yo con el pasaje? - se adelantó de plantear.

-¡NO! - vuelve a girarse a su padre- ¡Papá, es una gran oportunidad para mí! - rezonga- Ya no quiero ser la chica débil de la que Shampoo, Ukyo y Kodachi puedan burlarse! ...Además...- duda un poco, pero continúa- ...También tengo el objetivo de vencer a Ryoga y a Ranma, sólo necesito entrenamiento.

Una carcajada burlona es lo primero en llegar a sus oídos.

Agradece tenerlo cerca, de esa forma, golpearlo está a la mano.

-¡Auch! - se agarra la cabeza y encara a quién fue su atacante- ¡¿Por qué hiciste eso?

-¡¿Y lo preguntas?- Indignada, enfadada, ofendida.

-¡Es imposible que me venzas, Akane! - vuelve a sonreír, tan pedante y arrogante como sólo él consigue ser.

-¡¿A SÍ? PUES YA VEREMOS!

Es un reto, sí, ya verá como lo divertido se le esfumará cuando dentro de algunas semanas vuelva a retarlo.

-Akane, lo siento pero no...- Insiste Soun.

La vuelve a clavar su mirada castaña brillando por súplica en su progenitor.

Desea ser consentida, que se entiendan sus propósitos ...¡¿Por de pronto comienza a sentirse tan fuera de lugar?

No transcurrieron tantos días desde que se marchó, pero siente el lugar distinto... ¿O quizás es ella?

Ahora tiene propósitos más sólidos, ahora finalmente tiene un objetivo: Fortalecerse.

¡¿Por qué esas miradas le son dedicadas, Kasumi, Nabiki, hasta Genma, Ranma a su lado.

Nadie consigue comprender sus razones, nadie ahí entiende cómo se ha sentido ella todo este tiempo.

Sí, y es que antes de que Ranma llegara a su vida, ella creía ser fuerte... Pero se le demostró lo contrario.

Se demostró que todo se limitaba a que simplemente su entorno estaba compuesto por débiles, ¡He ahí la razón de su proclamada fortaleza! ... porque Ranma la vencería sin mayores dificultades, cuánto más el resto de sus prometidas...

Entrecierra los ojos, enfadada, avergonzada.

-¡Papá, yo NECESITO ir ahí! ...

Lo admite, se comporta como toda una niña mimada y caprichosa, pero es que argumentos válidos expiraron y sólo le queda el suplicar.

-Lo siento, Akane. Es peligroso.

-¡Ya no soy una niña! - Los ojos se le cristalizan por la rabia que la inunda de pronto.

-Para mí lo eres.

Cierra con fuerzas sus ojos y exclama:

-¡Mamá sí me dejaría, ella sí entendería por qué hago esto!

Silencio sepulcral... Ella continúa:

-...Nunca la conocí ...- Siente el correr cálido y salino de sus lágrimas- ...Ya sé, pero estoy segura que sí entendería por qué hago esto. ¡¿Por qué no te das el tiempo de escucharme, de intentar comprender que no quiero seguir siendo la misma débil?

Una risa amarga de parte de Soun fue la respuesta, y pudo percibir en sus ojos que el llanto que de ellos provenía era diferente.

Distaba mucho del usual, este es un llanto amargo...

-No eres DÉBIL, Akane...

Nadie más se atreve a intervenir, ni siquiera Kasumi y Nabiki. La conversación ha tocado puntos delicados.

-Sí que lo soy- responde ella.

Soun se aclara la voz y señala:

-Lo siento, pero tu madre no está aquí. Así que tú harás lo que yo diga.

-¡No sé a qué tanto le temas, yo sé defenderme!

-DIJE QUE NO.

Aprieta los labios, analizando la situación, decidida saca a relucir su última arma.

-Hagamos un trato- Traga con dificultad- Tú me dejas ir y cuando vuelva estaré de acuerdo con el compromiso con Ranma.

Nuevamente el silencio...

El sujeto inmiscuido apenas si podía procesar lo escuchado. Ella había dicho que...

Parpadea dos veces y recién reacciona con un alterado:

-OYEEEEEEEEEE.

Molesta vuelve a encararlo.

-¡TÚ NO TE METAS! -le recalca.

-¡¿CÓMO QUIERES QUE NO ME META SI ...?

-¡DE ACUERDO! - Lo calla Soun.

Todos se vuelven a mirar al hombre de larga cabellera, éste serio extrae de su vestuario un papel en blanco y un lápiz, y escribe en él lo que incluiría el trato.

-¡Esto es...! -La mano de Genma silencia sus alegatos.

'Más te vale quedarte callado, Ranma' ; le ordena en el oído a modo de indiscreción, y es este fue el empuje para que la ira se activara en su máximo esplendor.

-¡TÚ CÁLLATE! - y lo lanza lejos de un solo golpe. En cuestión de segundos, el hombre figura ser una estrella lejana en un cielo celeste.

Respira sonoramente e intenta a la vez aminorar su ira, y cuando vuelve a enfocar el asunto, éste ya se estaba zanjando.

-..¿Qué ...? -se traga sus palabras, pasmado, y es que en la hoja la firma de la chica ya tiene su lugar.

-Sí que quieres ir a China- comenta Nabiki, asombrada por el desenlace que la plática había tomado.

