Buenas, aquí está el tercer capítulo de este fic, al parecer no hay muchos lectores, si no les molesta les agradecería que me dejaran un comentario, una crítica, ánimos o algo similar, me seria de mucha ayuda.
Ah y gracias a Jakobs-Snipper por su review.
Disclaimer.
La especie Celestial pertenece a Marvel Comics, Las gemas de cristal son propiedad de Rebecca Sugar y Cartoon Network.
La trama y los OCs son de autoría propia.
Capítulo 3.
—¿Dónde estoy?- Pregunto ella al extraño individuo frente a ella, su voz sonaba un poco robótica ya que se estaba adaptando al nuevo idioma.
—Ehh... Estamos en el campo de batalla gema o al menos lo que queda de el… -Steven estaba bastante confundido, la mujer-robot frente a el lucia genial, era como una de esas películas de ciencia ficción que veía de vez en cuando los fines de semana.
—Creo que me exprese mal, reformulare mi pregunta ¿En qué planeta me encuentro? – Ella no sabía si su pronunciación era correcta, acababa de aprender el idioma, la mejor habilidad que tenía su conciencia cósmica no funcionaba, por lo que tomo un poco de información del pequeño individuo ante ella.
—¿Planeta?, a cierto tu vienes del espacio, este es el planeta tierra, hogar de las rosquillas.-Steven trato de bromear un poco ella no se veía como alguien malo y tal vez se podría volver su amiga.
—Creo que esa es toda la información que necesito.- Comenzó a levitar fuera del hoyo mientras se perdía en sus pensamientos.
"La tierra había sido juzgada por Arishem, el fallo resulto positivo y el planeta no fue destruido, pero esto no parece la tierra de la que tengo registro, algo no está bien, debo activar mi conciencia cósmica, para recordar que paso".
Todo se paralizo ante ella, o eso al menos eso parecía, lo que en realidad pasaba es que activo una de sus habilidades llamada "Master Time" una habilidad que le permitía paralizar el tiempo indefinidamente, gastaba mucha energía aun para alguien de su especie, pero era la mejor manera de averiguar lo que sucedia, en este estado podría activar su conciencia cósmica con mayor facilidad, un destello ilumino su rostro lo había conseguido, y en ese momento recordó lo que paso, su pelea con Dustellar el como la venció saliendo disparada a la brecha como resultado de su derrota, este no era su universo, y tampoco era el planeta tierra que ella conocía, desactivo ambas habilidades mientras salía por completo del cráter.
Las gemas aún se encontraban dispersas por la zona cada una haciendo algo en especial, Perla estaba examinando el suelo y pensando si quedaría estéril para siempre o podría volver a albergar vida, Garnet levantaba unos escombros buscando armas u otras cosas que se hubieran salvado de la explosión, Peridot y Amatista se encontraban platicando sobre cualquier cosa, la primera manejando la plática y la segunda ignorándola un poco.
Algo llamo la atención de cada una de ellas, del cráter salió torpemente Steven corriendo hacia ellas, lucia feliz por lo que no se preocuparon mucho, exceptuando a cierta albina, perla recibió al pequeño con una abrazo, algo le podría haber pasado en aquel cráter.
—Steven! ¿Estas bien?-Dijo Perla preocupada.
—Sí, ya sabes solo vi a una mujer robot en aquel cráter.- Respondió Steven un poco emocionado, al parecer ya no estaba asustado.
—¡¿Una qué?!- Perla se sobresaltó ante las palabras del menor, pero si tenía razón podrían estar en peligro.
Una figura emergió del cráter, o mejor dicho flotaba fuera de él, las gemas rápidamente invocaron sus armas, exceptuando a Peridot y a Steven, la primera estaba muy asustada como para intentarlo y el segundo porque no creía que la mujer robot fuera malvada.
"Un grupo de nativos, parecen ser hostiles, Arishem ordeno aniquilar toda vida ofensiva."
Hippet levanto su dedo índice hacia las gemas, tenía planeado aniquilar por completo el planeta entero, no tenía algo en contra de ellos pero debía seguir las ordenes al pie de la letra, su cuerpo comenzó a irradiar una leve capa de energía morada, justo después la punta de su dedo comenzó a emitir un brillo amarillo muy intenso, estaba a punto de atacar.
—Esa cosa que está haciendo con su dedo no se ve bien, creo que nos va a atacar.- Dijo Amatista mientras retrocedía un par de pasos.
—No lo permitiremos.-Contesto Garnet secamente, su plan de combate era sencillo atacar antes de ser atacado.
Las gemas se movilizaron, Amatista ataco por el flanco izquierdo y Perla por el derecho, Garnet por su parte ataco de frente trataría de desviar lo que fuera a lanzar aquella cosa, si esto funcionaba, tenía planeado darle un puñetazo en la cara o lo que parecía ser su cara con toda su fuerza.
—Ya es muy tarde para intentar detenerme, por su ofensa ustedes y su planeta serán nulificados.-
Toda la energía que rodeaba a Hippet se concentró en su dedo índice aumentando de sobremanera el brillo de la punta de este, levanto su pulgar simulando con su mano una pistola, justo después hizo la acción de disparar retrocediendo su brazo y mano, pero nada paso, de su dedo solo salió humo, estaba muy desconcertada al parecer sus niveles de energía estaban muy por debajo de lo que pensaba.
