NOTA IMPORTANTE: Todos los personajes le pertenecen a Nobuhiro Watsuki, y también es un Universo Alterno, Me encantaría que Aoshi fuera mío, oh si, oh si!.

Explicaciones

—¡Misao!- no puede ser Aoshi, debes estar bromeado— masculló Sanosuke

—No es una broma, en absoluto— le respondió Aoshi

Kenshin lo miraba fijamente sin compartir aún sus ideas sobre este asunto, no había abierto la boca en ningún momento, cosa que llamaba bastante la atención de Aoshi; tiene que estar analizando todo esto, decía su mente pesar de su actitud normal, Kenshin no iba a permitir que Aoshi Shinomori jugara con su prima y más aún con un compromiso. Desde que lo conocía Aoshi podía definirlo como una persona, apasionada, exigente, responsable y por sobre toda las cosas calculador, pero con él no tenía efecto porque lo conocía demasiado bien. Pero su tranquilidad era solo una careta que tenía en ese momento, no quería discutir ahí con tanta gente alrededor.

—Me retiro— discúlpenme, explicó Kenshin

—¡Himura, espera por favor!— gritó Sanosuke— Tienes que que decir algo, no puedes callar, es tu prima por el amor de Dios.

—¿Ahora es mi prima, verdad?— preguntó Kenshin— siguiendo su dirección. No estaba dispuesto a seguir escuchando idioteces por parte de sus amigos.

—¡Kenshin, por favor escúchame!—rogó Aoshi, es enserio mi propuesta de matrimonio para tu prima, no deseo hacerle daño.

—¿Qué quieres que oiga?—contesto el pelirrojo— ¿tendría que sentirme feliz, estar dando muestras de alegría al saber que haz escogido como prometida a mi prima?— se giro a mirarlo— Shinomori, déjame decirte que no tienes las agallas suficientes para decirle a tus padres que estás enamorado de otra persona, llamada Risa Namura... —¡Cállate!— lo interrumpió Aoshi— ¡tu no sabes lo que es verse obligado a no casarse con la persona que amas, todo por un capricho familiar, si pudiera me escaparía todo de este embrollo, pero mi familia es poderosa y sabe hundir a las personas más cercanas a nosotros!— termino gritándole el joven, haciendo que varias cabezas miraran hacia su posición.

—Tienes razón Aoshi, no lo sé— le dijo Kenshin— pero tampoco puedo permitir que utilices a mi prima como si fuera una pieza de ajedrez necesaria en el tablero— puntualizo él— ¿Podrías explicarme porque fue ella, sabiendo que en Tokio hay muchas más mujeres que estarían dispuestas a esto y mucho más?.

Es difícil explicártelo, no entenderías mis razones— le expresó Shinomori— pero siguió, viendo a su amigo contrariado— hasta hace dos años mi vida continuaba su curso normal, sin salirse de su esquema clásico, frecuentaba a mujeres, visitaba clubes, participaba en eventos de caridad, en otras palabras disfrutaba como siempre de mi vida acomodada, pero una noche en uno de esos tantos eventos conocí a Risa— una mujer única— me deslumbro con su desplante, sencillez, simpatía, todo en su persona era perfecto, no podía apartar mi vista de la de ella, esa noche no pude dejar de mirarla sin saber quien era ella me acerque. Me saludo muy amablemente como al resto de las personas del lugar, pero capte algo distinto en su manera de preguntarme las cosas, con mucha más deferencia, me daba la impresión que ella estaba interesada en mí. Después de esa noche, empezamos a frecuentarnos más lo que nos permitió conocernos y entablar una amistad, que después en los corazones de ambos se transformaría en otra cosa, a pesar de nuestras diferencias de clases no tuvimos miedo en enfrentar las emociones que latían dentro de ambos. Podía sentir que era diferente, era una mujer honorable que no veía en mi las finanzas de mi familia, cada vez que estábamos juntos me juraba que mi dinero no era de su interés; la persona que le importaba era yo, nadie más.

Mientras Aoshi continuaba su historia, sus amigos escuchaban absortos la historia de su enamoramiento, era fácil darse cuenta de que Aoshi estaba verdaderamente enamorado de Risa. Para Kenshin era un verdadero enigma todo eso, alejado de su mundo, buscar a una periodista como pareja era algo inconcebible para la elite nipona, pero eso le había importado poquísimo a él. Por su parte Sanosuke tenía una ligera idea de cómo era la mujer que ocupaba el corazón de su amigo, entonces comprendió y dios gracias a Kami por no tener que cargar con ese peso y responsabilidad sobre sus hombros.

