Hola! Bueno después de semanas de desaparecer he regresado XD jajá bueno espero que les guste esta historia XD

Gakuen Alice no me pertenece XD

- Siempre mía -

Capítulo II "¿Lunares?"

- Aburrido – digo para mi, mientras camino por los pasillos de la escuela, llevo bajo el brazo una novela romántica que he pedido prestada de la biblioteca, la cual mi maestra ha dejado leer… tengo que terminarla en una semana. Suspiro… ¡¿Cómo demonios la acabare de leer en tan poco tiempo?! Hoy tengo que ir a trabajar y al parecer hoy tengo que ir directo para allá ya que me entretuve en la biblioteca.

- Hola preciosa –dicen tras de mí, volteo para encontrarme con la sonrisa burlona de Andou Tsubasa.

- Hola – digo para después seguir mi camino, no es que Tsubasa no sea de mi agrado pero en algunas ocasiones le brota su lado mujeriego.

- Vamos pequeña Mikan ¿Por qué siempre eres tan fría? - reclama mientras me alcanza y se interpone en mi camino. Odio cuando la gente hace que pierda el tiempo…

- No es eso, tengo prisa – contesto con seriedad apartándolo del camino, él hace un puchero.

- Esta bien, pero espero que algún día tengas tiempo para mí – se despide lanzándome un beso con la mano, yo me sonrojo… no saben cómo odio que haga ese tipo de cosas… Después de la pequeña conversación que he tenido con mi amigo pelinegro, camino hacia la salida… al parecer hoy será un día tranquilo… como cualquier otro, bueno eso espero.

. . .

- Buenas tardes – me saluda Ana cuando entro a los casilleros para poder ponerme el uniforme… sonrió en señal de respuesta, al parecer está más tranquila después de haber terminado con su novio… Sin prestarle mucha atención me preparo para salir a trabajar, lo mejor de todo es que los miércoles no viene mucha gente a la cafetería.

Camino hacia la entrada de la cafetería y me encuentro con un alegre Narumi

- Mikan hola – dice mientras me abraza y me estruja sacándome todo el aire… trato de zafarme pero él me suelta cuando llega un cliente, así que me dedico a lo que realmente he venido, a trabajar, aunque en muchas ocasiones las propinas que dejan los clientes no son buenas, el sueldo fijo que gano me es suficiente para ayudar a mi madre, pero la verdad aun así necesito mas

Pasan las horas, solo me dedico a sonreír y atender las órdenes de los clientes, pero uno en particular me deja sorprendida

- Señor Hyuga ¿Qué hace aquí? – digo mientras veo a él pelinegro cruzar las puertas del local, el sonríe y se acerca demasiado a mí, mis mejillas se sonrojan y mi corazón comienza a latir con rapidez mientras siento como mis manos comienzan a temblar.

- Bueno… es una cafetería ¿no? así que supongo que he venido a tomar un café – por alguna razón me decepciona la razón por la que ha venido, pero su sonrisa ¿maliciosa? hace que mi corazón se acelere aun mas

- E…Esta bien… Pa… Pase – tartamudeo mientras lo llevo a una mesa, él me sigue sin borrar esa sonrisa de su boca, al avanzar puedo ver la mirada de sorpresa de mis demás compañeras - ¿Q… Que… le traigo? – trato de concentrarme en mi trabajo

- Un café y… - dice buscando mi mirada ya que la he desviado – quiero hablar con el encargado – asiento y me retiro… ¿Para que querrá hablar con Narumi?

Hago lo que me pide y voy a buscar al hombre rubio que en esos momentos esta acosando a un par de chicos… él asiente y se dirige a la mesa del señor Hyuga…

- ¿Lo conoces? – pregunta Sumire con una sonrisa maliciosa

- S…Si – trato de contestar – es un amigo de la familia – sirvo el café y lo coloco en la charola

- Es guapísimo, pero se ve grande… pero no tanto – comenta Sumire, me sonrojo ya que yo también pensé lo mismo cuando lo conocí – Que envidia… ha venido a buscarte hasta tu trabajo – suspira Sumire

- ¡No es verdad! – casi lo grito, sin embargo Sumire niega con la cabeza

- Hay Mikan… entonces dime ¿Qué hace aquí? – abro los ojos con sorpresa, Sumire tiene razón… nunca había visto al señor Hyuga por aquí… tal vez sea una casualidad que haya llegado al mismo lugar donde trabajo. Ni que me estuviera siguiendo ¿o sí?

