Capítulo 3
Aquella misma noche. Desde la perspectiva de Lisa. Momento luego de que ingresase al Hotel Turax.
Qué fastidio. ¡Maldición!.
En un momento creí que sería fácil soportar su presencia. Pero ahora me estoy dando cuenta que luego de muchísimos años, tres para ser exactos, tras volver a frecuentarlo, no es tarea fácil. Dejó un legado muy importante en el fondo de mi corazón, aún lo seguía amando. Pero el muy cobarde se escapó. Me hubiera dicho no soporto "estar contigo" o "no soporto verte" o "no soporto tu presencia".
No entiendo que pensamiento se cruzó por su cabeza para irse así nomás. Pero bueno ahora debía enfrentarse a una dura pena.
Tal vez la excusa para volverlo a ver, sería de recomponer el material robado.
Mientras me dirigía a mi habitación, note que mi teléfono celular "ardía" de mensajes de texto. Era Bruce. Mi actual pareja. Las cosas entre nosotros no estaban bien hace bastante. Discutíamos todo el tiempo. Si era porque estaba cansada o por si un día le cayó mal la comida o si otro día no quería hablarle o no quería besarlo o él no me quería besar a mí. Sumas y sumas de discusiones sin sentido. Además hacía tiempo que no hacíamos el amor
Debe ser que siempre estuve enfocada en Rick. Seguro que se estarán haciendo la pregunta de cómo fue que lo encontré.
Bueno. El muy torpe sin darse cuenta, dejó encendido un transmisor de muy baja frecuencia que gracias a un tipo de aparato qué puede detectarlo, conseguí dar con su ubicación aproximada.
Oceanía.
El desgraciado llegó hasta allí. Encima para colmo con material robado. Un hecho tan grave que más allá de su renuncia, es un delito que puede acarrear graves consecuencias.
En fin. Lo había encontrado. Ahora el siguiente paso. ¿Cómo llegar a él?. Si llegó hasta allí, debía haberse encontrado con alguien. Hice una averiguación. Me enteré por una fuente ajena, que gran parte de Oceanía sobrevivió a la lluvia de la muerte. Entonces debía haber civilización. Por otra parte la situación en Nueva Macross era destroza. Escaseaba todo. Desde alimentos básicos, hasta medicinas. Y además, nuevos grupos fundamentalistas atacaban puntos claves de alrededores de la base y ciudades que se recuperaban y a duras penas, le hacían resistencia.
Mi teoría era, que si Oceanía sobrevivió, debían estar armados o resistiendo al igual que nosotros.
Me contacté con un representante de Oceanía. Luego de mover muchos contactos, dí con un referente de mi padre difunto. El Presidente de la Confederación de Oceanía. ¿Qué tal?.
Al principio fue difícil. Pero a la larga descubría más cosas y situaciones que no me esperaba. Como por ejemplo, que Australia, Nueva Zelanda y demas países que fueron parte de Oceanía, se juntaron y formaron un frente estratégico.
Una Confederación.
No salía de mi asombro. Si sobrevivieron, seguramente tenían más recursos que nosotros. Además, también me había enterado de que ya no dependían de la corona británica. Ni siquiera del Gobierno Mundial.
Debo admitir que luego de la lluvia de la muerte, algunas antiguas naciones, quedaron aisladas de toda comunicación. La unica forma de descubrir si había quedado algo en pie, era simplemente con un patrullaje o imagen de satélite.
Me pareció raro que Britai no nos informara. Tal vez creyeron que sí habia actividad, pero que era mínima. No llegamos a ése sector a patrullar como corresponde. De ser así, hubiera enviado al torpe de Rick a revisar. Pero casualmente, él llego. ¿Miren cómo son las cosas de la vida que él terminó allí?.
Me contaron que ellos conocían a Rick. También me conocían a mí y a mi padre. Claro. ¿Cómo no conocerlo si él sirvió a la Armada Británica?. Ahora todo encajaba perfectamente.
El siguiente paso, sería llegar a un acuerdo bilateral. Gloval me propuso establecer comunicaciones constantes, para mejorar el diálogo. ¿Qué podríamos ofrecerles nosotros?.
Nuestra situación era muy difícil. Escaseaba los alimentos, las medicinas, los combustibles. No podíamos sobrevivir solos.
