¡Hola! Pues algo nochecita pero trayéndoles los siguientes drabbles, espero que les gusten y también con buenas noticias (?) pero, primero lo primero, quiero dedicarle este capítulo a MissLouder ya me pondré a trabajar en tu amada pareja XD. Disfrútenlos y nos leemos abajo.


V

Pesadillas

Se despertó bruscamente, su respiración se encontraba agitada y su cuerpo estaba mojado por el sudor. Necesitaba calmarse, había sido un sueño… una pesadilla.

Otra vez no — pensó mientras abrazaba sus piernas y apoyaba su cabeza tratando de controlar su respiración —. Por favor, ya no más.

Eran pocas las veces que tenía ese tipo de pesadillas, de recuerdos, aquella cruz que cargaba desde hace tantos años. Los rostros de su familia, de sus amigos, de las personas que conocían siempre se hacían presenten.

— ¿Manigoldo? — Una voz familiar le sacó de sus pensamientos. Enfoco su vista al lugar donde provenía la voz

—Alba, ¿Qué haces aquí? — preguntó cansado. —. ¿No deberías estar durmiendo?

—Lo estaba — respondió sentándose en la cama—. Pero sentí tu cosmos alterarse, ¿estás bien?

El joven guardián no respondió, se limitó a observar las sabanas.

—Manigoldo — le llamó el pisciano entrelazando sus dedos con los del otro logrando que le mirara —. ¿Qué ocurre?

—No te preocupes — habló mientras abrazaba al otro —. Ahora todo está bien, mientras te tenga a mi lado.

El de piscis correspondió el abrazo al percatarse del estado en que se encontraba. Ciertamente había sentido como el cosmos del canceriano comenzaba a alterarse, y podía sentir su respiración y movimientos bruscos, era como si el mismo lo sintiera. Un miedo y odio lo habían inundado ante una oscuridad total donde gritos, risas y llantos se escuchaban. Sin duda algo tenía esa época del año que alteraba a su compañero.

—Lamento haberte despertado — escucho decir al otro mientras le liberaba apenas lo suficiente para poder ver su rostro —. Supongo que aun tienes parte de mi cosmos en tu interior.

Una sonrisa fue toda la contestación del pisciano antes de inclinarse y darle un beso. Ahora con mayor razón quería conocer los miedos y temores su italiano. Por unos momentos logró sentir lo que el sentía y era algo que no deseaba vivir ni que el otro siguiera sufriendo.

—Quédate conmigo esta noche — mencionó separándose del otro —. Por favor.

El doceavo guardián se limitó a asentir accediendo a la petición del canceriano. Acomodándose en la cama quedaron frente a frente, con el pasar de los minutos fueron los ojos de Manigoldo que lentamente comenzaron a cerrarse, el cansancio y el sueño comenzaban a invadirle. Se sentía seguro, tranquilo la presencia de su compañero siempre lograba evaporar todos esos malos recuerdos que le asaltaban y Albafica, el simplemente velaría el sueño de esa persona que era importante para él y debía admitirlo, dormir a su lado era algo a lo que podía acostumbrarse.

Vl

Travesura

Lo mataría, sin duda lo mataría. ¿Dónde las habría ocultado? No las encontraba por ninguna parte, había revisado cada habitación y rincón del templo y no los encontraba por ningún lado.

— ¿Dónde las oculto? — pregunto revisando por milésima vez los estantes de su biblioteca

Si era una de las bromas de Kardía que se fuera preparando, lo dejaría encerrado un mes en un ataúd de hielo. Su estado de ánimo podía no verse reflejado en su rostro sereno pero bastaba con observar las esquinas de las paredes y ver los pequeños fragmentos de hielo que comenzaban a formarse.

— ¿Por qué diantres hace tanto frio aquí? — escuchó una voz afuera de la habitación. Rápidamente salió del lugar en busca del culpable de todo.

—Kardía, ¿en dónde están? — preguntó con un tono de voz molesto perceptible para ese guardián.

—Buenas noches a ti también — respondió divertido —. Se puede saber ¿por qué diablos hace más frio de lo normal?, ¡E l techo está completamente congelado!

—No estoy de humor, respóndeme Kardía ¿en dónde están? —

—No tengo idea de lo que me estás hablando —afirmó confundido —. ¿Dónde están que cosa?

— ¡Mis lentes! Tú los tomaste y no es una pregunta es una afirmación. Eres el único que capaz de hacer este tipo de jugarretas con tal de que no lea mis libros. —

—Pues lamento decirle señor acusador sin pruebas que no he sido yo —

—Deja de mentir, tú eres el único que tiene una motivo para querer deshacerte de ellos —recrimino molestó

— ¡Pues déjame decirte que no fui yo! —Respondió molesto cruzándose de brazos —. No tengo idea de donde están tus estúpidos lentes, además te recuerdo que no he pisado tu templo desde hace dos días y cuando decido venir me atacas y acusas de algo que no cometí mejor me regreso a mi templo.

Un silencio invadió el lugar. Dégel analizó un momento las palabras del escorpio, ciertamente tenía razón. Desde hace dos días el peli azul no se había acercado a su templo debido a una misión que había ido.

—Espera Kardía —menciono deteniéndole al ver que se marchaba —. Lo siento, olvide completamente que estabas fuera, pero es que tú eres el único…

—Ni creas que te perdonare fácilmente — exclamó fingiéndose herido —. Me acusaste de algo que no he cometido

—Kardía — le llamó. Al ver que el de escorpio seguía con su enojo se paró frente a él rodeándole el cuello con sus brazos —. ¿Me perdonas? No debí acusarte sin pruebas.

—No, heriste mi orgullo —

—Por favor—

—Ni creas que te saldrás con la tuya, necesitaras hacer algo más que simplemente abrazarte a mí —

— ¿Y si hago esto? — Preguntó besando al peli azul, siendo al instante correspondido — ¿Es suficiente?

—Creo que es suficiente, por ahora — respondió sonriente —. ¿Ya buscaste en todas las habitaciones?

—Sí, pero no encuentro nada —suspiro cansado —. Quizás alguna de las sacerdotisas los guardo.

—Te ayudare a buscarlos, anda— se dirigió a las habitaciones —. Tú busca en ese cuarto y yo en este.

Sin duda tendría que buscar el lugar y momento adecuado para dejar los lentes del peli verde. No debía enterarse o de lo contrario sería encerrado en un ataúd de hielo sobre todo por la escenita que se acaba de montar. Dégel nunca tendría que enterarse de que antes de su misión se había adueñado de esos anteojos con el objetivo de molestarle e impedirle que leyera y ahora estaban escondidos en su armadura, quizás debería fingir que los busca durante un buen rato para después encontrarlos "casualmente".


Y bueno, la verdad tenía días queriéndolo escribir el de Kadía y se me hizo XD ojala Dégel no descubra su travesura. Respecto al finc de Mani y Alba pues tengo que decirlo, les he dado tremendo spoiler de lo que tratara el proyecto que les he estado mencionando, no con la escena pero si con la idea central solo que aun debo investigar algunas cosas. Pasando a otra noticia buena, ¡mi nuevo proyecto está listo! espero estar subiendo el primer capítulo la próxima semana, el finc tendrá por título… Consecuencias y está dedicado a la pareja de Kardía y Dégel pero también habrá menciones de Alba y Mani –la que no puedo evitar incluirlos- creo que son todos los avisos, hasta la próxima.