Disclaimer: Los personajes de esta historia son creaciones de la Gran Rumiko T. Solo tomo sus amados personajes para entretener y pasar un buen momento.
…Cambio de escena.
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Capítulo 3
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Kagome se encontraba caminado mucho más adelante con la anciana Kaede y Rin e Inuyasha se sentía cada vez peor. No sabía cómo actuar ahora que ella había vuelto. No se lo esperaba. Ya se había hecho a la idea de que viviría solo hasta que el tiempo alcanzara la época de Kagome y quizá ahí, quizás allí…
Pero a pesar de sus poderes demoníacos simplemente no podría estar con ella… Inclusive con su gran y poderosa sangre proveniente de su poderoso padre, no podría estar con ella, aun así sería un demonio aún más grande en edad, casi un demonio anciano si era que llegaba a tanto. Él, solo era un hanyou… un mestizo no sabía el tiempo que viviría no era un demonio completo por lo tanto podría vivir siglos como milenios, no lo sabía.
Inuyasha seguía pensando, seguía sufriendo y no había nada que pudiera hacer, si solamente el tiempo fuera un problema… si solamente el tiempo lo fuera posiblemente podría aprovecharlo para estar con ella , amarla como se merecía pero no solo era eso, había más… tantas cosas... tantas cosas en su cabeza y su vida que Kagome no era una opción. Sabía que la haría sufrir, sabía que ella no se rendiría e intentaría saber por todos los medios que era lo que sucedía con el pero simplemente no podía ser… ya no. Y mientras más pensaba más se enojaba por su regreso.
Seguían avanzando a paso moderado por lo que si él quería seguirlas sin dar a conocer su presencia tenía que ser discreto, no quería confrontarse con Kagome ni con su mirada herida e inquisidora. ¡Pero demonios, la casa de Miroku no estaba tan lejos como para que fueran a paso de anciana! Si… olvidaba a Kaede.
-Maldición…- Murmuró.
Ensimismado en su enojo y para agregar más leña al fuego, su poderoso olfato captó un aroma que detestaba con todo su ser y se preguntó que hacía ese sujeto ahí precisamente en esos momentos donde no toleraba ni el zumbido de una mosca.
-¡Maldito!- Gruñó y salió al ataque sin poder evitarlo aunque esa acción delatara su presencia.
…
Por otro lado el demonio más poderoso del lugar también seguía de cerca al grupo dirigido por la matriarca de la aldea en donde había dejado a su protegida. Caminaba con tanta presencia y elegancia que nadie en su sano juicio intentaría hablarle o impedirle su marcha pero eso no lo tranquilizaba, como si fuera peor lo ponía incluso más irritado. Pero eso se solucionaría tan pronto como Inuyasha descubriera su presencia.
En medio de su caminata, el gran Sesshomaru seguía con su extraña curiosidad y al igual que su medio hermano estaba completamente irritado por causa de esta nueva faceta suya. Si bien su presencia estaba bien oculta, al estar Inuyasha cerca suponía un peligro para mantener el anonimato. Inuyasha lo detestaba tanto como lo hacía él y al más leve cambio del viento la nariz del hanyou detectaría su presencia y comenzaría una de sus tantas peleas. Seguramente, como su lógica perfecta intuía, Inuyasha demandaría saber qué demonios hacía en ese lugar y como él se rehusaría a responderle comenzaría una feroz pelea, colmillos y garras incluidos.
Como ser superior que era, mantuvo la calma en todo momento pero a su vez las acciones de Inuyasha para la que alguna vez fue su compañera lo habían dejado confundido. Y si algo odiaba el Lord del Oeste era estar confundido por estupideces y sí, su hermano y la sacerdotisa eran estupideces para él.
¿Qué era lo que había sucedido para que su estúpido hermano tratara así a la miko? ¿Acaso no era su mujer, su hembra, su compañera?
Ante tantas preguntas seguidas, tuvo el enorme deseo de asesinar a alguien. Detestaba con todo su ser sentirse así. En toda su vida lo había hecho y comenzar ahora con esas cosas le parecía demasiado perturbador, indeseable y nefasto más aun tratándose de los asuntos amorosos de su medio hermano y una simple mortal.
