Antes de nada, quiero agradeceros a todos los que me disteis ideas para la tienda de disfraces, todas eran tan buenas que en lugar de escoger una, las voy a meter todas… pero para eso tendréis que esperar al capítulo siguiente… ^^

Ahora, el tercer capitulo de este fic.

Hoy con la aparición especial de la estrella invitada: El travesti del tanga de leopardo de la Akatsuki Beach!

EL KAKUZU KRUJIENTE; PRESENTANDO A TOBI-ESPONJA PANTALONES ROTOS

CAPÍTULO3

EN EL CAPÍTULO ANTERIOR…

Kakuzu se quedó de nuevo a solas con sus Leuros, pero notó que algo se movía entre las sombras.

-Quién anda ahí?-preguntó.

Nadie contestó hasta que…

-Katsu! –se oyó.

Y Kakuzu voló por los aires.

-Corten, corten, corten! –dijo Sasori rápidamente- Deidara! Cuántas veces te he dicho que no puedes explotar a Kakuzu? Ya es la décima vez en tres días!

Kakuzu estaba en el suelo, inconsciente.

-Dejaré de hacerlo cuando me den otro papel! Por qué tengo que ser el hijo de ese tacaño? Me da la paga en vales de descuento para el Kakuzu Krujiente! Y me cobra por abrir el frigorífico de la casa!

-Si quieres, te cambio el papel.-se ofreció Sasori.

-WHAT? Ni hablar, esa ropa no me favorece nada… y además, paso de parecer un pringado…

Sasori comenzó a llorar.

-Qué he hecho yo para merecer esto?-decía entre lágrimas.

-Ya sabía yo que nunca llegarías a nada –le dijo su loro-marioneta-paloma-Chiyo-na.

Sasori lloró más fuerte.

-Joder! Me cago en la P**A! Queréis de seguir de una puñetera vez con la serie? Todavía no he salido! –gruñó Hidan, desde el decorado de la Akatsuki Beach.

-Ni yo –secundó Konan.

-De acuerdo… prometo no volver a explotar a Kakuzu… -dijo Deidara. *Hoy* -pensó, y se rió por lo bajo.

Sasori dejó de llorar y cogió la claqueta.

-Y… Acción!

Deidara llegó al Kakuzu Krujiente y llamó a la puerta del despacho de su padre (que raro suena).

-Adelante –gritó Kakuzu ya recuperado.

Deidara entró.

-Qué quieres? –Kakuzu todavía llevaba la toalla rosa.

-Esa es mi toalla?

-Mm… noooo, qué va…

-Sí, sí que lo es.

-Em… etto… qué diablos querías?

-Ah, es que han comenzado las rebajas y necesitaba un poco de dinero.

-Oh, claro.-Kakuzu le dio un fajo de billetes.

Deidara no se lo creía, hasta que miró bien y vio que eran billetes del Monopoly. Miró a su padre enfadado y se puso en posición.

-Kats… AY!

Sasori le había tirado un zapato a la cabeza como advertencia desde el otro lado de las cámaras.

Deidara salió del Kakuzu Krujiente y comenzó a explotar a todo el que se le cruzaba.

Sasori salió detrás del rubio, pidiendo perdón a todas las personas explotadas por el rubio.

Kakuzu, salió de su despacho.

-A dónde iba Deidara-sempai? –le preguntó Tobi-Esponja.

-De rebajas. –le contestó Kakuzu.

En eses momentos, Orochimaru salió del Cubo del Sonido comenzando su PLAN MAESTRO (música tétrica nº3).

El plan requería un gorro, una peluca, un bigote postizo, una gabardina y un gran talento interpretativo, y digamos que Orochimaru… no tenía ninguna de estas cinco cosas, así que, aprovechando las rebajas se fue al centro a comprar todo lo necesario para su PLAN MAESTRO (música tétrica nº3 otra vez), empezando por la tienda de disfraces.

Más tarde, Tobi-Esponja ya había salido de trabajar, y es que solo tenía que trabajar por las mañanas en esa época del año. Esto, se debía a una sencilla razón. En la Akatsukilántida no tenían cuatro estaciones, si no dos: Invierano y Veraninvierno (cosas de vivir bajo el mar) por lo tanto en Invierano se trabajaba por las mañanas y se tenían vacaciones por las tardes.

Pues eso, salió del Kakuzu Krujiente y se dirigió a casa de su mejor amiga: Konan.

Konan era una habitante muy especial en la Akatsukilántida, ella, venía de fuera del mar.

Konan, era una muñeca de papel que se le había caído a una niña mientras viajaba en barco hacia Teletubbielandia. Debido a que era de papel, tenía que llevar un traje especial hecho de papel de aluminio impermeable con una bolsa de plástico en la cabeza.

Tobi llegó a casa de su amiga, que vivía en un frigorífico que había encontrado cerca de los restos del Titanic, entre un carrito de la compra oxidado y las sandalias con las que Moisés cruzó el desierto.

Para Konan el frigorífico era perfecto, porque la mantenía fresquita, (no preguntéis cómo puede funcionar una nevera bajo el mar) pero los que la visitaban tenía que ponerse un abrigo de plástico lleno de agua.

Tobi invitó a su amiga a ir juntos a la Akatsuki Beach. Era Invierano, como ya dije, por lo que por las mañanas era invierno y por las tardes verano, por eso la playa estaba abarrotada. Estaba llena de hombres, mujeres, niños, monstruos, Kisame… y en medio de la playa estaba la silla del socorrista, donde Hidan vigilaba las aguas al más puro estilo David Haselhoff, con la diferencia de que en vez de salvar a los bañistas ahogados, los dejaba morir y los usaba de sacrificios a Jashin-sama o para traficar con sus órganos.

Tobi-Esponja, que se había puesto crema solar hasta en los ojos, no vio la silla del socorrista y tropezó con ella.

La silla cayó y Hidan fue a parar a los brazos de un travesti (no, no era Orochimaru) que paseaba por allí en tanga de leopardo.

-Hola, guapo! –le dijo a Hidan.

-Ah! Ah!

Hidan salió corriendo, perseguido por el travesti.

-Maldito seas Tobi-Esponja! Jashin-sama te castigará!

Nota de Hidan: Para esto, prefería no salir!:(

FIN DEL CAPITULO

En el capítulo siguiente:

Orochimaru se va de compras!

Tobi-esponja empieza otro año en la autoescuela para aprender a conducir.

Y por último, por fin saldrá el único Akatsuki que todavía no salió!

Todo esto y más en el cap. siguiente.