'listo para la noche?' Sirius dijo con emoción. James asintió con una sonrisa de oreja a oreja. Remus se limito a chasquear los dedos tratando de controlarse, una de las desventajas en el dia de la transformación era su poca paciencia hacia los demás. 'esta vez sugiero que vayamos un kilometro más que la vez anterior.'

'si, ese unicornio sabe que lo seguimos!' Remus no podía imaginarse de todas las cosas que hacían mientras él se la pasaba vagando por el bosque. Cualquier otro día, no le hubiera importado en lo absoluto pero hoy por alguna razón lo ofendían demasiado sus palabras.

'¡entonces ya inventaron un juego! Me alegro que al menos ustedes se diviertan!' James suspiro, reconocía a la perfección el tono sarcástico de Remus. Empujo a Sirius culpándolo de este problema.

'Oye el trato era cuidarte, que nos distraigamos con algo mas no es pecado Lunático…' Sirius trato de calmar las cosas pero solo logro terminar por enfadar a Remus.

'¿¡El trato!?' Remus alzo la voz y apretó su puño, Peter miro de reojo a James que esperaba todavía que lo solucionaran a base de palabras. '¡jamás hicimos un trato idiota! ¡Ustedes se colaron en esta situación sin invitación!' Sirius sonrió fervientemente al escucharlo, recordando esas tardes tratando de convertirse en animagos. Una cosa graciosísima, rio al recordar a Peter con su cola de rata corriendo por todo el baño, mientras que James trataba de callarlo para que nadie los descubriera. Pero Remus no leía mentes, seguro si hubiera visto la imagen también se hubiera reído, pero no. 'lo hacen por puro gusto! Lo hacen para probar que son lo suficientemente capaces de romper las reglas y salirse con la suya! Sobre todo tú y él!' Peter respiro relajado, James dio un paso atrás y levanto las manos como si estuviera defendiéndose en cambio Sirius no cambiaba esa actitud relajada. '¡no lo nieguen!'

'no lo negamos!' Sirius abrió los brazos triunfante. '¡pero tú, tampoco niegues que de alguna manera te hace sentir a salvo!' Remus le tapo la boca, su voz era realmente molesta para sus oídos.

'ni en tus sueños, ¿me oíste?' Remus apretó su mano, la que estaba en el rostro de Sirius, el chico sentía la fuerza del licántropo en sus mejillas pero aun así lo reto con la mirada. Remus se molesto aun mas y lo apretó más fuerte, solo se pudo escuchar una risilla por parte de Sirius, era una risa de dolor.

'¡Ok, ya!' James los separo a ambos. En cuanto Remus miro las mejillas rojas de Sirius se arrepintió de inmediato, odiaba comportarse como un animal. 'solo mírate…' James examino a Sirius. 'de por si está feo Lunático…' Sirius bufo con sarcasmo, le sonrió al chico de lentes que le correspondió la sonrisa y ambos comenzaron a reírse. Remus asumió que al menos iban a estar bien y camino de vuelta a la biblioteca. 'Hey tú ¿a dónde vas?'

'seguro a cavar un hoyo y meterse en él…' Sirius dijo en broma. Pero Remus solo volvió a tensar sus hombros, definitivamente no tenía nada de paciencia ese día.

'solo…' Remus se detuvo y negó con la cabeza, no quería tenerlos cerca, no quería lastimarlos. 'por hoy James. Solo por hoy.' Le rogo pero James negó con la cabeza. 'nos vamos a ver en la noche.' Insistió, Sirius rio y es que cuando se limpio noto que había sangrado un poco su labio inferior eso hizo sentir mucho peor a Remus que trato de persuadirlos con la mirada, pero el chico de cabello azabache metió sus manos en los bolsillo y camino hacia él.

'somos una manada…' Remus cerró los ojos y suspiro.

¿manada, enserio?

'además él se lo busco.' James continuo, mientras Sirius llego del otro lado y se recargo en el Licántropo, mostrándole el labio sangrado.

'lo lamento.' Sirius lo miro curioso, después sonrió satisfecho.

'escuchaste eso Cornamenta, el mejor de la clase me pidió disculpas.' Remus se lo quito de encima y siguió caminando a la biblioteca. 'para la próxima vez intenta no apretar tanto las mejillas y enfócate más en la mandíbula. Eres un lobo deberías saber cómo se hace esto…'

'yo no soy un…' a quien quería engañar... lo era. Pero no tenía la necesidad de escuchar a Sirius recordándoselo. 'tienes razón él se lo busco.' Le dio la razón a James, arrepentido de haberse arrepentido.

'además tonto…' James le dio un manotazo en la frente a Sirius y camino rápido 'la mejor de la clase es Evans' James se despeino el cabello con una mirada soñadora. Sirius lo miro con asco.

'si, otra persona de la que jamás vas a escuchar un "lo siento", "tenias razón" o en tu patético caso un "sí".' Sirius rió y camino un lado de Remus que le parecía divertida la situación de James.

'Colagusano esta de testigo! ella me sonrió esta mañana!' James dijo orgulloso y abrazo a Colagusano que rio, no estaban seguros que fuera a él a quien le sonriera pero al menos así James estuvo contento por la mañana. 'lo sé muchachos! Lo presiento estoy a punto de conseguirla… no perdón!' Se arrepintió enseguida. '¡la estoy mereciendo!' Sirius bufo, Remus sonrió conmovido y Peter asintió orgulloso del cambio de humildad que James había conseguido a través de los años.

'mira eso…' Remus le dio un codazo a Sirius que se inclino un poco porque el joven de ojos miel no noto cuanto le había encajado el codo, aun así Sirius no dijo nada, no quería que se pusiera otra vez sensible. 'después de siete años, por fin está madurando.' Sirius volteo ligeramente a ver a su mejor amigo, James le estaba acomodando la túnica a Peter y es que cuando lo abrazo le había desacomodado el uniforme. Sirius rio.

'seh… así seguro conseguirá trabajo en el ministerio de magia.' Dijo sonriendo. 'es la nueva voz del ministerio: "bienvenido al ministerio de magia, queremos saber cuál es el motivo de su visita: si tiene que hacer un registro presione 1, si tiene dudas acerca de un trámite presione dos, si ha sido rechazado por una mujer el mismo número de veces que ha quebrado las reglas presione 3, si la chica es pelirroja… deje una solicitud en el buzón.' Remus abrazo sus libros y comenzó a reír. '¿La misma voz no te parece?' Remus asentía aun riendo, se imaginaba a James recibiendo miles de solicitudes por todos los rechazados al igual que él.

'quien sabe, hasta pueda formar su mini club ahí en el ministerio.' Dijo Remus entre risas, Sirius aplaudió el comentario imaginando al cuatro ojos, haciendo la reunión de bienvenida. 'El tema de hoy será: "Como reciclar la dignidad después del rechazo número 200!" ¡Todos saquen su pergamino color rojo!' Sirius continuo riéndose, volvió a ver a James que alzaba una ceja sin comprender lo que pasaba. Remus seguía imaginando sin límite, al menos con eso ya no pensaba en su transformación, el mayor de los Black puso su brazo para recargase en él. Remus lo miro de reojo sin estar de acuerdo que lo usara como a un mueble.

'si bueno… al parecer estamos creciendo.'

'¿estamos?' Remus bufo quitando su brazo de sus hombros. Sirius lo empujo. 'creo que tu aun no cumples con esos requisitos todavía…'

'¡genial! Eso significa que seré algo más que la patética voz de bienvenida del ministerio.' Dijo Sirius arrogante. Remus lo miro de reojo.

'claro… tú serás quien reciba las solicitudes. Ni siquiera necesitaran tu voz, solo tus manos.' Sirius rio con sarcasmo.

'¡bueno míralas! hay buenas referencias sobre ellas…' Lo miro juguetón, Remus negó con la cabeza, su amigo no tenía remedio.

'¿ves a lo que me refiero?' Remus miro Sirius con inferioridad, cosa que molesto al de ojos grises que le devolvió una mirada de advertencia, pero la guerra no pudo continuar porque James se metió entre los dos y los abrazo con ambas manos. '¿Por qué creen que nací para ser su recargadera?' Remus trato de quitarse el brazo de James pero el cuatro ojos lo presiono más.

'ahh al parecer la luna también lo pone de mal humor! Que malo Remus!' James le hablaba como si fuera un bebe gruñón. Los demás rieron, incluso Remus rio en sus adentros, Peter se acerco y camino del lado de Sirius.

'y lo que falta…' Peter alzo los brazos para hacer una representación de sus palabras, Remus lo miro con cara de pocos amigos

'hablando de faltantes… ¿falta mucho para llegar a la biblioteca Colagusano?' Peter lo pensó y asintió de inmediato. 'bueno entonces tengo una idea…'

'no por favor…' Remus suspiro con fastidio. James le tapo la boca, inmediatamente Remus quito la mano de su rostro, Peter rio y se movió para despeinar a Remus. '¡Oye!' Remus estaba perdiendo el control con estos tres.

'hey Lunático no seas grosero y deja terminar a Cornamenta!' Peter le dijo una vez que estaba de regreso a lado de Sirius, este aplaudió su comentario.

'Si Remus, madura...' Remus miro serio a Sirius, que le daba una cucharada de su propia medicina. James ansioso callo a todos para continuar.

'¡hey mi idea!' Se colgó del licántropo y el animago. '¡juguemos algo!' La cara de James se torno a la de un niño de 11 años, ansioso de travesuras. Remus miro al techo. 'Juguemos a Lobo lobito' Remus lo miro molesto y quito su brazo enseguida. James rio en cuanto el chico camino de prisa delante de ellos. '¿Buena idea no creen?'

'aléjense de mí!' Remus les grito con cierta distancia ganada.

'¡adoro ese juego!' Peter solo miro como Sirius saltaba emocionado, no había más que una sonrisa en el rostro de los tres animagos. 'cosquillas… ¡nunca fallan!' Sonrió triunfante.

'¡ni se te ocurra Black!'

El juego de James consistía en algo simple: el que hiciera reír a Remus por más tiempo ganaba. Lo usaba cada vez que el tipo estaba de malhumor o quería poner cierta distancia entre ellos. De alguna manera entre las risas, Remus recordaba que ellos estaban de su lado, que podía reírse de ellos y de él mismo. Y es que la risa de Remus era una de las risas mas contagiosas que James había escuchado en su vida, había notado que al final de juego todos mostraban su verdadera personalidad, sin barreras y sin fantasmas… porque de la risa de Remus; la risa clara y honesta del licántropo había aprendido que ese sonido destruía toda clase de muro que pudiese existir entre dos personas, la prueba era el licántropo mismo, ya se lo había dicho antes, pero al parecer le gustaba hacerse el difícil. Cuando sentía el dolor en el estomago, se daba cuenta que había pasado la tarde burlándose de todos su miedos, de sus complejos, de todas esas razones para alejarse del mundo… de ellos. Y al final su propia risa le demostraba lo fuerte que podía ser y que toda esa basura que merodeaba por su cabeza no era invencible, solo era algo… Ridículo.

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'Remus crees que puedes ayudarme con esto…' James levanto un libro de astrología y lo puso frente a las narices del hombre lobo. El chico, miro el libro y luego a James. 'es solo que hay algo en el capitulo dos que no…' James fingía una voz como si estuviera metido en un aprieto.

'¿quieres que lo lea?' Dijo Remus sin imaginar lo que tramaba el animago. Y es que Remus ya había hecho todos sus deberes y estaba tan metido en los libros que olvido los planes siniestros de sus amigos. 'de acuerdo.' Tomo el libro con rapidez, James le guiño a Sirius que aplaudió en silencio, ya casi terminaban sus deberes… más bien Remus ya casi terminaba con sus deberes. 'es muy sencillo James, mira en este párrafo, dice exactamente todo lo que quieres saber del cuestionario… ¿quieres que te lo subraye?' dijo emocionado el de ojos miel,

'nah, es injusto.' James estiro las manos, esperando que Remus le regresara el libro, el licántropo parpadeo un par de veces confundido y algo decepcionado. 'Pero bueno, ya que insistes.' Antes de recibir el libro regreso su manos a su lugar asintiendo con una sonrisa en los labios. El licántropo tomo el libro gustoso, mientras James dejo caer sus hombros relajado.

'¡muy bien!' Remus comenzó con su tarea, sin darse cuenta que ya lo había hecho antes. '¡esto es muy sencillo! ¡Muy sencillo!' cantaba Remus.

'Hey muchachos…' Peter se les acerco, el ya había terminado con sus deberes (Remus), así que en parte estaba relajado. 'mira el reloj James.' James miro el reloj de la biblioteca, Remus no era del tipo que se le olvidaran las cosas, mucho menos la luna llena y todo el show que la acompañaba, pero estaba tan sumido en los libros que quizá esta vez sí lo había olvidado, nada fuera de lo normal, después de todo solo tiene 17 años, solo era cuestión de saudirlo del hombro y decirle que partiera a su ansiado escondite. El problema surgió cuando James se dio cuenta que si lo despertaba ahora, entonces el que no terminaría con sus deberes, sería él. 'quizá ya deba de…'

'¿hey Colagusano porque no me ayudas con esto?' Sirius cargaba siete gruesos libros con el propósito de que Peter le ayudara. 'después de todo ya es hora de irnos' James miro su pergamino incompleto, le rogo con la mirada a Sirius que lo esperara un poco más, pero el mayor de los Black señalo su muñeca con prisa y es que ya casi iba atardecer.

'ahora voy Canuto, tienes razón; entre más rápido mejor…' Peter fue casi directo con James que ahora pensaba que eran un par de aguafiestas. Pero Remus parecía que no escuchaba ni una palabra estaba tan sumido en el libro que no escuchaba a sus amigos.

'¡aquí esta!' Remus le mostro el libro con todas las respuestas subrayadas. James lo tomo con una sonrisa en el rostro pero un manotazo en la mesa interrumpió el buen ambiente que había.

'¡eres un aprovechado!' James se arrepintió de haber usado a Remus en el segundo que vio a su adorada Lily Evans. '¡e irresponsable!' ella todavía no estaba acostumbrada a todo el ambiente de secretos que los cuatro ya dominaban a la perfección, así que Lily solía hacer caras extrañas cada vez que hablaba de la "situación". '¿que no ves el sol?'

'¿Evans necesitas soltar algo? porque podemos irnos…' Sirius se burlo de las caras de la pelirroja, Lily lo miro con fastidio y se dirigió con James, que aguanto la risa por el comentario de su amigo.

'¿entonces?' James levanto las manos y es que Lily había azotado la mesa con un libro otra vez. 'largo…' James se levanto de inmediato y camino a la salida, Lily cerró los ojos desesperada, no podía creer lo torpe que llegaba a veces ser el capitán del equipo de Quidditch. 'Potter…' Dijo entre dientes. '¿no olvidas algo genio?' casi se le salen los ojos al señalar a Remus con la mirada. James le dio la razón y regreso a la mesa.