Akane había aceptado casarse con Ranma al volver, sólo por marcharse a entrenar...

Abre su boca nuevamente, porque las protestas fabricadas por su orgullo las tiene atoradas y muere por expulsarlas, por escupirlas.

-¡Cállate, Ranma! - se le adelanta, Akane, tomándolo violentamente por la camisa y acercando su rostro al de ella con brusquedad- ¡En cuánto vuelva tú y yo seremos MUY MUY FELICES! Claro...- entrecierra sus ojos y sonríe peligrosamente- ...A no ser que tú no quieras...

Un hueco en el contrato.

Traga con dificultad, y Akane vuelve a soltarlo. La furia se convierte en algo circundante, casi respirable. Un intercambio mutuo.

-Iré a buscar mis pertenencias- anuncia.

Todos los presentes observan cómo se marcha de ahí...

-Vaya...- musitan Kasumi y Nabiki a la vez.

-Papá, ¿Es correcto? - interroga Kasumi, con la angustia reflejándose claras en sus facciones.

Soun se encoge de hombros y se limita a responder:Ella así lo quiso.

Un gruñido, y el ojiazul se levanta y se marcha también.

Todo vuelve a quedar en silencio, hasta que un 'De esta información haré grandes ganancias' flota en el aire sin respuesta.


-¡OYE!

Suspira con pesadez.

Fue una mañana dura, compuesta por una calurosa y agitada conversación con su padre y todavía no está del todo segura de lo 'favorecedor' que fue para ella el desenlace.

Su mente está nublada, está cansada tanto física como mentalmente, y él gusta pasarlo por alto abordándola sin piedad desde el marco de la puerta donde está recargado.

-...¿Qué quieres? - cuestiona con gravedad, a la vez que guarda su ropa en la maleta.

-¿Se puede saber en qué estás pensando? ¡¿Como es eso que aceptaste casarte conmigo? YO N... NO ME CASARÉ.

Insiste, reclama, porque quedarse callado iría contra sus principios, su orgullo, sería como someterse a lo pactado por dos sujetos que ni su opinión consideraron... Y ESTO NO LO PERMITIRÍA.

Una pequeña sonrisa, y la chica alza la mirada para encararlo.

-Ranma, las cosas son más fáciles de lo que crees...- se cruza de brazos y comienza a explicar- El contrato decía que YO ACEPTABA EL COMPROMISO, no expresamente que me VOY A CASAR. Además, tú no estás incluido, me refiero a que tú puedes negarte y el matrimonio simplemente no se dará. En ninguna parte dice de obligarte- señala, y luego ante el gesto que las facciones del chico trazaron, añade con malicia- ¿Y ahora... Quién es la torpe, Eh?

Un bufido y ladea el rostro. ¡¿Desde cuando Akane se había vuelto tan astuta para esa clase de cosas? ...

-Sólo, recuerda traer la cura para mi papá y a Shampoo, aunque sea.

-De Shampoo se encargará Mousse - apunta la chica, volviendo a su tarea de meter dentro de la maleta la ropa que le queda.

-Ah, cierto... Mousse- se cruza de manos tras su cabeza al evocar al muchacho- De seguro él y tú son una pareja grandiosa, digo los dos son torpes y débiles. Espero que el viaje les sirva a ambos.

Tendo lanza la blusa en su mano, y vuelve a alzar la vista para encarar al chico por segunda vez.

Sus ojos castaños lo fulminan con la mirada.

-¡¿DIJISTE TORPES Y DÉBILES? PERO QUÉ TE HAS CREÍDO, AFEMINADO.

-¡MARIMACHO! ¡¿POR QUÉ NO MEJOR APRENDES A COCINAR EN LUGAR DE IR ENTRENAR? EN TI SERÁ PURA PÉRDIDA DE TIEMPO.

Aprieta sus manos con fuerza y las eleva a la altura del rostro, antes de estallar en un:

-AAAAAAGH! NO TE METAS EN LO QUE NO TE IMPORTA.

Ranma por su parte, se calma y respira con profundidad antes de decir lo último:

-Sí, tienes razón NO ME IMPORTA- y se marcha.

'Ese tonto, pero ¡¿Qué se ha creído?'; dice en voz alta la chica.

Cierra la puerta que Ranma había dejado abierta al marcharse, y tras algunos minutos cierra su maleta con algo dificultad.

Llaman a la puerta, y un: "Akane, somos tus hermanas ¡¿Podemos pasar?"

-¡Sí!

La puerta se abre y por ella ingresan Kasumi seguida de Nabiki.

-Oye Akane, vinimos a hablar contigo sobre todo esto...- comienza la mayor, sentándose a su lado, la otra hermana se sienta en la silla del escritorio.

-Oye Nabiki, tú...- apunta a su vestuario.

La chica sonríe al caer en la cuenta de que, nuevamente, no asistió a clases.

-Estábamos listos para irnos con Ranma, pero luego te vimos en la entrada y puesss...

-Pero no es eso de lo que vinimos a hablarte, Akane.

Resignada, con la mano le indica que hable.

