Hola gente!
La vez pasada me di cuenta de un detalle ¬¬ fanfiction no toma los links (Eso es muy obvio, boba) bueno eso qué, y tampoco se vio el nombre del saludo! Hmp! La verdad sigo sin comprender mucho está página pero admito que me gusta, hay algo con fanfiction que me hace volver a entrar una y otra vez e_é sip, estoy loca.
Pe pero con respecto al capitulo de hoy. Esto no será diario debo aclarar, hoy lo subí por que será de lo que hablaré en el blog así que ¿Por qué no? lo que pasa con este capitulo fue que ni yo me puse de acuerdo para incluir esto de la investigación... no me convence mucho darle esa 'carga' a Samantha y tengo que decir que en si el asunto no avanza mucho que digamos en varios capítulos porque me hice bolas y no supe donde ponerlo ._. pero por ahí se me ocurrió algo aunque es una joda mental escribirlo como lo tengo en la cabeza e_é es mucho pero lo hago poco a poco.
Nuevamente un saludo especial a 1995, ayer el saludo era para ti pero fanfiction me jugo una broma creo yo xD hehehe gracias por los comentarios haces que te ame (? Lo sé, también ame a Sebastián y los gatitos fue inevitable hacer eso ¡Solo me imagine su cara y cuando me di cuenta ya tenía esa parte escrita! *-* El poquito egocéntrica sonó arrastrado, eh, pero bah así es xD Saludines en donde quiera que andes! Espero actualizar muy pronto, ya ves, hoy puse el capitulo y el siguiente no tardará en llegar, prometido. ¡Ah tú eres la chica que escribe diabolicas inspiraciones! Te amo, es oficial, me gusta tu fic, me encanta... pero quiero matar a Sebastián. No sé estoy loca, siempre quiero matarlo por cualquier cosa ._. ese amor/odio que tengo por él me hace reir xDD b-but well! Soy ingrata porque me gusta tu fic y tu has comentado el mio y yo no en el tuyo, así que comentaré mi jurarlo~!
Sin más al fic gente
Volví a revisar, nada, otra vez, lo mismo… ¿No me hartaba de eso? No… ¡¿Por qué Jessica no mandaba ya ese maldito mensaje de texto diciéndome en que fechas tenía que entregar el borrador?!
Ya había enviado el borrador del nuevo libro pero Jess parecía desconectada de la realidad ¡Como me irritaba eso!
—Revisando el teléfono a cada segundo no hará que el mensaje llegue más pronto—, la voz de Sebastián me hizo pegar la cabeza al escritorio y gemí frustrada.
— ¿De qué me sirve un asistente que no es capaz de darme las fechas?—, murmuré.
Casi pude ver la sonrisa de Sebastián, la maldita sonrisa que aprendí que encima de desquiciante era un gesto totalmente cotidiano.
Ah, ¿Por qué estaba tan histérica? De una extraña manera después de la llegada de Sebastián tuve un ataque masivo de inspiración y comencé a escribir el borrador de un nuevo libro, no sé como es que esto lo pude hacer en una semana, por lo general cuando escribo algo nuevo tardo alrededor de dos meses haciendo que todo quede en su lugar y me guste... creando a los personajes y haciendo la investigación del tema sobre el que escribiré, pero, no fue así, simplemente comencé a escribir y cuando me di cuenta Jessica fantaseaba con todo lo que llevaba escrito y me apresuro a llevarlo a la editorial para ver si era publicado… digamos que Jess y yo habíamos ido a la secundaria juntas y en esos años yo comenzaba a escribir, ella era mi más ferviente seguidora y cabe decir que absolutamente todo, por más tonto que sea, que yo llegue a escribir le encanta… quizás ella es muy complaciente o en verdad soy buena en esto.
— ¿Cuánto tiempo dan en la editorial?—, preguntó repentinamente Sebastián acomodándose en la cama.
—Son algo flexibles porque llevo cuatro años ahí y me adoran pero por lo general es un mes por capítulo… depende si les gusto o si necesita correcciones y eso—, le miré, casi siempre me ponía atención cuando le hablaba sobre mi trabajo, pero, hoy me miraba de esa manera en la que creía que en cualquier momento se iba a lanzar a devorarme, eso me estresaba más.
— ¿Ya tiene listo el borrador?