'espera, ¿eso quiere decir que vas acomodar esto por nosotros?' Peter señalo los libros que habían usado, Lily se negó, pero ambos; Sirius y Peter señalaron a Remus de la misma manera que ella (bueno no tan exagerado). La pelirroja se cruzo de brazos pero tuvo que aceptar, todo sea por ayudar a Remus.

'¡que linda Evans, por algo eres la mejor de la clase!' Sirius dijo haciendo referencia al comentario que su mejor amigo había dicho horas atrás, pero después miro a Remus y negó cruzando los brazos, Lily solo rodo los ojos con fastidio. 'nah… sigo creyendo que Lunático es mejor…' Sirius dijo mirando al chico que tenia seguía con los ojos plasmados en algún libro.

'bueno algo si es seguro Black; es un titulo que nunca vas a presumir…' Lily le sonrió de malagana y le quito el libro que traía en las manos, James miro de reojo la situación y se metió entre ambos chicos para hablar con el licántropo.

'Remus mira la hora.' James le quito el libro que tenia entre las manos. Remus lo miro sin comprender, James tuvo que hacer como si mordía algo y ahí Remus cerró los ojos asimilando lo que estaba tratando de decir.

'¡No! ¡soy un tonto!' El chico se paró de inmediato. James toco su hombro para que se relajara y Lily lo miro tiernamente. 'no he ido por…' era la biblioteca así que prácticamente se escuchaba todo. James asintió deteniéndolo. 'tengo que tomarla…. ¿Ya es tarde, verdad?' Dijo nervioso, pero más que nada, asustado.

'Hey! Nosotros vamos por ella, solo dinos donde esta' Lily los escuchaba sentada, le parecía horrible todo esto y no se acostumbraba para nada a la idea de que alguien como Remus sufriera tanto.

'James, llévamela por favor…' el chico tomo su mano, James sintió su mano tan fría y temblorosa que asintió sin dudarlo.

'Vete tranquilo.' Sirius se metió en la plática. Remus estaba temblando. 'deja de hacer eso Lunático…' Le regaño, manoteando sus manos. Lily lo observo molesta de su actitud. '¿Qué no ves que llamas la atención?' Remus asintió y supuso que tenía razón. Respiro un par de veces y trato de relajarse. 'estará todo ahí, no te preocupes, ese fue el trato.' Remus lo volteo a ver, Sirius sonreía juguetonamente.

'no hicimos ningún trato.' le recordó, esta vez nervioso.

'¿como estas tan seguro? Siempre terminas adormilado…' Sirius se sentó y comenzó a jugar con la pluma que Remus usaba para sus deberes. 'quien sabe, a lo mejor no estabas en tus seis sentidos Remus.' El licántropo detestaba que usara esa cara de seguridad con él. Miro sus mejillas todavía rojas por el apretón, pero esta vez no se sintió mal, a veces Sirius lo exasperaba demasiado, pero en fin, esta vez no quería discutir con él (no porque no quisiera, simplemente ya no tenía tiempo), así que le quito la pluma e ignoro su comentario. Sirius bufo y rio al ver la torcida mueca que Remus le hizo al quitarle la pluma. Finalmente Remus se despidió rápido de todos (excepto de Sirius) y prácticamente corrió a donde tenía que ir. Una vez que salió de la biblioteca, Lily se levanto, golpeo la mesa con otro libro y miro molesta al mayor de los Black.

'¿tienes que ser así de idiota siempre?' el chico la miro y dejo caer sus hombros sin darle importancia a su comentario, James suspiro y se despeino el cabello nervioso. Peter suspiro con enfado, esto seguro los iba a retrasar, sobretodo porque sabía que James tardaría un rato en hacer que ambos hicieran "las paces". 'enserio está asustado, ¿que no ves?'

'entonces tú sugieres que lo asuste más, que le diga: te va a doler, pobrecito.' Sirius puso en la mesa su punto.

Algo que odiaba James era estar entre Sirius y Lily, no podía ponerse del lado de ninguno, lo hacía sentir horrible.

'¿por qué me hablas como si fuera un novato Evans? Solo para recordártelo, no es la primera vez que salimos…' Lily aguanto la respiración y abrió los ojos para evitar que Sirius continuara. El ojogris se detuvo y contuvo la risa, enserio que la pelirroja era muy expresiva. '…de excursión.' Dijo con una sonrisa grande.

'¡lo sé!' La pelirroja siguió regañándolo a pesar de que sabía que era cierto. '¡pero eso no quita que puedas ser amable!' Lily subió la voz. Peter le dio un codazo a James para que los detuviera pero James solo trago saliva. 'no tienes idea por todo lo que él pasa…' La pelirroja bajo la voz.

'¿y tu si?' Sirius no le importaba que los demás voltearan, la chica incluso lo regaño por eso, Peter volvió a insistir con James pero al parecer no iba hacer nada. 'Evans se que te preocupas igual que nosotros por él, y tal vez lo tuyo es mas maternal y todo eso, no lo sé, no me pagan por leerles el cerebro a las neuróticas como tú…' James tiro hacia atrás su cabeza con enfado. ¿Por qué tenía la terrible suerte de que su mejor amigo no se llevara bien con el amor de su vida? 'solo ten en cuenta que nosotros tenemos nuestro propio estilo, así que… ¿como decírtelo?' Lily puso ambas manos en su cintura esperando contestarle a Sirius con lo que sea que fuera a decirle, sabía que iba atacarla.

'no lo digas…' James dijo con una voz muy neutral, Sirius lo miro de reojo pero lo ignoro volviendo a enfocar con sus ojos grises los verdes de la pelirroja.

'no te metas.' Le dijo Fríamente.

'lo dijo…' Peter rio sin poder creerlo. James solo hizo un chillido fastidiado por todo este asunto.

Lily apretó su puño decidida a golpearlo, Sirius miro su cara de asesina y se preparo para detenerla pero alguien… alguien se metió en el ataque.

'¡Cornamenta!' Sirius detuvo a su amigo recién golpeado por la pelirroja. Lily abrió los ojos sorprendida pero al instante borro el gramo de preocupación que sintió por James y pensó en que lo merecía simplemente por tener de amigo a alguien como Sirius.

'estás loca.' Sirius le dijo molesto, mientras miraba la mejilla roja de su amigo.

'ya deberías de saberlo y si sigues con tus tonterías, te prometo que no voy a fallar esta vez Black.' Lily le dijo todavía molesta.

'si esperas que tiembles, mejor siéntate bonita…'

'no me vuelvas a decir boni…' Lily se acerco furiosa a Sirius.

'¡oigan, basta!' James se metió entre los dos para detenerlos, cuando ambos se pararon el chico de cabello azabache se decidió por sobar su mejilla, no era la primera vez que lo golpeaba, sabía que Lily tenía un buen derechazo. 'No le vuelvas a decir bonita…' Amenazo a Sirius, el ojo gris solo bufo con enfado, para después mirar a la pelirroja con cara de pocos amigos, odiaba que por su culpa James actuara de esa manera tan… tan… responsable. Entonces la chica procedió con otra cosa que Sirius odiaba que hiciera; miro al chico de lentes buscando su apoyo, en cuanto Sirius noto su estrategia procedió hacer lo mismo; ambos Lily y Sirius voltearon a ver a James esperando que lo apoyaran. 'okaaaayy…' James dijo nervioso sintiendo como las miradas rebuscaban en lo más profundo de su ser. Que mala suerte tenia al amar a dos personas con miradas tan penetrantes y que se odiaran entre sí, lo odiaba. Así que cerró los ojos y con el valor que le caracterizaba continuo, tratando de solucionar todo esto de una forma civilizada y madura. 'Lunático enserio necesita qu…'

'¡solo estamos perdiendo el tiempo aquí, Lunático necesita sus cosas!' Peter sorprendentemente cayo a todo el mundo, James lo miro de reojo orgulloso de él y levanto un pulgar.

'¡eso!' el cuatro ojos aplaudió a Colagusano que se sentía con el autoestima por los cielos, Sirius suspiro y siguió a sus amigos.

'¡espera Potter!' James se dio la vuelta enseguida y casi voló hacia donde estaba ella. 'hice algo para Remus…' James arrugo ligeramente la frente, no le había gustado para nada escuchar eso de la boca de SU Lily. En cambio la pelirroja refunfuño y es que odiaba hablar con James, el chico no entendía las palabras claves que ella intentaba usar, para mantener todo lo de Remus en secreto, el capitán del equipo de Quidditch se lo complicaba una y otra vez. 'le hice una poción a Remus para lo de…' James asintió aliviado y se le acerco. Lily se enfado, era precisamente lo que quería evitar. 'es suerte liquida.' James abrió los ojos sorprendido, si esa poción no era bien hecha podía traer consecuencias horribles.

'Woahh… no, ¿estás segura que la hiciste bien?' James lo dijo inconsciente, olvidando con quien hablaba; Lily lo miro ofendida.

'¡claro que estoy segura orangután! Crees que soy tan irresponsable para exponer de esa manera a mi Remus…' le dio un golpe en la cabeza. Aun así a James le dolió mas escucharla decir "mi Remus". '¿con quién crees que hablas?' James la detuvo y le dio la razón, ella era la mejor. 'Esta debajo de la chimenea… bueno no debajo… tú sabes dónde.' Le dijo sin mirarlo, James pudo jurar que estaba sonrojada. El chico sonrió cautivado y asintió, olvidando por completo el "MI Remus."

'¿desde cuando le haces obsequios a Lunático?' Aun así pregunto, tenía una necesidad interna de despejar esa zona de celos; no creía que existiera algún tipo de sentimientos entre los dos, pero por si las dudas...

'Remus te sigue esperando.' Lily le recordó con enfado, de dónde sacaba el derecho para preguntarle esas cosas.

'es que es algo raro, tomas tu tiempo y lo dedicas a él como si fuera…'

'mi amigo. ¿dime que diferente hay eso con lo que tú haces?' La chica puso una mano en su cintura y eso le encanto a James. 'largo de aquí James.' El chico asintió y despeino su cabello una vez más, la chica odio que lo hiciera.

'no sé si te lo había dicho…' Lily puso un mechón en su oreja mientras tomo los libros que los cuatro habían tomado de la biblioteca, no lo volteo a ver así que James camino un par de pasos hacia ella, la chica supo lo que intentaba hacer así que para que por fin se fuera lo miro; el chico sonreía de oreja a oreja, Lily alzo incluso la ceja porque parecía que tenía un brillo diferente. 'adoro cuando dices mi nombre...' Dijo mientras caminaba de espaldas, la chica negó y miro al techo con fastidio. Por fin los chicos salieron del lugar, Lily tomo su libro, todavía pensando en las palabras de James, en su rostro y esa sonrisa diferente, el brillo… se le veía bien…

'¿¡Qué demonios te sucede!?' soltó el libro cuando se dio cuenta que ella estaba sonriendo. Respiro profundamente, levanto su dedo índice y se hablo a sí misma con seriedad. 'ni se te ocurra Lily Evans.' Cerró los ojos y volvió a sostener el libro ya confiada en que todo había pasado. Solo así comenzó a leer.

Los tres animagos entraron en la sala de Gryffindor y corrieron de inmediato por las cosas de Remus, Sirius y Peter prácticamente hicieron un caos en el baúl de Remus buscando la poción mensual que tomaba para no sufrir mucho al momento que cambiaba.

'chicos ya está casi oscuro…' Peter decía mientras buscaba las cobijas de Remus. Sirius se desespero que le arrojo una de las almohadas de la cama del licántropo, su lado había quedado realmente desordenado pero los tres supusieron que no iba importar mucho ya que él chico no iba a dormir ahí después de todo. 'va a molestarse cuando lo vea.'

'pues ya nos preocuparemos de eso cuando lo vea.' Dijo Sirius guardando la pequeña poción verde lama que Remus seguramente había hecho en sus turnos libres.

'además va a estar muy débil para cuando vuelva, así que golpearnos no va a poder.' James salto de la cama de Remus. '¿La tienes Canuto?' Sirius le mostro el pequeño frasco.

'Tengo la del antes…' James le arrojo a Peter la otra poción, el chico tuvo que soltar las cobijas para atrapar el otro frasco color coral.

'Colagusano la del después.' James señalo a Peter que sintió como ambos chicos lo miraban con responsabilidad. 'no olviden las cobijas.' Sirius le dio las cobijas a Colagusano.

'guárdate eso bien.' Sirius le recordó a Peter para después seguir a James que salía de la habitación con rapidez. 'Hey, que es lo que te dijo Evans, no me contaste nada en el camino.' Sirius lo empujo, mirándolo curioso. '¿no me digas que por fin acepto salir contigo? Porque me disculpo desde ahorita con Lunático, va a ser imposible que no me desmaye.' James suspiro y miro con lamento a su amigo, Sirius supo de inmediato que no, la misión seguía sin completarse.

'Nahh, me dijo que tenía algo para Remus.' Ya estaban en la sala común, Sirius hizo el mismo gesto que James le había hecho a Lily. '¡Lo sé! Suena raro.' El cuatro ojos camino a la chimenea y paso su mano por uno de los costados. 'pero no es lo que piensas…' dijo cuando sintió el pequeño frasco. 'frasco dorado.' Sirius lo entendió de inmediato, pero después se pregunto que era esa poción.

'espera…' se acerco a su amigo. '¿eso es lo que creo que es?' Sirius le quito el frasco preocupado, no era un genio en pociones, pero frascos tan dorados y pequeños eran muy fáciles de identificar. James se lo volvió a quitar asintiendo, Sirius negó con la cabeza. Peter por fin se les acerco y vio sus rostros; James sonreía y por una extraña razón Sirius no lo hacia esta vez, miro las manos de ambos y vio el pequeño frasco dorado.

'Felix nos va a echar una mano hoy.' Peter abrió los ojos al escuchar a James.

'Es Suerte Liqu…!' Ambos chicos taparon la boca de Colagusano que casi cae al suelo por el impulso de ambos. EL chico quito sus manos, molesto; le habían dado prácticamente un golpe. '¿quien te dio eso?' James sonrió y guiño un ojo. Peter negó con la cabeza. '¡debes de estar demente!' James bufo y rodo los ojos para mirar de nuevo el frasquito dorado.

'es la mejor de la clase Colagusano.' James camino fuera de la sala, ni Sirius ni Peter estaban de acuerdo con esto. 'todo va a estar bien.'

'¡la mejor de la clase! Ya lo dijiste.' Peter casi corrió para alcanzarlo y es que James caminaba muy rápido. '¡no la profesora de la clase!'

