Capitulo II

La galería

-¡Ni siquiera nos llevaron a una cárcel real, es una cárcel de la universidad!- grito Tom a modo de burla mientras salían de su "celda".

-¡Grandchester!- grito el mismo guardia que había estado en la entrada-Te estaré vigilando, tengo un radar- lo amenazo.

-Entiendo…lo sé, oficial lo siento sé que es su deber y respeto su trabajo…-

-Ya Terry tú que le haces caso- lo callo Tom.

-Bueno yo…- empezó a sonar su celular.

-¿Hola?- pregunto Terry en cuanto contesto.

-¿Quién eres?-era la voz de una mujer.

-¿Tu quién eres?- pregunto Terry, no daría su identidad hasta que ella lo hiciera primero.

-Soy la chica que secuestraste y estuve en tu casa-

-Espera ¿Cómo conseguiste mi número?-

-Oh seguridad me lo dio con gusto… Tengo todos tus datos-canto.

-¿Entonces porque preguntas quién soy?-

-No pregunto quién eres, pregunto ¿¡Quien te crees que eres!?-

-Sabes yo no…- empezó a tartamudear.

-Te veo en la galería Spike en la sexta y cuarta-lo interrumpió- a las tres-

-No- dijo dubitativo.

-¿Por qué no?-pregunto ella exigente.

-Tengo cosas que hacer-

-Está bien entonces a las seis treinta. Adiós- y colgó el teléfono.

-¿Qué?-pregunto Tom.

-Puedo asegurarte que no es linda- respondió Terry.

La galería Spike estaba completamente alejada a lo que Terry hacia comúnmente, él era un o estaba por ser un ejecutivo pronto, su vida trataba de libros, historia, matemáticas pero nunca arte, y para ser sincero consigo mismo se sentía fuera de lugar ahí, sin mencionar que él no tenía ningún motivo, al menos no uno seguro para tener que estar ahí. De haber pasado otro minuto seguro se habría ido de no ser por la chica rubia que se aproximaba a él, llevaba un vestido negro entallado y una copa de vino en la mano, tenía que admitir que cada vez se le hacía más guapa. Lo cual era peligroso.

-Terrance Grandchester- pronuncio ella cuanto estuvieron lo suficientemente cerca.

-Terry- la corrigió el, no le gustaba su nombre completo le parecía… impropio de él.

-Terry- dijo ella, él se preguntó si estaba consciente de lo sensual que se oía su voz- Quiero tinto- dijo sin apartar la vista del mientras un mesero le ponía otra copa en la mano.

-Tinto para la señorita ¿Y usted?-pregunto el camarero.

-Ah yo, creo que blanco…- no termino de decirlo cuando la chica ya le había puesto una copa de vino tinto en la mano-Bueno, tinto esta bien- dijo el un poco resignado.

-¿Entonces que paso?-

-Estabas borracha, te salve de caer a las vías del tren, me llamaste chiquito y luego te desmayaste, asumí la responsabilidad llevándote a mi apartamento lo demás ya lo sabes-

-¿Te llame chiquito?- pregunto ella sorprendida.

-Eh pues si- asintió con la cabeza

-Creo que eso lo recuerdo- se acercó peligrosamente a Terry- Pero dudo seriamente el resto de la historia...Candy White-se presentó ella, mientras se alejaba- ¿qué estudias?-

-Negocios-

-¿Eres inteligente?- se bebió la copa de un trago.

-Sí creo que si-

-¿Entonces por qué estudias? Las personas inteligentes no estudian negocios-

-Ah mira…-no quiso explicar y eso y se concentró en algo que si quería- Puedo preguntarte algo- ella asintió sonriendo- ¿Por qué estabas tan borracha el día que te conocí?-

-Estoy pasando por una pésima fase- le hizo una seña al camarero y este le trajo otra copa llena pero ella le quito la botella completa.

-¿A qué te refieres con pésima?- pregunto Terry ignorando como Candy no se desprendía de la botella.

-Pésima, ¿no sabes lo que es pésima? No eres tan inteligente después de todo Terry-

-Yo solo quiero saber el por qué-

-Bueno y que te importa Terrance-

-Terry-

-Terrance, ¡Terrance! ¡Terrance!- empezó a decir como niña pequeña mientras se hincaba en el piso.

-Sabes yo me voy- Terry estaba desesperado no comprendía a esa mujer- Candy espero que superes tu fase y seas relativamente feliz por el resto de tu vida- empezó a caminar lejos de ella.

-Mi prometido me abandono- soltó ella de golpe y Terry se sintió extrañamente culpable cuando ella empezó a llorar.

Le extendió un pañuelo y cuando ella lo tuvo en sus manos lo admiro como si se tratase de algo muy valioso.

-¿Qué es esto?- pregunto Candy.

-Bueno se suelen usar para situaciones como estas-

-¿Por qué de tela? ¿Eres de otro siglo?- lo atajo con preguntas.

-Según se, no vengo de otra época- a Candy le gustaba la forma en que Terry hablaba con ella a pesar de la situación le tenía tanta paciencia.

-¿Esta limpio?-pregunto.

-Si- ella se limpió la nariz haciendo mucho ruido.

-Toma- se lo extendió a él.

-Te lo regalo-le dijo.

-No, yo te lo regalo a ti- respondió ella.

-¿Qué?- no quería discutir, o tal vez no es que no quisiera si no que no se podía discutir con Candy White, así que de nuevo lo agarro.

-¿Quieres un poco?- le ofreció la botella y enseguida abrazo una de las piernas de Terry.

-Claro- el agarro y la puso lejos del alcance de Candy ya estaba borracha.

-¿Por qué te abandono tu prometido?- sentía curiosidad.

-Bueno- levanto su cara para mirar a Terry, sin despegar sus brazos de su pierna- Me gustan las guayabas- y entonces Candy se quedó dormida.

-¿Y ahora qué hago?- Terry trato de sostener a Candy para que no se cayera y saco su teléfono celular.

-Manhattan, Candy White- le dijo a la operadora

-¿Ehh?-pregunto ella.

-No… tu duerme-le respondió- No, no hablaba con usted, empecemos por el centro-

Después de visitar varias casas de familias apellidadas White, Terry término en un elegante edificio con una fachada de piedra, bajo del taxi y antes de que pudiera tocar el timbre un hombre anciano con uniforme que supuso seria el mayordomo abrió la puerta.

-Ah ¿La conoce?- señalo a Candy que estaba durmiendo adentro del taxi.

-Si señor ¿hubo algún otro gasto?- respondió el hombre.

-Eh no pero, solo para estar seguro ¿Cuál es su nombre completo?-

-Su nombre es Candy White- bueno tenía que ser esa su casa- Vamos señorita- Terry ayudo al mayordomo a sacar a Candy del taxi y supuso que ahí terminaba todo.

-Jimie ¿Qué tal tu día?- pregunto Candy medio adormilada.

-Ya sabe señorita, abrir la puerta saludar gente- ella rio descontroladamente- Muchas gracias joven…-

-Terry Grandchester- el completo la frase. El mayordomo le dio dinero al taxista y se dio la vuelta para entrar en la casa.

-Adiós Terry- canturreo.


Aqui esta el segundo capitulo... Candy es una borracha jajaja :)

Sus reviews me alegraron mucho y decidi actualizar pronto espero que les haya gustado y recuerden que no es mi historia yo solo la adapte a los personajes.

Y a las personas que dijeron que ya habian visto la pelicula espero que les agrade mi version escrita n.n

Bueno nos leemos en el proximo capitulo! Bye!

PDT: No olviden dejarme un comentario con su opinion.