—Si, lo termine ayer y ya lo corregí ¿Quieres leerlo?—, dije vagamente volviendo a revisar el teléfono, aún nada… maldita Jessica…
El demonio negó con la cabeza mientras apoyaba la cabeza en su brazo, la marca del contrato me fastidiaba de una manera inimaginable.
Cuando estábamos los dos solos en casa él se quitaba el guante negro que siempre llevaba en la mano derecha y dejaba visible la marca, cuando hacía eso mis ideas sobre lo guapo que era (termine de regañarme mentalmente por eso… no puedo molestarme por algo que es cierto ¿no?) se desvanecían completamente y era consciente de la irritante mirada que calaba hasta los huesos.
El tono del celular casi me da un infarto indicando que alfin ¡Al fin! Jessica se honraba en enviarme un mensaje… solo que ese tono era para sus llamadas… ¡Oh Jess si que sabes fastidiarme!
Con pereza le contesté y puse el altavoz.
— ¡SAAM!— ah, pero que idiota fui por eso…
Sebastián soltó una risilla burlona ante el estridente gritó de Jess al otro lado del teléfono.
— ¿Adivina quien te ahorcara cuando te atrevas a venir?—, le dije con el tono más molesto con el que me podía dirigir a ella
—Lo siento Sam pero ¡A la editorial le fascino tú nuevo libro! Al principio no estaban muy convencidos por el género sobre el que escribiste pero terminaron amándolo una vez que lo leyeron ¡Felicidades! ¡Yo lo amé más que nadie!
—Lo sé Jess, me lo repetiste un millón de veces cuando lo leíste—, reí sarcástica mientras Sebastián se levantaba de la cama y se fue por la puerta— ¿Cuándo tengo que entregar el siguiente?
—Dentro de una semana ¿Acaso ya lo hiciste? —, comento incrédula.
-Si, es tan bueno que yo lo amé más que a cualquier otra cosa que haya hecho antes… ¿Podrías venir por el?
— ¿Puedes enviármelo? Necesito que vengas conmigo la siguiente vez… ¿Cómo van las cosas con tú "asistente"?—, note el sarcasmo en su voz cuando dijo asistente… ah… ¡¿Por qué todos me insinuaban algo?!
—Que solo es mi asistente ¡Jessica cuantas veces te lo he dicho!—, Jessica río y pronuncio un repetido lo siento.
—Es que… hay Sam se sincera ¿Qué crees que pienso cuando sé que estas encerrada en casa con un tipo guapísimo? Te hizo comprar una mascota. Es decir ¡Le compraste un gato! Te conozco y sé que no es solo por gratitud…
—Estoy comprometida—, solté con dureza mirando el anillo de mi mano… aún lo tenía y me lo ponía a diario, Jessica dejo de hablar súbitamente.
Nos quedamos en silencio y casi pude ver frente a mí el gesto arrepentido de Jess.
—Lo siento, intentaba animarte… ¿Crees que Richard este bien?
Repentinamente mi molestia y estrés se hicieron polvo, se me formo un nudo en la garganta y me dieron ganas de llorar.
—Entonces te veo en una semana— le colgué y estuve a punto de arrojar el teléfono por la ventana cuando Sebastián entro a la habitación con una humeante taza de café.
— ¿Cuándo tiene que entregar el borrador?—, me pregunto el demonio ignorando mi decaído semblante y me entregó la taza de café.
—Se lo enviaré a Jessica y luego tendremos una junta con la editorial la siguiente semana–, intente sonar fría tragándome mi sentimentalismo y le di un trago al café.
Seguía sin comprender como mi cafetera hacía un café tan delicioso cuando Sebastián la usaba.
-Gracias-, susurré lazando un bostezo y volví la mirada al ordenador en el escritorio, él se volvió a sentar en la mesa y comencé a teclear en la computadora para enviarle el escrito a Jess.
Mientras terminaba mi café un vip del teléfono capto la atención de Sebastián.
— ¡Hey Carson tienes un paquete! ¿Subo a dejarlo?—, la animada voz de Frank en el altavoz del teléfono me reanimó más que la taza de café cargado.
— ¡Claro gordito!—, respondí instantáneamente curiosa ante que podría ser… yo no tenía conocidos, además de mi madre, que enviaran paquetes o que se supieran mi dirección y código postal.