'por extraño que suene esto, estoy con Colagusano esta vez…' Sirius miro a su amigo, pero nadie podía quitarle a James la sonrisa, además el ponía toda su confianza en la pelirroja de sus ojos. 'esa cosa es peligrosa si no la hacen bien.' Señalo el frasco dorado que James apretaba para mantenerlo a salvo. 'se supone que estamos ayudando a Remus...' James rio y corrió para salir del castillo, ignorando lo que decían sus amigos, no porque no le importara, todo lo contrario, si los escuchaba mas, seguro se arrepentiría de darle la poción al licántropo. '¡James!' Sirius le grito cuando lo vio prácticamente huyendo de ellos.

'no va a escucharnos…' Peter dijo algo molesto por la actitud tan displicente de James. Sirius asintió suspirando. 'pero…' Peter miro malicioso a Sirius, que arrugo su frente al mirarlo. 'nosotros, podemos decirle a Remus.' Sirius sonrió y asintió.

'Eso es una gran idea Colagusano.' Dijo Sirius con una sonrisa malvada. 'ese tipo es tan aguafiestas que en cuanto le digamos va arrojársela a Boxi.' Sirius animo a su amigo y ambos corrieron para alcanzar a llegar primero con Remus. James vio como sus amigos venían detrás de él, sonrientes; a lo mejor ya lo había pensado mejor o simplemente se habían resignado a su decisión, que era lo más seguro.

'Qué bueno que están aquí…' alzo su brazo y los saludo y cuando pensó que se detendría para bajar juntos. Sirius lo paso de largo y a tres segundo después Peter, escucho ambas risas de los chicos.

'¡Voy a decírselo!' en cuanto termino, Sirius se transformo en un perro. James comprendió de inmediato la traición de su amigo y corrió detrás del perro.

'No puede transformarse todavía Canuto! Corre!' Fue lo último que alcanzo decir Peter, porque James lo derribo en cuanto paso. El perro negro se deslizo por el agujero del sauce, James se detuvo cuando vio que el árbol se comenzaba a mover y a los pocos segundos vio como una rata corría y se adentraba al árbol sin que se diera cuenta.

'¡par de traidores!' James alzo su varita e inmovilizo al árbol, el lugar estaba ya oscuro así que no se preocupo por que lo vieran, se metió en el agujero y corrió hacia la casa de los gritos, podía escuchar los pasos de Peter cerca e incluso los de Sirius. '¡no es cierto Remus!' Grito por instinto, se escucho la risa de Sirius y después la de Peter.

'¡ni siquiera he llegado!' Sirius dijo entre risas.

'¿oigan, son ustedes?' Un Remus asustado se escucho detrás de una puerta. La casa realmente estaba deshecha y escalofriante pero los chicos ya estaban más que acostumbrados a esta decoración.

'Remus hay algo que debo decirte…' Dijo Sirius caminando mientras se acercaba a la puerta, estaba a escasos dos metros de ella. 'y por favor, por esta vez, tienes que creerme a mí.' Dijo tomando la perilla arañada. 'por cierto aquí tengo tu…'

'¿Sirius…?' Remus lo escuchaba con claridad, algo había golpeado el suelo. '¿Canuto eres tú?' Dijo el licántropo a punto de salir de la habitación. Y efectivamente algo había golpeado el suelo… El propio Sirius, que había sido arrollado por James que había dejado a Peter atrás y ahora peleaba con su mejor amigo para que no entrara a chismearle todo a Remus.

'quítate de encima…' James le tapaba la boca sabía que Remus podía llegar a escucharlos. 'le v…' James se subió en el y le busco la poción "del antes" '¡Lunático!' Sirius aprovecho para gritar. James se encimo en él, Sirius rio, prácticamente le estaba apachurrando toda la cara. Solo sentía las manos de James por su cuerpo, cosa que le provoco cosquillas.

'Quédate quieto…' Dijo mientras buscaba entre sus ropas. 'donde la guardaste maldito…' Sirius le quitaba las manos que lo manoseaban, no podía evitar reírse.

'¡Deja de tocarme!' Remus levanto la ceja, porque escucho muy clara la voz de Sirius.

'¡Canuto!' Peter miro como James estaba prácticamente acostado en Sirius. Sirius movía sus brazos tratando de decirle que fuera a contarle a Remus pero él chico por instinto fue ayudarlo, se encimo en James para que Sirius aprovechara en ir con el licántropo. Sirius por fin pudo tener un respiro, se levanto mientras James sometía a Peter. Se paro frente a la puerta y busco la poción, pero en ningún bolsillo estaba…

'Cornamenta' Sirius volteo a ver a su par de amigos, James estaba prácticamente cargando a Peter y el difícilmente se acercaba a la puerta. Sirius aplaudió divertido pero localizo de inmediato la poción verde, James la tenía en la mano que alejaba de Peter. Sirius suspiro con una sonrisa, metió sus manos a los bolsillos y camino hacia James con total tranquilidad, tomo su mano y trato de quitarle la poción, James apretaba el frasquito para que no se lo quitaran tan fácil. 'dámelo James! Ya casi es hora!' Pero James se negó, Peter le quito las gafas eso hizo que James cerrara los ojos porque todo se volvió muy borroso. 'dámelo!'

'nahhh!' James se tiro al suelo, Sirius tomaba con fuerza su mano e incluso se agacho junto con él, Peter cayo igual con él. Pero la rata respiro aliviado, de los tres era el que estaba en una posición comoda. Remus se acerco a la puerta para abrirla pero sintió un hormigueo en su brazo que lo hizo detenerse.

'si están ahí, mas les vale que…' Sirius volteo a ver la puerta preocupado una vez que Remus cayo, miro a Peter y después a James que era obvio que no pensaba soltar la poción.

'¡suéltala!' James negaba. '¡entiende que eso no es seguro! No es porque no confíe en Lily, ella es buena pero esa poción…' Sirius trataba de quitarle la poción. '¡es para un master!' James abrió los ojos y trato de enfocar a Sirius.

'¿cómo es que eso tiene sentido? ¡Confías en Evans, pero no quieres darle una poción que hizo exclusivamente para él!' Peter siguió sentado en James. 'yo tomaría veneno, cualquier cosa si la hubiera hecho Evans.'

'¡Tú James! Porque la amas.' Peter asintió muy cómodo desde la espalda de James. 'no Remus.'

'aunque si lo hubiera hecho para ti, seguro si es veneno…' Peter pensó en voz alta. 'como es para Remus ella decidió hacer Suerte Liquida… ¿como te hace sentir eso Cornamenta?' James comenzó a moverse para que el chico se quitara de encima, dentro del cuarto se escucho un golpe, los tres chicos voltearon atentos; claro Sirius seguía tomando la mano de James y James seguía apretando la mano para evitarlo.

'¡que me la des!' Sirius volvió a jalar la mano de James. Pero el chico apretaba muy bien… bueno después de todo hacia maniobras extremas en su escoba, Sirius supuso que eso le ayudaba. Miro a Peter que seguía cómodo en la espalada de James. 'y tú ¿qué haces? ¡Muérdelo!' Peter miro a James, le lanzo la otra poción a Sirius y de inmediato se convirtió en una rata se metió entre la ropa del cuatro ojos que comenzó a remolinarse.

'¿Canuto es Suerte liquida que hay malo en ello?' James jaloneo su mano porque sintió como los dedos de Sirius poco a poco se mentían en su mano. '¿Por qué actúas así?' Otro golpe se escucho en la habitación.

'¡no quiero que le pase nada!' Peter se detuvo al igual que James. Sirius se sintió algo apenado pero al parecer fue la única manera de detener a James. '¡el tiene suficiente con todo esto! solo imagínate que esa cosa no funcione… entonces no solo se le quebraran todos los huesos, sino también tendrá la peor noche de su vida.' Peter salió de la ropa de James, la pequeña rata se puso del lado de Sirius y se transformo una vez más en él. James miro a sus amigos y un sonido fuerte volvió a escucharse del cuarto, Sirius cerró los ojos, aun sin soltar la mano de James.

'¿van a pasarme mis lentes o qué?' James le dijo a ambos. 'digo ya se hace tarde, ¿no escuchan?' Sirius alzo una ceja preguntándose si iba a cooperar esta vez. Peter corrió por sus gafas y cuando se las dio, James soltó el frasco y con esa mano tomo sus anteojos, Sirius tomo la poción y ayudo de inmediato a James a levantarse.

'comenzare hacer todas esas piruetas, tienes un agarre invencible…' James sacudió su túnica y lo miro orgulloso por lo que había dicho.

'oigan, luego se besan ahora lo importante es Lunático.' Peter los empujo hacia la habitación, James abrió la puerta, por los sonidos de antes quien sabe que podrían encontrarse.

'Peludito…' James fue el primero en entrar. Miro la habitación, todos los muebles que todavía estaban medio ilesos formaban una cierta muralla. '¿qué es esto?' James sonrió. Un Remus asustado se asomó detrás de los muebles.

'Ya va empezar…' Remus dijo casi temblando, Sirius apretó el puño y camino directo a él. El licántropo escucho los pasos y se escondió. Sentía que la transformación pasaría en cualquier momento. '¡esperen abajo! ¡No vayan por el unicornio! Solo largo…' Remus dijo casi temblando.

'¡cállate! Aquí está tu poción.' Sirius se puso frente a él, Remus lo empujo pero Sirius tomo a la fuerza su mano y le puso la poción en ella. 'deja de actuar así, no es la primera vez que lo hacemos.' Remus lo miro por primera vez a la cara y después miro la poción, sintió un pequeño dolor en las costillas.

'no estoy seguro que ya funcione… es muy tarde.' Dijo quejándose.

'oye hicimos lo que pudimos, no tienes idea del batallón que hubo para traerte esa cosa.' Sirius lo regaño.

'¡no estoy diciendo lo contrario Sirius!' Remus le dijo agresivo, no entendía porque había amanecido con esa actitud. 'además se que es mi culpa…' Pensó en lo distraído que había sido en la biblioteca y ahora por eso tendría que soportar el dolor al 100%.

'¿por qué no solo te la tomas?' Sirius le quito de nuevo el frasco, lo abrió rápidamente, lanzo la tapa y le entrego el frasco para que se apurara a tomarlo, Remus lo miro de reojo confundido. '¡anda!' A James le pareció muy noble lo que Sirius hacia. Y es que el animago trataba de todas las maneras evitarle el mayor daño posible.

'te estoy diciendo que ya no va a funcionar.' Sirius se acerco al chico con la intención de obligarlo a tomarse la poción. '¡Sirius! ¡Ya estoy sintiendo dolor! Ya debería de hacer efecto.'

'¡a mí no me importa! Tuve que correr y golpear a Cornamenta para traerte esto!' Remus lo detuvo y volteo a ver a James que asintió, Remus miro un par de rasguños que tenía en las manos y una mordida en el cuello, miro a Peter que rio empujando a James que solo lo despeino.

'hiciste eso… ¿por mi?' Remus lo dijo exclusivamente para molestarlo. Sirius torció la boca y le entrego la poción, Remus por fin se la tomo, el podía ser un exagerado, sangrón y a veces aburrido pero no era un malagradecido, sabía que no iba a funcionar pero ellos se habían esforzado para traérsela. '¿Feliz?' Sirius dejo caer sus hombros como si no le importara. Los tres rieron. 'bueno… ya deberían de bajar. Antes de que…' Remus se detuvo y abrazo su estomago, James alcanzo a escuchar como tronaba uno de sus huesos. Enseguida Remus grito.

'¡larguémonos de aquí!' Peter jalo a James del brazo, Sirius tapo sus orejas y salió de la habitación, Peter salió detrás de él, pero James se quedo mirándolo. '¡Cornamenta!' Peter le grito a James desde las escaleras. James camino a la salida metiendo las manos resignado en sus bolsillos… ahí sintió el frasquito que Lily le había prácticamente ordenado a darle a Remus. Trago saliva y es que Remus seguía estando en sus sentidos, pero los gritos lo presionaban enserio. Pensó en lo que Sirius dijo y tenía razón pero… Lily era la mejor de la clase.

'Remus tomate esto…' James corrió hacia él, Remus estaba en el suelo con lagrimas en los ojos, se podían ver todos sus huesos desacomodados, parecía un costal sin forma, se abrazaba a él mismo, miro a James y movió su destrozado brazo para que se fuera. '¡Es suerte liquida! ¡Tómatela!' Le abrió la botella y se la acerco para que la tomara. Remus al escuchar que era suerte liquida abrió de inmediato su labios y tomo la poción.

'¡James!' Sirius entro a la habitación y tomo a James de los hombros, el animago había lanzado el frasco para que su mejor amigo no le dijera nada acerca de lo que había hecho. Ambos chicos corrieron hacia el escondite donde Peter los esperaba, ambos entraron al sauce una vez más y taparon el pasadizo.

'¿qué demonios estabas pensando!?' Peter le grito a James pero Sirius tapo su boca. Solo para comprobar si Remus seguía siendo Remus o ya se había transformado. Cuando escucho al chico gritar, dejo que Peter por fin respirara. Peter miro a Sirius preguntándole con la mirada si podía continuar.

'acabalo…' se hizo a un lado para que continuara. Peter miro autoritariamente al cuatro ojos que se divertía con la actitud de sus amigos.

'¡disculpen!' Levanto sus brazos para que se detuvieran, miro a Sirius que estaba sentado en una de las raíces del sauce y camino para sentarse junto a él. 'oye mamá, ¿entonces si puedo salir a jugar?' Sirius lo empujo con el hombro. 'ya lo dijiste tu, no es la primera vez que lo hacemos.' Cada vez que escuchaba gritar a Remus, Sirius suspiraba o disimulaba tapar sus oídos, absurdamente porque James se daba cuenta de todos sus movimientos. 'oye, la técnica de mover la rodilla es muy buena.' Sirius se detuvo y miro a James, el chico comenzó a mover la rodilla como ejemplo y sonrió juguetonamente. Sirius comenzó hacer lo mismo y ambos sonrieron divertidos. Después Peter comenzó a mover sus dedos y hacer el típico sonido TIC-TAC-TIC-TAC mientras hacia una cara de maniático, los tres rieron y después…

'ya pasaron 2 años y parece que jamás me voy acostumbrar a ese sonido.' Remus volvió a gritar, Sirius sintió un escalofrió por la espalda cuando escucho a su amigo arrojando cosas.

'ninguno…' James sonrió tratando de consolarlos. Peter iba a decir algo más pero un grito de Remus ahogo su intención. 'solo dos minutos mas Remus.' James junto sus manos y pensó en la poción que le había dado y si se basaba con lo que escuchaba no había funcionado, se negaba a pensar que Lily la había hecho mal, a lo mejor la poción no había hecho efecto por que ya estaba transformándose.

'sé que este comentario esta fuera de lugar pero Remus tiene buenos pulmones.' Sirius le arrojo una piedra en cuanto Peter termino el comentario. '¡advertí que estaba fuera de lugar!' rio, Sirius volteo a ver a James y el chico parecía estar en otro mundo.