Su amigo continuaba, recordaba con cariño y fervor las palabras que se decían, hasta hace dos semanas atrás — mi padre y abuelo me informaron de un documento donde estaba dictaminado que yo al ser nieto mayor de Okina Shinomori debía contraer matrimonio antes de mi cumpleaños número treinta, para poder asumir el poder de la naviera— les explicaba— pero para ello debía contraer matrimonio— Nosé que cara mostré porque vi que podía cumplir mi sueño con ella, mi matrimonio podría ser por amor, pero antes de que comunicara mis pensamientos, mi abuelo enfatizo— hay algunas bases para ese puesto, nieto, debe ser de nuestro nivel, educada acorde a nuestros principios y que cumpla con el papel de esposa, es solo por un año— aseguraba su abuelo.

Tenia las mejillas enrojecidas de indignación, estaban jugando con él... — no lo tomes mal, Aoshi le hablo su padre con voz dura, hacemos esto para ver si estas capacitado para el puesto, pero no es gratis el ascenso— le sonrió.

—¿Qué dicen, debo casarme para estar al mando de la Compañía?— apretando los puños. ¿Y hay bases para eso, condiciones?— pregunto con la cara congestionada de ira.

—Sí, ahora su abuelo le respondió con la voz de aristócrata al que nunca se le desobedece alguna orden dada— si no lo haces haremos que la muchacha de la que estás enamorado desaparezca y no vuelvas a tener contacto con ella, está vez sería para siempre— le informó el viejo— Si superas la prueba de un año, podrás hacer lo que quieras, pero no antes de cumplir con lo que señala el documento.

Salieron de la oficina dejando a un joven frustrado frente al escritorio, tomando la cabeza en sus dos manos, no podía estar pasándole a él, no podía.

Una mujer miraba por la ventana, y cada vez aumentaban más y más sus papeles, los ruidos telefónicos no paraban, el griterío de reuniones, de personas de aquí para allá era continuo, era su mundo. Risa Namura estaba sentada pensando en las últimas palabras que Aoshi — su prometido— hasta hace dos semanas atrás. Su cabeza se preguntaba como seguirían viéndose después de una rápida boda arreglada por su familia. Aún recordaba las palabras de él

—No debes preocuparte, solo es por un año mi amor— la tranquiliza él

—¿Como quieres que este tranquila, si te voy a compartir kiioshi?— le preguntaba melosamente. —Además, un año sin vernos y estar amarrados será horrible, no puedo soportar pensar que no vamos a estar juntos, si tu familia me aceptara sería todo distinto.

—Si mi familia te aceptara no estaría aquí explicándote hoy esto, para ellos tus origines son humildes, eres una persona más que no puede acceder a una mejor posición social; si cumplo con lo que me piden comprometerme con una muchacha de mi nivel podré terminar más rápido, así de mi cumpleaños al otro el tiempo pasara volando— la miro con ojos esperanzados.

Meditando su palabras reconoció que al poner sus ojos en Aoshi Shinomori que debería enfrentar problemas. Para ella sus metas en la vida las había conseguido con trabajo arduo día tras día, estudios que eran su orgullo, había crecido con un resentimiento enorme hacia los más acaudalados de Tokio. Su mente era ambiciosa y al tener a uno de los herederos más ricos del país no iba a permitir que un trabajo se terminará así de simple, no renunciaría a ello, le explicaría la situación a él que era sumamente comprensivo y considerado con ella, si tendrían que vivir como amantes durante todo ese periodo ella estaba dispuesta a hacerlo y si debía obligarlo a ello para cumplir tantas de sus promesas, sería capaz de eso y mucho más, ser periodista favoreció para su personalidad una seguridad mayor y emplear una estrategia para conseguir sus interés sin importar el porvenir de los demás, velaba por sus intereses y Aoshi Shinomori no sería la excepción. Con este pensamiento vio la columna de papeles al lado de ellas y comenzó a separarlas para trabajar y presentarle sus ideas a él.

Pasado un larguísimo rato, Aoshi sintió que estaba mucho mejor al contarles todo a sus amigos.

Kenshin había oído todo en silencio acompañado por Sanosuke el porque de la elección de Misao. — Lo único que hago es cumplir con una regla— se excuso— además no podrás detenerme.

Kenshin lo miró de reojo —Tienes razón— le contesto. Te voy a dejar algo claro Shinomori, si voy a participar en este juego, voy a poner mis propias reglar.

—¡Soy tu mejor amigo!—exclamó Aoshi.

—¡No salgas con eso ahora, con toda esta farsa tendría que mandarte a el baúl de los recuerdos!.

Aoshi se giró a Sanosuke y formulando una pregunta

—¿Tu no tienes boca o estás muda, que no dices nada?

—¿Cuándo si no me han dejado?

Kenshin le preguntó

—¿Apoyas está locura?

—Mi punto de vista es el siguiente, Aoshi ha pensado en casarse con tu Risa, pero no puede y no ha tenido más opcion que pensar en una novia y nada mejor que tu prima Himura— espera aún no termino— al ver entornar los ojos del pelirrojo. La unión por lo que entendí es solo por un año.

—Es verdad— respondió el futuro novio.