Si Jaken hubiese estado a su alcance hubiese sido de gran ayuda para liberar esa ira y estrés que estaba sintiendo en esos momentos.
-Maldita sea-. Gruñó suavemente manteniendo su postura tan rígida e impecable como siempre incluso sin mover siquiera sus labios.
-¡Maldito!- Escuchó el grito de guerra de su medio hermano y repeló su ataque sin siquiera inmutarse. Sabía que esto sucedería tarde o temprano.
-¿Qué es lo que quieres?- Preguntó con la soberbia que lo caracterizaba.
- ¡¿Qué haces aquí, Sesshomaru maldito?!- Gruñó nuevamente Inuyasha, quién no comprendía que demonios hacía ese sujeto allí.
Como era de costumbre y de esperarse, Sesshomaru desvió todos sus ataques e ignoró olímpicamente las preguntas de su hermanito. Y por supuesto que esto enfureció a un ya estresado Inuyasha quién comenzó una seguidilla de ataques con sus garras.
Sesshomaru sin esfuerzos continuaba esquivando y golpeando a Inuyasha, al no estar Jaken y al ser tan insistente en sus ataques, Inuyasha sería una buena forma de liberar tensiones.
-¡Maldito, responde! ¿Qué haces aquí? ¡Ya sé que ya has visto a Rin así que contesta!-
Inuyasha casi lo sorprende con esto, era obvio que sabría de su visita a Rin porque vivía en la misma aldea y siempre estaba o con la anciana o con el monje y la exterminadora.
-Eso no es asunto tuyo -.
Esa respuesta no fue una que Inuyasha encontró satisfactoria así que sus ataques incrementaron considerablemente, hasta el punto en que ambos hermanos desenvainaron sus colmillos. Uno de los dos iba a caer y como sus fuerzas estaban bastante equiparadas sería una batalla difícil pero más que eso, era una batalla de egos.
Luego de un Viento cortante furioso y un ataque de látigo venenoso de Sesshomaru ambos hermanos detuvieron sus ataques al ver como Kagome y Rin se ponían delante de ambos con expresiones indescriptibles para ellos.
Kagome explotó primero.
-¡¿Qué es lo que está sucediendo con ustedes dos?! Pensé que ya se llevaban bien-
-No te metas en esto humana- Le dijo Sesshomaru despectivamente perforándola con su gélida y dorada mirada.
-¡No le hables así a Kagome Maldito!- Inuyasha intentó contraatacar pero Kagome con una mirada lo detuvo. Aun estando enojado con ella no podía negarle nada.
-Sesshomaru-sama ¿por qué están peleando?- Rin estaba preocupada por él, desde hacía tres años Inuyasha y Sesshomaru no habían tenido pleitos tan graves. Sesshomaru se veía tenso y tenía la mano sosteniendo a Bakusaiga, lo que había empezado como una pequeña pelea se volvió algo más agresivo y ninguno de los dos parecía ceder.
Sesshomaru detestaba cuando Rin se veía involucrada en la violencia. Fue por eso que decidió dejarla al cuidado de la vieja sacerdotisa, de lo contrario seguiría viajando con el pero la apreciaba como para que siguiera el estilo de vida que tenía.
-Rin, hazte a un lado-. Fue lo único que dijo aun mirando a Kagome fijamente. Rin guardó silencio y obedeció como siempre lo hacía.
Kagome estaba confundida, sabía que Inuyasha estaba cerca ya que por más que intentara de mil maneras ocultar su presencia ella igualmente sabía dónde estaba. Entendía que su presencia estaba perturbada, inclusive molesta e irascible pero no comprendía como de eso pasó a tener esa feroz pelea con su hermano.
Con su hermano…
Sí, Kagome también se había dado cuenta de que Sesshomaru estaba cerca de ellos pero pensó que simplemente estaba cuidando a su manera de Rin, no sintió de ninguna manera hostilidad en su presencia más sí irritabilidad e impaciencia. ¿Pero era normal no? Después de todo, esas siempre habían sido las emociones que Sesshomaru dejaba trasmitir.