-...No estamos de acuerdo en que realices ese viaje, Akane. Es peligroso y nos tendrás a todos con los nervios esperando noticias tuyas. Además, creemos que hiciste mal en mencionar a nuestra madre, nuestro padre ha hecho todo lo posible por sacarnos adelante, no se merece ese trato y tú lo sabes.

Un suspiro por parte de su receptora es la respuesta, seguido de un:

-Lo sé, pero es que... -agacha la mirada- ...Tenía que ocupar cualquier táctica para que me dejara...- alza la vista y ojos suplicantes mira a Kasumi- ¡Es importante para mí fortalecerme!

-Vaya, Akane...- habla Nabiki, sonriendo de medio lado- ...Cada día eres más como yo.

Entrecierra el ojo derecho y le responde como ofendida:

-No me compares contigo, Nabiki.

Kasumi coge las manos de la más pequeña de sus hermanas y las presione con fuerza entre las suyas.

-Akane, veo que no hay forma de hacerte entrar en razón...- su mirada es conciliadora y su corazón envuelto de angustia-...Cuídate mucho, ¿Sí? Y por favor, no dejes de escribir. Te estaremos esperando, no tardes mucho.

Akane asiente y le reafirma con la mirada que volverá, que las preocupaciones sobran.

-Oye, Akane, por cierto ¿En verdad vas a casarte con Ranma lo que regreses? -inquiere la hermana de al medio, suspicaz.

-Depende de él, la verdad. En el contrato decía que yo acepto el compromiso, no que me casaré directamente. Si Ranma no se quiere casar...- rodea los ojos-...En ninguna parte dice que debo obligarlo- y ríe entre dientes con malicia.

-Vaya, SÍ que te estás pareciendo a mí...

Kasumi, revisa en los bolsillos de su delantal y extrae de él un collar, se trata de un cadena y una piedra en ella es el centro, el azul que manifiesta ésta le resulta peculiar a la curiosa mirada de quién la recibe.

-¿Y esta piedra?

-Es un zafiro, hermana- le informa Kasumi, sonriendo con melancolía- ...Pertenecía a nuestra madre. Quiero que lo lleves, así ella te protegerá desde el cielo.

-¿Era de mamá..? -musita sorprendida, y vuelve a mirar el collar que ahora posee.

Estira ambos lados de la cadena y una muda interrogante es lanzada a su hermana. Ella asiente, y la chica sonriente le da la espalda ligeramente para que su hermana pudiese unir ambos lados.

-Oye Kasumi, ¿Por qué estás tan preocupada? Mousse estará con ella y su amigo también, no va a estar sola- habla Nabiki, concibiendo tantas precauciones como exageradas.

-Tengo un mal presentimiento...- es la respuesta dada en un suspiro- Listo, Akane.

La chica vuelve a su posición original y le sonríe a su hermana mayor.

-Pasa que estás muy nerviosa, Kasumi. Nada malo ocurrirá.

En ese instante, la voz de Soun deja oír con fuerza desde el piso inferior.

-¡AKANE, MOUSSE Y SU AMIGO YA ESTÁN AQUÍ!

Las tres hermanas se ponen de pie, se miran a unas a otras en muda comunicación y se abrazan con fuerza.

Quizás no es siempre notorio, quizás las tres sean muy distintas unas de otras, pero el cariño es palpable, permanente, insoluble.

Las tres chicas bajan al recibidor, y efectivamente, Mousse y Hirosan aguardan ahí, junto a Soun y Genma.

Apenas pisa el suelo, dos brazos protectores la envuelven.

-¡BUAAAAAAAAAAAAAA, MI HIJA SE VAAAAAAA! BUAAAAAAA- llora desconsoladamente sobre su hombro.

"Y tan maduro que parecía en la conversación..."; pensó Akane, riendo nerviosa y consolándolo con leves palmadas en su espalda.

-No me iré para siempre, papá- Le recuerda.

El hombre la separa de sí, y la queda observando unos instantes como queriendo grabarse a fuego aquella imagen de su hija, quizás para revivirla en su mente mientras ella no se encuentre. Le sonríe.

-Cuídate mucho ¿Sí? Y escribe seguido- le dice por último.

La chica asiente sonriendo levemente.

-Bueno, Akane... - se acerca Genma, y une dedo índice con dedo índice mientras ladea la vista- ...No quiero sonar sin vergüenza ni nada, pero ¿Te molestaría traerme algo de...?

-No te preocupes, tío - habla Akane, al notar cuánta turbación tiene el hombre- ...Te traeré la cura, y a Ranma y a Ryoga también, aunque no lo merezcan- lanza un bufido al final.

-¡Oh, Akane, eres tan buena! - Exclama Genma, alcanzado el hombro contrario a su lado y atrayendo a su cuerpo, mientras comenta alegremente- Mi hijo Ranma tiene mucha suerte de poder casarse con una chica como tú. JAJAJA

Akane ríe nerviosa, y Soun se une a su carcajada.

-Bueno, Akane, ya es hora de que nos vayamos- anuncia Hirosan con su cantarino tono de voz.

"Gay" ;piesan Nabiki, Genma y Soun a la vez.

"Ay, que chico tan tierno" ; es el pensamiento de Kasumi.

-Sí, tienes razón- se aparta de Genma, y da una reverencia en despedida- Volveré pronto y escribiré seguido. Lo prometo.