Creo que el haber contactado con ellos, se nos abrieron las puertas a una nueva esperanza. La primera vez que llegué allí, me sorprendía la vegetación. En Nueva Macross y alrededores, era imposible encontrar vegetación. Nuestra zona era completamente desértica. No crecía nada. Pero en Auckland, parecía que la situación era muy diferente.
Parecía como si ellos no se hubieran enterado de nada de lo que sucedió. Antes de ir, solicité una imagen de satélite. ¿Pueden creer que ningún bombardeo afectó ése sitio?. Apenas la zona norte de Australia sufrió un leve cataclismo, pero a causa de un tsunami. Nada comparado con lo que le sucedió a demás sitios del globo terrestre.
En fin. Volvamos al torpe de Rick.
Cuando se fue y le perdí de vista y de contacto, aferrada me quedé ante los controles en la sala de mando. No podía creerlo. El tipo se escapó. Nadie allí me hablaba o quería decirme o preguntarme algo. No salía de mi asombro, como si un shock emocional me hubiera afectado. Me sentí por un lado triste y por otro, enojada. Mas bien;
Decepcionada.
Así estaba. Mantuve silencio y automáticamente me fuí del centro de mando directo a mi casa.
"-Capitana. Espere. ¿Donde va?." Me intentaban detener las chicas. Sammy, Kim y Vansesa.
"-Lisa. Espera". Me decía Claudia.
No las escuché. Necesitaba estar sola. En aquél tiempo, apenas iniciaba una relación con mi actual pareja.
Bruce Targat.
Él no era un militar. Era un empresario. Poseía una empresa de autodefensa, que se dedicaba a la manufactura de elementos mecánicos para blindados. Fue gracias a él que pudimos reconstruir algunos VT y poner a punto algunos Batroids para reformar la defensa en Nueva Macross.
Habían pasado los días y no quería ver a nadie. Me tomé una semana. Llorando. Desconsolada en mi cama. Lo extrañaba. ¡No podía creer que se haya ido así nomás!.
Bruce cada tanto me hacía compañía, en aquella soledad. Creo que fue la única vez que nos entendimos bien.
Desde aquella esfera de dolor y sufrimiento, él me hizo entender que si bien podía frustarme con ciertas cosas de la vida, habían otros momentos placenteros por venir.
Así que decidí dedicarme a lo mío. Defender mi nuevo hogar y conseguir ayuda humanitaria.
Mi historia inicia aquí.
19 de agosto del 2019. Habitación del Hotel Turax, centro comercial de Auckland. 22:30.
El día de hoy fue complicado y a la vez agotador. Primero remarcando el reencuentro de Rick y segundo, el hecho de hacer valer el tratado bilateral sin generar suspicacia de que fuera algo negativo para ambas partes.
En si, tanto el Alcalde de Auckland, como nuestros asesores y mismo Gloval, estaban de acuerdo en cierta colaboración entre ambas partes. Pero lo mas importante, sería que el tratado sea discutido en el parlamento en Canberra. Éso si sería un gran desafío. Ya que en teoría, el ser rechazado, el tratado quedaría en la nada.
¿Por qué debía ser llevado a un parlamento para ser discutido?.
Las normas de la Confederación, avalan de que de ser una situación de extrema necesidad de la contraparte, debe ser tratado y discutido en la cámara principal de la confederación.
Algo es algo. Sólo debía tener esperanzas.
Volviendo a mí. Me siento al borde de la cama y me quito los zapatos. Necesitaba relajarme aunque sea unos minutos. Pero el teléfono celular empieza a sonar. Al verlo era una llamada de Bruce.
Atiendo sin ganas.
-Bruce.
-Lisa. ¿Cómo estás?.
-Recien llego. Se alargó el día. Estoy en el cuarto de hotel.
-¿Puedo verte?.
No tenía ganas de verlo. De verdad. Necesitaba estar sola. -No Bruce. Quiero estar sola. Por hoy. Estoy agotada. ¿Tú pudiste embarcar tu "lujoso" bote?.
-Si.- Se lo notaba como un poco serio. No era como otras veces que siempre me hacía chistes baratos y sin sentido. Se ve que estaba molesto por algo. En eso ya estaba acostumbrada. -Escucha. Se que no estamos pasando por un buen momento. Pero quiero que sepas, que estaré para lo que necesites. Mis influencias pueden ser usadas en caso de que sea necesario, para que todo marche bien con el tratado.