Un escalofrió recorre mi columna, imaginarme al señor Hyuga siguiéndome… debe ser mi imaginación… además él está casado y tiene una hija ¿no?

Sin perder más tiempo camino hacia la mesa donde se encuentran los dos hombres platicando, los cuales callan al ver que me aproximo – Aquí tiene – digo lo más calmada que puedo, pero el señor Hyuga sonríe provocando que me sonroje

- Gracias – dice volteando hacia Narumi quien permanece callado… esto sí que es extraño ¿Narumi callado?

Hago una pequeña reverencia para alejarme de ambos hombres y seguir trabajando… pasa los minutos y aunque sigo atendiendo a otros clientes no pierdo de vista a mi jefe y al pelinegro, quienes de la nada se ponen de pie y en silencio Narumi lo lleva a su oficina…

- Mikan – escucho que me llaman, pero yo solo estoy pensando en esas dos personas que acaban de abandonar la mesa - ¡Mikan! – grita Ana en mi oído provocando que salte del susto

- ¡¿Qué?! – contesto mientras la volteo a ver, veo que Ana ya está lista para irse… ¡Es verdad! yo termino de trabajar a la misma hora que ella – Lo siento, en un momento estoy lista – digo dirigiéndome a cambiarme de ropa, veo que ella niega con la cabeza

- Hay Mikan siempre andas en las nubes… pero bueno… anda ve, yo te espero – dice con una sonrisa, la cual yo correspondo y salgo casi corriendo

- Es verdad, hoy me quedare hasta tarde para terminar mi tarea – susurro y después suspiro, hoy me espera una noche larga

- Mikan – me llaman nuevamente pero al voltear me percato que esta vez no se trata de Ana si no de Narumi

- ¿si? – contesto mientras comienzo a abrir mi bolsa para sacar mi ropa, Narumi me detiene

- Ven a mi oficina por favor - algo me dice que el día normal que creía que tendría, no será así… sigo a Narumi por el estrecho pasillo que da a la puerta de su oficina y al abrirla me quedo sin aliento

El señor Hyuga se encuentra sentado en la silla de mi jefe - ¿Qué hace aquí? – pregunto por segunda vez en el día, él sonríe y se dirige a Narumi

- Déjanos solos – un escalofrió recorre todo mi cuerpo, volteo hacia Narumi y él simplemente me sonríe para después salir por la puerta, volteo nuevamente para encontrarme con el señor Hyuga de pie a pocos metros de mi – Bueno a mí me gusta hablar claro – dice cruzando los brazos mientras yo trato de tomar todo el aire que puedo ya que me está faltando – He venido a hacerte una propuesta, se sobre tu situación económica y de tu historia familiar… gracias a Narumi – "¿Y a este tipo que le importa eso?" pensé con un poco de enojo – Así que este trato te beneficiara tanto a ti como a mi… ¿Cuánto quieres por ser mi amante? – bien al parecer trabajar mucho hace que me imagine cosas. Guardo silencio mientras trato de procesar las cosas

- A ver … ¿Usted ha venido hasta aquí a pedirme que me acueste con usted? – pegunto sin creérmelo y él asiente como si fuera lo más natural del mundo - ¿Es broma? – pregunto aun sin creerlo, pero él niega con la cabeza, muchas emociones comienzan a invadirme y solo puedo hacer una cosa… reír a carcajadas

- ¿Qué es tan gracioso? – pregunta el señor Hyuga molesto, yo trato de calmarme

- Na… Nada – trato de decir pero aun sigo riendo – Lo que pasa es que nos conocemos hace poco y creo que se ha confundido de lugar, esto es una cafetería… no uno de esos lugares que usted ha de frecuentar – me calmo y trato de dar la vuelta para salir de la oficina pero él me detiene por el brazo

- Se lo que hago y sé lo que quiero – dice acercándome a él, pero logro zafarme rápidamente