-¡Espera, Akane! ¡RAAAAAAAAAAAAAAAAANMA, TU PROMETIDA SE VA, VEN A DESPEDIRLA!

-No hay problema, tío- se apresura en hablar Akane- Yo... debo irme ya, no hay tiempo para esperarlo.

"INGRATO, ESTÚPIDO, ¡¿QUÉ LE COSTABA VENIR A DESPEDIRME, EL MUY CRETINO?"; Tantas veces el decir es tan contrario al pensamiento.

Soun afligido insiste: pero... Akane...

-Dije que no hay problema- responde tajante esta vez.

Soun se acerca ahora a Mousse y a Hirosan.

-Cuídenla mucho por favor- pronuncia en un tono lastimero.

-No se preocupe, señor Tendo- dicen al unísono, a la vez que se inclinan en señal de despedida.

Akane se marcha con ellos, y antes le da un último vistazo a su familia y les sonríe despidiéndose con la mano.


Ya en el taxi, con Mousse a la ventana, Akane al medio y Hirosan sentado a la otra ventana, se dirigen rumbo al aeropuerto.

-¿Estás segura de querer ir, Akane? -La interroga Mousse por cuarta vez.

-Ya te dije que sí...- responde entre dientes, y luego clava en él su mirada curiosa- Mejor dime, ¿Qué hay de ti? ¿No te da lástima dejar a Shampoo aquí? ...Es más, ¿Qué hiciste para que ella no te convenciera de ocupar tu pasaje? Me imagino que ella también quiere apoderarse de la cura.

Una sonrisa triste esbozaron sus labios, y desvió sus mirada celeste a la ventana.

El correr de las calles, casas e individuos pasar rápidamente frente a sus ojos, es una visión que incita siempre a la melancolía.

-...No lo hice. No se lo dije, sólo me fui...

La chica lo mira sorprendida.

-Pero tú...

-A ella no le importa a dónde vaya o qué esté haciendo, además de igual forma le traeré su tan anhelada cura- Emite un leve suspiro.

-Mejor no lo molestes- sugiere Hirosan frunciendo los labios - ...Siempre se pone así cuando se siente rechazado por la chinita, como seguramente pasó ayer.

Oyendo esto es que recuerda, que la herida se profundiza. Creyó, admite que ingenuamente creyó que los pasos de su amada se dirigirían a dónde se encontraba, ingenuamente creyó que repararía en su herida, que no escatimaría en socorrerlo.

Y es que él por ella sería capaz de dar la vida. De darlo todo, y por mera inocencia del corazón es que todavía cree en el "final feliz".

Debe superarlo de una buena vez, su amor no puede compensar la carencia de ella, no se podría sostener una relación tan unilateral.

Ella nunca lo querría, nunca le interesó y duda que este interés surja algún día.

"Quizás... Sea hora de dejarla ir"; piensa y sus ojos comienzan a nublarse y él disimuladamente gira más la cabeza la ventana.

Estas serían las últimas lágrimas que derramaría por ella...

-Hey Mousse, ya llegamos- le mece el brazo, devolviéndolo a la realidad. Él alarmado gira su rostro y ve a la chica que le mira preocupado a su lado- ...¿Estás bien, Mousse?

Seguramente el enrojecimiento de sus ojos resultaría notorio.

Se obliga a sonreír y a asentir.

Ya sacaban las maletas de la parte trasera del taxi cuando, dos figuras aparecen en escena sorprendiendo a los presentes.

-¡¿Y ustedes qué hacen aquí? - exclama Mousse a la defensiva.

El chico de coleta es el primero en hablar:

-No confío en tus buenas intenciones, Mousse- aclara lanzándole una mirada de reproche- ... pero también sé que es imposible hacer cambiar de opinión a alguien tal terca como Akane...- suaviza algo su mirada, enfocando ahora a la chica quién se molestó ante el término con que la definió- ... por eso es que te pido que la cuides mucho.

¡¿Por que? ¿Por qué la calma de saber que está ahí?...

-Yo... Sé que me odias, Akane ...- empieza a hablar Ryoga, con la vista clavada al suelo- ... ¡Y con razón! , no merezco perdón alguno, pero eso no impide que yo te tenga una gran estima, y que no me gustaría que algo malo te pasara, por eso...- su voz se quiebra- p.. por eso, cuídate mucho ¿sí?

-Si me tuvieras tanta estima como dices, no me hubieras engañado todo este tiempo - señala la chica con el resentimiento impreso en cada palabra dada.

El chico agacha la mirada.

-Oye Akane, no seas injusta, Ryoga te ha ayudado en innumerables oportunidades- reclama Ranma.

-¡Claro, pero si a todo eso le sumamos todas las veces en qué dormí con él, que me vestí y desvestí ante sus ojos, incluso una vez me bañé con él, enton...!

-¡SÉ QUE HICE MAL, AKANE! - interrumpe, no es capaz de oír como termina la frase, la vergüenza que por culpa de sus acciones lo turba, lo devastadora que le resulta la idea de que la confianza que en él alguna vez fue depositada ya nunca más volverá a darse, le es suficiente- ... y... yo lo.. sé... pero... - Calla y vuelve a agachar la mirada.

