¿TENMA ESQUIVA LAS PROVOCACIONES?
Como cada mañana, Shinsuke esperaba sentado en un banco a que Tenma pasase por allí para ir juntos a clase. No dejaba de mirar en la dirección por la que el chico aparecía todos los días, no porque se les hiciese tarde, sino porque se moría de ganas de saber qué había pasado aquella noche con Ayumi. Cuando al fin apareció Tenma, se puso de pie y empezó a agitar los brazos.
-¡Buenos días! –chilló sonriente.
-¡Buenos días! –devolvió el saludo Tenma −. ¿Llevas mucho esperando?
-No –negó, aunque la verdad es que había salido antes de tiempo y todo, con la vaga intención de acercarse personalmente a buscar al otro.
-¿Vamos?
-¡Sí!
Tenma parecía muy feliz, demasiado feliz, cosa que aún inquietaba más al bajito, que no acababa de saber cómo preguntar nada.
-Si tan solo Kariya o Tsurugi estuviesen aquí…
-¡Hikaru! –llamó de pronto Tenma. El nombrado se volteó, aumentando el tamaño de su habitual sonrisa hasta límites que el de menor estatura creía imposibles.
-¡Buenos días, Tenma! ¡Hey, Shinsuke! –saludó, esperándolos para continuar los tres juntos.
-¿No va Kariya contigo? –preguntó mirando alrededor.
-Me ha llamado diciendo que no le esperase –se encogió de hombros −. No me ha dicho nada más.
-Qué raro… Bueno, no importa –sonrió Tenma.
Hikaru y Shinsuke cruzaron miradas, nerviosos, confusos y extrañados por la actitud del capitán del Raimon. Y aunque ambos se morían de ganas de saber por qué aquel estado anímico, no acababan de saber del todo cómo preguntarlo. Y para mal de males, ni Kariya ni Tsurugi estaban allí para echar un cable. Ni tan siquiera a la puerta del centro, donde a veces esperaba el delantero estrella a que los demás decidiesen aparecer.
-Qué raro, tampoco Tsurugi está donde siempre –comentó Shinsuke.
-Y él no ha llamado ni nada… ¿Se habrá puesto malo? Ayer parecía estar realmente mal…
-Sólo se atragantó –sonrió Tenma. A los otros dos se les heló la sangre.
-¿No te preocupa ni una pizca? –preguntó Shinsuke.
-Es Tsurugi, seguro que sólo se ha dormido.
-¿Cuándo me he dormido yo? –preguntó tras ellos el único que, aun pasando los años, seguía sin llevar el uniforme conforme dios manda.
-¡Anda, hola! –sonrió Tenma como si nada. La respuesta del delantero fue un golpe con un libro −. Oye, deja de pegarme… A demás, últimamente no dejas de leer arriba y abajo… ¿Qué es?
-Gramática italiana –respondió −. Creí que se veía bastante bien en la portada… Pero veo que andas cegato pensando en una chica… Ah, no, espera, dos.
-Sí, por supuesto –dijo con una sonrisa bastante natural el castaño.
-Increíble, Tenma sin tartamudear ni ponerse rojo… Aquí pasa algo –susurró Hikaru. Shinsuke y Tsurugi asintieron en absoluto silencio.
-¡Buenos días, chicos!
-¡Aoi-chan, buenos días! –devolvió el saludo con gran entusiasmo Tenma. Los otros tres intentaron no reír saludándola también.
-¿Y Kariya? –preguntó mirando alrededor.
-No, no ha venido conmigo hoy –negó Hikaru −. No me ha dicho nada…
-Bueno, bueno, mejor vayamos ya para clase, que van a empezar –apremió Tenma.
-Oye, Tenma, ¿te encuentras bien? –preguntó Aoi.
-Yo diría que no, mira a ver si tiene fiebre –dijo Tsurugi metiendo la mano libre en el bolsillo y rascándose la cabeza con la esquina del libro −. Maldición, si Matsukaze sigue sin reaccionar de ninguna manera, se nos acabó el poder pinchar a alguien…
-Venga, no digáis tonterías –sonrió como si nada Tenma, continuando su camino al interior del edificio.
Cuando llegaron a la clase, descubrieron a Kariya sentado donde no le tocaba: junto a Tenma. En cuanto los vio, se le iluminó el rostro, muchos jurarían que con una luz malévola bastante favorecedora, al tiempo que se disponía a saludar a Tenma con un tono que reclamaba una explicación bastante picante. Sin embargo, el castaño esquivó absolutamente todo soltando un sonriente y maravilloso "buenos días" que provocó el mayor silencio en la clase unos segundos, mirando extrañados al adolescente mientras tomaba asiento como si nada en su sitio. Por detrás, Hikaru apoyaba la cabeza contra el brazo de Tsurugi mientras Shinsuke negaba, incapaz de creerse aquello.
-Con lo fácil que nos fue ayer –murmuró el más alto.
-¿Ayer? –preguntó Aoi.
Los ojos de los tres chicos se voltearon hacia ella, con cierta… melancolía que la chica de cabellos azules no llegó a comprender. El profesor llegó para "salvarles" de tener que dar respuesta a Aoi, ordenándoles que tomasen asiento y prestasen atención, pero a la primera que el profesor se volteó hacia la pizarra, empezó el baile de notitas de una mesa a otra.
"¿Qué ocurre?" envió Aoi a Tsurugi, el cual la miró sorprendido. Ella JAMÁS enviaba notitas a nadie, siempre prestaba atención hasta a las clases de repaso. Estaba claro que él había sido la primera opción porque, de siempre, llevaba la etiqueta de "serio" en el grupo y lo que la chica esperaba era una respuesta clara y breve. Sacudió la cabeza y escribió lo primero que se le ocurrió en aquel papel azulado que usaba ella: "se habrá vuelto un hombre al fin". Cuando la peliazul lo leyó, se volvió con la expresión más extrañada del mundo, a lo que él respondió encogiéndose de hombros.
