Hola!

Aquí publicando el tercer capitulo de esta historia…

El tema de este capítulo fue algo difícil ya que por lo general trato de no escribir mucho drama…

Capitulo 3 Punto de inflexión

Dos meses después del regreso del inframundo y un par de semanas más

-Tienes que admitir que es raro Regina - le señale llevando la copa de vino a mis labios

-¿Crees que nos estamos volviendo viejas? - pregunto llegando a mi lado con su copa

Era un viernes en la noche y habíamos terminado ambas de niñeras de Neal y Robín.

Mis padres habían querido tener una cita y Nieves me había pedido que cuidara a mi hermano.

Zelena por otro lado había decidido tener una noche para ella misma y trajo a Robín a la casa de Regina señalando " Robín quiere estar con su tía favorita"

-Viejas no sería el término que ocuparía para nosotras en este momento

-¿Y cuál sería según tú? - pregunto yendo a prender el baby phone, para escuchar a los bebés que ya dormían tras una tarde llena de juegos con nosotras

-Patéticas - solté - quiero decir, míranos, somos dos mujeres extremadamente sexis cuidando de dos niños que no son nuestros y nuestro único hijo salió a su tercera cita

-Aun no puedo creer que nos exigiera que no lo siguiéramos

-Supongo que quiere intentar la movida esta noche – Deduje ante su nerviosismo antes de salir

-¿La movida? - pregunto levantado la ceja

-Ya sabes...

-Ilumíneme señorita Swan - pidió con sarcasmo

Me reí colocándose de pie para tirar de sus manos y dejarla frente a mí

-Estas en la puerta y llevas tus manos a la cadera de la otra persona - le enseñe posando mis manos en el comienzo de su falda

-¿Esto le has estado enseñando a nuestro hijo?

-Shhh mujer - le mande a callar dando un paso hasta quedar juntas - a ver si aprendes algo, para tu próxima cita

La vi esbozar una sonrisa

-Luego de hacer esto, uno debe de acercar los labios dejando un mínimo de espacio

-¿Así? - pregunto acercando su cara a mililitros de la mía, podía sentir su aroma a manzanas y ver su pequeña cicatriz que me llamaba a admirarla por horas
- Así es - traje saliva sin acortar la distancia ante el momento que se había generado entre nosotras - y si la otra persona es lo suficientemente valiente te besara

-¿Y usted sheriff es valiente?- susurro sin moverse

Vi el brillo en su mirada ante el reto de sus palabras

-Siempre alcaldesa - dije antes de cortar la distancia y tomar su boca entre mis labios

Tiempo Actual

Levantarme aquella mañana tras la increíble noche que había pasado junto a Regina se hizo más difícil de lo que pensaba.

La desperté dejando pequeños besos en su espalda desnuda hasta que logre que abriera sus hermosos ojos

-Buenos días morena - susurre en su oído dejando pequeñas mordidas en su nuca y mis manos recorrían sus laterales

Alinee mi cuerpo sobre su espalda deslizando una de mis manos hasta llegar a su entrepierna que ya daba muestras de humedad

-Tengo una cita con Archie - dijo entre gemidos

-Seré rápida entonces - declare llevando uno de mis dedos hasta su entrada

- Emma - gimió una vez que entre y empecé a moverme buscando aquel lugar especial en ella

Apoyé parte de mi peso en uno de mis brazos para darle algo de espacio para retorcerse mientras le hacía el amor.

-Maldición Swan, más rápido - me ordenó apretando las sábanas a su alrededor

La sentir acallar el orgasmo en la almohada dejando entrever pequeños temblores en su cuerpo

-Ahora si son buenos días - saludé orgullosa

-Idiota.

Desayunamos aquella mañana entre besos y caricias suaves. Evitamos tocar el tema de Henry

-Debo de irme - me despedí tras tomar mi café - tengo papeles atrasados

-Está bien - se acercó a mi dejándome un suave beso - te amo Emma

-Yo también morena

-Gracias Swan

-¿Por qué?