-Te agradezco mucho Bruce.- Me estaba quitando mi falda. -Pero prefiero mantener cautela. Solo por ahora. Si necesito algo de ti, te lo pediré.- Ya sonaba como un tono conciliador. Ésa era la idea. No pretendía confrontar con él. No era el caso.
Escuchaba desde el otro lado, que respiraba profundamente y de forma pausada. Como si algo le molestase. -Ok. Como tú digas. En realidad quería verte. Ya sabes. Pasar el tiempo. Te tenía preparada una sorpresa.
Tocaban la puerta de mi habitación apenas Bruce culminó con la palabra "sorpresa", a las cuales odiaba. No me gustaban para nadas las sorpresas. -Bruce. ¿Qué hiciste?. Me estan llamando a la puerta.
Él no contestaba. Dejo el celular en la cama. Me acerco a la puerta y pregunto; -¿Quién es?.
-Soy yo Lis.
Uy. ¡Rayos!. ¿Ésa era la maldita sorpresa?. Por un lado me daba lástima, pero por otro me ofuscaba. ¿Realmente era necesario hacer ése tipo de estupideces?. Abro la puerta y ni siquiera me había dado cuenta que me saqué la falda, pero llevaba puestas mis medidas negras que me tapaban todo hasta la cintura. De ser así, pareciera a simple vista que se tratasen de unas calzas ajustadas aunque transparentaban con mi piel. De ésas que se usan para ir a los gimnasios. Al abrir la puerta, allí estaba parado mi actual pareja.
Alto. De 1,85 de estatura. Cabello castaño y de ojos de color almendra y una musculatura aceptable. Para nada exagerada. Era digamos, normal. Pero su encanto era en la forma que se expresaba y su rostro era bonito. Tal vez ésa fue una de las virtudes que me hizo quererlo. Yo ahí estática detrás de la puerta, veo que corta el llamado. Se acerca a mí y me da un leve beso a mis labios, tomándome de la cintura.
Ésas manos eran mi debilidad. Él si sabía tratar a una mujer. No pude resistirme. Necesitaba sacarme el sabor amargo de la boca, por volver a cruzarme con el torpe de Rick Hunter. Me suavice.
-Hola bebé. ¿Cómo has estado?.
-Bruce. ¿Qué te esta...pasando?. Te noto raro. No sé. Como sexy.
Ésa vestimenta me gustaba. Llevaba puesto unos jeans azul marino y unos zapatos elegantes de taco italiano. Llevaba puesto una camisa blanca muy adecuada a la moda y un saco que combinaba perfectamente de color negro. Sinceramente, me gustaba. Y a la vez, me excitaba.
Él me levanta del suelo y podía sentir sus labios en mi cuello. Éso si que era mágico. Me volvía loca. Y poco a poco, nos desnudamos y lo hicimos después de mucho tiempo. ¡Caray!. ¿Qué paso?. ¿Qué sucedió?. ¿A caso se dió cuenta de que "alguien" podría estropearle el rancho?. Mmmm. Podría ser. Rick era un idiota, pero aún me seguía gustando. Y para serles sincera, todavía aunque sea una muy pequeña parte de su existencia, sobrevivía aún en lo mas profundo de mi corazón.
Luego de unos cálidos y aproximadamente 17 minutos, terminó la sesión de sexo y ¿"amor"?. Mmm. No se. Pero sexo en fin. Bajo las sábanas él me abrazó. Creo que era una terapia que funcionaba bien para los dos. Él también era un tipo ocupado en su vida vida. No lo culpaba. Pero el volver a tocar el cielo con las manos, me acomodaba las ideas.
Hablamos un poco sobre recuperar el tiempo perdido. Claro que el tiempo perdido ya estaba echado. La idea sería vivir nuevos episodios. Ya que el tiempo no se recupera. Es valioso y recomponer todo lo que se creía perdido, es difícil.
Nos quedamos dormidos. En horas de la madrugada, me desperté y me puse una bata. Tome mi celular. No tenía mensajes ni de Gloval y tampoco de Jordan. Pero la curiosidad me ganó de mano, cuando recibí una notificación de una solicitud de seguimiento en mi Instagram. Se trataba de él.