'hey!' también le lanzo una piedra. '¿y tú que tienes ahora?' James negó mostrando inocencia. 'sabes que…' Sirius se sentó junto a su amigo sospechando algo. 'quiero comprobar tu teoría sobre Evans, lo del veneno y todo eso.' James lo miro de reojo y bufo sonriendo. 'deberías de tomarte esa poción, digo tenemos que comprobar si Evans la hizo bien, así la próxima vez dependiendo de cómo la hizo, se la podemos dar a Remus.' James asintió y se levanto de inmediato. 'si tienes miedo puedo hacerlo yo…' James negó sonriéndole. 'entonces que lo haga Colagusano.' Peter asintió y después reacciono a lo que decía Sirius, abrió los ojos negando.

'no tengo miedo.' James le advirtió. Sirius asintió y se levanto. 'es solo que…'

'¿tienes el frasco?' Peter le pregunto. Se escucho como Remus golpeaba las paredes rogando porque parara.

'claro que tengo el frasco.' James les dio la espalda y mordió su labio.

'aja…' Sirius asintió. 'yo me lo tomo, dámelo.' James lo miro y levanto las cejas. Sirius suspiro y torció su boca. '¿¡se lo diste!?' James cerró los ojos y asintió.

'Bueno, ahora sabemos cual poción no le sale bien a Evans.' Peter señalo la dirección donde estaba Remus, gritando con locura. James lo miro serio y Sirius le arrojo otra piedra. 'porque me la lanzas a mí, tu se lo advertiste!' señalo a James, Sirius levanto otra piedra y se la lanzo a James.

'tenía que intentarlo, además seguro no es por eso… no tiene sentido, Evans es la mejor.' James se sentó preocupado. 'se la di cuando estaba transformándose.' Miro a Sirius que había sido su testigo. 'eso pudo cortar el efecto, no creo que empeore esto.' Remus grito y de repente su grito se ahogo. James se levanto y detuvo a Sirius que estaba a punto de decir algo. Peter se acerco a ellos, todos estaban atentos a cualquier sonido. Un aullido rompió el silencio. 'ya es hora…' James miro a Sirius que asintió. El cuatro ojos se acerco y quito el azulejo del techo, para que Sirius entrara a la ya famosa casa de los gritos.

'¿un kilometro extra verdad?' Sirius sonrió intrépidamente, sentía la adrenalina en su sangre y lo amaba. Volteo a ver a James y el chico alzo su pulgar. 'no creas que esto termino Cornamenta.' James asintió con una sonrisa. 'allá los veo.' Finalmente James cerró silenciosamente la entrada del sauce. Sirius escuchaba como su amigo destruía las cosas en el último piso, caminaba lentamente hacia la salida trasera de la casa; la salida que daba al lugar despoblado. Debajo James escuchaba los pasos de su amigo junto con Peter. Por fin Sirius llego a la salida, casi le cae un mueble encima y es que Remus había arrojado varias cosas desde el piso de arriba. 'muy bien… que empiece la fiesta.' Sirius dijo sonriendo. '¡hey!' grito desde el piso de abajo, James no podía evitar dejar de reír cada vez que Sirius hacia eso. '¿Lobo lobito estas ahí!?' Sirius dijo en un tono juguetón, de pronto escucho los pasos acelerados y fuertes; era su amigo que gruñía destruyendo todo en su camino. '¡eso es! ¡estoy abajo bonito! ¡Carne fresca! ¡y no es por presumir pero muuuy deliciosa!' James se tapo la boca, esa frase era nueva. Cuando el mayor de los Black vio la sombra del licántropo, se transformo enseguida, Remus salto al primer piso y vio a un perro negro, un gran perro negro que corrió de inmediato. El lobo lo siguió enseguida aullando. James espero un par de segundos y abrió el azulejo.

'fuera Colagusano.' James salió de la casa de inmediato, Peter lo siguió, ambos chicos se transformaron y salieron para buscar a sus amigos, Peter se subió en James así el siervo corrió en busca de los rastros que Sirius había dejado, sentía la adrenalina también pero no dejaba de pensar en la suerte liquida. Mientras se adentraba en el bosque, pensaba en el efecto de la poción, descartaba completamente que Lily hubiera hecho mal la poción, es solo que jamás escucho que un hombre lobo tomara suerte liquida, ¿Qué clase de efecto tendría? Si, igual era obligatorio la parte del sufrimiento. La rata comenzó a chillar y es que veía otro rastro de Sirius. James lo seguía mirando a sus alrededores para ver si no los veía a lo lejos. La noche apenas empezaba y no quería perderse el efecto de la poción de Lily en Remus.

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'muy bien…' Ted seguía mirando sus pergaminos meticulosamente. 'puedo experimentar hoy' volteo a ver la ventana, el cielo estaba nublado. 'el clima se ve bien, sin olvidar el fenómeno lunar que solo pasa cada sabecuantos años…' Dijo sonriendo, mientras tachaba el número de fecha que se encontraba en la parte superior del pergamino.

'tienes que estar bromeando' Roxanne se sentó frente a él. Ted sonrió al ver a la chica. 'hola.'

'Roxanne, yo creí que estabas abajo rompiendo corazones…' Roxanne lo miro como si se tratara de un mal chiste. 'no lo sé, siento que Lorcan es muy obvio.' Roxanne se atraganto y comenzó a toser. Ted sonrió y se dirigió acomodar sus pergaminos, mientras miraba divertido de reojo a la morena, que trataba de articular algo con sentido.

'creo que tantos libros, te secaron el cerebro boggart.' Ted le lanzo un pergamino tratando de que la chica se abriera con él pero Roxanne solo rio, negando. 'no sé de que estás hablando.'

'claro… como digas, como digas Rox.' Ted asintió siguiéndole el juego, claro sin creerle nada.

'¡enserio!' Ted volvió a asentir, pero para este punto la chica sabía que ninguna de sus palabras lo iba a convencer. 'eres detestable. Oye, quiero hablar contigo… digo ya que estábamos hablando de cosas húmedas y totalmente insoportables.' Ted rio y le dio la razón a la morena.

'no soy un gran doctor corazón Roxanne, creo que es bastante obvio.' Ted tomo un mapa y comenzó a señalar una ubicación. 'es por eso que no se porque Ginny sigue mandando solicitudes a la escuela de San Mungo… ¿crees que sea alguna indirecta?' Roxanne rio, no sabía que su tía quería le veía faceta de doctor al chico de Hufflepuff. Digamos que ella tampoco veía a Ted con una bata atendiendo a enfermos mentales, algo le decía que quizá lo único que provocaría Ted en esos casos, es reafirmar la locura o a lo mejor armar un show de demencia.

'¡olvida esas tonterías!' La chica dijo riéndose. 'Quiero preguntarte si ya te dijeron lo de James.' Ted bajo el mapa, la miro serio y volvió a subirlo. '¡eso es un sí!' La chica dijo cautelosa, conteniendo la risa. 'oye lo lamento enserio, ese chico es odioso y créeme que yo me ofrecí…' Ted suspiro, Roxanne de nuevo tuvo el presentimiento que sus palabras no convencían para nada al chico al Premio Anual. 'bueno Victoire me obligo a ofrecerme, pero ya sabes al final creo que el director confió mas en ti… yo, tratándose de James, siempre confiaría en ti.' Dijo mirándolo con los ojos muy abiertos, Ted bajo el pergamino preguntándose ¿Cómo es que todos le decían lo mismo? Él no se sentía que controlara a James en lo absoluto y ahí estaban las misma palabras de siempre "Ted el domador de fieras".

'si, lo sé. No te preocupes ya llevó un mes volando con él, quiere estar listo para… ¡espera! ¿Cómo?' Ted destapo sus orejas y la miro algo emocionado. Roxanne sonrió y se acerco como si fuera a decirle un secreto, Ted no dudo en detenerse y corrió a la chica.

'creo que lo estas arruinando…' Ted la miro extrañado. 'si no te apuras, vas a perderla.' El chico entendió de inmediato y bufo alejándose decepcionado de la morena Weasley.

'no sé de que hablas…' Roxanne lo miro con fastidio. 'ella y yo solo somos amigos, casi hermanos!' La voz de Ted se volvió apática y cansada. 'además WOOD es un gran tipo…' Roxanne alzo su ceja incrédula al escuchar enfatizar el apellido del cazador del equipo de Gryffindor. 'deja de hacer eso niña, ¡es enserio! Victoire y él son hechos el uno para el otro, yo… solo seré el amigo de la infancia… ya sabes.' Roxanne rodo los ojos y negó de inmediato.

'¿Cómo sabes que me refería a Vic? cuando mencione lo de "perderla" jamás mencione el nombre de alguna persona, mucho menos una chica.' Ted se quedo estático y poco a poco su rostro se fue tornando rojo, mientas su cabello se volvía pálido. 'Tú solo te delatas Lupin…' La morena lo miro picarona, Ted trago saliva y miro su pergamino rogando que la tierra lo tragara. 'y por cierto, lo del amigo de la infancia, sono muuuuuuuy, muuuuuuuy…'

'patético.' Dijeron los dos al unísono. Ted rio chocando palmas con la morena. 'hablo enserio Teddy, deberías de intentarlo.' Ted esbozo una media sonrisa y antes de que pudiera decir algo, fue interrumpido por una cálida voz.

'¿qué vas a intentar?' Molly llego y se sentó con ellos. 'Wow… ¿esto es tuyo? Ted, no sabía que podías escribir…' Miro sorprendida los pergaminos. 'Tanto.' Ted asintió y los comenzó a recoger.

'ni siquiera sabia si sabía escribir hasta ahora Molly…' Ted se burlo de si mismo, nunca fue un estudiante dedicado, eso todos lo sabían así que no tenía sentido negarlo.

'entonces los rumores son ciertos…' Molly dijo terminando de reir.

'¿De mi?' Ted pregunto divertido. '¡ahh! ¿Te refieres al rumor que dice que me volví una rata de laboratorio gracias a una poción que me dio el profesor Longbottom?'

'Después de encontrarte en la torre de astronomía a punto de empujar a un chico de primero.' Molly completo, Roxanne comenzó a reírse era, ridículo.

'a puesto a que el chico de primero era Don Potter.' Roxanne decía riéndose, los demás le siguieron el juego. 'y no te culpo Teddy.' Roxanne se levanto para estrujarle los cachetes, Ted los hizo más grandes y solo así Roxanne pudo sacar toda su alegría en ellos.

'apuesto a que el rumor, él lo invento.' Molly dijo divertida mientras miraba los enormes cachetes de Ted.

'bueno ese rumor es mas creativo que el del hombre lobo.' Dio Ted sin darle mucha importancia y rio al recordar los primeros años escolares de su infancia; se la pasaba asustando a sus compañeros diciendo que era un hombre lobo y si lo molestaban demasiado los mordía haciendo que se murieran del pánico. Hasta que McGonagall tuvo que llamar a Harry y Ginny para intervenir.

Esos eran los buenos tiempos…

'jamás creí que James fuera tan molesto, digo en casa es así… siempre tratando de llamar la atención, lo raro es que aquí no pudo soportarlo.' Roxanne estuvo de acuerdo con ella. 'supongo que es por eso que lo dejaron en tus manos Ted.' Ted estaba leyendo un pergamino así que no les estaba poniendo mucha atención. 'y así es como lo aguanta…' ambas chicas rieron al ver la indiferencia de Ted.

'ni siquiera le pone atención' Roxanne le lanzo otro pergamino. '¡hey, todavía estamos aquí!' Ted sonrió al escucharla pero eso no evito que siguiera mirando el pergamino.

'a lo mejor si Victoire estuviera aquí…' Molly hizo un sonido de ambulancia y Ted se transformo en un conejito rojo que giraba en la mesa lleno de pena. Las chicas rieron y acariciaron al pequeño roedor. 'deberías de intentar esto para conquistarla.' Dijo Molly acariciándolo con ternura. De pronto el roedor salió disparado por el golpe de un libro, seguido de un grito. Ambas primas abrieron los ojos preocupadas y miraron al agresor…a.

'qué asco ¿vieron eso?' Era Dominique, limpiando su libro. 'de nada chicas.' Se sentó en la mesa y abrió su libro con total tranquilidad.

'ese era…' Roxanne seguía boquiabierta mirando a la dirección que el conejito había salido disparado.

'¡Era Ted!' Molly se levanto, Dominique arrugo la frente sin comprender. '¡es un metamorfomago Dominique!' La chica alzo la mirada y miro a Ted caminando algo aturdido por el golpe.

'perdón…' dijo la pelirroja sin entender cuál era el problema. Abrió su libro y comenzó a leer.

'¿Ted estas bien?' El metamorfomago asintió alzando su pulgar y sonriendo, pero por cada paso que daba tambaleaba más y más. Molly se levanto y lo revisó, mientras que Roxanne se levanto para cederle el asiento.

'¿que tiene Ted?' Victoire apareció y camino directo a donde estaban sus primas aun venia acompañada de Wood que la siguió hasta la mesa, era Wood… y alguien más.

'¿Está bien?' Fred se escucho detrás de Victoire.

'Ted no me importa si te quebraste el cráneo, iremos a volar.' James sentencio dejando atrás a Fred e incluso a Victoire, quito las manos de Molly y reviso a su "hermano mayor". 'no tiene nada a sobrevivido a mayores cosas.'

'como vivir contigo…' Dominique aprovechaba cualquier situación para molestar al mayor de los Potter. James la miro con cara de pocos amigos pero la chica lo ignoro.

'eso es más un placer, desabrida.' James le hablo usando toda su confianza, Dominique alzo las cejas fingiendo sorpresa. De inmediato el chico de lentes se dio cuenta que era una pérdida de tiempo, Dominique jamás iba aceptar que él era mejor (según James). Así que volteo a ver a sus demás primos para continuar con su discurso. 'como decía, Ted es un sobreviviente. Esto no es nada para él, después de todo el es el único de todos nosotros que es sobreviviente de la guerra.' Molly suspiro y miro al techo fastidiada. 'acaso no saben que en ese tiempo mataban a los bebes para que los mestizos o los chicos como Ted; mitad lobo, mitad fenómeno no tuvieran descendientes. Solo los que Voldemort aprobaba, vivían y como Ted era hijo de aurores, se la pasaba escondiéndose.' Wood trago saliva al escucharlo, mientras que todos los demás lo miraron con fastidio.

'¿Por qué no lo golpeaste a él?' Roxanne le murmuro a Dominique, la chica suspiro lamentando su decisión, James no dejaba de decir mentiras y mas mentiras, deleitando a todos los presentes.

'ya cállate James, eso es mentira.' Dominique destapo su mentira. 'Ted estaba más que a salvo, durante la guerra.'

'además él ES hijo de aurores, aun está vivo...' Roxanne se detuvo y miro a Ted, seguía con la mirada perdida, después miro a Dominique que solo suspiro indiferente a la escena. 'Bueno, al menos eso parece.' Dijo con una sonrisa.