-Por entrar a mi vida

Deje un beso sobre su cabeza al despedirme con el corazón lleno de esperanza de que podríamos salir adelante

SQ SQ SQ

Comencé a archivar las detenciones de Leroy cuando sentí un par de pasos entrar a la comisaría

-Buenos días Miss Swan - saludo Archie desde la entrada

- Dr. Hopper - me levanté a saludar e invitarlo a sentarse

-¿Cómo estas esta mañana Emma?

-Mejor - me sincere - anoche hablé un poco con Regina

-Eso es bueno

-Y hoy en la mañana estaba más tranquila

-¡Vaya! – Exclamo ante mis palabras - Eso es maravilloso

-Así es – continúe - claramente la terapia con usted está empezando a hacer efecto en ella

- Emma yo... -lo vi moverse incómodo acomodando sus lentes - el motivo de mi visita es porque me preocupa el hecho de que Regina dejo la terapia hoy en la mañana por teléfono

-¿Hoy?- pregunte intrigada - ella me dijo que tenía una cita hoy

-Pues no fue así

-Es extraño...

-¿Ella hizo algo diferente hoy? - me pregunto

-Bueno, anoche estuvimos juntas - me sonroje al decírselo - y hoy desayunamos como hace un tiempo no lo hacíamos

-Emma no quiero ser pesimista, pero ese no es un comportamiento habitual de Regina.

Cerré los ojos al considerar las palabras de Archie

-¿Debo de preocuparme?

-Yo no bajaría la guardia si fuera usted

Asentí a sus palabras analizando la mañana que había tenido con ella hoy

- Archie vuelvo enseguida - indique levantándome para irme - te llamo cualquier cosa

Llegue a la mansión saltándome la mitad de las leyes de tránsito.

Pese a que las palabras d Archie habían sido de buena fe, no habían ayudado a acabar con el bichito en mi interior que algo mal había en este día.

Me baje del auto sin molestarme siquiera en cerrarlo y entre caminando directamente hasta la sala

Lo primero que llamó mi atención en ese momento fue el orden y la limpieza que había en aquel lugar, en el último tiempo el polvo había comenzado a acumularse en lo muebles por mi falta de atención

Llame a Regina con un grito para avisar que estaba aquí.

Cuando no la vi en la sala ni en la cocina subí directo a nuestro cuarto con la esperanza de encontrarla ahí. La habitación estaba inusualmente ordenada, limpia y sin rastros de la Regina que había estado ahí esta mañana.

Tomé mi chaqueta para aparecerme en la lápida de Henry cuando lo oí.

Una música salir desde cuarto de Henry me hizo caminar hasta ahí con cuidado. Su habitación se había mantenido cerrada desde aquel día, ni siquiera yo había tenido la valentía de haberla ordenado.

Entre empujando la puerta con la punta de mis dedos encontrando a Regina tendida en la cama abrazada al libro de cuentos y la bufanda que siempre cargaba nuestro hijo

Me acerqué a ella notando el frío de su cuerpo

-¿Regina? ¿Amor? - sobe uno de sus brazos para despertarla - amor llegue

La giré hasta dejarla de espaldas

Amor reacciona - susurre moviéndola con más fuerza

Acerqué mi rostro al de ella nerviosa para comprobar su respiración

No había

¡Regina! – Grité, sacudiéndola y esperando alguna reacción - vamos amor, no me hagas esto

Le di pequeños golpes en las mejillas buscando que despertará.

Mire a mí alrededor buscando el causante de su inconsciencia, hasta que di con un pequeño frasco de píldoras que le había recetado Archie para calmar sus pesadillas

- Regina, tú no - grite entre llanto al entender lo que había hecho.

Abrí uno de sus ojos buscando una reacción de sus pupilas, no había.

Tomé una de sus muñecas tomándole el pulso, algo me indicará que aún estaba viva entre mis brazos. No había

Trate de calmarme y recordar que debía de ser en este caso

Me coloque a su lado para comenzar a hacerle reanimación

1, 2,3 y sople

-Vamos morena, no me hagas esto - le roge llevando mi boca nuevamente a sus labios

1, 2,3 y sople

-No sé cómo funcionar sin ti amor - tartamudee entre llanto volviendo a apretar su pecho con mis manos

1, 2,3 y sople

Lleve mis manos hasta su muñeca nuevamente para haber si le había vuelto el pulso. Ahí estaba, lento, pero estaba.