Jo, jo, jo. ¿Estaba en lo cierto o estaba soñando?. Mmmmm. Richard Alexander Hunter. Aquél amorío difícil que sufrí contigo. ¿Me vuelves a buscar?. No soy estúpida. Sé lo que eres y lo que pretendes de mí. Prefiero hacerte sufrir y no aceptartela (por ahora).
Reía por dentro. Abrí la heladera de cortesía y abrí una botella de agua. Bebí un sorbo. Bruce se movió en la cama acomodándose entre las sábanas. Continúo durmiendo. Yo ya quería empezar con mi agenda del día. Estaba ansiosa por el prototipo Mulsane del que tanto se hablaba. Veo el reloj y eran las 5:30. Decidí esperar a que sean las 7 para ir a desayunar. Escribía en mi agenda las actividades por hacer. Estive así hasta las 6:20, cuando decidí pegarme una ducha.
Durante el baño, pensaba en lo de anoche. Fue bonito pero en algún momento, pensé en Rick durante el coito. Escuché la voz de Bruce.
-¿Lisa?.
-Si.
-Voy a orinar.
-Hazlo.
-¿Te despertaste antes?. ¿Desde que hora estás despierta?.
-Desde las 5 mas o menos. Tengo el sueño liviano. Estoy acostumbrada a éso. Tenía que trabajar y acomodar mi agenda. A las 7 bajaré a desayunar. Seguramente Gloval estará allí. Nos pasan a buscar a las 8 para la presentación del prototipo Mulsane.
-Ah. Se trata de ésa unidad flamante de batalla. ¿Cierto?.
-Así es. Si quieres puedes venir.
-Gracias. Acepto la invitación. ¿Puedo ducharme contigo?.
-No. Cuando termine, vé tú.
-Que lástima. Me hubiera gustado una segunda vuelta.
No le contesté. Quizas éso era lo que un poco, me irrita de él. Al terminar de ducharme, me seco el cabello, me puse la bata y me salí del cuarto de baño. Bruce estaba listo para darse una ducha. Se me acerca y me quería dar un beso. A lo que acepté, pero después como sí nada continúe arreglándome para el día de hoy.
-Un beso corto. Y eso que quería algo mas.
-No fastidies Bruce. Es un día pesado hoy. Si quieres acompañarme, comportate. ¿Quieres?.
-Ok ok. Lo que usted diga Almirante.- Me lo decía en un tono de burla. Como si ya no estuviera demasiado acostumbrada a ésta altura de mi vida.
Me hizo recordar a Rick. Él era de hacerme ésas burlas. Recordé también que no había cenado. Tenía hambre y necesitaba desahunar urgente. Me puse mi uniforme y me maquillé. Me acerqué a la puerta del baño. Escuchaba correr el agua.
-Bruce. Estoy llendo a desayunar.
-En breve estoy ahí.
-Ok.
Salí de la habitación. Caminaba por el corredor ya con mi carpeta. Tomé el elevador y descendí hasta la zona del restaurante del hotel. Allí se encontraba toda la comitiva. Pero me sorprendió la presencia de tres personas maravillosas en mi vida.
Claudia, Max y Miriya. Estaban allí. Era grato verlos y éso me ponía de muy buen humor.
-Buenos días Almirante Hayes.-Me saluda Claudia con un tono de broma y a la vez con simpatía.
-¡Amigos!. ¿Cómo fue el viaje?.-Me acerqué a saludarlos. Max me ababraza y Miriya también.
-Hola Almirante.-Me saluda Max. Él siempre manteniendo el respeto por los demás. Luego Miriya me sonríe y ella también saluda de la misma forma.
-Almirante. ¿Cómo ha estado?.-Me pregunta ella.
-He estado mejor Miri. Amigos. ¿Vendrán hoy?.
-Claro que sí. Para eso estamos.-Me dice Claudia en representación de todos.
En ese instante, se aparece Gloval. Saludó a todos. Y se lo veía de buen humor.
-Bien. Vamos a desayunar.
Fuimos todos a ocupar nuestros lugares. Cada uno se empezó a servir el desayuno. Yo me serví un jugo de naranja, agua para el té y huevos revueltos con un poco de tocino. De verdad tenía hambre.