-Tranquilo, igual te traeré la cura, a ti y a Ranma aunque no lo merezcan - Aclara, pues cree que es esa la razón por la que están ambos ahí- y a tío Genma por supuesto.

"Pero qué chicos tan guapos"; susurra Hirosan, antes de revisar su reloj de muñeca y advertir que el vuelo saldrá en escasos minutos.

-Bueno adiós, prometo cuidar bien de Akane - asegura el ojiazul de larga cabellera.

El par de chicos, se quedan mirando cómo su amada se aleja acompañada de dos seres de los que ninguno se fía, y ha de ser por ello que intranquilidad es tan profunda.

-¿Qué podemos hacer? ...-susurra el del colmillo sobresalido, con los ojos y puños apretados.

-Lamentablemente, Ryoga, ésta vez no hay nada que podamos hacer. Es mejor dejar de presionar la situación y esperar a que vuelva... -responde el ojiazul, con la vista fija en la nuca de quién se aleja.


-¡Vaya, no me digas! Qué tonto es ese Kuno - ríe la chica, con el auricular pegado a la oreja.

Oyendo los chismes es como todo cambia de color.

Tras un momento, vuelve a soltar otra carcajada... ¡Qué insoportablemente entretenidas se dan las cosas!

-¡No tiene caso! - afirma con la alegre sonrisa- Quizás por dónde andará.

Otro momento, y el rostro cambia completamente revelando un estado anímico opuesto al anterior.

-Se lo merece, tiene la boca demasiado grande ...-señala, y luego añade en un tono severo- Por mí que sienta toda la culpa del mundo.

Otro momento más, y se justifica:

-No es de mala, pero es que es verdad. A esa chica se le pasó la mano...- frunce el ceño y afirma- Akane es muy sensible.

Otro momento más, y entrecierra sus ojos con malicia.

-Hagamoslo.

Otro momento más, y señala:

-Sí, así mismo, ¡imagínate que Ranma ha estado toda la tarde encerrado desde que Akane se marchó! ..Incluso, Ukyo y Shampoo vinieron a visitarlo, pero la verdad, algo muy extraño ocurrió...

Otro momento de silencio.

-Pues, verás, Ukyo y Shampoo estuvieron hablando con Ranma en su cuarto, por supuesto cuando el tío no estaba ahí, y luego Ukyo salió riéndose sola y Shampoo salió hecha una furia, ¡Muero por saber de qué hablaron!

Otro momento de silencio más, y sonríe.

-No tengo idea, pero tengo el presentimiento de que estos días serán muy divertidos- sentencia, enrollando en su dedo índice el cordón del teléfono.

Otro momento de silencio.

-Sí, a la hora del almuerzo entonces, pero recuerda sólo se trata de darle un buen susto.

Otro momento de silencio, y suelta una carcajada.

-Ok, gracias por todo. Te veré mañana.

Y cuelga el auricular.


-Vinimos apenas nos bajamos del avión. Estoy agotado... -expresa Hirosan, con una mano en su frente resistiendo apenas el calor que inunda, que se cuela por la piel y extrae de ella el agua corporal gota por gota.

Los tres corren en dirección a las fosas.

La emoción, eso es lo que lo vuelve inmune al agotamiento por las horas de vuelo, inmune al calor agobiante.

-¡Oye Mousse, espera! - exclama la chica, intentando alcanzar su paso un poco más adelantado.

-Debe estar muy feliz, por fin su sueño se volverá realidad ¡Y todo gracias a mí! - Habla el chico a su lado, orgulloso, y luego añade inquisitivo- Por cierto, ¿Tú que haces aquí? Te dije que era peligroso que vinieras...

-Sé que me dijiste que tú te encargarías de traer agua del hombre ahogado, pero decidí asegurarme por mí misma, además no soy tan tonta como para caer en una de esas fosas- sonríe.

'Asegurarme' ; Traducción: No confío en ti.

'No soy tan tonta como para caer en una de esas fosas'; Traducción: Mousse es lo bastante tonto como para caer en una de esas fosas.

Imperdonable.

El resto del recorrido se realizó en silencio.

- POR FAVOR DÍGAME CUAL DE ESTAS FOSAS ES LA DEL HOMBRE AHOGADO- solicita eufórico al hombre encargado de dar a conocer las instrucciones.

-La verdad es que no lo sabemos con certeza - responde el sujeto algo apenado.

-¡¿CÓMO QUE NO LO SABE CON CERTEZA? - se exalta y lo toma por la camisa, zarandeándolo con brusquedad en un continuo acercamiento y alejamiento que termina por marear al sujeto, que a como puede le dedica un:

-¡Cálmese, así no puedo explicar nada!

-¡Tranquilízate, Mousse! - interviene Akane, librando al hombre de su agarre.

-Tranquilo, amorcito...- le dedica Hirosan, abrazándolo fuertemente y restregando su mejilla con la de él.

-¡AAGH, QUE ME !

Hirosan termina sentado en la tierra por ser empujado violentamente.

-Y USTED- lo apunta con el dedo- EXPLÍQUEME LO QUE ACABA DE DECIR.

-¡Oh, qué violento te has puesto, cariño! - reclama Hirosan, ya levantado sacudiéndose el polvo.

El hombre todavía está callado.

-¡¿Y BIEEEN...? -se exaspera.