'El punto es que tu eres un zopenco que solo busca llamar la atención con lo que sea.' James le mostro su lengua a la aguafiestas de Dominique. 'oigan él está bien, enserio. El golpe ni siquiera fue tan fuerte.'

'¿Quién lo golpeo?' James pregunto desviando el tema, todas las miradas se dirigieron a la pelirroja de Gryffindor. 'Entonces, déjame ver si entiendo… tú, la golpeadora del equipo de Gryffindor, golpeo a MI hermano con un libro de quiensabecuantas hojas…' Dominique se quejo en voz alta. 'y dices que está bien. ¿Qué acaso estas ciega?' James le pregunto molesto. '¡solo míralo!' Ted tenía la mirada perdida y poco a poco se dejo caer al suelo. 'Genial… ¿ahora con quien iremos a volar Freddie?'

'¡ahrgg James! hazte a un lado, Ted…' Victoire se puso a un lado del chico por ahora rubio. 'mira tu cabello…' rio, Ted sonrió pero su mirada seguía algo perdida. 'seguro que fue fuerte el golpe… ¿Qué fue lo que paso?' miro a Roxanne, la morena no estaba muy segura si ella era la adecuada para contarle, Victoire miro entonces a Molly que miro a Dominique. '¡Dom!' Su hermana menor suspiro, sabiendo que la habían delatado.

'muchas gracias Molly.' Molly se sintió algo mal pero la chica se había comportado muy mal con Ted. 'ya lo se Vic…'

'¿ya sabes qué?' Victoire le dijo molesta. '¿porque lo golpeaste?' no entendía que es lo que había pasado para que Ted fuera golpeado por su hermana, sabía que ella tenía una pésima actitud pero no era de las que golpeara gente a lo tonto.

'voy a llevarlo a la enfermería.' Dominique se puso a lado contrario donde estaba la rubia y tomo de la mano a Ted. 'no te preocupes. Vamos Teddy.' Le hablo con dulzura, Victorie apretó los labios mientras que Ted negó con la cabeza, se sentía todavía bien, pero al levantarse casi vuelve a caerse. 'si que soy buena…'

'no me digas. Déjate de tonterías desabrida…' James dijo con sarcasmo mientras se cruzaba de brazos molesto.

'cuando quiera tu opinión mandrágora mal plantada te la pediré.' Dominique le contesto enseguida, Molly los detuvo a ambos. 'Vamos Teddy tienes que ir a la enfermería… tranquilo, yo te llevo.' James ayudo a levantar al chico y lo encamino junto con Fred porque parecía que podía caer en cualquier momento. 'perdón a todos…' Dominique dijo sosteniendo la mano de Ted, cosa que incomodo a su hermana y sus primas se dieron cuenta de ello.

'¿desde cuándo…?' Molly le pregunto a Victoire, la rubia se cubrió el rostro y comenzó a negar con la cabeza.

'no tengo idea, solo quiero ir por algo al gran comedor e ir a ver como esta.' Roxanne se levanto de inmediato dispuesta acompañarla, por lo que Wood se sintió excluido.

'¡Tranquilo Wood! ¡Puedes venir!' Dijo mostrando su amigable sonrisa blanca. '¿por qué no acompañas a Molly?' Molly se sonrojo cuando escucho a Roxanne y comenzó a negar. El chico miro a la otra Weasley y asintió, al menos así podría seguir pasando la tarde con Victoire.

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'¡les digo que esta BIEEEEEEN!' Dominique le gritoneo a James y a Fred para que se largaran, pero el grito nada mas provoco que Ted despertara.

'¡SEEEEEH, estoy bien!' Ted imito la voz de Dom que solo salto sorprendida, mientras que James y Fred reían.

'toma eso petirrojo.' Dom despeino a James, mientras camino hacia Ted. Ambos chicos se subieron a la cama y abrazaron a Ted.

'no es por nada, pero ahora si me preocupan esos laterales del equipo de Gryffindor…' Ted dijo con una sonrisa juguetona, Dom rio ligeramente y lo despeino.

'¿Cuántas neuronas te quedan?' Ted levanto la mirada hacia su frente y negó preocupado.

'Oh-Oh Dom, me has dejado solo con dos.' Dominique volvió a reír, esta vez más relajada. Ted se alegro de verla así, ya llevaba un par de años adaptando esa pose de chica ruda, extrañaba de vez en cuando a la chica dulce que vivía dentro de ella.

'¿Ted crees que podrás volar?' Fred le dijo por un costado.

'¡Ted, Ted, Ted!' James se encimo en él inspeccionándolo, Ted cayó en la cama gracias a la fuerza del chico, que lo derribo. '¡abre la boca!' Ted gruño y trato de apartarlo, pero el pequeño James se le volvió a encimar.

'Ya déjalo en paz.' Dom golpeo en la cabeza a James derribándolo de la cama. Ted miro a la chica y después al pobre de James.

'tranquilo James, acabas de tener una clase personal de cómo debe ser un golpeador.' Ted sobo la cabeza del pequeño y le sonrió a la chica que solo se redujo a reír discretamente.

'oye Ted…' Dom se le acerco al chico. 'lamento haberte golpeado.' Dom dijo en voz baja, casi un murmuro. Ted la miro, esta sonrojada, tomo su brazo y le sonrió.

'¿estás bien Domi?' Dominique abrió los ojos y se giro, dándole la espalda. 'me refiero a que no te preocupes por el golpe…' No quería presionarla. 'Después de todo, he vivido con él…' Despeino a James y el chico volvió a reír. 'y su madre.' James comenzó a jalonear a Ted. Dominique sonrió y le agradeció que no insistiera.

'¡Vamos Ted, a volar!' Dijo el pequeño de cabello despeinado. Ted miro al chico desganado, no quería. Además no podía, necesitaba hacer ese experimento, ya llevaba un mes estudiando y hoy precisamente era luna llena, ya tenía todo preparado y con este inconveniente, todo se había retardado.

'Jamesssss…' Ted se tiro a la cama.

'¡Ted!' Ted se levanto de la cama al escuchar esa voz. '¿Ted estas bien?' Victoire paso de largo a su hermana y se acerco a Ted, tomándole la mano y sonriéndole dejando escasos centímetros de distancia.

'Vi…' La voz del chico tembló. '¿Qué haces… aquí?'

'¿Cómo que, qué hago aquí? estoy preocupada bobo.' Victoire lo despeino y le sonrió acercándose un poco más. James y Fred se miraron entre si juguetonamente y James no pudo evitar darle un codazo al metamorfomago. Que solo lo empujo alejándolo. 'Entonces… ¿todo bien?' La rubia dijo hechizándolo con su belleza, Ted asintió torpemente. 'estas hecho para meterte en este tipo de lios…' Victorie dijo rozando nariz contra nariz y hundiendo sus dedos en melena rubia con tintes azules. Ted sonrió hechizado por una magia más poderosa que toda la que le habían enseñado en sus clases durante estos siete largos años. Miro a Victoire y no pudo evitar reír de nervios, la chica hizo lo mismo. Todos los Weasleys que los miraban desde atrás ansiaban porque por fin terminaran esa situación inevitable, que por alguna razón u otra razón se volvía evitable.

'eh... ¿Wood no se supone que tu venias acompañando a Victoire?' Dominique lo dijo en una voz bastante alta para que todos los presentes la escucharan y curiosamente todos sintieron una incómoda sensación en el estomago.

'Enserio lo dijo…' Molly cerró los ojos con fastidio.

'si, lo dijo…' Roxanne negó con la cabeza tratando de pensar que Dominique solo lo hacía por gracia. James en cambio agradeció que Dominique interrumpiera el momento, le gustaba que Victoire y Ted coquetearan y todo, pero no estaba seguro que le gustara esa actitud tan vulnerable de Ted, y sobre todo estaba seguro que no le gustaba la parte en la que Ted sumía todas sus neuronas en la chica, dejándolo a él en segundo plano.

'Domini…' Victoire reprocho con enfado, Ted se compuso y se alejo de la chica, mirando de reojo a Wood. 'Ted…' Pero el chico ya se había alejado lo suficiente, la rubia lo miro decepcionada y se volvió con su hermana que le mando una mirada de inocencia. 'de acuerdo, entonces ya estás bien.' Esta vez Victoire le hablo frío al metamorfomago que sintió un escalofrió helado recorrer su espalda. 'no tengo nada que hacer aquí, entonces.'

'igual Ted ya se iba.' Molly trato de ayudar al chico de Hufflepuff. Ted en cambio solo quería largarse de ahí, robar a Victoire y explicarle todo antes robarle uno y mil besos. Estaba seguro que a la chica le encantaría esa idea.

'¿enserio?' Victoire miro al chico arrugando la frente. '¿y adonde se supone que ibas a ir?' Ted sonrió nervioso y levanto las manos inocentes. 'No creo que sea buena idea, mucho menos después de semejante golpe Ted.' OKay lo admito era una terrible idea y enserio estaba a punto de postergar todo lo del experimento… me volvía loco verla así… tan… demandante… ¡TED BASTA! No puedes! No puedes postergar y pensar que ella es irremediablemente sex... Deja de pensar en eso! 'solo mírate, con esa mirada perdida, no se tu James pero yo no creo que pueda salir de la enfermería todavía, parece un bobo troll.' Esas ultimas palabras las dijo con dolo.

'¡o no ricitos!' James la amenazo. 'Ted quedo en volar con nosotros.' Fred apoyo a James esta vez, muy a pesar de las miradas que Victoire les mandaba.

'si, además Vi, él ya está bien!' Fred lo señalo, Ted seguía haciendo muecas raras a consecuencias de sus pensamientos. …cuando digo sensual me refiero a una belleza muy exci… ¡NO TED! Ella es como tu herman… ahrggggg!

'yo diría que quiere soltar un gas o algo así…' Roxanne rio al ver como Ted arruga la frente y tensaba los labios. Fred fue el primero en reír. Victoire miro al chico con cara de pocos amigos.

'¡mira como lo pusiste Victoire!' Dominique se metió entre la rubia y el metamorfomago. Victoire quedo boquiabierta, realmente insultada. 'mientras estuvo conmigo estaba bien.' Le reprocho y Victoire quería morirse de coraje, así que miro nuevamente al chico molesta, necesitaba que reaccionara.

'Dom ya hablamos de esto.' Le dijo entre dientes pero la pelirroja solo negó con la cabeza y sentó junto al chico de séptimo.

¡Ahyyyyy Dominique! ¡Mi paciencia tiene un límite! ¡Mas vale que quites tu mano de ahí! ¿Qué estás haciendo Victoire? Ella es tu hermana, no puedes pelear con tu hermana por un chico… pero Ted no es solo un chico… ahhhhhh todo esto sería más sencillo si aclarara todo! si me dijera que le gusto! ¿Por qué no lo dice? No entiendo… que se supone que cree que le voy a decir… ¿negarme? Creo que le he dado demasiadas señales… luz verde! Ted! Te..

'¡TED!' Victoire le grito al metamorfomago que despertó enseguida.

'no le grites!' Dominique y James dijeron al unísono. Victoire los miro a ambos y los ignoro volviéndose al chico de séptimo.

'¿Qué es lo que te pasa?' Ted miro a la rubia, estaba sonrojada de las mejillas y apretaba los dientes… ¿Qué fue lo que paso? Increíble, aun así se ve irresistib… ¡BASTA CEREBRO DE PALOMA! 'Creí que tenias que hacer algo…' Victoire le reprocho.

'ir a volar con nosotros!' Ted se quejo al mirar a James y a Fred.

'no, él y yo TENEMOS…' La rubia fue clara con la palabra. '…una plática pendiente. ¿Cierto Ted?' El chico de Hufflepuf torció la boca, sabiendo en el problema que estaba. No puedo tener esa platica en este momento, ¡definitivamente no en este momento! y definitivamente no quiero ir a volar con ese par.

'teníamos un acuerdo Ranpunzel…' James se levanto de la cama y camino hasta la mayor de sus primas.

'James cállate.' Molly lo detuvo; para una chica como ella, amante de las novelas románticas, la situación de Victoire y Ted era como una de ellas y con cada cosa que pasaba entre los dos, solo hacía que la pelirroja de Gryffindor ansiara el desenlace de la historia, como todo buen amante de los libros. 've a molestar con tu cepillo gigante a alguien mas.'

'¡es una escoba!' James se volteo a ver a la chica de la melena roja, apretando sus puños. Molly no lo aguanto más y le tapo la boca.

'Y bien Ted ¿ya te sientes mejor?' Dominique se volvió a acercar al chico… demasiado en la opinión de Victoire. Ted se quedo extrañado de ese movimiento y decidió retroceder un poco de la bella pelirroja.

'buen movimiento…' Balbuceo Victoire molesta, Ted la miro de reojo. Todo esto lo estaba incomodando demasiado...

Y ahí estaba Wood… en vez de hacer algo útil, solo se nos quedaba viendo como si esto se tratara de un programa de televisión… hueco. Definitivamente prefiero ir a la casa de los gritos que estar metido entre tantas miradas, no había tenido tantas miradas desde que… okay hace un par de semanas cuando colgué a James desde los aros del campo… enserio creí que iba a funcionar ese truco con las escobas… "¿Ted vamos hablar?" No… necesito una buena coartada, va a matarme con esa respuesta. Aunque seria asesinado por una belleza de manos… a quien engaño, claro que me gustaría morir mirando esos hermosos ojos azul océano. No creo que exista un azul tan profundo como los ojos de Victoire, son perfectos.

'Tedddd…' Victoire se empezaba a desesperar con la distraída mente de Ted.

'Deja de presionarlo Victoire' Dominique le dijo harta de su voz.

'Disculpa! Yo no fui quien lo golpeo con una enciclopedia de…'

'¡ya le pedí perdón!' Dominique la interrumpió con una voz altanera. 'Además tú no eres nadie para regañarme' Le dijo la pelirroja barriéndola con la mirada.

'Basta Dom, soy tu hermana mayor'Victoire le advirtió.Y ¿Qué es esa actitud tan rara de Dom? Se que no le gusto, ¿Por qué insiste coqueteándome? Jamás va a pasar! Jamás! Necesito salir de aquí… y hacerlo de inmediato.

'¡LO SÉ!' Dominique dijo desafiante. 'No tienes porque estármelo recordando todo el tiempo…' Roxanne miro la mirada de Victoire, estaba a una nada de sacar su varita y empezar un duelo ahí mismo en la enfermería, lo más sensato era parar esta discusión antes de que ambas hermanas terminaran en problemas.

'oigan esto…' Pero Molly le tapo la boca atenta a lo que pasaba.

'es obvio que él no quiere ir contigo Victoire, sino ya hubiera saltado de la cama a seguirte como todos los demás. Pero que te quede claro que Ted no es tu perro faldero.' Dominique le dijo con frialdad. Perro faldero! Él no es mi perro faldero! "todos los demás" ¿Qué es lo que te pasa Dominique?

