-quieres que te ayude Matty?- me pregunto

-shhh… calla Mello…- y echo la cabeza para atrás.

Ahora yo tenía el control… oh si… esta vez yo lo tenía…

Mi Perdida del Control

Baje hasta su cadera y le pase la mano sobre el pantalón, al hacer eso, puede sentir como se estremeció y me miro. Vi como una sonrisa curva se dibujaba en sus labios; el sabia lo que iba a hacer.

Empecé a jalar una a una las tiras de cuero que le sujetaba el pantalón, hasta que logre abrirlos; se los quite rápidamente junto con los boxeas, coji su miembro y lo empecé a lamer desde arriba, como veía que lo hacia L con sus paletas. Me lo empecé a meter cada ves mas dentro de la boca, sentía los suaves gemidos de Mello, entrelazaba sus dedos entre mis cabellos, intentándome de guiar, pero como ya lo dije, esta vez yo tenia el control.

Cada ves lo hacia mas rápido, y sentía como los gemidos aumentaban, sentía que Mello se tensaba y suspiraba mi nombre.

-Matty….mmmm… me vengo…-dijo casi en susurros

En ese momento, pare. Subí y lo empecé a besar para que el probara su propio sabor. Yo quería tener mas contacto físico, lo decena, lo desee durante los 2 años que no lo veía, lo desee durante toda mi vida.

Lo mire directamente hacia esos profundos ojos azules; estaba mas rojo que nunca, y pese mi mano sobre su mejilla; en ese momento recordé cuando lo veía directamente a la cara y veía una hermosa y perfecta piel de ángel, ahora marcada con una horrible cicatriz. Mello se percato de eso y giro la cara rápidamente. Lo coji de la barbilla y gire su rostro bruscamente y lo bese, lo bese como nunca mas lo he hecho, una especie de amor, odio, furia y ternura; nunca lo he podido hacer después.

-Mello… eres perfecto…y… Quiero que me sientas dentro….- y lo puse boca abajo antes que el pudiera asimilar mis palabras.

Empecé introduciéndole un dedo, para empezar la dilatación; al hacer esto el soltó un quejido en señal de dolo, pero esto solo me éxito mas e intoducì el segundo y el tercero. Cuando supe que estaba listo, empecé a introducirme en el, poco a poco hasta que termine completamente dentro. Me empecé a moverme lentamente, y escuchaba unos quejidos entre dolor y placer, que poco a poco dejaron de ser dolorosos y se transformaron en gemidos cada vez mas fuertes y apasionados. Yo me movía cada vez mas rápido, rozando frenéticamente nuestros cuerpos, sintiendo como chocaban sus caderas contra las mías. Me encantaba estar dentro de Mello, me encantaba la sensación de poder controlarlo; hasta que sentía que me iba a venir, y así lo hice, dentro de el. Solté un gran gemido y caí sobre el. Salí y me eche a su lado lleno de cansancio y placer.

Pasamos así unos segundos, asimilando lo que acababa de pasar. Mello me dio un beso en la mejilla y me dijo "ya cambiémonos, ese tipo puede llegar en cualquier momento"

En ese momento supe que ya no tenia mas el control, pero fue bueno mientras duro…. Y debo reconocer… que no soy buen líder…

Mail Jeevas