Terruce Grandchester.

Incapaz de dormir. Dando vueltas en la cama. Pensando en nada más que ella. ¿Lo peor? Está casada, y yo perdido.

¿A qué se refería cuando quería que la recordara? Dios. Tanto por digerir. Incluso me llamó Terry. Nadie lo hacía desde Eleonor. ¿Mañana será todo más claro? ¿Está interesada en mí? No. Estoy seguro, es una mujer incorregible, puedo decirlo por su mirada.

Cuando la vea, saldré de dudas.


-¡Terry!- gritó una voz femenina.

-¿Sí?- giré hacia ella, lleno de esperanza. Candice sería la primera persona en hablarme hoy. Bueno, algo así. Porque el cuerpo del que salía aquella llamada, era el de Fleur.

-Ya conseguí... la... noticia... de... -Intentaba recuperar el aliento. Me sorprendió, por que suele participar en los maratones de la ciudad.

-¿De?

-La noticia del accidente.

-¿Accidente?.- Repetí. La impresión de esta palabra, indeleble en mi mente. Candice la había mencionado la noche anterior. Accidente.

-¡Sí! Tu chica me pidió que hiciéramos un reportaje de esto. En realidad es bastante viejo, no sé porqué le interesaría...

-Accidente.

-Deja de decir eso, pareces tonto.- reclamó, con los cabellos rojizos en el rostro por la brisa.

-Es que no lo entiendes.- impuse, recordando que no le había contado sobre la cena.

-Ah, tiene relación con ella. ¿Eh?- levantó una ceja. Siempre tiene razón. Dice que soy predecible.-Ya, no necesitas explicarme.

-Bien, por que es muy confuso.

-¿Y? ¿Qué esperas? Léelo. - puso la hoja gastada en mi cara. Tomándola, le reproché:

-No sabía que eras psíquica.


Ya en la oficina, caminaba hacia mi cubículo.

-Buenos días, Grandchester.

-¡Candice! -por el brillo de sus ojos, se reflejaba mi sonrisa.- ¡Qué bueno que te encuentro! Por que...

-Escucha, lamento lo que sucedió anoche... yo no... se salió de mis manos.- dejó de mirar mis ojos.

-Precisamente de eso quería hablar. - pasé una mano por mi cabello.

-Claro, dime.- adoptó una mirada seria. ¿Por qué? Tal vez no era el mejor momento...

-Es sobre.. - decidí no hacerlo, otra ocasión se presentará. - sobre el reportaje.

Suspiró.

-Ah, sobre eso... Sí, creo que eres un gran reportero, sería fantástico que tomaran el caso, porque nadie sabe en qué terminó.

-Así lo haré. Gracias.- Sonreí. Me pregunté si algún día dejaría de ser cobarde. Caminando, tomo mi celular para llamar a Fleur y quedar en un punto de investigación. Hace tiempo que no teníamos un misterio de estos.


Candice White

-¿Terry? - susurré. ¡Qué tonta! Déjalo en paz, ya no te recuerda. Para mi sorpresa, se volvió.

-¿Señorita White? -dejó el celular para mirarme. Desearía tener la fuerza sobre él para hacerle ver quién es.

-Quiero disculparme por lo que dije anoche...

-No hay problema. -sé que está mirando mi brazalete, por el reflejo del sol en su cara.

-Es el regalo de alguien muy especial. - esta pulsera de oro me la dio él, cuando cumplimos nuestro primer aniversario.

-No quisiera interponerme entre ustedes- desvío la mirada.

-¡No, no! No era eso a lo que me refería.- reí, nerviosa. Su rostro se suavizó, dejando la tensión a un lado.- quisiera arreglar el desastre que causé anoche.¿Quisieras acompañarme mañana en la hora de la comida ?

-¡Claro, cómo no! - rió como no lo había hecho desde tres años atrás.

-Bien, te veré mañana. -le besé la mejilla, sólo una despedida cordial.


-¡FLEUR! ¡FLEUR!

-¿¡Qué quieres!? DEJA DE GRITAAAR

-¡A QUE NO SABES QUÉ PASÓ!

-QUEEEEEE?

-¡TENGO UNA SEGUNDA CITA CON CANDICE!

-¿Qué?


¡Gracias a todas! Subo un pequeño adelanto del siguiente capítulo. Sé que he estado ausente, pero la preparatoria exprime cada gota de mi inspiración, y justo hoy, leyendl sus reviews me llegaron las ideas. Espero ser más constante :)