'¿eso qué significa?' Victoire le dijo, mientras que sujetaba su varita dentro de uno de los bolsos de su túnica.

'bueno ya van dos veces que le insistes que se vaya contigo y míralo, sigue en la misma posición…'

'okay chicas…' Ted dijo despeinándose el cabello. 'esto es muuuuy…'

'emocionante.' Molly soltó un pensamiento y Ted la mato con la mirada.

'raro.' Dijo Ted mirando a ambas Weasleys. 'nada tiene sentí…'

'vas a ir a volar con nosotros.' Fred insistió.

'¡que no!' Molly gruño mirando a ambos de primero. 'él no va a ir a volar con nadie! ¡Va a salir con Victoire y hablar! ¡Así que largo de aquí!' Ted se quedo boquiabierto al escuchar a la dulce pelirroja convertirse en un pequeñito monstruo.

'Al parecer no soy el único que puede transformarse de la nada…' Dijo soltando una pequeña risa que hizo que Molly se pusiera roja completamente.

'no es tiempo para bromear Theodore…' Victoire le dijo fríamente.

'Vi…' Ted dijo triste, pero Dominique lo tomo del brazo.

'Solo está exagerando Teddy…' ¡Deja de llamarlo Teddy!

'okay sabes que…' Ted se soltó de Dominique, la pelirroja lo miro arrugando la frente y es que el chico miraba atento a Victoire. 'Vamos a hablar.' Se le acerco a Victoire que al parpadear soltó un brillo que hizo temblar a Ted. La rubia sonrió ligeramente. (Molly moría de emoción y estrujaba a Roxanne a causa de esto.)

'¡Por favor!' James bufo. 'esto es injusto Ted ya esta apunto de anochecer.' Demonios. Victoire miro como Ted comenzó a cambiar su cabello a un purpura pálido.

'¿Qué sucede?' Le dijo sonriendo ilusionada con lo que Ted le había dicho, ya casi lo escuchaba decirle… ¡Te amo Victoire! Mueres por decirlo Ted! Sé que mueres por decirlo! 'Ted…'

'Vi…' EL chico miro la ventana de la enfermería; el sol comenzaba a meterse. 'hablaremos...' Victoire sonrió emocionada imaginando en como terminaría esa charla, claro mínimo con un beso de película. Había esperado demasiado para ese momento y ahora iba a pasar, estaba a punto de pasar… 'mañana.' Dijo el chico agachando la mirada y buscando sus cosas para salir de la enfermería.

Dominique rio descaradamente. Roxanne solo cerró los ojos aguantando la risa, le parecía que Ted era realmente un bobo para las cosas del amor. Mientras tanto los pequeños de primero se aferraron a una esperanza de salir a volar con el de séptimo, Wood comenzó a inspeccionar un par de frascos medicinales que había ahí, ya se había aburrido de todo eso; pero Victoire, Victoire se encontraba boquiabierta y Ted lo sabia…

'¿QUÉ?' Ted alzo la mirada confundido, le pareció que escucho dos voces. Miro al fondo y Roxanne señalo a Molly que tenía el mismo aspecto que Victoire. Digamos que estaban muy, muy, muy molestas…

'necesito irme, enserio es importante…' Victoire cerró los ojos, bufo con todo el aire que tuvo al escucharlo. 'Vi, ya te cuento luego.' Victoire forzó una sonrisa. 'te va a encantar, es acerca del expertimen…' La rubia levanto su mano para detenerlo.

'esta bien Ted…'

Uso esa voz… esa voz en laque me decía sin palabras que era un completo idiota.

'cuando te desocupes, hablaremos… digo! Si es que llegas a desocuparte, dejas de poner cosas más importante por encima de…' no! no suenes como una maniaca controladora… ¡Por Merlín! Es momento de ser una maniaca controladora! '…mi.' Le dijo acercándosele. 'buenas tardes Lupin.' Dijo dándose la vuelta y dejando al metamorfomago con un autoestima en ceros.

¡Soy la peor bestia del planeta… soy un completo IDIOTA!

'ya estarás contento.' Molly se le acerco al chico de Hufflepuff, indignada. 'Solo quiero que sepas…' Ted suspiro al sentir su dedo índice picoteándole el pecho. 'Que espero un buen desenlace.' Ted alzo una ceja confundido y solo vio a la pelirroja de Gryffindor seguir a la rubia de Ravenclaw.

'¿De qué demonios esta hablando?' Le pregunto a una Roxanne que solo palmeo el hombro del inocente chico de Hufflepuff.

'definitivamente esto de las cosas húmedas y retorcijones en el estomago, no es tu punto fuerte amiguito…' Dijo Roxanne mirando a la puerta, Ted negó con enfado, decidió a desparecerse de ahí.

'¿puedes encargarte de los chicos?' Ted dijo desesperado, refiriéndose a James y a Fred. Estaba demasiado mal para aguantarlos.

'¿Qué es lo que vas hacer?' Roxanne lo miro extrañada. 'Ted, tú no eres así. Jamás le dirías a Victoire no.' En realidad si lo he hecho… bueno nunca así… mucho menos cuando por fin… olvídalo Ted. Nunca va a pasar. 'no se lo digas a las chicas, ¿de acuerdo?' Ted la miro de reojo. 'creo que lo que tienes que hacer es muy importante. Yo si te creo, creo que es demasiado importante. No hay otra explicación para esto, y si no lo es, pues mas te vale estar preparado para la furia Weasley.' Ted la miro divertido.

'lo es.' Ahyyy ni siquiera se si va a funcionar… 'espero.' Dijo más inseguro. Roxanne le dio un codazo y Ted sonrió asintiendo.

'en nombre de tus padres, no lo eches a perder.' La broma de Roxanne en vez de relajar a Ted lo tenso más. 'vamos Ted.'

'sehhh… sehhh…' Dijo Ted tragando saliva, esta vez parecía más bien un bocado de espinas que no quería deslizar por su garganta.

Por fin la Ravenclaw tomo a su hermanito del hombro y jalo de la túnica a James con ayuda de Dominique, que al parecer ya no tenía el mayor interés en el metamorfomago.

Por fin Ted se quedo en la enfermería solo. Estuvo un par de minutos en la cama, tentado a posponer el experimento…

Victoire no quiere hablarme y no la culpo. Las Weasleys… definitivamente no pienso ir con ellas, mucho menos con Molly. Y James y Fred… se que se los prometí pero ya es muy tarde para salir a volar… no quiero usar mis poderes de Premio Anual ahora, no quiero volar… estoy demasiado agotado… y golpeado en la cabeza, santa varita de sauco, Dominique definitivamente tiene talento como golpeadora. Creo que esta a punto de nacerme otra cabeza… a lo mejor esa puede tomar mejores decisiones… ¿Qué hago? Ya esta anocheciendo y esta punzada en la cabeza no me deja pensar.

El chico bufo con enfado.

Sera mejor que me largue a dormir, mañana puede ser también un buen día… aunque mañana, puedo encontrarme con esta situación otra vez, todos encima de mí. y no puedo cancelarle a James dos días consecutivos, no si quiero conservar mi par de neuronas. Y Vic… seguro ella tampoco querrá que le posponga… a quien engaño, seguro ella no piensa volver a hablarme. ¿Cómo puedo arreglar esto? Y después esta esa tonta frase de Roxanne, ¿¡tenia que decirla!? Tengo suficiente conmigo mismo…

El chico ya estaba a mitad del camino para llegar a la casa de Hufflepuff, se detuvo al sentir como sus brazos se sentían como gelatina. Miro sus manos, nuevamente estaban sanas y sin marcas.

'Ahrggg! ¿enserio esto puede empeorar? demonios…' Dijo fastidiado con su cuerpo y esa incomoda punzada en la cabeza. 'la discusión me descompuso.' Dijo poniéndose la capucha de la túnica, tratando de que nadie lo mirase. 'definitivamente no iré hacer ese estúpido experimento. Toda la discusión y enojarme con Victoire para nada! ¡excelente Ted! Excelente! ¡Eres patético! Además nadie dijo que iba a funcionar… de hecho ahora que lo pienso es ridículo, debería dejar de estar pensando en cosas del pasado y enfocarme…' Dijo dando grandes zancadas mientras sentia como su cabello cambiaba de color, lo sentía por que al momento que se transformaba algo en su cabeza se estiraba. 'arghhh!' Dijo con enfado. '¡a dormir ahora! solo así se va a calmar esto y honestamente no estoy de humor para seguir soportando este dia.' Dijo llegando a la casa de Hufflepuff.

Entro y se coló entre todos los estudiantes, pasando desapercibido hasta llegar a su habitación donde ya estaba Dewey, entreteniéndose con un libro.

'Ted, no te vi en todo el día…' Dijo el chico de Hufflepuff ya en sus pijamas. Ted lo miro y paso directo al baño. '¿todo bien?'

'NO…' Se escucho después de un azotó contra la puerta, Dewey miro de reojo el baño y espero a que Ted continuara. 'estoy descompuesto…' Dewey comenzó a reírse. 'No es gracioso Dewey.'

'ahora entiendo la capucha y esa pose de chico misterioso…' Dijo el chico volviéndose a su libro, claro aun riéndose del Premio Anual de Hufflepuff. 'tranquilo, solo necesitas dormir.'

'lo sé…' Dijo Ted mirándose en el espejo, su cabello no dejaba de cambiar de color y ese ligero tirón en la nuca junto con la punzada en la frente se estaba volviendo insoportable.

'¿quieres hablar?' escucho a Dewey, Ted se volvió a mirar en el espejo y suspiro. 'Ya sabes… para que tus emociones se controlen y todo eso…'

'deja de hablarme como si fuera una chica en plena regla.' Ted dijo divertido y solo escucho a Dewey reírse.

'nada de eso amigo, es solo que bueno…' Ted espero la respuesta del chico mientras se mojaba la cara. 'tú sabes… vienes de alguien quien tenía algo parecido a eso.' Dijo entre risas. Ted se detuvo y miro nuevamente su cabello cambiar de naranja a castaño y de castaño a morado y de morado a rojo…

'si bueno, al menos él sabía que solo era una noche y listo. Además no recordaba nada al día siguiente. Yo recordare todo.' Dijo ya más serio. Ya Ted, no te lastimes. '¿Qué estás leyendo?' Dijo Ted para cambiar de tema. Demasiado niño huérfano por hoy.

'bueno es un libro que me enviaron mis padres…' Genial, hablemos de tus padres… 'sé que es temprano para estar en pijamas pero el libro es bastante bueno, lo esperaba desde hace tiempo y además hoy es Luna llena hay que ser románticos al menos por hoy.' Ted se quedo estático en el baño. Sintiendo ese jaloneo en la nuca, esta vez a una velocidad más alta.

'¿romántico? ¿a caso te me estas insinuando Dewey?' Ted trato de sonar divertido ante la situación y evadir la pregunta incomoda que su amigo le estaba a punto de preguntar. Solo escucho una risilla divertida del otro lado. 'Por qué tienes que hacer una fila larga…' Ted sonrió.

'date una ducha fría, estas delirando.' Dijo el otro chico de Hufflepuff. 'Digo si no tienes algo más importante que hacer…' Ted trago saliva y volvió a mirarse en el espejo.

Roxanneeeeeee ¿Por qué dijiste eso? ¡Cabeza de brócoli vas a pagármela!

No podía dejar de escuchar las palabras de Roxanne en su cabeza. Pero no creía que estaba en la mejor posición de salir y continuar con su investigación en práctica.

'Ted…' Dijo tapándose la cara con sus manos y dejándose caer al suelo.

'¿Ted?' Dewey lo llamo. 'Enserio fenómeno ¿estás bien? ¿quieres que vaya por ayuda?'

'Nahhhh Dew! ¡Por favor no!' Dijo Ted recordando la discusión de los chicos antes. 'es solo que…' Dijo mirando el suelo rustico del baño. 'olvide hacer algo.' Dewey volvió a su cama más tranquilo.

'claro Premio Anual, lo olvide.' Dijo cuando escucho a Ted salir del baño. Lo miro, su cabello no dejaba de cambiar de tono cada 10 segundos. 'lo he visto peor.' Ted asintió divertido, ambos se miraron y comenzaron a reír.

'Sehh… con la capucha no se va a notar.' Dewey lo señalo, le había quitado las palabras de la boca. 'entonces…'

'largo de aquí fenómeno.' Ted rasco su cabello y rio. 'Tráeme una buena historia mañana, ¿de acuerdo?' Ted asintió y se despidió de su amigo.

El chico cumplió con su recorrido en los pasillos de Hogwarts, después dejo a un par de prefectos de Gryffindor en su zona alegando que se sentía muy mal para continuar vigilando los pasillos. Aprovecho para bajar hacia cierto árbol famoso en la escuela. Ahí había perdido un par de escobas, mochilas, varitas… si, porque Ted Lupin era el alumno con un record de varitas rotas en la escuela. Todo cortesía de Boxi. El chico entro a su viejo amigo de rasguños y piernas rotas. Ted hasta ya le había adquirido una especie de cariño.