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Sebastián estaba tirado en mi sofá de cuero con su pequeño engendro dormitando tranquilamente en su estomago. Yo no tenía nada en contra de los gatos, una vez tuve uno hace menos de seis años cuando vivía con mis padres pero Isabel se mudó y se lo llevo con ella… había una historia más profunda entre mi indiferencia con los animales, pero, dado mi estado de animo es mejor no recordarlo.
Tenía un sobre pesado de color amarillo entre mis manos… un paquete de mi informante secreto que hacía las investigaciones sobre algunos temas un tanto complicados que llegaba a necesitar para mis libros, el Undertaker hasta ahora era mi fuente de información más valiosa y confiable.
Querida Carson city Era su manera de llamarme, él estaba bien informado sobre mi identidad pero preferíamos seguir con los sobre nombres. Yo solo sabía que era un sepulturero.
Ah, las noticias vuelan ¿Sabes? Me enteré por el ojo público que sufriste un "pequeño" percance en tu aventura a Nueva York… espero te encuentres en una pieza y no vengas a parar por estos sitios, quiero que seas exclusivamente mi cliente de cuerpo no presente.
Te consulto, verás mi querida Carson, hay algo inquietante que sé te interesará, quien sabe, quizás vea tú próximo hit con este asunto…
Hace dos noches me llego un cliente, comprendes mi trabajo ¿no?, el cliente sufrió de una tortura "inhumana". Era una mujer si mal no estoy de su edad Carson city, su causa de muerte fue desangramiento por una herida que atravesaba la mitad de su cuerpo desde los senos hasta el ombligo, las cuchilladas fueron ¿Cómo lo diríamos Carson? De un novato… sé que pensarás lo mismo, hay unas fotografías anexas al sobre y un informe más detallo del caso…
Me pareció curioso, a pesar de que no sé que fue lo que ocurrió con Carson city, pero me resulta extrañamente parecida a usted… ¿Qué me dice ciudad? ¿Me ayudará a atrapar al tímido asesino por el bien de un libro?
Viva muchos años querida Carson! Su psicótico enterrador favorito
Un escalofrió me hizo removerme incomoda en el sofá, doble la carta con la garabateada caligrafía. No era la primera vez que un paquete de este tipo terminaba en mis manos, había formado parte de una investigación sobre una serie de asesinatos al sureste de Texas y yo misma redacté el articulo que se público en los periódicos, justo hace tres meses publiqué un libro no tan extenso como me hubiese gustado sobre el tema… tampoco sería la primera vez que veía las fotografías o un cadáver ensangrentado.
Miré a Sebastián quien parecía enajenado con el televisor, desde el primer día en mi departamento había comentado lo maravilloso y extraño que le resultaba la televisión, en especial cuando descubrió los canales de cable, sobre todo el National geographicy Animal planet, donde me obligó a ver un documental sobre felinos, uno sobre los extravagantes autos de las estrellas y restregó en mi cara las lujosas mansiones de los cantantes pop. Justamente miraba el canal de música con lo mejor del rock n' roll de hace una década.
Respiré hondo evitando sacar las fotografías del sobre y me coloqué ante el y el televisor... en ocasiones se tomaba demasiado en serio lo de la opinión propia, le tendí el sobre en la cara y le quite a su animal del estómago.
Me miro molesto cuando puse al renuente minino en el cesto donde dormía.
— ¿Por qué hiciste eso?—, preguntó molesto… creí que me asesinaría ahí mismo.
—Tenemos trabajo asistente—, dije firmemente.
— ¿Qué no es eso lo que hace a diario frente a la computadora?—, comento irónico mientras se sentaba correctamente y yo me sentaba a su lado.
Una expresión de sorpresa y desconcierto se dibujo en sus sobrenaturales facciones (¿De qué otra manera podía describirlo?) me interrogó con la mirada mientras me enseñaba las fotografías.