Akane frunce el ceño y señala:

-Mousse, ya cálmate, lo estás asustado.

-Es que...- intenta hablar con claridad y carraspea un poco- ...Es que, los nombres de casa fosa se traspapelaron hace unas semanas, y ya no hay forma de saber a qué pertenece cada fosa. Además, hay algunas fosas que debido al calor se han secado, por eso no se sabe con certeza si la fosa del hombre ahogado está todavía- y luego ríe nerviosamente.

Vuelve su mirada azulina a las fosas, recorriéndolas con la vista con la frustración exteriorizada en sus facciones.

Y arriesgarse a caer en cada de una de ellas de no es opción.

Frunce el ceño a más no poder y masculla inteligibles oraciones.

-O... Oye Mousse...- le habla Akane desde dos pasos atrás de él - Lo siento mucho...

Estira su brazo hasta con su mano, el hombro del chico proporcionándole apoyo.

Avanza otro poco y se sitúa a su lado.

-No puedo creerlo, Akane - musita el chico devastado, y en un arranque de tristeza es que abraza a la chica con fuerza, y con el rostro sobre su hombro llora desconsoladamente, y grita - ¡NUNCA SERÉ NORMAL!

Frota la espalda del chico, sintiéndose mal por lo que ocurría.

Unos ojos sagaces admiran la escena, el castaño de éstos se vuelven más oscuros. La envidia y los celos son dos armas mortales.

-Cariño...- se acerca y separa bruscamente a su amado de los brazos de Akane- ¡Yo te consuelo! ¡Reposa sobre mi hombro! - y lo abraza con fuerza.

-¡Maldición, Hirosan, suéltame! - exclama y lo empuja- ¡No trates así a Akane! - y señala a la chica- Debes pedirle perdón, si te sigues comportando así con ella me enfadaré enserio contigo.

-Pero, amor, yo sé que a ella le gustas...

-¡HEY! Eso mentira - lo interrumpe Akane, fulminándolo con la mirada y el chico se la devuelve de la misma forma.

-Akane está enamorada de Ranma - le informa.

-¡Eso también es mentira! - Exclama nuevamente la chica, ahora fulminando al otro locuaz compañero.

Exasperado, se revuelve el cabello con las manos, y luego fija sus ojos feroces en los de Hirosan.

-Escucha, yo no te permitiré que sigas tratando a Akane como 'cualquier cosa'. Ella es mi amiga, por eso debes respetarla ¡¿Entendido?

El chico ladea la mirada y se cruza de brazos.

-¡Ya es bastante duro asumir que me transformaré en pato para toda vida! Tus actitudes sólo me empeoran las cosas, Hirosan- le habla en un tono duro y demandante.

-P... Pero, cariño...

-¡NADA DE 'CARIÑO'! -pierde la paciencia.

El chico se queda callado, inmóvil.

-No seas tan duro con él... - interviene Akane.

-Hay que serlo para que entienda- fue la ruda respuesta.

Un carraspeo interviene del sujeto ajeno a la discusión.

-P... para que no hayan hecho este viaje en vano...- dice tímidamente el hombre a cargo - ¿Ven esos árboles alrededor de las fosas? Están dando unas frutas sabrosas.

Mousse le sonríe a Akane con tristeza.

-¿Quieres ir a buscar algunas? Puedes llevarle a tu familia, después de hoy no volveremos a las fosas- le dice en un tono débil.

-¿Estarás bien mientras voy? - le pregunta preocupada.

-Sí, sí, yo... Esperaré aquí- le indica, luego se dirige al otro chico en un tono molesto- Hirosan, si quieres puedes ir también.

El chico entrecierra los ojos y asiente. Forzadamente le sonríe a la chica.

-Vamos, ...Akane.

-Sí - vuelve la vista a Mousse- Ya volveremos.


Ya caminando va, sin rumbo definido. Lo único que tiene claro es que no desea regresar más a ese lugar, que en el pasado tan feliz le hacía llegar.

No le importa dónde está. No le importaría si la noche llegara a sorprenderlo sin lugar donde dormir.

No le importa...

Sus sueños, sus ilusiones se han desvanecido. Las ganas de vivir también se evaporaron.

No hay motivo de lucha.

Si antes el recuerdo de su Akane conseguía calmarlo, conseguía darle fuerzas y devolverle la paz extraviada, conseguía embeberlo en fantasías dulces de cariños palpables, de sonrisas ingenuas, de una gentileza abrumada, pues SE ACABÓ; ahora el recordarla tiene un sabor amargo que le congela el corazón, que lo sume en la depresión más profunda, que le recuerda que todas las oportunidades que pudo haber tenido se derritieron con el calor agobiante de la mentira.

Y ahora... ¿Qué? ...¿Qué sigue? ...

...Ahora no queda nada.


¡¿Qué habrán estado haciendo?

ENTRENAR? Duda, duda profundamente.

... Pero Akane nunca demostró interés alguno por Mousse, entonces... ¡¿ENTONCES?

No comprende.

...Y peor aún, ¡¿Por qué la inquietud? , ¡¿Por qué esta obsesión por pensar en 'lo que pudo haber ocurrido' y en 'lo que puede ocurrir'?