'tranquilo chico…' Dijo cuando se adentraba a él, recorriendo la entrada con total seguridad. 'vaya, necesito limpiar esto…' Dijo mirando el camino, ya había telarañas y un montón de hojas secas de Boxi. 'Es increíble que yo dijera eso… ¿"limpiar"? ¿Quién te crees Ted? ¿Ginny? Definitivamente el golpe en la cabeza me dejo sin neuronas… ¿Dónde lo deje?' Dijo apuntando su varita al suelo. 'Ahí esta…' Miro un saco con un montón de pergaminos que se asomaban curiosos. 'de acuerdo, que empiece la magia. Madre, necesito de ti y mucho, sobretodo en la parte, de "como entender a una chica", así que…' Dijo quitando un viejo azulejo para adentrarse a un viejo y destruido edificio pero que extrañamente Ted lo sentía cálido. 'awww… está más bonita de cómo la recordaba. Apuesto a que me extrañaban paredes horribles y destruidas.' Dijo el chico como si le hablara a un bebe. Después miro el saco de pergaminos, lanzo los pergaminos y abrió el más arrugado; donde estaban sus anotaciones. 'Vamos a ver… Ubicación…' Comenzó a leer mientras lanzaba el saco a las destruidas escaleras, de donde se escapaba una foto, una foto que solía adornar el espejo de su habitación. 'Bien, mamá te va a encantar este lugar… Paso uno…' Dijo el metamorfomago con una sonrisa juguetona en los labios, si, incluso con el dolor de cabeza, el descontrol que tenia y los problemas con la chica de sus sueños. Ted Lupin estaba seducido por la curiosidad, pero sobre todo por la idea de hacer su sueño realidad y esta noche imperfecta parecía ser la perfecta. 'bueno, tengo que verlo como un buen augurio… así era mi mamá. Así que es una señal… por favor ¡sé una señal!' Dijo mirando el cielo adornado con estrellas y una brillante luna llena; la misma luna que había sido testigo de los momentos de sus padres, solteros y casados; y ahora era testigo de los desvelos, risas y lagrimas de él mismo. Misma luna que ahora Ted envidiaba, de alguna forma ella conocía mucho mas de sus padres que él mismo… recorriendo tantos años, viendo tantas cosas acerca de la humanidad; estaba en esa noche cuando nacieron y también cuando murieron. La luna, esa luna a la que ahora Ted miraba rogándole porque derrochara su encanto y conocimiento en lo que estaba planeando. 'me has visto desearlo… desearlo demasiado.' Hablo al cielo. 'Tú los has visto… correr, jugar… a los dos. A todos…' El chico dijo apretando su pergamino, mientras que su cabello seguía cambiando, al igual que su estado de ánimo. 'déjame ver…'

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El lobo y el perro comenzaban a jugar por aquellos arboles que conocían a la perfección. Detrás el ciervo, con la rata sujetándose bien de sus astas. El lobo aulló y el perro ladro para detenerlo, no quería que mas lobitos se unieran a la fiesta. El ciervo llego y golpeo el suelo a un ritmo que encanto al lobo que corrió hacia el empujándolo con su gran fuerza, la rata salto y jugueteo en el pelaje del temible hombre lobo, que al parecer disfrutaba de las cosquillas del pequeño roedor. El ciervo salto acercándose al perro que con señas le pedía adentrarse al bosque. El ciervo miro al lobo que seguía entretenido en atrapar a la rata que le hacía cosquillas detrás de la oreja. Cuando el lobo chillo al rasguñarse la oreja tratando de atrapar al roedor, el perro ladro molesto, llamando la atención del lobo que le gruño. El ciervo volvió a galopar, distrayendo al hombre lobo que lo comenzó a seguir con la intención de cazarlo. El ciervo llamo al perro y con un movimiento simpático le indico que era hora de adentrarse. El perro persiguió su cola contento y corrió al bosque detrás del ciervo y el Lobo, que todavía alojaba a la pequeña rata.

Para James la poción de Lily no estaba haciendo ningún efecto, ni bueno, ni malo, todo iba bastante normal. Así que después de toda esta noche le reprocharía un par de cosas a su mejor amigo. Claro sin perder la oportunidad de burlarse de él. El Lobo lo seguía a paso rápido y peligroso, así que el ciervo salto subiendo a un montón de rocas grandes tratando de hacerle la tarea más difícil a Lunático. El perro ladro divertido subiendo también este con más dificultad que el de las astas. El lobo gruño por segunda vez y con pasos agresivos y toscos pudo subir, la rata casi cae en uno de los saltos del licántropo. El ciervo salto en su lugar al verlo llegar a donde estaban. El perro en cambio ladro al ver a un corcel blanco con un cuerno blanco y mágico en la frente, el ciervo miro al lobo y después al perro para comenzar a correr detrás del unicornio que hace meses les robaba el sueño a los tres animagos. El perro ladro haciéndose presente, el lobo los siguió divertido, provocando que la rata saltara un par de veces y se tuviera que aferrar a su piel.

El Perro acorralo al unicornio que lo empujaba con sus patas haciéndose de otro camino, el ciervo le cerró el otro camino; los unicornios eran tan maravillosos y especiales por la simple razón de que eran muy difíciles de atrape, es por eso que este par de animagos en especial tenían un cierto cliché con la especie. Lo querían sumiso a ellos. Nuevamente el unicornio salió disparado, haciendo quedar a ambos animagos como unos completos principiantes, que no perdieron tiempo y salieron corriendo tras de el.

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'vamos a ver…' Ted mantenía en alto su varita mientras se adentraba en el bosque prohibido. Era prohibido por los peligros que pudieras encontrar entre sus terrenos, bestias de cualquier tipo, peligrosas y amistosas, era simplemente un misterio para todos y un suicidio para quienes creyeran lo contrario. Todos los magos y brujas lo sabían y no dejaban a la suerte nada en sus terrenos, aventurarse a esos terrenos por decisión propia solo significaba una cosa: Era meramente necesario. Y si lo hacías seguro la mitad de tus sentidos estaban en guardia, el cerebro de cualquiera activaría incluso su lado cauteloso, obligando a tu cuerpo a también estar alerta… a menos que fueras un Potter, un Black, un Pettigrew o un Lupin, entonces esa parte había sido suprimida de tu cerebro. Y para desgracia (o suerte) Ted era familia de dos de ellos. Es por eso que estar a mitad del bosque prohibido para Ted era como, ir de picnic… en la noche. 'Sigo creyendo que sería muy original traer a Vi aquí, con la luna así es imposible no ser romántico…' Al parecer ya no le molestaba admitir sus sentimientos por la chica bajo la luna llena. 'es una idea original…' Ted, no te culpamos, lo llevas en las venas. 'Espera… ¿no había pasado ya esa roca? ¡Demonios!' El chico se detuvo a MITAD del bosque PROHIBIDO. 'Creo que debo de pedir indicaciones…' Oh Ted… aquí va de nuevo: Bosque PROHIBIDO, criaturas peligrosas y oscuras en luna LLENA. 'Creí que habían dicho que este lugar estaba repleto de criaturas, no veo a nadie…' Dijo caminando a una colina alta. Tratando de ver algo que le ayudara a encontrar su camino de vuelta, pero fue en vano, el bosque parecía mas bien un desierto, ni una sola alma cerca (por suerte del chico). 'vamos a ver…' Volvió a su mapa… 'tengo que llegar a ese lugar…' Dijo trazando una línea desde la casa de los gritos hasta donde estaba. estaba tan concentrado que no se dio cuenta que a él se acercaba una criatura mágica, con pasos cautelosos… analizando al chico, como si lo quisiera…

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Cazar. Esa era la palabra para el hobby de Canuto y Cornamenta. Se habían concentrado tanto en el camino que el unicornio había tomado, que ya ignoraban en donde se encontraran. El ciervo, había cruzado un rio ignorando un par de centauros que rechinaron del susto al verlo, ignorando que fuera un animago por completo, lo extraño fue cuando vieron al perro corriendo detrás de él y a los pocos segundo a un hombre lobo haciendo destroces cerca, con una pequeña rata en su cabeza.

El ciervo se detuvo al escuchar aullar al lobo, regresándolo al presente, se detuvo y miro hacia atrás; el perro lo arrebaso, negándose a la idea de perder al unicornio este mes también. El ciervo trato de llamar su atención pero fue inútil, el perro ya se encontraba subiendo una colina rocosa que el unicornio subía desesperado. El ciervo se regreso con el hombre lobo, que se había atorado en unos matorrales secos, que lo arañaban en todas partes, sus movimientos eran tan bruscos, que la rata tuvo que bajar hallando una salida por ella misma. El ciervo trato que se relajara, pero el lobo le gruño molesto, arrancando con furia esas espinas que lo dañaban, la rata subió en el ciervo chillándole en el oído, como si le estuviera regañando, tratando de decirle que debían de parar. El ciervo trato de controlar al lobo que amenazaba a un par de animales que se encontraban ahí (James se rehusaba a ver a Remus asesinar a un par de conejitos, pensó en que tal vez el chico de ojos miel jamás lo perdonaría por no detenerle, adoraba a los conejitos. Además de que seguro el sabor se le quedaría en la mañana y seguro vomitaría en cuanto sintiera la carne cruda y sangre en sus encías.) Lo golpeo con sus astas, haciendo que el lobo le gruñera y lo convirtiera en su nueva caza. El ciervo corrió con ligereza en la dirección en la que el perro se había ido, metros después se dio cuenta de que Canuto no estaba tan lejos como creía, el unicornio seguía ahí, corría por su vida, así como Cornamenta y Colagusano por la suya, sintiendo los pasos del furioso hombre lobo detrás de ellos...

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'me metiste un gran susto, pequeño.' Ted se encontraba acariciando (irónicamente) a un unicornio que lo olfateaba y mordía en ocasiones su túnica. 'tranquilo, es la más decente que tengo.' Dijo el metamorfomago retirándole la capucha del hocico. 'Chico, ¿sabes hablar? Porque necesito llegar a las fuentes. Ya sabes…' Guardo su pergamino en la túnica para acariciar al corcel con absoluta atención. 'El lugar más puro y mágico del bosque, donde habitan las criaturas de…' Ted hablaba como una enciclopedia aburrida. '…luz y paz. Donde las cenizas del fénix son arena en el suelo…' Rio. 'Solo imagínate, vas caminando y de la nada un enorme fénix sale del suelo…' Rio imaginándose. 'Yo si gritaría.' Miro al unicornio, que se acerco a acariciar su rostro. 'Como sea, estoy perdido y al parecer tu eres el único que vive en estos arbustos y para mi buena suerte… no hablas.' Dijo mirándolo. 'sabía que no iba a funcionar.' Dijo suspirando y alejándose del unicornio, que lo siguió. 'Ni siquiera tengo un indicio, creí que iba a ser sencillo y mírame! Soy un tonto con un pergamino, a la mitad del bosque prohibido… en luna llena…' Bueno al menos está consciente de eso. '¡hablando con un unicornio!' Se tiro a una roca que estaba cerca a pensar en la terrible idea que era todo esto. 'parecía buena idea en la biblioteca, lo prometo…' Dijo cabizbajo cuando el unicornio se le volvió a acercar, Ted lo miro y sonrió consolado. 'Creí que los unicornios eran difíciles de encontrar…' Le acaricio el blanco pelaje. 'Excepto para el Super Potter...' Rio al pensar en Harry. 'Hablo enserio, a Harry todo le pasaba… de hecho, seguro si fuera Harry encontraría ese lugar a la vuelta de la esquina.' Rio divertido, analizando si eso era buena o mala suerte. 'como sea, seguro tu eres como yo ¿verdad?' Volvió con el unicornio que solo hizo un amigable relinchido hacia el chico. 'Seguro eres el raro de la manada…' Dijo levantándose de la roca. 'Aunque mi manada no es taaaan normal que digamos…' Pensó en los Weasleys y los Potter, con los que había pasado toda la vida. '¿Por qué no estás con los tuyos? ¿Por qué no regresas y disfrutas de las Fuentes con los tuyos eh? Seguro sabes el camino, digo los unicornios también provienen de ahí…' Dijo acariciándolo, el unicornio relincho, pero esta vez pareció mas bien una risita en burla. 'Las fuen… ¡espera!' Dijo Ted mirándolo con los ojos muy abiertos, mientras que el unicornio veía como el cabello del chico cambiaba de color. '¡Tú eres un unicornio! ¡Sabes el camino allá! Oh!' El chico aplaudió 'lo sabías ¿verdad? Lo sabías! Gracias, gracias, gracias…' Abrazo al unicornio que al principio se sacudió pero cuando noto la calidez del chico, se detuvo. 'Llévame…' Miro al unicornio que pareció leerle la mente y comenzó a caminar, adentrándose más al bosque. Ted sonrió, tomo su mochila y siguió a la hermosa criatura.

Camino por un par de kilómetros, escuchando toda clase de sonidos; cruzo un rio y se adentro por unos matorrales secos que lo arañaron pero que curiosamente al unicornio parecieron solo peinar, se coló en un par de estrechos rocosos, sin perder la vista del corcel blanco, estaba cansado, no tanto por la caminada sino por la energía extra que la transformación de su cabello le estaba consumiendo…

'Espera… ¿podríamos descansar?' Ted le llamo al corcel, que no se detuvo. 'Nah…' Dijo y volvió a tomar su mochila dispuesto a seguirlo.

El unicornio comenzó a subir una colina, una colina que en el pasado seguro estaba más alta, Ted se tuvo que detener porque le pareció escuchar un par de pisotones fuertes. Después corrió a seguir al corcel. Camino por unos 10 minutos, atento a lo que escuchaba… un aullido lo detuvo.

'Wow…' Dijo mirando hacia donde el sonido se había escuchado, el corcel se detuvo, regreso con Ted para empujarlo. 'Tranquilo, yo vengo de uno de ellos…' Dijo ligeramente, pero el corcel le insistió que continuara. El chico finalmente continúo volviendo a escuchar el aullido por una segunda vez, esta vez más cerca. El corcel relincho esta vez con urgencia, Ted lo siguió acelerando el paso, solo porque sintió que lo iba a perder de vista, en realidad no tenía nada de miedo por el aullido. 'Necesito descansar, enserio…' Dijo el metamorfomago mirando al suelo, ya se encontraba muy arriba de aquella colina rocosa. 'podemos…' Se recargo en la enorme piedra.

'No deberías de estar aquí…' Ted levanto la mirada, para encontrarse con un impotente centauro. 'No debiste de traerlo…' Esta vez se dirigía al unicornio, Ted estaba asombrado, deleitado por la majestuosidad de la criatura.

'woahhh…' El chico estuvo a nada tirar baba. El joven centauro camino un poco para después regresarse al muchacho.

'Vete por donde viniste, estas tierras no son seguras para las criaturas tan débiles como los magos… al menos los de tu edad…' Dijo mirando el escudo en su túnica. 'se los tienen prohibido por una razón.' Ted miro su escudo y chillo ligeramente.

'Pero no es como si se los fueras a decir ¿o sí?' Ted trato de jugar un rato con el centauro, que lo miro por debajo. 'sino fuera importante, no estaría aquí créeme, soy de los que prefiere una taza de chocolate y calcetines calientes a una larga caminata bajo la fría noche…'

'no me mientas.' El centauro dijo astutamente. 'conozco a los de tu tipo…'

'¿mi tipo? Genial ya nos clasificaron hasta las criaturas del bosque… esto es un halago entonces.' Dijo Ted despeinándose el cabello.

'¿Por qué cambia?' Ted se quedo mirándolo confundido. 'TU pelaje…' Ted miro torpe hacia su cabello y sonrió

'Es de familia… soy un metamor…'

'sé lo que eres, pero no entiendo porque cambia así, parece que no tienes control sobre el.' Lo dijo como si fuera tan sencillo como respirar, con tanta lógica que Ted se sintió avergonzado. 'eres susceptible.'

¿Es pregunta o confirmación?

'sehh, como sea. Tengo que continuar…' Le señalo el camino. Toda esta plática solo lo hacía sentir incomodo.

'Hay una bestia oscura, una bestia temible para ustedes…' Ted fingió una sonrisa y asintió.

'Si lo dices por el hombre lobo…' El centauro noto que su voz sonaba tan displicente que pensó que este mago no era el más brillante de todos, así que nuevamente le advirtió…

'¿entonces si sabes que es lo que hacen?' Ted asintió pero jamás creyó que se encontraría con uno, mucho menos que este le hiciera algo. 'no entiendo ¿por qué quieres continuar?'