"Un fallo de cálculos algo como esto no debería pas…"
Un potente golpe en su rostro la saco de sus pensamientos al mismo tiempo que la mandaba a estrellarse contra el suelo, no sin antes arrastrarse varios metros por la fuerza del golpe.
Trato de levantarse mientras mantenía una mano en el área de su rostro donde había sido golpeada, al parecer su armadura tenia grietas, para ella era impensable que un golpe con tan poca fuerza fuera capaz de agrietar su resistente armadura, su condición era mucho peor de lo que pensaba tan solo contaba con una diminuta fracción de su antiguo poder.
Antes de siquiera ponerse en pie fue atrapada por el látigo de Amatista, su fuerza al parecer también había sido reducida por lo que no pudo romper el látigo, un segundo puñetazo de Garnet a su rostro la enterró en el humeante suelo, sus sistemas estaban dañados, otro impacto como los anteriores y entraría en un estado de reposo.
—¡ALTO!-Una voz profunda y poderosa emergió de Hippet, no iba a correr el riesgo de entrar a su estado de reposo y dormir durante miles de años, sería una deshonra para su especie, y seria aun peor que individuos tan inferiores lo provocaran.
Logro romper el látigo de Amatista haciendo uso de toda su fuerza, y con una gran velocidad se lanzó contra Garnet propinándole un puñetazo en la cara rompiendo el extraño cristal en su rostro, haciéndola retroceder unos metros.
—¡¿Que te pareció eso sucio mortal!?, no podrás vencerme tan fácilmente.
Garnet gracias a su visión futura ya tenía una idea de a que se estaban enfrentando, podría ser una creatura de otro universo que se había estrellado ahí por pura coincidencia, eso descartaba totalmente la idea del meteorito, pero seguía siendo bastante peligrosa ya que afirmaba poder destruir el planeta entero, algo que aún estaba en duda ya que el golpe que le dio en su extraño rostro la había dejado en malas condiciones.
Hippet estaba segura de que aquella nativa con los guanteletes no tenía ninguna posibilidad de vencerla, arremetió de nuevo esta vez intentando taclear a su oponente con toda su fuerza, pero su ataque fue totalmente repelido por la morena, que la detuvo con otro potente puñetazo en su vientre.
—Pues no pareces ser tan fuerte.-Dijo Garnet con un tono ligeramente burlón.
Hippet había caído arrodillada, no tenía idea de que su contrincante fuera tan rápido, Garnet no perdió tiempo y le propino un fuerte golpe por tercera vez al rostro arrastrando el cuerpo de su oponente varios metros en el suelo, las franjas naranjas en el cuerpo de la mujer-robot comenzaron a parpadear mientras perdían fuerza, Hippet ya no podía seguir combatiendo su cuerpo necesitaba descanso, se sentía humillada nunca había sido vencida por un ser de tan baja categoría, Garnet camino hasta donde yacía la enemiga caída y le dedico unas palabras.
—Bienvenida a la Tierra.-Dijo tranquilamente mientras creaba un nuevo par de gafas y las colocaba en sus tres ojos.
Esas fueron las ultimas que Hippet escucho antes de caer en la inconciencia de nuevo.
—¿Que vamos a hacer con esa… cosa?-Perla pregunto alarmada.
—Yo digo que la subamos a un cohete y la mandemos al espacio y cuando menos se lo espere, ¡BOOOM! Explota en mil pedazos.- Sugirió Amatista divertida, haciendo un ademan con las manos simulando la explosión.
—La podrían mantener contenida en una burbuja o algo similar.-Dijo Peridot desinteresada mientras trataba de armar alguna clase de artefacto, con cucharas y tenedores.
—Una burbuja no servirá, no es una gema y su cuerpo es muy grande como para mantenerla dentro de una, pero podrían crear algún aparato para inmovilizarla mientras decidimos que hacer con ella.- Respondió Garnet secamente.
A Peridot no le gustaba la idea de tener que trabajar en algo que no fuera el taladro, pero la nueva "invitada" podría ser peligrosa también para ella por lo que asintió a la respuesta de Garnet.
—Tu qué opinas Steven, no has hablado desde que llegamos.- Perla estaba preocupada por Steven, lucía un poco decaído.
—No lo se podrían ponerle unas esposas o algo…-Dijo Steven sin muchos ánimos.
La idea de Garnet se había realizado, Perla y Peridot habían estado todo el día creando un artefacto que pudiera contener a Hippet, se trataba de una especie de cruz con grilletes en cada extremo para aprisionar las extremidades, después de haber terminado sujetaron a Hippet a la cruz y la colocaron en el cuarto de fundición, era el lugar más seguro del templo.
Ya habían pasado un dia y una noche desde que atraparon a la mujer-robot, ya era de noche y Steven no podía dormir, él pensaba que la mujer-robot no era malvada, tal vez estaba en una situación similar a la de Peridot, probablemente si hablaba con ella podría saber si era buena o mala.
Steven se levantó de su cama, no sin antes revisar que Perla o Leon no se encontraran vigilándolo mientras dormía, procedió a salir de su cuarto y entrar a la sala, se acercó a la puerta del templo y levanto la parte de la camisa que cubría su gema, Steven trato de abrir la puerta frotando su gema contra la puerta pero no hubo efecto alguno, después de unos minutos de seguir intentándolo finalmente se dio por vencido y se dio media vuelta listo para regresar a la cama, en ese momento una luz rosada lo detuvo, era su gema que por fin había reaccionado, la puerta del templo era la del cuarto de su madre, por lo que entro sin dudas.