No debe. Él no debiera estar celoso, no corresponde, no es apropiado.

Los celos surgen del miedo por perder ese lugar importante en el ser apreciado, por ello es que éste sentimiento no debiera darse.

...Sí, quizás, quizás, sea sólo una 'leve sobreprotección' porque él pudo haberse 'propasado' con la chica, y esa emoción podría darse fácilmente si en lugar de Akane, estuviera... Kasumi o... ¿Su madre? ...¡¿Verdad? LO MISMO.

Ajá! no es que la ame, es sólo que le tiene un 'leve' cariño, ¡Lógico! Por los años que ha vivido ahí, es obvio que un lazo de 'amistad' se entretejiera entre ambos... AMISTAD, ¡CLARO! ¡De eso se trata!

AMISTAD, una amistosa camaradería.

Sí, y es que con Akane son taaaaaaaaaaannn buenos amigos.

Y él, como 'amigo' de la chica que es, debe cuidarla, protegerla... ¿No? Los amigos hacen eso, velan por la seguridad del otro.

Y ...Mousse y Akane, vivieron juntos esos días... ¡Debe, como 'amigo', saber detalles!

Un momento, ¿Mousse que no vive en el restaurant? ¡Pero posiblemente la visitaba continuamente, ¿No? Él le tuvo que proporcionar un refugio, ¿O tal vez su amigo, ese tal Hirosan? ...Si se lo proporcionó su amigo, entonces no hay cuidado, es que el sujeto demostraba su homosexualidad por dónde se le viera.

El problema es el OTRO...

Es obvio que pasaron tiempo juntos... ¡¿Entrenando? Bueno, bueno, y si fuera así...

Se incorpora de golpe, con los puños apretados y el rostro endurecido.

¡Él muy cretino pudo verla practicar! ...Pudo ver cuan sexy es cuando, con empeño, realiza sus movimientos.

Y él... él... Hicieron contacto.

¡Ojalá que el amigo ese de Mousse haya estado siempre presente! ...Por kami-sama, que espera fervientemente que así sea...

Por otro lado, el viaje...

Le es frustrante la idea de no estar a su lado para protegerla, pero es que... ¡Así ella lo quiso, maldita sea!

Y el poco puede hacer contra la voluntad de la peliazul.

Suspira sonoramente y se vuelve a acostar.

-Terminaré por volverme loco...- determina, con los ojos cerrados y los brazos extendidos a cada lado de su cuerpo.

Unos ojos de panda observan la escena divertido.

"Ranma está hirviendo de celos"; piensa riendo discretamente.


Una sonrisa maliciosa, un brillo de éxtasis que por su mirada cruzó.

Un empujón malintencionado, un grito agudo y un chapuzón.

-¡Akaneeeeeeeee! -grita Mousse entre saltos, acudiendo a la fosa dónde Akane había caído.

Un chico de cabello castaño del mismo largo que Akane, unos ojos dorados y su cara enseñando masculinas facciones. Su cuerpo más ancho y de apariencia fuerte; emerge del agua con un gesto que delata una mezcla de emociones indeterminadas.

'...¿Qué ocurrió?'; musita, sin llegar a asumir del todo la situación.

Está en agua no demasiado profunda, pues está pisando el fondo y está de pie.

Sale del estanque, siendo firmemente observado por un Mousse completamente sorprendido, estupefacto, y se aleja entre saltos.

-E... Espera, Akane!- recién viene a reaccionar, parpadeando continuamente, y luego, sin pensarlo demasiado, sigue los pasos del chico- ¡Akaneeeeeee!

Hirosan observó todo desde su posición oculta en el árbol, sentado en la rama de dónde la chica había caído.

-Te lo mereces, eso te ganas por meterte entre Mousse y yo- le dedica en un susurro, en un secreto que sólo es compartido por el ambiente natural que lo rodea.


Sentada en la más alta rama del más alto árbol que encontró a su paso, está Akane, con el rostro cubierto por sus manos y temblar de sus hombros señalan un llorar silencioso.

¡¿Cómo? , se cuestiona, ¡¿Cómo es si tanto cuidado y atención le puso a dónde pisaba, cómo es que la torpeza pudo más?

Y caro, BIEN caro que le costó el descuido.

...¡¿Y ahora? Cómo volvería casa y le contaría a todos que está maldita, que al contacto con el agua fría se vuelve un... Un ¡¿Hombre?

¡¿Quién querría casarse con una chica que además de ser torpe, no saber cocinar, que toda habilidad de ama de casa en ella es nula, de su mal genio, ¡Ahora resulta que se transforma en chico! ...

Ranma tendría más motivos para llamarla marimacho...

Y claro, demás está recalcar el hecho de que las duchas de agua fría quedan estrictamente prohibidas, ¡No soportaría estar desnuda convertida en un chico! El pudor sería insostenible; El mar que tan tentador se vuelve verano, quedaría atrás también... Aunque esto último no le es tan grave, después de todo nadar nunca ha sido su más fiel habilidad.

Separa las manos de su rostro, y vuelve a analizarse con la mirada. Es un chico en ropas de chica. Ya no está el busto, se revisa el cabello que si bien del mismo largo el color no es el mismo, se toca la cara y descubre otro molde, uno más cuadrado, uno masculino.