"¿Qué tal anoche?" envió Kariya a Tenma. La respuesta, si bien no resultó larga, tardó bastante en llegarle: "era raro no tener a Aki-nee cerca, pero la cena salió bien". Kariya miró el pedazo de papel con una ceja alzada y empezó a escribir de nuevo, apretando los dientes para no chillar. "Tenma, no fastidies, ¿qué pasó anoche?". Otra vez, la respuesta le tardó minutos en llegar, durante los cuales tamborileó los dedos sobre la libreta. "Cenamos, vimos la tele y nos fuimos a dormir, como siempre". El defensa abrió los ojos al máximo viendo su oportunidad a una palabra de distancia: "¿JUNTOS?". Sin embargo, la respuesta no le llegó en palabras, sino en una mirada sin expresión alguna que, de pronto, alzó una ceja antes de volver a permanecer con la vista al frente… atendiendo al profesor. Intentó volver a tirarle otra nota, pero Tenma la guardó en su estuche sin más, así como las otras bolitas que Kariya le enviaba pidiendo no ser ignorado.
La mesa de Shinsuke también se llenó de papeles. Por un lado, se entretenía haciendo dibujitos a las ideas que se les ocurría a él y a Hikaru. Por otro, se debatía entre qué decirle a Aoi, la cual había lanzado, por segunda vez, una pelotita de papel contra alguien: "¿me puedes decir tú, ya que Tsurugi no parece cooperativo, qué pasa con Tenma?". Con un suspiro y tras añadir un montón de corazoncitos al dibujo para Hikaru, escribió un "pienso como Tsurugi" en respuesta a la chica. Con cuidado, arrancó un pedazo de hoja nueva y escribió rápidamente para Hikaru: "si no te ha caído ya, prepárate para recibir una pregunta de Aoi" en la que añadió un dibujo rápido de un muñeco femenino, simulando a Aoi, con un gran interrogante sobre la cabeza.
"Por favor, decidme de una vez qué está pasando. ¿Fue algo de ayer? ¿Os habéis metido con Tenma o algo para que ahora se comporte así?" fue lo que Hikaru leyó de la chica. Con una sonrisita nerviosa, paseó la vista alrededor, recibiendo un gesto de rendición de Shinsuke. Unos asientos más allá, Kariya seguía tirando pelotitas a Tenma, frustrado porque el segundo sólo las guardaba. Al fondo de la clase, junto a la ventana, Tsurugi estaba completamente ausente. Suspiró y empezó la respuesta para Aoi: "supongo que decir 'lo mismo que Tsurugi' no sirve… Espera a la hora de la comida, quizás entonces sí podamos hablar". La lanzó y, tras recibir el asentimiento de la joven, envió otra nota a Tsurugi.
"Tú le das la mala noticia a Aoi" leyó el delantero. Cogió aire, lo mantuvo varios segundos mientras pensaba la respuesta y, cuando lo soltó, destapó el boli para escribir, algo molesto por la idea. "Que se la dé Matsukaze. Estas cosas es mejor que las sepa por boca de él y no de nosotros. Luego somos los malos de la película y nos toca pedir perdón". Lanzó la pelotita y volvió a quedarse mirando al exterior hasta que la respuesta le golpeó casi en el ojo. Con la expresión más seria que pudo poner, se volvió hacia Hikaru, el cual sonreía tontamente en plan niño bueno con ambas manos juntas ante su cara. "Tú ya has sido el malo de la peli una vez y mira lo bien que le diste la vuelta al guión. La segunda te será más fácil y todo, así que ánimos, porque es cierto lo que dices pero Tenma no está por la labor". Alzó la vista y, efectivamente, Tenma estaba centrado en las explicaciones del profesor, guardando todas las notitas que caían sobre su mesa en el estuche… ¡Incluidas las notitas azules de Aoi!
Desde su sitio, Shinsuke vio gruñir por lo bajo al delantero junto a la ventana mientras abría una libreta y se ponía a escribir. Imaginó que estaba "montando su discurso para Aoi", por lo que volvió a coger otra bola de papel e intentó que Tenma hiciese caso, esta vez apuntando al cuello de la camisa.
-Si logro acertar ahí… Si logro que le caiga por dentro de la camisa… Me tendrá que hacer caso a la fuerza –pensó lanzando la bolita y rezando para que el ruido de los fallos no alertase al profesor.
Incluso entre clase y clase nadie pudo sonsacar nada a Tenma. El chico, con su alegre sonrisa, lograba evadir las preguntas de los demás cambiando de tema sutilmente o pidiendo ir al baño. Ningún nerviosismo ni sensación de bochorno brotaron de él en ningún momento, por lo que todos se rindieron y esperaron "pacientemente" a la hora de la comida.
Y hasta aquí el capítulo de la semana. Sí, lo sé, ha llegado con retraso y no tengo excusa. Cuando desperté el martes me dije que tenía que subirlo pero entre unas cosas y otras, se me pasó olímpicamente... Y ayer ni le presté atención hasta que, después de dar vueltas por la cama me quedé dormida y soñé con un partido de fútbol, que me levanté de golpe y susurré "ostias! el fic!" antes de dejarme caer para dormir de nuevo... Pero prometo que el martes que viene sin falta tendréis el siguiente capítulo.
Bueno, si vosotros también desearíais lanzarle algo a Tenma para que reaccione, tan sólo decidlo en un comentario y en futuros fics, el deseo se os cumplirá~
Cuidaos mucho y nos leemos la semana que viene en Objetivo frustrado.