- Está equivocado, yo no soy… - pero soy interrumpida

- Lo sé… pero aun así, además se que no te soy indiferente – dice mostrándome una sonrisa burlona, bien… tiene razón, pero no tiene por qué restregármelo en la cara

- Engreído, eso no es cierto – me enfado y trato de salir pero siento que dos brazos me sostienen de la cintura, después de eso solo soy consciente de los labios del señor Hyuga sobre los míos. No correspondo pero tampoco lo aparto de mí… "Es un sueño" pienso, debo estar soñando… esto no puede ser cierto, hace tan solo unos minutos mi vida era tan normal y común como siempre y ahora…

- ¿Te das cuenta? – pregunta una vez que nuestros labios se separan, yo no sé qué hacer… golpearlo sería una buena opción, gritarle e insultarle no estaría mal tampoco… - Tu me gustas y yo te gusto ¿Qué más da? ¿Por qué no nos divertimos juntos? – dice tomando mi barbilla con una de sus manos

- No… - susurro, pero al parecer no hace caso y junta nuestros labios una vez más… pero esta vez correspondo el beso, sé que es tonto pero una nunca sabe cuándo se puede presentar una situación similar.

Mi cabeza comienza a dar vueltas cuando siento la lengua del señor Hyuga recorriendo el interior de mi boca… me aferro a las solapas de su saco… en cualquier momento siento que mis rodillas fallaran, la verdad no es la primera vez que me han besado… es solo que nunca de esta manera.

Siento sus grandes manos que comienzan a recorrer mi cuerpo, suspiro contra sus labios cuando comienza a acariciar mis pechos… ustedes pensaran por qué no lo he golpeado, pero mi cuerpo el muy traicionero no responde… solo me concentro en tratar de corresponder el beso.

Mi espalda choca contra algo duro que al parecer es la pared, nuestros labios se separan y mientras trato de recuperar el aliento abro los ojos, me encuentro con la sonrisa burlona del hombre pelinegro, quien masajea mis senos sobre el uniforme de mesera que todavía llevo puesto

- ¿Te gusta? – dice con voz ronca pero sin dejar de hacerlo, me sonrojo aun mas y él vuelve a unir nuestros labios

"¿Qué estoy haciendo?" me reprocho, pero aun así no hago nada para alejarlo… una de sus manos comienza a descender, un escalofrió recorre mi columna cuando siento que empieza a acariciar mis piernas bajo la falda…

-Espera… - susurro cuando siento que se acerca a mi parte más intima, detengo su mano que se encuentra bajo mi falda, el suelta una risita

- No tengas miedo… no te hare daño – susurra rozando sus labios con los míos, yo suspiro y dejo su mano en libertad… al parecer mi autocontrol se ha acabado. Comienzo a gemir al sentir su mano cubrir mi sexo sobre la tela de mi ropa interior – Te gusta esto tanto como a mi ¿Verdad? – dice sonriendo cuando siente mis braguitas húmedas

Tomándome de la cintura comienza a guiarme hasta que mi trasero choca contra el escritorio de Narumi… lo cual en este momento no me interesa, escucho como aleja las cosas que se encuentran en el para así poder sentarme sobre el escritorio…

- No sabes cuánto he soñado con esto desde el día en que te conocí – susurra cerca de mi oído, para después morder con delicadeza el lóbulo de mi oreja, lo cual me hace suspirar. Sus manos nuevamente comienzan a descender por mi cuerpo… primero acariciando mis hombros, senos hasta llegar a mis piernas las cuales separa.