¿Pero por qué la pelea entre ambos?
Kagome sabía del poder de Sesshomaru, ¿quién no? Pero también sabía que no eliminaría a su hermano, si tal fuera el caso lo hubiese hecho mucho antes. Lo que le preocupaba era el hecho que había desenvainado a esa poderosa katana. Bakusaiga no era una simple espada, era una katana extremadamente poderosa y que la desenvainara solo significaba que estaba furioso con su hermano o que finalmente reconocía a Inuyasha como un igual para pelear al mismo nivel. Y sinceramente no estaba segura de cuál era la mejor opción. Recién estaba de regreso, no quería ver sangre tan pronto y menos siendo y sintiéndose tan indefensa.
Miró a ambos hermanos y no habían dejado la posición de combate. Sesshomaru elevaba su presencia cada vez más y comenzaba a sofocara e Inuyasha hacía lo mismo sin darse cuenta, sus ojos comenzaban a brillar y de pronto Kagome tomó en cuenta que todavía tenía el collar Kotodama y aunque no esperaba utilizarlo tan pronto no tuvo más remedio que hacerlo.
-Inuyasha….
Él la miró adivinando lo que venía luego. La retó con la mirada y la desafió. –No te atrevas…-
Y dando un suspiro cansado dijo: –Osuwari-.
Inuyasha cayó al suelo estrepitosamente como hacía mucho que no lo hacía, le trajo tantas memorias, tantos recuerdos de los momentos que pasaron juntos que simplemente se dejó estar en el suelo más del tiempo necesario y cuando por fin levantó la cabeza miró a Kagome con dolor y mucho enojo.
-¿Cómo te atreves maldita? ¿Qué derecho crees que tienes para dominarme como tú deseas? ¿Si entiendes que no soy un animal no?-
Kagome quedó petrificada con la reacción de Inuyasha, sintió que su corazón se resquebrajaba con cada momento que pasaba en esa era y no supo qué contestarle. Estaba consternada, confundida y dolida. Ella intuía que él se iba a enojar pero nunca esperó que fuera tanto y comprendió que se sintió humillado.
-Lo…
Pero ella no terminó de decir la oración porque así como Inuyasha cayó, se levantó y se fue sin mirar atrás dejándola con mucha vergüenza, culpa y muchas ganas de llorar. Entonces dirigió su mirada para donde estaba Sesshomaru y se sorprendió al verlo todavía ahí con Rin a su lado, simplemente mirándola fijamente, con esa mirada penetrante y fría que comenzaba a hacerla sentir muy incómoda y más vulnerable que de costumbre.
Continuará…
:.
N/A: Hola, hola.
Volví… bueno, espero que este capi sea de su agrado. Las cosas se ponen cada vez más feas con estos personajes. Hacen lo que quieren y me están dando dolores de cabeza.
Inu tiene unas cuestiones muy internas que están haciendo que se comporte de esta manera. Pero no teman, en algún momento va a tener que decir qué diablos le sucede y afrontar eso que le está pasando.
Por otro lado, me preocupa que Kag esté sufriendo tanto pero bueno, después de tanto tiempo y con el recibimiento y el actuar de Inuyasha su hermosa personalidad no puede brillar aún. Pero no teman, esperemos que sus amigos la animen un poco.
Sesshomaru.
….
Sesshomaru, es un demonio complicado. Pero quiero aclarar un tema con respecto a él. La persona HUMANA por la que se preocupó e interesó siempre fue Rin y de una manera paternal. Se sintió atraído por Rin en como lo ayudó, nada más. Por eso Sesshomaru está ofendido de que se sienta curioso por una humana porque JAMÁS le pasó y eso lo irrita y le dan ganas de asesinar a alguien… por eso el estrés jaja.
Espero haber aclarado algunas dudas.
Me despido hasta la próxima. Agradeciendo a la gente que lee y por supuesto a la gente que me deja un mensajito comentando la historia.
Muchas gracias a: Faby Sama, Marlene Vasquez, Moon Skin, chovitap, MisatoNara, icecream kuraki …
Nos leemos pronto
Sele