La tome apoyándola contra mi cuerpo para poder aparecernos en el hospital

Mire como colocaban a Regina en la camilla para llevarla corriendo hasta uno de los pabellones

Deje resbalar mi cuerpo hasta el piso escondiendo mi cara entre mis rodillas.

Miles de preguntas pasaban por mi cabeza, yo tambien había perdido a Henry, pero nunca había pasado por mi cabeza el quitarme la vida, golpear a alguien, quizás, pero nunca llegar a este extremo.

Lloré lo que no había llorado desde los funerales, sentí mi pecho desgarrarse de dolor ante lo que estaba pasando. No me importaron las miradas que las enfermeras y médicos me daban

-¿No tienen nada mejor que hacer? - escuche a alguien gritar desde la entrada, espantando a los curioso que estaban atentos

-¿Ruby?

-Vamos Emma - dijo tirando de mi brazo para ponerme de pie - necesitaremos un café para la espera

Llegue hasta la cafetería siendo empujada por Ruby de los hombros, mi mente estaba en una nube de la cual no quería salir

-Bebé esto Emma

Estire mi mano al café que me ofrecía

-Todo va a estar bien rubia, ya lo vas a ver – traro de alentarme

-No logró entenderlo Ruby

-Emma...

-Yo tambien perdí a mi hijo y nunca pensé en...

-No es lo mismo Emma

-Yo también lo quería

-Eso no lo dudo - apoyo su mano en la mía - pero Regina hizo su mundo alrededor de Henry

Baje la mirada al comprender

-Todos en la cafetería vimos crecer a Regina y a Henry, la llegada de él la hizo cambiar

-¿Dices que yo no lo quería igual?

-Digo que tu perdiste un hijo, ella, perdió su sentido de vivir

El silencio nos envolvió durante horas en la sala de espera esperando noticias del estado de Regina

-¿Señorita Swan?- levante la cabeza al sentir el llamado del médico, lo vi acercarse retirándose la mascarilla del rostro

-¿Como esta? - pregunte acercándome a él con Ruby a un lado, la miró de reojo algo incómodo -¿nos das un minuto? - le pedí para darnos algo de privacidad

Una vez que la vi tomar asiento gire para presionar con la información que quería

-Regina está viva sheriff

El sentimiento de culpa de no haber llegado a tiempo lo sentí marcharse de mi estómago

-Sin embargo, aún está inconsistente y no sabemos cuándo va a despertar

-¿Pero, lo va a hacer? - pregunte al tomar el peso de sus palabras

-Las primeras 24 horas son las más críticas

-Entiendo

-Emma, si Regina llega a despertar voy a recomendar que sea internada en psiquiátrico de Storybook - indicó llevando su mano hasta mi hombro en modo de consuelo

Le di una mirada de odio que creo que Regina se hubiese sentido orgullosa de mí

- Mi novia no está loca doctor - me sacudí su mano para apuntarle el pecho hasta hacerlo retroceder contra la pared

-Su novia, Miss Swan trató de quitarse la vida - reclamo ante mi ataque - el Consejo exige al menos 72 horas de tenerla en observación y evaluación

-¿Y tú pretendes retener a la mujer que es capaz de volverte cenizas con un movimiento de la mano?

El miedo en sus ojos me dio a entender que no había pensado realmente a quien estaba atendiendo.

-Una vez que ella despierte yo la cuidaré y me asegurare que vea a Archie – me comprometí - ahora dígame en que cuarto esta, quiero pasar a verla.

Entre al cuarto de Regina en silencio, el sonido continuo del bip de su corazón fue la melodía que me acompañó mientras tomaba su mano dejando pequeñas caricias y besos

El dolor de verla ahí tan pequeña y débil encogió aún más mi corazón.