—Una mujer de alrededor de 23 años, mutilada con múltiples golpes signos de maltrato y tortura, posible violación, la causa de muerte se presume que fue de desangramiento cuando su asesino en un ataque de ira comenzó a apuñarla causando los golpes y heridas desde el pecho hasta el vientre… es la primera vez que el ignoto asesina a alguien se nota en las marcas que la cuchilla deja en la zona del estomago… quizá estaba muy enojado y lo hizo inconsciente en algún ataque de ira, posibles nexos sentimentales con la victima… pero hay arrepentimiento, se nota en que la mato y se fue porque el cuchillo se quedo en la escena del crimen… un aficionado… quizás lo planeo pero no pudo contenerse al momento de matar ¿Tú que crees?
Sebastián me miró con la expresión que mi padre tenía la primera vez que leyó algo que yo escribí.
— ¿Qué sucede? Demasiado para un demonio como tú supongo… creí que serías un gran ayudante en todo tipo de cosas…—, dije burlonamente.
Sonrió divertido.
—Me arrepiento de haber dicho que esto era aburrido—, comentó sacando el resto de los papeles y fotografías en el sobre— ¿Cómo se involucró en esto?
Le di la carta del Undertaker y me miró atónito.
— ¿Cómo lo conoce?—, ante esto yo también me confundí… ¿El conocía a mi lúgubre informante?
— Desde hace tiempo—, dije disimuladamente en un tono casual-… soy una escritora que disfruta del drama verídico, el me ayudo en una investigación hace un tiempo para uno de mis libros y de vez en cuando me pide estos favores… solo cuando creé que puede interesarme ¿Lo conoces?
— ¿Conoce la expresión "deja vu"?
Aunque el paquete del sobre amarillo nos mantuvo ocupados y entretenidos un buen rato, como dijo el enterrador, no teníamos la certeza de que pudiese llegar a matar otra vez, en definitiva era la primera vez que lo hacía… me sentí igual que una loca sin sentimientos cuando el aficionado salió de mis labios pero desde el primer caso como ese que atendía me había acostumbrado a la frialdad que desde siempre me había caracterizado, claro que en parte me había suavizado mucho en comparación a cuando era una adolescente medio gótica y desquiciada. Pero, ahora era una maldita sentimental, y aunque estaba en medio de las conjeturas sobre el asesinato me percaté de unas cuantas cosas que me pusieron melancólica… al fondo de la fotografía, detrás del cadáver que permanecía en una cama sin sabanas había una mesilla donde permanecía el cuchillo ensangrentado, debajo del cuchillo pude observar una marca diminuta, estaba segura que aquella marca era la misma de la quemadura en mi espalda baja.
—Es muy observadora… cualquier otra persona no podría notar ese pequeño detalle—, comento el demonio revisando la hoja con el informe sobre el asesinato.
-Pero yo no soy cualquier persona-, refuté con orgullo, repentinamente se me fue el valor y una atormentante angustia me hizo sostener con fuerza el anillo de Richard- ¿Crees… que esto pueda estar relacionado?
—No estoy seguro… puede que pertenezca a la misma secta que la secuestro, pero, me ordeno matarlos a todos y eso hice—.
—Pero esas sectas son así, tienen seguidores en cualquier rincón… ¿Puede que este sujeto sea un "nuevo egresado"? En esa clase de cosas las iniciaciones siempre incluyen matar a algo… o alguien, no fue muy lejos de aquí, puede que sea una advertencia—, argumenté poniéndome de nervios.
—Puede que sí—, tomo un lápiz de la mesilla de la sala y remarco algo en la hoja.
Susan Connors, 23 años, periodista, recién comprometida, vive sola desde hace cuatro años y tiene una hermana que vive en California. Iriana Jhonson, casada y con hijos
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Listo! Gracias por leer y comenten porque los comentarios son lo más importante y motivante para cualquier autor (?) bueno en veces basta ver cuantas visitas hay pero sin comentarios en ocasiones no tiene chiste ._. Recuerden que entre más comentarios menos tardaré en poner el siguiente capitulo! So that's the trait, you know what I mean? e_é
Entren al blogsito, todos los viernes habrá información sobre este fic, bien mi blog se llama. Perdiendo el tiempo, escribiendo, riendo y contando... por hay a googlearlo e_é Yay!
Hehehe la cosa con Undertaker fue una ocurrencia de mi hermano, si, me dijo que sería bueno meterle cosas sangrientas y de asesinatos porque así se encontraría a los culpables de una manera coherente ._.? no sé como diablos fue que pudo decir eso pero me sirvió de algo
Sam se fue!