Respira profundamente y se seca las lágrimas.

-¡O... Oye, Akane, ¿Estás bien?

Desconcertada mira a cada lado.

-¡Aquí abajo!

Agacha la mirada y descubre en la rama de abajo, a un nervioso Mousse que se agarra al tronco.

Suelta una carcajada.

-¿Qué haces? - le interroga divertida.

Él frunce el ceño ofendido.

-¿Qué crees que hago? Vengo a ver si sigues llorando como una niña. A todo esto- sonríe ahora él - ...Esa ropa te queda fatal, pareces un travesti.

Sonríe divertida ante el comentario, pero en su mirada aún se trasluce la tristeza.

-¿Por qué no vienes hasta aquí?

-N... No, gracias, aquí estoy bien JEJE - le responde nervioso, y luego más serio continúa- Oye Akane, ¿Cómo te sientes?

Parpadea un par de veces y suspira, vuelve su vista al frente para que él no pudiese visualizar las emociones que por sus facciones se trazan.

-¿Cómo reaccionaste cuando supiste lo de tu maldición?

Lo oye suspirar también, debido seguramente a los recuerdos.

-Bueno... al principio, fue extraño acostumbrarme a esto. Comienzas a tener una cierta precaución y temor frente al agua fría que después es casi espontanea, a veces no me doy ni cuenta cuando salto para evitar algún chorro de agua que se dirija a mí.

-Pero eso no responde a mi pregunta del todo - apunta la chica, con la vista pegada al cielo.

Algunos instantes de silencio, hasta que el chico se decide a hablar:

-Pensé en Shampoo... fue lo primero en que pensé cuando supe lo de la maldición, pensé si ella querría casarse conmigo a pesar de esta condición. Eso pensé, creo que me preocupaba más que el mismo hecho de transformarse en pato...- hace una pausa- ... Lo que ella iba a pensar de mí, ¿Entiendes?

-Sí, creo que sí - musita ella, pero él no alcanzó a oír.

Él continúa:

-Akane, quiero que sepas que... No es tan grave como parece al principio, o sea, si lo es, pero tampoco es algo que te impida vivir, quizás no tendrás una vida NORMAL, pero ...No dejes que ésto de impida ser feliz.

Ella no responde y él prosigue:

-Piensa en Ranma que se transforma en chica y no se ha suicidado y harto provecho que se ha sacado a su maldición, al igual que Ryoga... bueno... -Un aura extraña y despiadada le aconsejó pensar con mayor detenimiento sus palabras. Carraspea incómodo, intentando controlar el temblor de sus piernas debido al temor del que fue víctima de pronto- ...Y Shampoo, también ha aprendido a vivir con la maldición, y el padre de Ranma estoy seguro que también. Por supuesto que todos deseamos la cura, pero no por la maldición nos estamos autocompadeciendo todos los días o sintiéndonos miserables por ello, al contrario, así como Ranma, todos sacamos hasta provecho de ella en distintas situaciones.

- Creo que...- sonríe, aún sabiendo que debido a la posición, él no podía verla- ...Te entiendo, sé a lo que quieres llegar.

-Además, si te sirve de consuelo, eres muy apuesto, de seguro atraerás a las chicas como un imán - y suelta una carcajada, queriendo liberar la tensión, y añade - Los hombres de verdad se sentirían humillados ante ti si supieran que eres una chica.

-JA JA JA, ¡Qué gracioso! ...- le dice en un tono sarcástico, y Mousse no tardó en oír en una carcajada.

Se sintió aliviado, al menos ella no lloraría más.

-Si quieres, puedo guardarlo en secreto - le dice- No le diré a nadie, ni siquiera a Ranma, ¿De acuerdo? ...No estás sola, Akane.

Entrecierra sus ojos, y todavía sonriendo le dedica un:

-Gracias, Mousse...

Continuará...


¡Hola!

¡¿Les gusta?

Lo había subido ya, pero después de hacerlo noté algunas cosas y lo borré, así que aquí está de nuevo, cosas de la vida.

¡Muchas gracias por leer!

Se aceptan sugerencias.

Respuestas:

Akane_Maxwell: ¡¿Sabes? Lo que mas entretiene escribir es la relación de Mousse y Akane, resulta que la chica en la serie no se ve muy vinculada a un chico, digo el amigo más cercano que tiene es Ryoga... pero él gustándole Akane, y perdiéndose todo el tiempo, quise darle a Akane una amistad más permanente, un poco más AMISTAD, un vinculo más fuerte, no sé si me explico XD... Tú me dirás qué piensas al respecto ^^. ¡Sobra decir que espero que te haya gustado este capítulo! y que aguardaré por una historia tuya n_n ¡Muchísima suerte en todo!

Anniechan: A mí también me da pena, SIEMPRE en realidad. Maltratado por la chica que ama, tan cegatón (Admite que en este punto lo beneficié muuuuucho xd) , y por si fuera poco, se convierte en pato XD; Lo bueno es que en la historia acepta que Shampoo no es para él, ya no es ciego, y ... Bueno se sigue convirtiendo en pato, pero no sé, está más maduro, ¿Lo has notado? ... ¿O soy sólo yo la que lo veo así? e.e , ¡Espero tu comentario del capítulo! Gracias por leer ^^