-No puedes dejarme Regina, me lo prometiste - le hablé acomodando un mechón de su cabello tras su oreja - yo no sé vivir sin ti

Apoyé mi cara en su estómago para sentir su respirar

-Se que es difícil lo que estamos viviendo, pero no te puedes rendir - solté un sollozo - la Regina de la que me enamoré no se deja vencer por nada

-Sheriff el horario de visitas está por terminar - dijo un enfermera interrumpiéndonos

-¿Me da un par de minutos más? - pedí para poder despedirme

La vi darme una mirada que interprete de lástima para luego irse

-Sabes, yo no me he rendido aun - me enderezar para colocarme a la altura de su cabeza- voy a arreglar esto Regina, lo prometo

Deje un beso en sus fríos labios con una sola misión en mi cabeza, arreglar esto como fuera, y si eso significaba sacrificar mi vida lo haría, Henry lo valía

SQ SQ SQ

- Zelena - grité en su puerta una vez que llegue a su casa

Golpe de forma incesante hasta que las luces se encendieron

-¡Swan que demonios te ocurre!

-Es Regina

-¿Que le paso?

-Trato de suicidarse

La observé apretar los labios mientras calmaba a robín que se había puesto a llorar

-Pensé que teníamos más tiempo antes de llegar a este punto

-¿Qué quieres decir? ¿Tú lo sabías?

-Lo imaginé

-¿Y por qué carajos no me lo dijiste?

-Hook mato a la razón de ser de la reina malvada, aunque su hechizo para separarlas no funcionó, se aseguró de tener un plan B

-No puedo creerlo

-Tienes que entender que nosotros, no somos humanos ordinarios Emma, está en nuestra esencia llevar nuestros sentimientos al límite

-No lo entiendo – dije llenado mis manos hasta mi cabeza

-Si alguien mata a tu novio de 17 años, tu sufres, lo niegas, lo aceptas y luego lo superas - me explicó - no arrasas ni eliminas villas enteras por una sed de venganza

-¿tú lo crees?

-Te lo dice la persona que estuvo dispuesta a matar a un bebé por celos hacia su hermana

-¿Cuándo te volviste tan sabía?

-Ser madre me ha hecho madurar de cierta manera

Cerré los ojos por unos segundos deseando poder apagar todos los sentimientos que me recorrían

-El hechizo aún no está listo Emma

-No me importa

-Si sale algo mal...

-Ya nada importa Zelena, necesito que lo entiendas

-El riesgo es muy grande Emma

-Mi madre está a un paso de ser alcohólica Zelena, y mi hermano no ha pronunciado palabra desde que nuestro padre murió - estalle en llanto - y la mujer que amo está más muerta que viva

- Emma... - me consoló envolviéndome en sus brazos dejándome llorar.

-Ve a casa Emma

-No...

-Prepara lo que vas a llevar para este viaje yo armare el resto.

Asentí con la esperanza de que funcionara algo alguna vez en mi vida

Llegue a la mansión nuevamente arrastrando mis pasos.

Subí hasta el cuarto que solía compartir con Regina para darme un baño. Lo necesitaba

Luego de eso fui hasta el cuarto de Henry a buscar lo que llevaría para asegurarme de que había tenido éxito en esta misión.

Tomé su bufanda y el libro para llevarlos con Zelena cuando note que algo tenía extra. Entre sus páginas habían dos sobres, uno con el nombre de Henry y el otro el mío con la letra de Regina.

Abrí con furia la carta que iba dirigida mi nombre adivinado que sería su carta de despedida

Emma: Sé que en este momento debes de estar odiándome y si ese es el sentimiento que quieres tener contra mí lo entiendo, la decisión que estoy tomando es la salida de cobardes y egoístas pero es la única manera que vi para apagar el dolor que inunda mi pecho cada día desde la pérdida de nuestro hijo.

Te amo tanto Emma, como nunca llegue a pensar que lo haría y es por eso que espero que algún día puedas perdonarme por lo que voy a hacer

Siempre tuya

Regina Mills
Tu alcaldesa

Doble la carta y la deje junto a la que iba dirigida a Henry dentro del libro, ya tenía lo que necesitaba.

Comentarios?

Espero no haberlos defraudado con este capitulo y les prometo que es ultimo de estas características…

Saludos desde Chile!