—La unión puede ser ventajosa para ambos, serían buenos amigos, compartirían con el mismo circulo, tu prima tiene un gusto excelente, es refinada, hermosa, por un año no sería un sacrificio tan grande.

—Tiene razón Sagara, Kenshin—dijo Aoshi— tu prima la elegí porque cumple con todas las descripciones que ha mencionado Sanosuke— si le hubiera preguntado a él las razones no hubiese sido capaz de responderle, no la conocía lo suficiente y solo la elegio porque era la menos superficial del resto. Miro a Kenshin que se mantenía callado.—Ya veo—analizó Kenshin, pero mantengo lo que dije anteriormente "las reglas. Es mi prima y si ha de efectuarse te dejaré algunas cosas del principio esclarecidas para no tener complicaciones tardíamente— le explico fríamente Kenshin al aludido.

Aoshi al ver que la respuesta de su amigo no era tan exagerada como creía empezó a vislumbrar un panorama mucho mejor para su plan; no le quedaba opción alguna, debía aceptar las reglas de Kenshin Himura; quien diría que para poder casarse debería hacerlo con alguien especificado por su familia, como en los tiempos antiguos, ya no estaban ahí, pero al vivir y crecer rodeado por una familia tan tradicionalista no sería tan raro para él. Lo único que lo mantenía firme era el pensamiento de "solo un año, un año" y nada más.

—Empieza Kenshin, te escucho

—aquí no pretendo explicarte en que van a ser mis reglas— lo miro el pelirrojo.

—¿Qué?

—Toma tus cosas nos vamos a la casa de Misao ahora mismo.

—Pero... espera Himura... aún no les había dicho que Kaoru había sido la persona encargada de darle la noticia a Misao y aún no obtenía resultados, ir a su casa sería crear una tormenta en un vaso de agua, en el caso de que no estuviera ya.

—¿Te interesa mi prima como es esposa, verdad?— pues vamos lo empujo hacia la salida.

—Kenshin¡detente¡para¡debes saber algo primero!— tomo aire le grito— ¡Kaoru, fue a explicarle a tu prima!.

Kenshin no aguanto más, la rabia que tenía se acumulo en su muñeca, levantándola le miro fijamente el ojo izquierdo azuloso pegándole en el.

—¡Cobarde!— le grito. Vamos a casa de Misao en este mismo momento, ahora de ella depende la respuesta.

Sanosuke los seguía detrás riéndose, lo único que le dijo a Aoshi fueron las siguientes palabras ¡Baka, un enorme ¡Baka!.

Misao iba de un lado a otro de la habitación. Dejando las huellas de sus zapatos en la fina alfombra que decoraba el espacio, no había salido de ella desde la vista de Kaoru, aún no salían de su cabeza las palabras que dijo — cásate con mi hermano, Misao, te lo ruego—, pero tenía algo claro: terminaría con esta locura.

Sin embargo era inteligente y sutilmente acabaría con esta dificultad que se le presentaba. Sí Aoshi la habia escogido debía ser porque cumplía con los requisitos que se le pedían, aún sin saber cuales eran esos totalmente.

Nunca la miró como mujer, sabía que frecuentaba a mujeres —hay que ser ciega para no hacerlo— era encantador, sincero, hermoso físicamente, de un cabello negro azabache con flequillos hacia delante, sus ojos azules como el hielo mas frío eran lo que mas le gustaban, su cuerpo no tenía nada de más, todo en su lugar, pero no la miraba y eso le había dolido un tiempo, pero ya no; era una mujer independiente capaz de expresar todo lo que sentía y esta vez no permitiría que jugaran con ella.

Ciegamente algún tiempo tuvo la esperanza de que el le susurrara despacio: te amo, no te vallas nunca de mi lado, por favor. Pero eso no pasaría jamás y menos como se estaban presentando las cosas. Podría haber vencido sus ideas preconcebidas que hablan de su persona, sabía que estaba enamorado pero entonces ¿por qué demonios ella?. Tal vez hubiera aceptado si hubiese acompañado en su visita a Kaoru, él fuera quien le explicara todo tendría un matiz distinto, pero fue su hermana...

De tanto pensar no escucho que Tae le anunciaba la llegada de visita de su primo a la casa, cuando estaba en su habitación, le dijo:

—Te tengo una sorpresa Misao

Ella volteo lentamente hacia la puerta y se encontró con la persona que había estado dando vueltas en su cabeza la mayor parte de ese día.

—Buenas tardes Misao, debes hablar— fue el serio saludo de Aoshi Shinomori.

La inspiración esta mas o menos no más.

Gracias por los reviews, gabyhyatt ahí está la novia de Aoshi, hay que ver que va a ser esta niña. ali-chan6 bueno Misao está inquieta y hay que ver que pasará en el siguiente capitulo, que condiciones pondrá Kenshin si se casan. Si quieren hablar conmigo mi msn es