Minutos después, se apareció Bruce. Se sumó a nosotros. Mi lado estaba vacío. Él se ubicó y entabló charla con el resto.
Bruce se llevaba bien con casi todo el mundo. Menos Miriya que desconfiaba de él. Según ella, él era un idiota y un fanfarrón. A ver. Si, era cierto que a veces se ponía muy pesado y también era fanfarrón. Pero ¿Desconfiar?. ¿Por qué?. Un poco no entendía a lo que se refiere Miriya con desconfianza. El asunto es que podría desconfiar si está en algo raro. Lo investigué y no salió nada. Por un lado me quedé tranquila. Pero por el otro lado prefiero tomar con cautela el comentario de Miriya. Ella si bien se adapta a nuestras costumbres, ingenua no es. Tal vez puede ver actitudes que el común de las personas no ve.
En fin. Siendo sensata, él puede ser raro y molesto, pero "me gusta", aunque actualmente estemos en la cuerda floja de la relación.
Él tranquilo se sirvió su desayuno. Comía en silencio. Uno de los allí presentes, hizo una mención con respecto a Rick.
-Es increíble. Ahora él debe estar en la cuerda floja. ¿La Confederación estará dispuesta a cumplir con el pago por material robado?. Vi que el flamante General está en aprietos. Ja ja. Ésto será genial.
Lo dijo en un tono muy a lo descarado. Como si desease todo lo peor en él. Un poco me moleste. Puede ser que él haya hecho lo que hizo, por una razón. Necesitaba irse de allí. Pero era un delito. Esto es como cuando sufres hambre y quieres robar comida. ¿Puedes ir preso?. Si. Pero seguramente tu condena será inexistente y puede ser perdonada. Pero el caso de Rick era un poco de eso. Él tenía la necesidad de irse, pero por otro lado se acobardó y robó 4 motores de plasma. Lo admitió. Con eso me bastó.
El asesor continuaba desayunando como si nada. Hasta que Gloval dijo unas palabras.
-Señor Treberk. El General es una persona respetable. Cuide su lenguaje en presencia mía. ¿De acuerdo?.
-Si...si señor.
-Gracias.
Les juro que estaba a punto también de regañar al asesor. Pero Gloval se me adelantó. Al culminar el desayuno, nos avisaron que ya estaban los vehículos preparados para el traslado. Bruce estaba a mi par, al igual que Gloval. Al salir note la presencia de Jordan pero no la de Rick. Decidí no preguntar.
-Buenos días Almirante.
-Buenos dias Alcalde. ¿Cómo está?.
-Bien gracias.
-Señor. Les presento. Él es Bruce Targat, dueño de la corporación Bradley.
Jordan le estrechó la mano. -Gusto en conocerlo señor.
-Ellos son miembros de la RDF. El Capitán Max Sterling. Su par, Miriya Parino y la Vicealmirante Claudia Grant.
-Gusto en conocerlos.
Nos dirigimos a los minibuses. Yo me subí a la limusina con Jordan, Gloval y Bruce. Ésta en particular estaba acondicionada, para que puedan viajar cuatro personas en la parte de atras.
Durante el trayecto conversábamos sobre diversos temas. Entee ellos, pregunté por Rick.
-¿Dónde se encuentra el General Hunter?.-Preguntó Gloval.
-El General se ha quedado en la base, para ultimar detalles por la presentación del prototipo del exotraje Mulsane. Junto a la Capitana Thurland.
Vaya eso es nuevo. ¿Será que está molesto conmigo y no quiere verme?. Mmmm. Es raro. También puede ser que se haya quedado por lo que me dijo Jordan. Puedo aceptarlo.
-Me imagino. Entonces lo veremos después.
-Quiero que sepan que el proyecto Mulsane posee componentes de mi compañía. Hemos colaborado estrechamente, para que salga perfecto. Ojalá lo hayan podido ensamblar bien.
Bruce agregaba un comentario al respecto. En ése sentido, era astuto. Pretendía que su compañía quede bien calificada. De por sí el proyecto Mulsane era de puro conocimiento entre ambas partes. Tal vez Rick no sabía que nosotros estábamos al tanto del proyecto. Sólo conocía lo básico, pero tal vez no la procedencia de las piezas que las había proporcionado la compañía de Bruce.