'es algo complicado…' Dijo el chico sin ganas, ni intención de contarle al centauro. 'pero agradezco tu preocupación.' El chico comenzó a caminar de nuevo. El centauro se le quedo mirando y camino detrás de él, Ted sintió un retorcijón incomodo cuando escucho sus pasos. 'oye…' Se detuvo para intentar alejarlo, sin recibir algún golpe.

'no puedo, es como si viera fuego y dejara que se consumiera…' Ted sonrió desconsolado. Al parecer no iba a irse.

'entonces vas acompañarme…' Dijo desanimado. 'créeme cuando sepas que es lo que quiero hacer vas a querer que ese hombre lobo me coma.'

'no te sigo para protegerte, te sigo para detenerte.' Ted se detuvo y lo miro molesto. 'Camina mago, la bestia se acerca…'

'La bestia…' Ted refunfuño entre dientes.

Caminaron por aproximadamente una hora mas. Al principio Ted se había negado a entablar alguna conversación con el centauro que se mantenía atento a cualquier sonido, pero al poco rato el chico doblego y comenzó a preguntarle un sinfín de cosas a la criatura, que en momentos se sintió realmente halagado por la admiración que Ted le tenía. Y a la media hora después, el metamorfomago ya le contaba todo su plan…

'me parece absurdo.' Definitivamente no esperaba esa respuesta. 'No entiendo porque a los humanos les cuesta tanto dejar las cosas…' Dijo mirando el cielo. Ted resoplo fuerte, tan fuerte que el unicornio volteo a verlo, creyendo que era uno de los suyos, cuando vio que no lo era, continuo caminando.

'no es la primera vez que me lo dicen…' El centauro arrugo la frente, sin entender. 'la cosa es… que es muy difícil soltar algo que nunca has tenido…' Ted dijo cabizbajo. 'Todo mundo te cuenta historias y cosas sobre ello para que te sientas parte, para que sientas que tuviste una familia. Pero… honestamente nunca la tuve…'

'¿entonces para que insistir con esto?' El centauro dijo su pensamiento en voz alta, pero no hubo respuesta inmediata. Miro al chico que tenía la cabeza agachada y solo levanto su brazo para tallar algo en su rostro. El centauro no necesito preguntarle que es lo que le pasaba, podía sentir como las lagrimas le brotaban de los ojos.

'E-e-es… se qu-que suena mu-muy patético, pe-pero…' Trato de controlar el tono de su voz. 'los extraño…' Dijo entre lagrimas. 'lo cual es absurdo, porque nunca los conocí!' Trato de reírse pero las lagrimas simplemente no dejaban de salir. 'lo lamento…' Dijo mirando solo por un segundo al centauro, que mantenía la misma postura neutral. 'Seguro te parezco un tonto…'

'en absoluto.' Dijo secamente.

'es solo que…' Se tapo el rostro con ambas manos. '¡es tan frustrante!' Grito. El centauro pudo escuchar como su corazón comenzó a bombear más sangre de lo normal. '¡aunque no los tuve, es como si los hubiera tenido! Hay una parte de mí que sabe que estuvieron y que anhela por volver a sentirlos… ¡es como si nunca se saciara! ¡No puedo ni siquiera ignorarlo! Ya lo he intentado, pero hacerlo es como negar que ellos existieron… es como si me negara a mi mismo…' Dijo con un llanto de tristeza, el unicornio se acerco a él y trato de limpiar sus lagrimas. 'Lo siento, yo no soy así… yo no lloro por esto…' Dijo entre pucheros, limpiando las lagrimas rápidamente de su rostro.

'no debiste de haber gritado.' El centauro dijo, mientras daba un par de pasos atrás. 'te escucho…' Ted todavía con los ojos hinchados miro a la dirección del centauro, tratando de entender de lo que hablaba. 'vete.' Ted parpadeo, para después mirarlo atento. 'Tratare de desviarlo mientras llegas a las fuentes…' Ted abrió los ojos sorprendido. 'Es cruzando ese risco… ¿no lo hueles? Lo dulce de las aguas, el olor a ceniza de fénix, las flores…' Ted se avergonzó una vez mas y es que el no percibía nada de nada. 'magos…' Dijo el centauro con enfado. 'largo, sigue al unicornio.' Ted miro al corcel que volvía a caminar. Quería decirle algo mas, pero al momento en que abrió la boca un aullido lo aturdió. 'largo.' Dijo el centauro galopando a la dirección en donde se había escuchado el ensordecedor sonido. Ted troto siguiendo al corcel, que comenzaba a galopar para meterse a su refugio, también asustado de la bestia oscura. Ted volteo hacia atrás, miro por el reflejo de la luna como el joven centauro trataba de contener al licántropo que parecía igual de enorme que él. Vio como lo ataco y hasta escucho el quejido del hombre con cuatro piernas, el unicornio se regreso y por empujones logro llevarlo cerca de la entrada a el lugar que tanto había buscado. El corcel corrió y Ted tomo eso como la señal de que había llegado.

El chico entro por una grieta escondida detrás de una cortina de plantas, se asomo y miro las Fuentes. Era un sueño, paraíso de paz y magia de la más pura, la sentía recorrer todos sus poros, despertando algo en él, su cabello cambio a colores más intensos y a una velocidad más alta, aun así Ted no sintió nada, él sentía como si ese martirio del cabello por fin había tenido fin. Se quedo embobado por unos segundos, el unicornio se paseaba por el agua cristalina, brillante. Parecía una obra de arte, todo estaba hermoso y si eso no atraía un agujero del tiempo, entonces no sabía que podía hacerlo, sonrió y se decidió a adentrarse a las fuentes, hasta que escucho de nuevo al joven centauro gritar de dolor, esta vez su grito fue desgarrador. Ted se detuvo en seco y miro por detrás de la cortina de plantas, prácticamente el lobo lo estaba atacando frente a sus narices. La bestia lo volvió atacar y algo en el centro de Ted se encendió, una necesidad de acudir a su ayuda. El unicornio relincho, recordándole que estaba a escasos metros de su meta.

Pero por Merlín, ¿Quién me asegura que va a funcionar? Este tipo está vivo y está aquí. Tengo que hacer algo, tengo que.

'hey!' Ted lanzo una roca a la bestia. 'Déjalo en paz.' Dijo con valor, mirando por primera vez a un hombre lobo, no podía negar que estaba extasiado al ver a una criatura como esa, sobretodo porque su padre lucia así una vez al mes.

'¡Tonto! Te dije que largo.' Le dijo el centauro mal herido. El hombre lobo lo volvió a lastimar, pero otra piedra de Ted lo interrumpió. El hombre lobo por fin lo miro, estaba molesto y miro al chico con toda la intención de romperle todos los huesos y arrancarle la piel. 'corre… ' Dijo débilmente el centauro. '¡Corre Ted!' grito cuando el hombre lobo se abalanzo hacia el chico, que no tardo en correr hacia las fuentes, se deslizo por la entrada cayendo en el cristalino rio, escucho el gruñido del lobo en su nuca, trato de transformarse en algo pero no.

¡Relajate Ted que así no puedes! Pero ¿Cómo demonios me voy a relajar con una bestia tratando de matarme?

'Ahhh!' Dijo cuando sintió que su túnica se había rasgado, no quiso ni voltear sabia que el había sido. '¡vamos Ted!' Dijo cerrando los ojos, pero el lobo estaba prácticamente encima de él, alzando su garra para dar el primer ataque. Ataque que fue interrumpido por un unicornio. Ted se detuvo cuando escucho el chillido de la bestia; el corcel blanco lo golpeaba, encajaba su cuerno en sus costillas haciendo que la bestia chillara y se desesperara del dolor. 'Bien hecho!' Dijo Ted sintiéndose a salvo…

Espera Ted, esa es una persona…

Y esos sentimientos se transformaron en culpa. miro al licántropo sufrir y pensó en todas las veces que su padre pudo haber sufrido de esta manera…

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El ciervo había alcanzado al perro, ambos habían terminado por hacer enfadar al Lunático que ahora también perseguía al unicornio, subieron a un risco de piedras. El unicornio entro por una cueva y el perro no dudo en seguirlo, encontrando al otro lado un paisaje maravilloso. Claro, no se detuvo porque su mejor amigo iba tras de él con toda la intención de asesinarlo. Así que corrió imaginando que quizá el unicornio tendría un buen lugar para esconderse. El ciervo trataba de ponerle obstáculos a la bestia que con pasos agresivos los esquivaba todos, algunos si lo retenían pero dejando una herida en su piel, entonces eso lo enfurecía incluso más. El ciervo también cruzo el lugar, rociando sus patas de la cristalina agua y detrás el lobo cayo torpemente en ella, llenándose por completo para después levantarse y correr empapado tras el ciervo y el perro que subían a una colina.

Si sobrevivimos Cornamenta, te mato.

El unicornio se detuvo y miro una pared que obstruía el camino, relincho derrotado. Para desgracias del perro que ansiaba por ver un escondite. Miro a su alrededor y le ladro al unicornio pidiéndole auxilio, el corcel relincho de vuelta y comenzó a azotar sus piernas en el suelo, el perro lo miro confundido y ladro con mas desesperación, mientras veía como el ciervo se acercaba a la colina.

Demonios, demonios, demonios…

El ciervo llego y miro la escena, esperando que el perro tuviera una escapatoria, pero no. Miro al unicornio que seguía azotando sus piernas cerca de la orilla. El ciervo sacudió su cabeza, obligando a la rata a caer al suelo. La rata chillo y trato de encontrar refugio, pero no había nada, solo esa enorme roca que les obstruía el camino, miro hacia atrás y Lunático estaba a escasos metros de ellos, con una furia imparable en sus ojos amarillos.

Estaban acorralados, los tres animagos y el unicornio que seguía azotando sus patas en el suelo con fuerza, el ciervo lo siguió, tratando de descubrir que era lo que intentaba hacer, rogando que hubiera el tiempo suficiente para que eso los salvara….

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'¡Basta detente! ¡No quiero lastimarte!' Ted tenía su varita en alto, el lobo lo miraba cazándolo, tenía sangre de unicornio en sus garras, al igual que Ted en sus manos. Su amigo el unicornio había sido malherido y ahora solo se escuchaban sus lamentos como fondo. 'Sé que eres un humano… por favor, detente.' Ted caminaba por las aguas del rio y el Lobo se encontraba en la orilla. 'Oye…' El lobo no espero ninguna otra palabra y se abalanzo sobre él…

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Ahora muchos unicornios habían aparecido junto con un Fénix que arañaba a Lunático, los unicornios hacían lo mismo que Cornamenta y el primer unicornio, pero estos del otro lado de la enorme roca. El lobo por fin pudo deshacerse del ave, hiriéndola en las alas y se dirigió a sus presas, el perro se lanzo a él tratando de ganar tiempo, pero el lobo lo ataco, estampándolo en la roca, sus ojos estaban enfocados en el ciervo que seguía azotando sus patas con fuerzas en el suelo, el lobo se lanzo a él y el perro lloro afligido como al igual la rata. El ciervo lo esquivo tratando de alejarlo de él. Pero el lobo insistió haciéndose difícil atacarlo por las enormes astas del ciervo que lo molestaban y alejaban con desesperación. El sonido de los golpeteos en el suelo, los llantos del perro, el chillido de la rata y los gruñidos del lobo lo estaban llevando al punto de la desesperación, esa desesperación que solo aparece cuando sabes que algo va a terminar mal... de inmediato recordó la poción que le había dado, ¿todo esto por consecuencia de ella? Miro al perro y este lo miro a él. ¿Qué tal si la pócima le iba a dar buena suerte al lobo y no a Remus? bueno esta era la prueba de ello. El ciervo no podía mas, estaba agotado y el lobo parecía tener mas fuerza de lo normal… miro a sus amigos y el perro se lanzo al lobo, sin rendirse, pero este una vez mas lo estampo contra la piedra. El ciervo trato de escapar pero el lobo volvió atacarlo. El perro aulló, aulló temiendo lo peor y es que el lobo atacaba al débil ciervo sin compasión y entonces paso…

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El centauro por su corta edad estaba siendo vencido por la bestia que también llevaba residuos de su carne en las garras, el centauro canto de pena y Te seguía con la varita en alto a punto de llorar.

'¿Qué has hecho? Mira!' EL lobo se le abalanzo y Ted entendió que no podía razonar con el, lo esquivo cayendo al agua, empapándose de ella. 'Ahhhh!' lo había rasguñado, pero eso no fue suficiente para la bestia. 'de acuerdo…' Dijo el chico con valor y con la ligera sospecha que todo iba a terminar para él en ese instante. El lobo se volvió a abalanzar pero esta vez Ted lo ataco con un hechizo. El lobo cayo aturdido, pero se levanto de inmediato, mas furioso que antes, volvió a él con las garras afiladas y Ted con la varita firme grito.

'Expelliarmus!' Un rayo rojo salió de su varita, mientras él veía en cámara lenta todo lo que pasaba.

El centauro se había levantado para tomarlo y quitarlo de frente del lobo, el rayo rojo pego en uno de sus dorados adornos, dirigiéndolo a un nido de aves fénix que soltaron un montón de ceniza sobre ellos, Ted cayó en el rio todavía cambiando de forma, esta vez no solo el cabello, todo él. Las aves atacaron al lobo que aulló lastimado por las decenas de fénix que volaba y rociaban con llanto a Ted por todos los pequeños fénix que habían caído al rio ahogándose, unicornios salieron y el centauro siguió cantando de dolor, con su voz mística que solo arrullaba a Ted; que ponía arrullar a cualquiera, Ted sintió la sangre de su amigo unicornio disolverse en el agua junto con la de él. La del unicornio tenía un olor agradable, casi como un perfume refinado. Se estaba quedando inconsciente, sintiendo como las lágrimas de los fénix chocaban con su rostro, cerró poco a poco los ojos, agotado, la transformación que tenia lo estaba acabando.

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Lunático cayo por el risco que se había agrietado por los golpes de los unicornios. El ciervo, el perro y la rata cayeron también en el deslave. Los tres pensando que al menos solo tendrían unos fuertes moretones, pero no fue así… sintieron como su cuerpo se presionaba fuertemente, sintieron como su sangre se presionaba por sus mejillas. La presión era tanta en sus cuerpos que los tres animagos volvieron a su forma original, a la de chicos de 17 años. Se miraron pero, ninguno pudo articular ninguna palabra. Para cuando chocaron con el suelo el golpe fue tan fuerte que a los tres dejó inconscientes…

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'tengo que dormir…' Dijo para calmar el tirón que sentía al transformarse. Y cuando estaba a punto de cerrar los ojos lo sintió… una luz a lo lejos lo cegó, convenciéndolo de que cerrara los ojos completamente. Ya mañana se enteraría de que era lo que había pasado. Por ahora… 'Tengo que dormir…' Dijo cerrando los ojos mientras seguía bañado del agua cristalina de las fuentes, rodeado de toda ese caótico puño de magia, bajo la luz… de la primer luna.