- Ah… - se escapa de mis labios cuando comienza a acariciarme nuevamente sobre la ropa interior, él sonríe y mientras me acaricia fija su mirada carmesí en la mía…

Cierro los ojos cuando comienza a deshacerse de mi ropa interior… - Espera… no… - trato de decir, pero él me da un beso casto en los labios

- No te preocupes… nadie vendrá – susurra para tranquilizarme, pero eso es lo de menos…

- No es eso… es que yo… - pero guardo silencio cuando siento que comienza a introducir dos de sus dedos – Ah… - me sostengo de sus hombros, escucho que él deja salir un gruñido y su mirada carmesí se oscurece…

Sus dedos comienzan a salir y entrar en mi… comienzo a gemir con más fuerza y mi cabeza da vueltas, sin embargo antes de que logre acabar se detiene… frunzo el ceño frustrada

- Tranquila gatita… esto te gustara mas – sonríe de lado y junta nuestros labios una vez más… yo correspondo con la misma intensidad, cuando él se separa de mi solo puedo ver cómo va descendiendo su cabeza y alza mi falda, cierro los ojos ya que presiento lo que hará – no los cierres – dice con voz ronca… yo bajo la mirada encontrándome con la carmesí del señor Hyuga

Nuevamente la respiración comienza a faltarme y mis rodillas tiemblan al sentir la boca del señor Hyuga – Ah… - enredo mis dedos en su cabello color azabache, sin embargo cierro los ojos con fuerza cuando su lengua imita los movimientos que hicieron sus dedos hace unos momentos

Sin embargo el sonido de la puerta me alerta y abro mis ojos de golpe – Perdón por la interrupción – dice una Sumire completamente roja quien rápidamente cierra la puerta

¡¿Qué demonios estoy haciendo?! "Esto debe ser un sueño…" pienso, volteo hacia abajo para encontrarme con la sonrisa burlona del pelinegro quien esta de rodillas frente a mí, al parecer mi razón a regresado…

El hombre de mirada carmesí suspira con fastidio – Que malos modales ¿Verdad? entra sin avisar – comenta para después seguir con su tarea… pero yo lo aparto - ¿Qué sucede? – pregunta molesto frunciendo el ceño

- ¡Aléjese pervertido! – grito bajando de la mesa y alejándome del señor Hyuga, con la mirada trato de localizar mi ropa interior pero no tengo éxito, el hombre pelinegro suelta una carcajada

- ¿Esto es lo que buscas? – Dice mostrándome mi ropa interior, yo me sonrojo aun mas - ¿Pervertido yo?... cuando gemías seguramente no pensabas lo mismo – yo me acerco a él para darle una cachetada, pero logra tomar mi mano – Somos iguales pequeña… ¿acaso no te diste cuenta? – me besa a la fuerza y cuando me suelta me regresa mis braguitas

- Lo odio – digo con furia alejándome de él, pero el sonríe… como empiezo a detestar esa sonrisa burlona, además de la incómoda sensación que siento en mi parte intima, sin decirle nada mas guardo mi ropa interior en el bolsillo y salgo de ahí… pero él antes de que cruce la puerta me dice

- Nos vemos Lunares - ¡¿Lunares?! Me pregunto hasta que recuerdo mi ropa interior

- ¡Pervertido! – grito antes de cerrar la puerta de un fuerte golpe, salgo corriendo tomo mis cosas y pese a las llamadas de mis compañeras y de Narumi salgo corriendo hacia mi casa, donde pasa lo mismo ya que al llegar subo corriendo a mi cuarto y me encierro

- ¿Mikan sucedió algo? – escuche que mi mamá llamaba, pero no le abrí, solo le dije que me dejara sola… y así lo hizo…

Sin embargo por la noche, la incómoda sensación que sentía desde que salí de la cafetería se hacía más fuerte, así que sin más remedio, lleve una de mis manos a mi parte intima tratando de consolarme mientras pensaba en un par de ojos carmesí y su sonrisa bulina.

Continuará…

¿Qué tal? O/O jajá bueno pues espero que les guste esta historia, esto solo es el principio ¬w¬ jajá pero bueno… al parece Natsy tiene razón… Mikan también es una pervertida, si re-bien que le gusto jajá

Bueno pues quiero dar las gracias a Floor Sakura (espero que te guste que el lemmon sea asi de detallado o me dices si quieres mas detalles ), Eve-tsuki (no solo Mikan es la pervertida ¬w¬), sakura-san29 (lo tuve que cambiar ya que habrá escenas mas detalladas) y Florencia (Gracias ^^): Bueno pues gracias por leer y comentar, también a las lectoras anónimas y las que me envían correos XD (prometo ponerme al corriente para contestar los correos ^^u)

Bueno esto es todo nos vemos. Se cuidan