Llegamos al mismo hangar del día anterior, pero en otra sección alejada de la construcción de la nave. Al descender del coche, caminamos unos pasos. Delante nuestro se encontraba un elevador de dimensiones generosas. Cómodamente, podían ubicarse unas 30 personas. Pero por órdenes de Jordan, solo pudimos descender 5 personas. Eramos Jordan, Gloval, Bruce, Claudia y yo.
La idea es que las personas de mayor jerarquía, pudiésemos ver cómo funcionaría el primer prototipo de un exotraje. Descendimos 600 metros bajo el nivel del mar. Al abrirse las compuertas ingresamos a un pasillo iluminado con luces Led. Ingresamos por una compuerta luego de una caminata. Dentro un sitio cerrado, del tamaño de un hangar pequeño. Y frente a nosotros lo que parecía ser una armadura, era en realidad el exotraje. Una especie de VT pero en modo guardian. Todo de color gris oscuro. Un color muy similar utilizado por los stealth de principios de los 90'.
Se oían voces. Y una la reconocí.
-...creo que se trata del Biocomponente GU-678. Éste en particular está conectado con un bioinyector maestro que es el Otius. Si todo funciona bien nosotros...-
Rick y lo que parecía ser un ingeniero, mecánico o lo que sea lo escuchaba. Era gracioso ver la situación. Él estaba vestido con un mono de mecánico de color blanco con manchas de aceite. Se estaba a punto de realizar una presentación y él estaba vestido de mecánico aeronáutico.
-Oh. Hola General Hunter. ¿Todo en orden?.
-Buenos días señores. Si. Estaba con Terry revisando un biocomponente. Creo que Bradley nos envío mal la carga, ya que el GU-678 no es compatible con el bioinyector Otius. El que es compatible es el GV-678. Se habrán confundido.
Él no notó que Bruce Targat, CEO y dueño de la corporación Bradley estaba allí presente. Su expresión fue de asombro. Quería ver su reacción.
Quiero hacer una mención especial con respecto a Rick. Él era amante de todo lo que tuviera que ver con la aeronáutica. Sobre todo con Robotecnia y también algo que pudiera volar. Creo que el tipo estaba mas adelantado que nosotros. Y en eso tenía confianza ciega, de que así era. Lo había subestimado. Rick conocía a rajatabla todo lo que tuviera que ver, con el proyecto en sí. Bruce se acerca para saludarlo. Rick lo reconoció.
-Soy Bruce Targat General Hunter.
-Bruce. Hola. Si te recuerdo. ¿Eres el novio de la Almirante?. Felicidades. -Ouch. Si. Se me hizo un nudo en la garganta. No tenía opción. Estaba en lo cierto. Aún yo seguía siendo novio de Bruce. Soy su actual pareja ¿Recuerdan?. Creo que entre ellos no se llevaban mal. Jamás hubo pleitos y Rick creo que jamás estuvo celoso de él.
-Si. Está en lo correcto señor. Oiga. Siento mucho el terrible error que cometimos. Si quiere podemos realizar el cambio ahora mismo. Déjeme hablar con el departamento de ingeniería...
-¿Con Jess Voplin?.
-Si. Exactamente...
-Ya hablé con ella. Hace 4 días aproximadamente. Sólo quería mostrarle a Terry el error. Ya que los biocomopentes que necesito han llegado. Tan solo debe ir a buscarlo, reponerlo y listo. Terry y su equipo se encargarán de los ultimos ajustes. Me temo que nos atrasaremos por media hora solamente.
Todos estabamos estáticos observando la situación que ya de por si parecía una escena de una película de Mel Brooks. Un toque cómico al asunto. Él me había sorprendido. Para bien. Todo éste tiempo, había mantenido la calma. Jamas se puso nervioso o titubeó en todo momento. Al contrario. Parecía que disfrutaba la situación de poner en ridículo a la compañía de Bruce. Camina unos pasos y reconoce a Claudia. Se acerca y sonríe. -Buenos días Vicealmirante Grant.
¡Ja!. Encima sabía su cargo y todo. Rick Hunter. Si que eres una caja de sorpresas. Totalmente impredecible. Adelantado a los hechos y situaciones. Te empezaba a admirar nuevamente. Creo que otra vez otra partecita de mi corazón, te anehela nuevamente.
-Bunos días General. Ha cambiado un poco parece. Se lo ve bien.
-Muchas gracias Claudia. Terry irá a buscar el biocomoponente. -De paso mientras nos hablaba, se quitaba los guantes. Sus manos estaban limpias. Se bajaba la cremallera del mono y por debajo llevaba puesto su uniforme. Se lo quitaba hasta abajo. Se acomodaba un poco, se ponía su gorra. Impecable. -Será solo media hora mas.
-Estupendo. En ese caso hagamos una pequeña pausa.
-Yo me quedaré con el General. Quiero ver de cerca éste prototipo.-Le decía al resto. Bruce se acercó a Jordan y hablaban entre ellos. Gloval se acerca a mí.
-Déjeme entrenenerlos. Ustedes revisen tranquilos.
-Gracias Señor.-Le agradecía.
Todos se retiraron y se fueron a una pequeña sala que se encontraba en inmediaciones del hangar. En ese mismo sitio, se encontraba un grupo de personas con computadores, monitoreando al prototipo. Una persona que parecía ser el piloto de pruebas, llevaba puesto un traje enterizo con una especie de nodos en cada articulación.
Ví también que la Capitana Thurland, la subordinada directa de Rick, se encontraba en inmediaciones del hangar, conversando con algunos presentes allí. Tal vez para organizar un poco el procedimiento de la puesta en punto del prototipo.
Rick mientras tanto, revisaba el exotraje. El diseñó era cautivador y a la vez agresivo. Parecía un VT en modo guardian, pero a simple vista notaba la ausencia de propulsores convencionales. Tal vez se encontraban ocultos en alguna parte del mismo. En los hombros unas flaps puntiagudos finalizaban hacia atrás, siendo resultado posiblemente de estudios aerodinámicos.
Vi de vuelta al tipo con el traje. -¿Qué lleva puesto General?.
Rick observa al piloto de pruebas. -Ya verás. No estoy autorizado a responder.
-Ok. De verdad me has sorprendido.
-¿Sorprendida?. ¿Por qué?.
-Por tu virtud. Digo. Más allá de que eres un oficial de mayor jerarquía, eres más humilde de lo que pensé.
-¿Ponerme un mono de mecánico y revisar el futuro fruto de nuestra protección te parece de ser humilde?. Hago mi trabajo. Debo controlar que todo funcione como corresponde. Es mi pasión. Terry es novato. Ha estudiado y está matriculado. Pero aún le falta experiencia.
-Me sorprende. "El profesor Hunter". Ja ja. Bien por ti.
-Gracias. ¿Por qué no te acoplas a ellos?. Tal vez hablen de cosas que prefiero no enterarme.
-¿Por qué piensas eso?.
Alice se aparece. Me saluda con respeto pero muy distante. -Terry me mandó a decirle que ha habido un problema con la carga de los biocomoponentes. Está en línea. ¿Quiere hablar con él?.
Veía que Rick y ella conversaban en privado. No podía escuchar lo que se decían. Él parecía preocupado y se quita su gorra y se rasca su cabeza, para luego volverselo a poner.
-Demonios. Ok. Hablaré con él.
Se me acerca. -Lisa. Necesito un favor. ¿Puedes entretenerlos?.
-¿Sucede algo Rick?.
-Si. Pero lo solucionaré. En breve vuelvo.
Rick se fué a hablar por teléfono con alguien. No sabía de quién se podría tratar. Pero yo sospechaba de que algo no estaba bien. Posiblemente tuviera que ver con el prototipo de exotraje. Se encerró en una oficina vidriada que desde afuera algo se podía ver.
Se lo notaba malhumorado.
Alice se acerca y me hablaba. -Así que tú y el General. ¿Se frecuentaban antes?.
Ufff. La morena me empezaba a hacer preguntas fuera de lugar. Igualmente me lo preguntó con respeto.
-Pues si. Yo era su oficial superior. Él era piloto. Yo era su operadora de vuelo.
-Ajá. Pues. Me refiero en otros términos. ¿Algo más íntimo?.
Quería ser sociable y no quedar como una antipática. -Tuvimos algo. Pero no perduró.
